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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-12-2006

El primer paso para la descolonizacin de los Estados criollos
Descolonizar la mente

Javier Lajo
Rebelin


Si bien es cierto que la tesis poltica del colonialismo interno ha alcanzado ya la suficiente legitimidad entre los intelectuales y polticos de Latino Amrica, tesis que a la luz de las experiencias exitosas de Bolivia, Mxico, Ecuador y otros pases en donde la movilizacin popular se esta desarrollando con las banderas indgenas de la descolonizacin, sin embargo creemos que aun no se han creado y desarrollado las herramientas tericas que ayuden al diagnstico poltico para que a su vez, los movimientos sociales y sus vanguardias puedan encontrar vas de solucin a los problemas de opresin y explotacin en que superviven las mayoras poblacionales del continente americano1; aun no surge un modelo indgena que revolucione los modelos populista y neoliberal, y que de soporte a gobiernos indgenas como el de Evo Morales; sin embargo hay avances importantes.

Tampoco se trata de hablar fcilmente de socialismo del siglo XXI cargados del trauma de repetir el fracaso del socialismo real en la prctica y en la teora, porque esta vez seria una comedia. Peor aun se puede alegremente postular un socialismo andino sin diferenciar bien de qu se trata este socialismo no-occidental. Hasta la dcada de los aos 80s el andamiaje doctrinario del marxismo nos proporcionaba a los indgenas- los moldes tericos para el anlisis econmico, social y poltico, cuando no filosfico y hasta escatolgico sobre el problema de la dominacin y explotacin de las mayoras, el sentido de la historia para las elites estaba completamente sujeto a la llamada cultura occidental. Por cierto, esta la visin marxista manejada por algunos intelectuales indgenas- era una visin teleolgica de la cultura occidental sobre si misma, es decir los indgenas libertarios se vean obligados a recurrir a una doctrina autocrtica del mismo occidente y por ende revolucionaria en su atmsfera cultural, a falta de una propia, para tratar de resolver los problemas derivados de la dominacin colonial. Esta actitud y accin revolucionaria se constitua as, en la principal debilidad del movimiento indgena, (y se constituye aun, hasta que no haya alternativa propia y clara) pues si se postulaba una sociedad comunista, era para construirla sobre la liquidacin o superacin- de los rezagos pre-capitalistas2 (de economa campesina o mercantil simple), es decir, la teora manda que para acceder a una sociedad comunista haba que desarrollar el capitalismo en el campo hasta su plena madurez, etapa de transicin llamada socialista que significaba para los indgenas llanamente una inmolacin cultural en aras del transito revolucionario al comunismo3. Aqu es necesario anotar y destacar la forma fundamentalista, dogmtica y eurocntrica con la que ciertos partidos marxistas han aplicado estas recetas tericas, lo cual no ha sido ajeno a innumerables generaciones de lderes y activistas indgenas.

. El uso de estas categoras eurocntricas4 ha sido el punto crtico de las debilidades del movimiento indgena continental; incluso en la Bolivia actual que se puede preciar de tener un presidente indgena, pero en donde no se vislumbra todava un camino claro y seguro para una sociedad alternativa desde la cultura indgena y para todo el pas. Desgraciadamente el movimiento indgena continental se empap con esta teora del llamado materialismo armnico sin saber que provena de un marxismo mal aprendido por intelectuales de la indianidad como Salvador Palomino Flores, del Consejo Indio de Sud Amrica (CISA) desde la dcada de los 80s. Esta deficiencia que hasta ahora ha sido el punto dbil del movimiento indgena esta siendo resuelta desde varios frentes, en el Per se viene consolidando el desarrollo de una crtica a la filosofa occidental, ms aun esta crtica esta dirigida a la filosofa marxista como parte del continum colonialista-occidental y que tiene como soporte un redescubrimiento y re-sistematizacin del pensamiento profundo de la sabidura indgena. Esta propuesta del pensamiento originario de Amrica no-subsidiario y hasta confrontacional con el pensamiento dialctico de occidente, se le ha denominado Pensamiento Paritario o en runa simi Pensamiento Qhapaq, del cual aqu solo dejamos la referencia bibliogrfica para la consulta de los interesados5.

