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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-12-2006

Pinochet escapa a la justicia, pero el espritu de Allende vive en Amrica Latina

Roberto Navarrete
Rebelin



La muerte de Augusto Pinochet, el ex dictador chileno, ha provocado un gran revuelo en el mundo aun cuando ya han pasado ms de 30 aos desde que lider el derrocamiento del gobierno democrticamente elegido del Presidente Salvador Allende y de su muerte en el palacio de La Moneda el 11 de septiembre de 1973. La notoriedad de Pinochet se ha mantenido viva estos ltimos aos luego de su detencin en Londres, en 1998, por su responsabilidad en las masivas violaciones a los derechos humanos de los chilenos luego del golpe militar patrocinado por los EEUU en 1973. Su muerte ahora le ha permitido escapar definitivamente de la justicia y ha dejado en los millares de vctimas de tortura, de desapariciones, encarcelamiento y exilio, un dejo de frustracin. Sin embargo, para las muchedumbres que jubilosamente celebraron su muerte en Santiago y que marcharon hacia la estatua de Salvador Allende en frente del palacio de La Moneda, ms que la muerte de Pinochet, esta fue una ocasin para celebrar la memoria del martirio de Allende y de sus ideales de socialismo democrtico que ahora se diseminan a lo largo y ancho de Amrica latina, en el amanecer del siglo XXI.

El golpe militar encabezado por Pinochet fue el comienzo de una contrarrevolucin encaminada a detener el avance de amplios movimientos sociales que estaban germinando en el cono sur de Amrica latina durante los aos 70 y que tenan su ms claro exponente en el gobierno de Salvador Allende en Chile. El brutal carcter de la represin contra las clases trabajadoras y los partidos polticos de izquierda que apoyaron el proyecto de Allende, demostraron desde el comienzo que este golpe militar era un ataque cuidadosamente planificado y puesto en prctica por una estrecha alianza entre las clases privilegiadas de Chile y el gobierno de los E.E.U.U. El rgimen de terror de Pinochet estuvo acompaado por medidas econmicas de carcter profundamente regresivas. Ellas incluyeron la privatizacin de una gran parte de los activos del estado en reas tales como salud, educacin, servicios pblicos y sectores de la industria del cobre. De hecho, Chile se convirti en un laboratorio para ensayar las polticas econmicas neoliberales ideadas por los discpulos de Milton Friedman en Chile, conocidos como los Chicago boys.

Estas polticas condujeron al pas hacia una profunda recesin econmica en 1975 y nuevamente durante 1982-1983, y que, en contraste con el mito del milagro econmico pregonado por instituciones financieras internacionales tales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, han llevado a uno de los niveles ms altos de desigualdad econmica en el mundo. El activo rol del gobierno de los E.E.U.U. en la promocin, financiamiento y en la provisin de cobertura poltica y diplomtica al rgimen de Pinochet estn ampliamente documentados en el informe Church del Senado de los E.E.U.U., y en los documentos desclasificados con posterioridad durante la administracin de Clinton, y que ahora se encuentran disponibles en los Archivos de Seguridad Nacional. Entre sus muchos crmenes, Pinochet orden los asesinatos del ex comandante en jefe del Ejrcito, General Carlos Prats en Buenos Aires, y del Ministro de Asuntos Exteriores de Allende, Orlando Letelier, perpetrados en el corazn mismo de Washington; un ataque terrorista realizado en pleno suelo de los E.E.U.U. por la DINA (polica secreta de Pinochet) en estrecha colaboracin con los exiliados cubanos y agentes de la CIA Orlando Bosch y Luis Posada Carriles.

La mayor parte de los militares implicados en violaciones de los derechos humanos fueron entrenados en tcnicas de tortura, similares a las practicadas hoy en da en Iraq, en la llamada Escuela de las Amricas ubicada en el Fort Benning. Aquella frase tristemente clebre atribuida a Henry Kissinger, no podemos permitir que un pas se convierta en comunista por la irresponsabilidad de su gente, en referencia al gobierno de Allende, revela claramente la hipocresa de sucesivos gobiernos norteamericanos, que por una parte fomentan el uso del terrorismo de Estado para salvaguardar sus intereses, mientras por otra pretenden apoyar la extensin de la democracia. La triste historia de las intervenciones norteamericanas en Amrica latina y las tentativas actuales para derribar al gobierno democrticamente elegido del presidente Hugo Chvez en Venezuela dan testimonio de esto.

