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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-12-2006

Triunfo de Hugo Chvez
Rectificacin poltica, o un paso ms en la crisis del estado liberal

Juan Francisco Coloane
Argenpress


El presidente Hugo Chvez venci con un 61 %, contra un 38 .3 % del candidato opositor, Manuel Rosales, que concedi la victoria de su oponente antes del cierre de los escrutinios finales.

Los medios acoplados a la oposicin a Chvez, por cierto que condicionaron esta aplastante victoria resaltando los reclamos de la oposicin de que se habra distribuido listas de personas que perderan sus privilegios si no votaban por Chvez.

La evidente molestia de CNN y su corresponsal especial Patricia Janiot, se hizo ver cuando se refiri a Chvez como un caudillo que con casi todo el poder del estado a su disposicin en un rgimen presidencialista, haca difcil mantener los equilibrios polticos y adverta, desde la catedral del pluralismo, una tendencia al autoritarismo. Fernando Coronil, un connotado historiador venezolano que ensea en los EEUU, anticipando el triunfo de Chvez, sealaba en el The New York Times, que sus polticas se semejaban a la de los gobiernos venezolanos pos segunda guerra mundial de los partidos de Accin Democrtica y Social Democrtico, que distribuyeron la riqueza del petrleo entre los pobres.

Pero ha pasado ms que eso bajo la administracin Chvez.

Todo vena respaldado por un paquete de cifras slidas, y movimientos polticos constructivos. El crecimiento econmico bordea el 10% para 2006; la bolsa de valores registra un alza de 129.2%, siendo una de las mayores en el mundo para 2006; el pas es reconocido internacionalmente, no slo por su riqueza petrolera, sino por su capacidad de negociar y establecer proyectos de integracin; tiene una sorprendente buena relacin con el presidente colombiano Alvaro Uribe, un vecino clave.

Han habido costos tambin. En funcin de mantener niveles intensos en la actividad econmica, que es una caracterstica del tipo de globalizacin que se impone por el momento, Venezuela ha optado como muchos otros pases, por destinar una parte importante de su copiosa liquidez, en el negocio del capital financiero especulativo y en estimular el consumo ms suntuario, en detrimento de generar la manufactura local.

De acuerdo a Jos Guerra, un ex - economista del Banco Central de Venezuela, ha habido una cada brusca del nmero de compaas manufactureras desde 1998. ( citado por The New York Times). Hay que consignar que este es el paso elegido de la mayor parte de las economas que acumulan de repente flujos importantes de liquidez y por las tendencias del mercado mundial, no pueden entrar en una transicin brusca de economas manufactureras. Esto se podr ejercitar en una economa como la britnica y an as hay que ver los discursos de Gordon Brown, Ministro de Finanzas.

Sobre Hugo Chvez se ha dicho internacionalmente de todo. Que es un factor de desestabilizacin en la regin, ha sido lo ms suave. Que tiene conexiones con el terrorismo internacional ha sido la ms grave, como es el caso de los argumentos usados por los parlamentarios chilenos de la Alianza por Chile durante la reciente eleccin para una posicin en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Para el gobierno de la actual administracin republicana en los EEUU, Hugo Chvez es el eptome del peligro populista que antecede a la insurgencia. No pocos pases en la regin, entre ellos Chile, califican al presidente venezolano de intervencionista en los procesos polticos locales. La democracia cristiana chilena y otros miembros de la coalicin de gobierno son activamente anti Chvez, aunque la poltica de estado sea ms moderada.

Internamente los detractores le acusan de haber polarizado el pas. Teodoro Petkoff, ex miembro de lo que en los aos 60 se llamaba ultra izquierda, aparece en la BBC diciendo que en un pas donde el Gobierno y la oposicin no se hablan, es muy peligroso.

A partir de esta polarizacin, se habla de que Venezuela enfrenta la incertidumbre poltica. Una fuente directa seala que esta es quizs la ltima oportunidad de Chvez o de la revolucin bolivariana, para transformarse en un movimiento poltico amplio que abarque todos los rincones del pas, y que genere tambin un nuevo sistema poltico. Si el sistema poltico de dos partidos se quebr, entonces debe surgir otro sistema. Nuestra fuente, no ve a Venezuela en un sistema como el de Cuba. La refundacin de una repblica no puede tener un 38 % de opositores, que son los que supuestamente votaron por Manuel Rosales.

La va Cuba de Chvez es descartada por Alberto Garrido un analista poltico venezolano Chvez es un pragmtico. Si ve que lo de Cuba no funciona para Venezuela, el no lo aplica. No tiene nada que ver con que admire a Fidel Castro.