Sin embargo pensamos que los elementos del anlisis histrico y social, planteados desde una ptica indgena, desde hace un buen tiempo, sirven para entender y replantear el problema del colonialismo interno, sin caer en el dilema eurocentrista planteado por H. Dieterich6 de navegar entre la Escila del empirismo precientfico y la Caribdis del postmodernismo frvolo... . Desde hace algn tiempo sabemos ya que las inferencias inductivas o la generalizacin de las inducciones no pueden aprehender la lgica de los sistemas dinmicos complejos, como son la sociedad global, los bloques regionales de poder y los Estados nacionales. En este discurso, como en otros discursos de prestigiados analistas y autores contemporneos7 estn presentes dos categoras de anlisis, como fcilmente podemos darnos cuenta, y que son categoras y trminos tericos de occidente, mas precisamente son categoras del anlisis marxista, que se conocen como contradicciones de clases y contradicciones nacionales. Estas categoras, para los indgenas, devinieron en insuficientes a lo largo de las luchas populares de estas ultimas dcadas, cuando no contrarias a los intereses y hasta contra la vida de nuestros pueblos, pues todos nuestros muertos ocasionados por el fuego amigo (de los revolucionarios izquierdistas, no pueden quedar en el olvido) pues existen otras contradicciones que pertenecen al mbito de las civilizaciones y que lgicamente los no indgenas, no pueden ver, y ms aun, ni lo sospechan, simplemente porque son fenmenos del mbito de una civilizacin diferente a la de ellos y que muchos de ellos los izquierdistas occidentales- no quieren ver por comodidad o por temor.

Estas contradicciones de civilizaciones, en este caso entre la Occidental y la indgena-Andina, si nos restringimos a la cultura indgena de la regin centro andina, o a la contradiccin Occidental-Maya Quiche, si nos ubicamos en Centro Amrica, no tienen aun desarrollo ni utilidad prctica porque el dominio del conocimiento y de la ciencia, tal como escribe Anbal Quijano, ...trata de un patrn de poder que no deja, no puede dejar su colonialidad, ni su potencia colonialista, diramos nosotros. Hablar de la colonialidad del poder o del saber es tratar de presentar al colonialismo en una versin ligth, Por qu hablar solo de la colonialidad del poder o del saber?, porqu no se debera hablar tambin de la colonialidad de la cultura, de la educacin, de la economa, de la medicina, de la tecnologa, etc, etc . Desde los aos 80 algunos autores indgenas in-visibilizados por esta versin ligth que se suma alegremente a los mecanismos de la derecha, venimos escribiendo sobre estas categoras y herramientas de anlisis social y poltico , algunos de estos textos han sido editados8 en contados medios y publicaciones que a veces rompen la dura caparazn del bloqueo y autocensura colonialista, que anula y silencia cualquier discurso que salga de lo normal o huela a indio.

Aqu solo vamos a reproducir dos pequeos textos de estas herramientas tericas que partiendo del marxismo, sin embargo salen o rompen sus limitaciones impuestas por lo que hemos denominado fronteras de civilizacin, y que fuera de la civilizacin occidental adquieren una mayor riqueza instrumental y sobre todo eficacia poltica; estos textos nos pueden ilustrar el mbito de preocupaciones que tenemos algunos intelectuales indgenas desde la dcada de los 80 del siglo pasado- y que aun debemos desarrollar, para, entre otras cosas, dotar a nuestras alternativas polticas actuales de propuestas que lleven al xito a nuestras sociedades y pases que poco a poco irn siendo gobernados por nuestras mayoras indgenas, sin exclusiones, segregacionismos o revanchismos de ningn tipo.