La resistencia al rgimen de Pinochet cobr muchas formas y dio lugar a la muerte, tortura y exilio de millares de activistas y chilenos comunes y corrientes durante los 17 aos de dictadura. En los primeros aos, los partidos de izquierda intentaron organizar una resistencia popular la cual fue seguida por un brutal programa de exterminacin fsica de los militantes de izquierda y lderes sindicales por parte de la polica secreta. Esto result en la desaparicin de ms de 3000 presos polticos. A pesar de la represin, el alto nivel de desempleo y la severa recesin econmica de los aos 1982-1983 condujeron a masivas protestas populares durante las cuales, semana tras semana, decenas de chilenos moran asesinados por los militares.

Su rgimen acab luego de un referndum en 1988 en el cual la mayora de la poblacin chilena rechaz su pretensin de continuar como dspota elegido. En los aos finales de su vida, despus de su detencin en Londres en 1998, por su responsabilidad en las violaciones de los derechos humanos, la verdadera naturaleza de su rgimen qued expuesta ante las nuevas generaciones en Chile, en donde una porcin significativa de la poblacin todava lo apoyaba como un salvador contra el comunismo. Los macabros detalles de sus crmenes comenzaron a emerger poco por poco durante el curso de los procesos judiciales en los cuales Pinochet estuvo involucrado. Declaraciones judiciales que daban cuenta como los presos desaparecidos eran atados y lanzados al mar o a los crteres de los volcanes; la violacin sistemtica de las mujeres prisioneras, incluyendo el uso de perros y otras horripilantes torturas dirigidas a aterrorizar a los opositores del rgimen, se comenzaron a conocer ampliamente tanto dentro como fuera de Chile.

Pero para la oligarqua de Chile, que hasta hace poco tiempo haba estado preparada para justificar estas aberraciones como una parte necesaria de la cruzada contra comunismo, fue la revelacin de la existencia fraudulenta de cuentas secretas del dictador que sumaban decenas de millones de dlares, escondidos en parasos fiscales en el exterior, las que terminaron por destruir el mito de caudillo incorruptible que l deseaba dejar para la posteridad. Las numerosas causas judiciales por corrupcin y abusos a los derechos humanos seguidos en su contra dieron lugar a su arresto domiciliario, aunque su continuo empeo por fingir enfermedades mentales retrasaron el proceso legal hasta el momento del ataque al corazn que eventualmente le condujo a su muerte. Su herencia de crmenes brutales y corrupcin se suman a la de Anastasio Somoza, Fulgencio Batista, Mobutu Sese Seko y decenas de dictadores corruptos ayudados e incitados por los E.E.U.U. en su obsesin por alcanzar la dominacin global.

En los das posteriores a su muerte, millares de chilenos se volcaron a celebrar en las calles de Santiago y de las principales ciudades de Chile. Este acto catrtico representa un pequeo consuelo para los millares de vctimas y familiares de los prisioneros desaparecido para quines la justicia ha sido denegada por las cortes chilenas y por el consenso poltico dominante. Es significativo que muchos chilenos hayan utilizado la ocasin para celebrar la figura de Salvador Allende, un hombre que cristaliz los sueos y aspiraciones de los desposedos de Chile y Amrica latina por alcanzar profundas transformaciones sociales y polticas. Transcurridos ya ms de 30 aos despus de su muerte, estos sueos finalmente estn comenzando a prender mediante la eleccin gobiernos progresistas que proliferan a lo largo y ancho de Amrica latina. Tal vez ha sido el presidente Hugo Chavez de Venezuela con su revolucin Bolivariana, quien mejor ha capturado la imaginacin de los latinoamericanos en representar las aspiraciones independencia y cambio social por medios democrticos por las que muri Allende. Esperemos que los venezolanos y otros tantos en Amrica latina estn dispuestos a defender sus logros contra cualquier nuevo Pinochet que pudiera estar agazapado en las sombras en este preciso momento.

- Roberto Navarrete fue un preso poltico bajo el rgimen de Pinochet.



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