Una parte de la clase media es antichavista, pero estudios independientes sealan que el fenmeno de la polarizacin cruza las clases sociales desde pobres a ricos. Obviamente hay ms pobres chavistas que lo contrario, pero tambin hay ricos que se han enriquecido con el gobierno de Chvez.

Lo importante es que ha sido un proceso -en que la presidencia de Chvez es el factor mayor pero no el nico- , donde se produjo el quiebre del sistema poltico de los dos partidos. Comprobadamente, este sistema marginaba a gran parte de la poblacin, y aceler el proceso de empobrecimiento. Lo que aparece como un clich, es la realidad.

Aquellos pro Chvez sealan que su mayor contribucin es hacer sentir a la gente ms excluida, que participa en las decisiones. Claramente, una mayora que apoya a Chvez, piensan que es su gobierno. Se estara repitiendo el caso de Lula en Brasil, en donde las poblaciones marginadas no slo estn demandando mayores ingresos, sino una cuota mayor de participacin poltica.

Democracias cooptadas por la decadencia del estado liberal

Si hay un comn denominador en las elecciones y situaciones polticas del ltimo ao en Amrica del Sur y parte de Centro y Norte Amrica, es el descenso de la social democracia como alternativa poltica eficiente para el gran capital financiero. Con el rasgo principal de ser transnacional, este capital, crece a medida que la globalizacin crece tambin en forma desenfrenada en sus reas ms dinmicas, como comercio y tecnologa.

Al mismo tiempo, en el proceso, ese capital, se ha ido quedando sin interlocutor vlido en los pases. La idea de poderes polticos o gobiernos transnacionales se ha visto amenazada por las limitaciones del estado. Este es un fenmeno particularmente notorio de los ltimos 25 aos. Como lo hemos reiterado, el ajuste econmico de la dcada de los aos 80 dej a los pases menos desarrollados -como lo son todos los de la regin- con sociedades desintegradas y estados en situacin al lmite de su funcionamiento. Recin ahora, al terminar primera dcada del primer mileno, se comienzan a analizar los reales efectos del grave desajuste de una parte no contemplada en el men del ajuste de las economas: qu hacer con la poltica y sus sistemas.

Cuando las poblaciones eligen a Evo Morales, Nstor Kirchner, Luis Ignacio Da Silva, Daniel Ortega, Rafael Correa, y este domingo a Hugo Chvez, la tendencia en los medios abanderizados con ese gran capital, ha sido de hablar acerca de una ola populista o izquierdizante que asola a la regin. Por general el comentario es negativo y ponen una gran dosis de cautela, pero pocas veces apuntan a que podra ser el estado liberal y sus actuales condicionantes, la que estn provocando una crisis poltica.

No es que se instalen gobiernos de tipo izquierdista o populista, definidos con superficialidad, sino ms bien describen retrocesos marcados de las opciones polticas que ofrece el estado liberal, con este flagelo que le ha significado absorber las condiciones del ajuste econmico.

En esta perspectiva, las aprehensiones van por el lado de la estabilidad y de que estos gobiernos con bastante arrastre popular, se transformen en gobiernos autoritarios y que el sueo democrtico de los demcratas de la regin acabe en estados y pases desestabilizados. Todos estos fenmenos de izquierdizacin, pueden ser mejor observados desde la ptica del gran capital apuntando a la estabilidad, en la medida en que no caiga en contradicciones propias. La social democracia por lo que se ha visto, con la excepcin de Chile, no ha sido capaz de contener la avalancha del reclamo popular.

Hoy da vemos que ms y ms poblacin, es ms dependiente del elemento centralizador del crecimiento econmico que mueve al sistema, y que la estabilidad poltica y la eficiencia de los estados son ms cruciales de lo que se podra visualizar una dcada atrs.

No existe una respuesta poltica que sea legible para la gente -an en Europa- al tipo de globalizacin que se ha disparado, quizs muy a pesar de los rganos rectores de la actual configuracin del estado, como son el capital transnacional que ejerce una funcin financiera vital, para los pases, y los sistemas polticos que los administran.

Venezuela en este sentido, refleja los diferentes rasgos que ha asumido ese estado, que an no se ha revolucionado ni reinventado, para dar cuenta de una variable - la poltica- que qued a la deriva detrs de definiciones unipolares de gobernabilidad y democracia.

En este sentido, a pesar de que muchos analistas digan que la situacin venezolana est polarizada, es claro tambin que esa polarizacin se debe ms a esa frigidez poltica de la social democracia para rearmar su tinglado poltico, y darle solucin a un problema que se auto fabric, va corrupcin, e incapacidad de generar ms justicia, que se vea traducida en una cantidad mayor de equidad y de participacin poltica.



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