El primero texto9 dice as: Sostenemos que nuestros pueblos no slo se tendrn que liberar de la explotacin econmica, sino sobre todo, debemos liberarnos, liquidando la opresin de una civilizacin fornea; y entindase bien: queremos liquidar una opresin, que no es lo mismo que querer liquidar a una civilizacin. Para el caso no interesa si esa civilizacin es buena o mala, simplemente es colonialista y la respetaremos y usaremos cuando deje de serlo. En nuestros anlisis usamos no slo las contradicciones de clase, sino tambin las contradicciones de civilizacin, que en resumen nos dice que son tres las cadenas que oprimen a nuestros pueblos: Como tres crculos concntricos encierran colonizando a nuestros hermanos. 1. La cadena de la opresin como clases sociales explotadas, ocupando los criollos las clases sociales explotadoras ; 2. La cadena de la opresin nacional, que confronta el proyecto nacional singular y excluyente de los criollos colonialistas y mestizos aculturados, en contra de nuestro continum como nacin plural y confederacional; y por ltimo, 3. La cadena de la opresin de civilizacin que Occidente a impuesto sobre la civilizacin andina. Tres cadenas de una sola opresin.

El segundo texto10 dice as: La cultura Occidental fiel a su naturaleza patriarcal y machista, enajena en sus orgenes histricos a la FAMILIA y la separa, ubicndola afuera del proceso del trabajo productivo. Extrae, por as decirlo, el proceso productivo del interior familiar, rompiendo lo que vamos a llamar la identidad funcional originaria productiva-reproductiva. lo que la conduce a segmentar a la sociedad en dos sociedades: una sociedad productiva y otra sociedad domstica o Reproductiva. Desde ese momento enajena o extrae a individuos de dentro de la familia o sociedad domstica para cumplir las funciones producitvas, haciendo sufrir a la familia a lo largo de cierta etapa histrica un proceso de atomizacin que ha culminado en la llamada familia nuclear, que tambin esta en proceso de desaparicin. Y en segundo lugar, este proceso esquizofrnico de creacin de dos sociedades en una, a lo largo de la historia occidental rompe el equilibrio funcional produccin-consumo, e inventa el mercado y el intercambio como forma de extender la enajenacin originaria, puesto que all se rompe la comunicacin directa sujeto-sujeto y surge la intermediacin: sujeto - objeto - sujeto, es decir, la comunicacin entre los seres humanos a travs de la mercanca. Ahora bien, no todas las civilizaciones rompieron esa identidad funcional originaria; es ms su desarrollo diferenciado segn cada cultura o civilizacin, representa una gama de fenmenos mucho ms complejos que la simple teora de la evolucin de las clases sociales; vamos a denominarlos procesos de configuracin de tecnologas de organizacin de la fuerza de trabajo, tema que es materia de mayor profundizacin y explicacin, pero que por el momento nos permite decir que las limitaciones de la sociologa y del socialismo real actual estn dadas porque los anlisis de las contradicciones de clase son insuficientes para explicar la realidad peruana y sus fenmenos actuales.

Esto hace que debamos recurrir al anlisis de las contradicciones de civilizacin que estn dadas por las diferentes tecnologas de organizacin de la fuerza de trabajo de las dos Civilizaciones, la Andina y la Occidental, vale decir la estructura y composicin FAMILIAR y sus mltiples relaciones con las diversas instituciones o estructuras econmicas, sociales y polticas de la sociedad peruana. Y aqu no vamos a hacer referencia slo al Ayllu o trabajo familiar campesino - sera defendernos y no estamos en ese plan- nos referimos por ejemplo, a los informales, en donde la casi totalidad de acciones son familiares; a los PP.JJ. (o barrios marginales), organizados desde su origen por estructuras de parentesco y a mil fenmenos ms que los socilogos tratan de explicar a travs de la literatura de Jos Mara Arguedas.

CONCLUSIN

Diez gobiernos latinoamericanos -solo en los ltimos siete aos- interrumpieron su mandato por deslegitimacin y movilizaciones sociales. En los pases de mayor poblacin indgena han sido estas poblaciones y sus movimientos los principales protagonistas de las movilizaciones, y ya en Bolivia se viene dando una experiencia de gobernabilidad bajo direccin del movimiento indgena. Se avanza hacia la construccin de Estados Plurinacionales, donde sus constituciones contemplen los derechos elementales de los Pueblos Indgenas en igualdad de condiciones al de todos los pueblos, pero aun no se disean las propuestas del tipo de sociedad que queremos los indgenas para pases plurinacionales. Sin embargo, pienso que el tipo de problemas que tenemos que afrontar no tendrn va de solucin si no profundizamos temas como los que aqu estamos comentando muy superficialmente. Los temas que tienen que ver con civilizaciones diferentes son de lo mas complicados sobre todo por el uso de nuevos o mas profundos contenidos, a veces para los mismos significantes, o en trminos mas simples, porque tenemos que ponernos de acuerdo en el uso de un lenguaje comn, cosa a la que los intelectuales criollo-occidentales, mestizos y europeos son muy reacios.

