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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-12-2006

Entrevista con Tariq Ali
Contra la islamofobia

Talat Ahmed
Sin Permiso

La historia del desarrollo de la civilizacin islmica es una historia de adaptacin y mestizaje. Es la historia de la mutua influencia con el mundo no islmico. Tariq Ali desafa en sus cuatro novelas sobre el mundo musulmn y Europa el mito de que el Islam es incompatible con Occidente. El autor habl sobre todo eso con Talat Ahmed para la Socialist Review.


Desde que Jack Straw hizo sus comentarios sobre el velo, los polticos se desviven para demonizar a los musulmanes que viven en Gran Bretaa. Ahora se espera de los profesores universitarios que espen a los estudiantes con pinta asitica para descubrir a terroristas potenciales, mientras que se advierte a los padres que tengan cuidado con las tendencias fundamentalistas de sus hijos. Gran Bretaa parece sumida en una epidemia de histeria antimusulmana creciente desde ya hace algn tiempo. Las cuatro novelas de Tariq Ali sobre el Islam y su relacin con Europa no slo proporcionan un alivio lenitivo; suministran tambin un antdoto.

Los polticos y los medios de comunicacin han creado una imagen dominante del Islam como una madriguera de barbudos terroristas, dice Tariq. Actualmente, puedes leer casi por todas partes a novelistas derechistas chiflados, como Martin Amis, hablando sobre el Islam como una religin maligna. Luchar contra eso es ardua tarea.

Los ataques sobre los musulmanes perpetan el mito de que la cultura islmica es atrasada y sus polticos, unos dspotas. Este punto de vista es compartido incluso por muchos liberales, y aun por algunos miembros de la izquierda, que utilizan el lenguaje del islamofascismo y ven al Islam como una religin caracterizada por la intolerancia. Para ellos, la idea de que el Islam o bien debe ser reformado o bien perecer, se ha convertido en un credo liso y llano. Entre las gentes de ascendencia musulmana, predominan dos tipos de respuesta: o un intento de negar su herencia islmica en un cada vez ms desesperado intento de evitar los abusos raciales estereotipados, o una identificacin ms estrecha con distintos rasgos de la cultura islmica. Ambas respuestas tienden a perpetuar la imagen de un Islam uniforme, un conjunto impermeablemente determinado por parmetros bien definidos y cerrado a otras formas alternativas de interpretacin.

Las novelas de Tariq son un desafo a estas nociones. Las primeras cuatro novelas del quinteto del Islam estn ambientadas en Europa y tratan de las civilizaciones islmicas en diferentes perodos de la historia europea. Cuando se lee Shadows of the Pomegranate Tree [A la Sombra del Granado (Edhasa, 1996)], The Book of Saladin [El libro de Saladino (Grupo Anaya, 2004)], The Stone Woman [La mujer de piedra (Edhasa, 2001)] y A Sultan in Palermo [Un sultn en Palermo (Alianza, 2005)], lo que ms llama la atencin es un mundo de pluralidad, cosmopolitismo, tolerancia y bsqueda del conocimiento.

Cuando pregunt a Tariq por qu decidi escribir novelas basadas en el contacto entre la cristiandad y la civilizacin islmica en Europa, su respuesta fue contundente. En 1991, durante la primera guerra del Golfo, escuch a un profesor en televisin que deca algo que ahora es tan comn que nadie habla sobre ello. Dijo: los rabes son un pueblo sin poltica cultural. Esto me enoj porque saba instintivamente que no era verdad. En segundo lugar, esto despert en m la pregunta de por qu, de las tres grandes religiones universales cristianismo, judasmo e islamismo solamente esta ltima no haba tenido nada equivalente a la Reforma que rompi el poder de la jerarqua catlica dominante en Europa hasta el siglo XVI. Es pblico y notorio que no soy una persona religiosa; me cri como ateo y sigo sindolo, pero esta pregunta revivi mi inters por la cultura y la historia islmicas. Quera una respuesta y pens que sta se encontraba en Europa y no en el mundo rabe.

La bsqueda de Tariq lo llev a Espaa, a los grandes monumentos islmicos de la Alambra de Granada, y a los palacios y fortificaciones de los reyes rabes en Sevilla y Crdoba. Fue a Sicilia a ver Palermo, que acostumbraba a ser descrita por los viajeros como la ciudad de las cien mezquitas, de las que no queda ni una. Empec entonces a leer y pensar, dice Tariq. Pens que el mejor camino para recobrar el mundo perdido era describir sus ltimos aos, su declive y cada. Podra haber escrito un ensayo, pero sent despus de ver estos monumentos que quera recuperar a la gente que haba vivido a su alrededor. En este tiempo la historia del Islam en la Europa meridional no era bien conocida. En los libros de historia de las escuelas aparece solamente un prrafo: los rabes vinieron a Espaa, los catlicos los echaron fuera. Eso es todo.

Shadows of the Pomegranate Tree est situada en la Espaa rabe en el perodo posterior a la reconquista de la ciudad de Granada, es decir, en el perodo de la restauracin catlica, cuando judos y rabes fueron expulsados del pas, dice Tariq. La narracin empieza con la Auto de Fe de Granada, de infausta memoria, cuando, bajo las rdenes del Arzobispo Jimnez de Cisneros, colecciones enteras de libros de matemticas, ciencia, astronoma, filosofa, medicina y copias manuales del Corn fueron quemadas. Consigue simbolizar con esta novela tanto la excepcional contribucin del saber y la cultura rabe a Europa, como la destruccin de estos conocimientos por el mundo cristiano civilizado. El libro ha sido bien recibido en Espaa, no solamente por los agentes literarios, sino por los trabajadores rabes inmigrantes que me agradecieron la narracin de esta historia, dice Tariq.

Cruzadas cristianas

La segunda novela, The Book of Saladin, se sita en el reino del dirigente kurdo Saladino a finales del siglo XII. Saladino fue el sultn de Egipto y Siria que triunf al unir a los rabes contra el saqueo de las Cruzadas cristianas. El cuento sobre Saladino est narrado por su cortesano, designado como escriba, Ibn Yacub, que es judo. La decisin de hacer que el cronista fuera un judo fue importante y asombr a muchos cuando la novela fue publicada en el mundo rabe, recuerda Tariq.

Pero su razonamiento es sencillo. El cronista judo refleja la historia de esa poca, dice. Haba muchos judos en las cortes rabes y, de acuerdo con un estudio, el 70 por ciento de los consejeros de Saladino eran judos. Su mdico personal era un judo. Una razn para revivir esta historia es mostrar que no haba ninguna hostilidad esencial entre el Islam y el judasmo en ese tiempo. La hostilidad solamente empez en el siglo XIX con la llegada de colonos judos a Palestina. Tariq seala que cuando Saladino tom Jerusaln frente a los cruzados, hizo una proclama en la que estipul que la ciudad deba permanecer abierta a gentes de todas las creencias, y cre subsidios destinados a reconstruir las sinagogas. The Book of Saladin es la nica novela de Tariq que ha sido traducida al hebreo y publicada en Israel.

Tanto Shadows of the Pomegranate Tree como The Book of Saladin describen una sociedad caracterizada por la diversidad cultural, una mezcla de prcticas culturales y religiosas destruida por el impacto del intolerante credo occidental, dice Tariq. Esto no significa que esas sociedades estuvieran exentas de tensiones y que fueran armoniosas. Tanto en el mundo rabe como en la Espaa islmica haba conflictos entre los diferentes grupos sociales, pero no con la magnitud que algunos comentaristas creen.

La tercera novela de Tariq, The Stone Woman, se sita a fines del siglo XIX, en el ocaso del imperio otomano. La atencin se desplaza hacia una poca muy diferente, la de descomposicin y decadencia, la poca de los funcionarios y las cortes corruptos. La familia de Iskandar Pasha est de vacaciones en la isla mediterrnea de Mrmara, y aqu, amores, mezquinas intrigas y celos personales sirven como teln de fondo de la indiferencia poltica y social de la dinasta reinante. Mi novela est situada en un lugar, y desde all se puede ver la degeneracin de esta vieja familia otomana de la clase dirigente. En distintos sentidos, reflejan la desintegracin de su imperio, dice Tariq.