En los dos textos antes transcritos podemos identificar dos categoras tericas principales: Las Contradicciones de Civilizacin y Las Tecnologas de Organizacin de la Fuerza de Trabajo (organizacin del tipo familiar). Estos dos conceptos se pueden sintetizar en uno solo: Que las civilizaciones se diferencian unas de otras por las diferentes tecnologas de organizacin de las familias para el trabajo productivo y reproductivo y que una de estas tecnologas de organizacin es la que divide a la familia humana la occidental por Ej.- convirtindola en sociedad domestica y explotando a sus individuos fuera de ella en una sociedad productiva, para lo cual tiene que inventar adems una sociedad poltica o lo que es lo mismo: un Estado opresor. Este organismo o Estado es opresor o de poder por cuanto sus leyes descoyuntadas de las familias ya no se sujetan a las leyes del parentesco, en donde el afecto humano tiene un rol de primersima importancia, sino que se sujetan a las leyes del intercambio mercantil (finalmente a las leyes del dinero) que es el factor que en cualquier sociedad va a crear al individuo solitario y al individuo propietario. Es decir, una sociedad que toma estas rutas histricas deviene en un tipo de sociedad que nuestros hermanos indgenas llaman del cuanto tienes, cuanto vales; aquella humanidad que da valor al individuo no por lo que es, sino por lo que tiene en propiedad. Pero el ser humano es y vale porque pertenece a una familia y a una comunidad, el individuo no posee una familia, es al revez, la familia es la que posee a sus miembros, menos puede ser el individuo propietario de una comunidad, as, nadie es por lo que tiene o posee individualmente. De esta forma, de la combinacin de estos dos fenmenos en una sociedad descoyuntada de la familia como la occidental, de la mezcla del individuo con la propiedad, es que nace la propiedad privada absoluta que es lo que hace padecer a la sociedad occidental el proceso en que cada vez menos personas tienen en sus manos mas de la riqueza y de la propiedad mundial, y cada vez mas personas tienen menos riqueza y propiedad; esta es la raz de la pobreza creciente de la humanidad, y esto ha dado paso al imperio del individuo cada vez mas solitario y a la desaparicin paulatina, pero inexorable de la familia y la comunidad humana.

Estamos seguros que nuestras sociedades y culturas indgenas que se resisten a morir en Amrica Latina, son los ltimos reductos de supervivencia de la comunidad humana, frente al imperio del individualismo egocntrico; y son por tanto la reserva de las potencialidades humanas de algn tipo de colectivismo cientfico.

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1 No concuerdo con H. Dieterich en que la razn de la incapacidad de los intelectuales de izquierda para entender y resolver los actuales problemas polticos de L.A., sea un tema vinculado con un pensamiento ensaystico en detrimento del rigor analtico del protocolo cientfico y que, adems, se destacan, por lo general, de una organizacin mono disciplinaria decimonnica y la desligacin completa de las ciencias de la naturaleza, o peor aun de su vnculo con el obrerismo aristocrtico. Heinz Dieterich; en La Bancarrota de la izquierda y sus intelectuales; en http://www. Rebelion. org.

2 La tesis postulada por J.C. Mariategui sobre el campesinado indgena peruano fue aplastada por los tericos comunistas de su poca, fue duramente criticada de populista por V. Miroshevsky. ste calific a Maritegui de Romntico nacionalista que negaba el papel histrico del proletariado al negarle su hegemona en el movimiento revolucionario, al subordinarlo ante los instintos colectivistas del campesinado peruano (En Dialctica, NS/1 La Habana 1492, p. 56).