La reconquista peninsular por la iglesia catlica forz a miles de rabes a la conversin al cristianismo, y aquellos que esperaban volver al Islam eran castigados con la muerte. Un sentimiento popular entre los rabes en Espaa era que las naves del imperio otomano vendran en su rescate, pero ninguna flota parti jams con este objetivo. Tariq no tiene dificultad en explicar por qu el ms duradero y ms grande imperio rabe que el mundo ha visto no asisti a otras civilizaciones islmicas de otras partes del mundo. El imperio otomano actu conforme hacen los imperios, segn sus propios intereses. No iba a ser generoso; no tena ningn proyecto para salvar al mundo islmico, afirma.

El imperio otomano tambin err en la forma de responder al desarrollo del nuevo sistema econmico que acabara por dominar el mundo. El perodo del imperio otomano coincidi con el crecimiento del capitalismo en la Europa occidental, dice Tariq, pero los otomanos estaban completamente aislados de ese mundo. La desaparicin del imperio puede ser atribuida a la estructura social y econmica del estado, el cual, de acuerdo con Tariq, estaba totalmente centralizado. Ninguna de las regiones o ciudades tena la autonoma necesaria para posibilitar el crecimiento y funcionamiento del capitalismo. El comercio mercantil estaba muy desarrollado, pero la transicin del comercio mercantil al capitalismo propiamente dicho nunca tuvo lugar en las tierras otomanas porque los recursos del poder social, econmico, cultural, poltico y religioso estaban concentrados en las manos de una familia. La creacin de unas estructuras estatales tan centralizadas estuvo determinada, en lo que hace a las prioridades econmicas, por una muy reducida elite que no estaba en condiciones de expandir la produccin. Esto caus que el imperio otomano primero se estancase y despus se desmoronase.

Las mujeres no son seres pasivos

En las cuatro novelas las mujeres estn retratadas como individuos con poderosa voluntad, y son exigentes con sus maridos e hijos. Eso es particularmente cierto en el cuarto libro, Sultan of Palermo, que contempla la vida de Muhammad Al-Idrissi en el siglo XII. l es el gegrafo de la corte un gegrafo y un hombre de medicina y un erudito. Este es un mundo de ciencia, filosofa y pensamiento racional.

Las envidias que despertaba a su alrededor procedan del prestigio poltico y social que Al-Idrissi disfrutaba como rabe en una corte cristiana en la que los envidiosos sacerdotes catlicos, recelosos de los rabes, teman por su propia posicin dentro de la corte. Aqu las mujeres juegan un papel importante, dirigiendo acontecimientos a travs de hombres que ellas controlan, mientras persiguen sus propios intereses con tenacidad inquebrantable.

Lo que se ha escrito acerca de los perodos en que se sitan mis novelas indica que las mujeres en las sociedades islmicas eran individuos poderosos, incluso cuando tenan vetado el gobierno del estado, dice Tariq. Sabemos que tanto en el califato absida en Bagdad como en el imperio mughal en la India existieron poderosas reinas y princesas. En el imperio otomano las mujeres a menudo gobernaron entre bastidores. En mis novelas quera romper este mito racista de las mujeres rabes exclusivamente como vctimas.

Las mujeres de la clase dirigente no eran solamente vctimas pasivas del harn, sino tambin activas instigadoras de encuentros sexuales. Sin embargo, las novelas no presentan estas sociedades ni mucho menos como progresistas hasta el punto de asegurar que las mujeres estaban liberadas. Tariq es claro al asegurar que en todas las sociedades medievales, cristianas, judas o islmicas, las mujeres eran tratadas como ciudadanas de segunda clase con muy pocos derechos.

The Stone Woman hace suya la cuestin de si el Islam es una religin particularmente dogmtica en relacin a la idolatra. La mujer de piedra del ttulo se refiere a la estatua de la familia Pasha, a la que no se adora; se le habla como a un psiquiatra silencioso al que se pueden confesar los pecados. No puedes decirle la verdad a otro, porque es demasiado escandalosa, dice Tariq, de manera que se lo dices a la estatua que no puede responder.