3 Un ejemplo macabro de esto es la guerrilla maosta del Sendero Luminoso en Per que asesinaba masivamente a los campesinos indgenas pequeo burgueses que no queran transitar a la diferenciacin capitalista entre burgueses y proletarios es parte de la aplicacin de este molde terico marxista de una manera terrorficamente cruenta.

4 Un ejemplo macabro de esto es la guerrilla maosta del Sendero Luminoso en Per que asesinaba masivamente a los campesinos indgenas pequeo burgueses que no queran transitar a la diferenciacin capitalista entre burgueses y proletarios es parte de la aplicacin de este molde terico marxista de una manera terrorficamente cruenta.

 En: El discurso del indianismo: su crtica de la Modernidad y de la Globalizacin, Hugo Cancino dice: ... los intelectuales indianistas que trabajan en la reconstruccin de la sabidura y filosofa ancestral se mueven en un doble horizonte: El de la tradicin de sus pueblos y el de la civilizacin occidental, que ellos explcitamente rechazan, trminos, y tpicos de la filosofa occidental. Ellos conocen bien la tradicin filosfica clsica como tambin la de los grandes filsofos de la modernidad como Hegel, Kant y Karl Marx, aunque sus colegas europeos no conozcan ni quieran conocer la filosofa de los pueblos no europeos. Y en otro prrafo dice: Salvador Palomino, antroplogo y amauta de la etnia Quechua explica que las contradicciones no antagnicas significa la complementariedad de dos fuerzas opuestas- y es la caracterstica fundamental que rige eternamente la existencia que rige eternamente la existencia y la dinmica de todos los seres en el universo en las sociedades colectivas y comunitarias, -mientras que la contradicciones antagnicas- es slo caracterstica pasajera que generan las sociedades clasistas del sistema universal, apareci en este sistema y morir en este sistema, Filosofa e ideologa de la indianidad, CISA-QHECHUA, Per, 1998,p.7; Es notable constatar la trasposicin de categoras y trminos de la filosofa occidental al pensamiento indianista. A este respecto la formulacin de la dialctica como ley general del Universo y las contradicciones no antagnicas se encuentran expuestas en el artculo de Mao Tse Tung de 1957: Acerca de la contradiccin, que se puede leer en la direccin. En: http://www.moir.org.co/marxismo/mao/la_contradiccion.htm.

5 Ver: Javier Lajo; Qhapaq an, La Ruta Inka de Sabidura, Editorial CENES-Amaro Runa; Lima 2005.

6 Ver: http://www.rebelion.org

7 Guillermo Bonfil Batalla, (ed.): Utopa y revolucin: el pensamiento poltico de los indios en Amrica Latina, Editorial Nueva Imagen, Mxico, 1981; Fernando Mires: El discurso de la indianidad. La cuestin indgena en Amrica Latina, Abya-Yala, Quito, Ecuador, 1992; Roberto Santana: Ciudadanos en la etnicidad. Los indios en la poltica o la poltica de los indios, Editorial Abya- Yala, Quito, Ecuador, 1995; Hctor Daz Polanco: Autonoma regional. La autodeterminacin de los pueblos indios, Editorial Siglo XXI, Mxico, 1996; H.C.F Mansilla: Identidades colectivas y procesos de modernizacin. Los indgenas, el Estado y los cambios contemporneos en el caso boliviano, Cuyo, Vol. 16, Anuario de Filosofa Argentina y Americana, Universidad Nacional de Cuyo, Argentina, 1999, pp. 11-38.

8 Artculo: Amaro Runa en el Laberinto.; publicado en la Revista Los caminos del laberinto N 4 de Nov. de 1985, Lima-Per. PUCP. Tambin en el artculo En Defensa del Indianismo; publicado en Unicornio , suplemento poltico del peridico Cambio, el 28/05/90. La mayora de estos artculos han sido reunidos en el libro de reciente publicacin: La Soberana Vulnerada, Javier Lajo; Ediciones CENES-AMARO RUNA, Lima, 2005.

9 Tesis de Vilcabamba, Tesis Poltica del movimiento indgena peruano. www.willkapampa.org.

10 Articulo: Amaro Runa en el Laberinto; publicado en la Revista Los caminos del laberinto N 4 de Nov. de 1985, Lima-Per. PUCP



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