Seala que el Islam, como el judasmo, prohbe la adoracin de imgenes, lo que no es lo mismo que prohibir la representacin del profeta Mahoma. En los siglos XIII, XIV y XV haba pintores rabes en Herat, Afganistn, en Persia y en algunos lugares de Turqua que pintaban al profeta. As, la idea de que esto est fuera de la tradicin islmica es una estupidez, razn por la cual me irrit la forma en que algunos reaccionaron frente al peridico dans que public las vietas antiislmicas. Las vietas eran racistas y deberan haber sido criticadas desde esta perspectiva. No debieron ser atacadas, en cambio, desde la perspectiva de una supuesta teologa islmica que prohbe la representacin de Mahoma. No tiene sentido.

La historia del Islam es una historia de ruptura con las tradiciones pasadas, insiste Tariq, incluyendo la idolatra cristiana de la virgen, y la de Jess como hijo de dios. Mahoma se percat muy pronto de que el Islam tena que construirse contra esta corriente, dice. De manera que Mahoma lo construy como algo en completa ruptura con cualquier cosa que implica adoracin de cualquier imagen, lo que, por supuesto, le inclua a l. Un hecho central de la religin islmica es que el profeta pona nfasis en que l era un ser humano, no una divinidad; era un mensajero de dios que haba escuchado su mensaje. No era el mensaje de Mahoma.

La historia del desarrollo de la civilizacin islmica es la de la adaptacin y la mezcla. Es la historia de la mutua influencia del islamismo y del mundo no islmico. Es la historia que no solamente ha sido ocultada y negada en Europa, sino la que ignoran muchos islamistas radicales. Aunque pueden usar el lenguaje de liberacin y luchar contra el Satn del imperialismo, sobre cuestiones religiosas los islamistas tambin intentan presentar un eterno, monoltico y homogeneizado cuerpo de creencias doctrinarias que tienen poca semejanza con la manera en que la religin se desarroll.

Tariq argumenta que en los comienzos del mundo medieval en Europa, cuando el Islam dominaba gran parte del Mediterrneo, ste era el principal punto del desarrollo cultural islmico. Y sin contacto con el mundo islmico, Europa no se habra desarrollado como lo hizo.

El saber vino con la civilizacin islmica. Esta fue la civilizacin que se volvi un conducto, un puente entre los mundos antiguo y actual. En Toledo, los rabes hispanos erigieron una escuela de idiomas que tradujo los principales textos griegos y latinos al rabe, hacindolos as fciles de conseguir en Europa. Cuando se lee a Ibn Rushd, un rabe hispnico del siglo XII, el Aristteles que se encuentra en sus escritos es un gran trabajo de teora poltica por derecho propio. Nadie discute el hecho de que fueron los conocimientos islmicos y rabes sobre matemticas, astronoma y medicina los que desarrollaron estas disciplinas. Esto debera ser enseado en la clase de historia de las escuelas, lo que sera la mejor forma de contrarrestar el racismo antiislmico que encontramos en las escuelas religiosas.

Las novelas de Tariq son unas lecciones de historia agradables al mismo tiempo que un desafo a la oleada de intolerancia que nos rodea, pero ms que eso, se trata de grandes cuentos que estn bellamente narrados. La ltima novela del quinteto estar situada en el mundo moderno posterior al 11 de septiembre de 2001. Abordar el tema de por qu en el amanecer del siglo XXI la religin es an capaz de dominar la vida de la gente, y por qu millones de personas se sienten atradas por ella. Un tema que Tariq quiere abordar es el fracaso del nacionalismo secular en el mundo rabe para ofrecer soluciones a la pobreza, al subdesarrollo y al poder econmico y militar de Occidente. Con el teln de fondo de las primeras cuatro novelas, esperamos con impaciencia este captulo final.

Tariq Ali es miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO.

Traduccin para www.sinpermiso.info : Daniel Ravents


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