Portada :: Bolivia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-12-2006

La izquierdizacin de la derecha como mtodo de lucha

Mara Bolivia Rothe
Rebelin


La izquierdizacin de la derecha como mtodo de lucha oligarc Resulta que ahora, el lenguaje de la izquierda histrica es de derecha; resulta que la msica, la literatura, el ideario que durante ms de treinta aos gui a la izquierda ahora sirve para identificar a la derecha. En resumen, resulta que la derecha se izquierdiza, derechizando a la izquierda, nombrndolos como fascistas, puesto que, segn palabras de algunos presentadores pensantes, al interior de la izquierda se est reeditando el facismo de Mussolini y de Hitler.

Pero que est pasando? Acaso es posible que la ideologa gire ms de ciento ochenta grados y el discurso de izquierda puede ser apropiado con facilidad por una oligarqua de derecha, que ve perdidas para siempre sus prerrogativas?

Por favor!!! Esto es surrealista!!! Los de la derecha, asumen las banderas de la izquierda y las formas de lucha que siempre fueron la nica propiedad de los desposedos!!!!

No, no debemos confundirnos, no debemos creer esta falacia, esta mentira tan bien diseada y puesta en prctica por la dictadura meditica que quiere envolver a la opinin pblica en la absoluta confusin para que piense y se convenza que son ellos los buenos y todos los dems somos los malos.

Pero, Es que acaso que el pas se divide en malos y buenos? No, para nada. Lo que pasa es que los oligarcas de siempre estn aterrorizados frente a la plebe insurrecta que ahora verdaderamente tiene voz y poder, por lo que echan mano desesperadamente, de todas sus influencias, redes y poder residual para marearnos la perdiz de una manera perversa, creo yo, la ms perversa que han utilizado hasta ahora.

En realidad, Qu est sucediendo en Bolivia? Simplemente que la desvergenza y la antipatria estn campeando de la manera ms impune; la ridiculez, mediocridad, y estupidez crnica de esta clase ha llegado a extremos asombrosos, valindose del discurso sedicioso, amenazando con declararse independientes si es que no se les da el gusto de mantener las cosas tal y como estn. Como si construir un pas pasara por acceder al capricho de unos cuantos que durante medio siglo tuvieron todos los privilegios, todo el poder y que en nombre de la democracia, de la libertad y de la Patria han decidido abusivamente llevar al abismo al pas entero, sin detenerse a pensar lo irresponsable de sus acciones, todas de ndole personal, porque por mas que se llenen la boca cantando estribillos revolucionarios o citando a autores que fueron iconos de la lucha de los pueblos, no podrn jams comprenderlos, porque como ya Marx lo dijo en su Capital, la burguesa no reniega jams de su clase.

Da vergenza tenerlos de compatriotas cuando, ignorando el pasado, creyendo que los bolivianos y bolivianas no tenemos memoria, se valen de la mentira sistemtica montada burdamente al interior de medios de comunicacin maniques de estos intereses de clase, de escritores amantes de la figuracin y el show meditico, que encabezan una huelga de hambre como trampoln de propaganda personal, o de cualquiera que est dispuesto a creerles el discurso de que en Bolivia se est viviendo una dictadura fascista y totalitaria. Parece que no recuerdan ( o no les conviene recordar), que Bolivia llev al poder a Evo Morales, el primer presidente indio nacido de sus bases en Latinoamrica, con un porcentaje de votacin del 54%, cifra que ellos jams alcanzaron a pesar de todos sus arreglos, pactos y sociedades accidentales. Pero adems, que esta indiscutible victoria, producto de las luchas del pueblo organizado y empoderado, fue, aunque se empeen en negarlo, el certificado de defuncin de esas prcticas caprichosas e interesadas que insisten en reeditar con el pretexto de los dos tercios. La falta de autocrtica y la soberbia sin lmites dan como resultado lo que ahora vivimos.

Dotados de una ceguera histrica, una visin estrecha de la realidad boliviana, gritan por los dos tercios y acusan al presidente Morales de totalitario autoritario fascista, olvidando con certeza de manera intencional- que ellos mismos, los que ahora estn ayunando, fueron los que sistemticamente sojuzgaron al pueblo; que cuando se trataba de sus intereses, los dos tercios eran una barbaridad y peleaban a ultranza para que en el Parlamento de ese entonces, (espacio de cuoteo y negociacin) las decisiones se logren por mayora absoluta. Claro, porque eran mayora (solo en el Congreso, no en las calles) y les convena, pero ahora que no pueden aceptar que son tan solo una decadente minora, por supuesto que los dos tercios son la bandera indiscutible de lucha, porque es la nica garanta que tienen de intentar mantener sus privilegios. Olvidan o quieren olvidar los actuales huelguistas que fueron ellos cuando detentaban el poder, quienes dieron su aprobacin a medidas que empobrecieron al pueblo y entregaron las riquezas del pas a manos extranjeras, que doblaron sus rodillas y agacharon sus cabezas en actitud francamente sumisa ante los grandes capitales trasnacionales sin pensar en ningn momento en el pueblo del cual eran parte.

Son ellos los que intentaron siempre por todos los medios, blanquearse, parecerse cada vez ms a los vecinos del norte, porque les daba asco y vergenza vivir en un pas donde los indgenas son la mayora; son ellos los que por dcadas ignoraron la Patria profunda, nuestras races y nuestros ancestros, y que ahora, vistiendo aguayos y mascando coca, quieren hacernos creer que han cambiado su manera de vivir y sus creencias, que estn dispuestos a ceder sus privilegios de casta en aras precisamente de la democracia, cuando jams han defendido ni la democracia, ni la soberana, ni nada que no fueran sus propios intereses.

En resumen, se trata del comienzo de una lucha de clases; hay que ser valientes y decirlo. Son los ricos de siempre contra los pobres de siempre. La nica diferencia es que los pobres ahora, gracias a esta nueva manera de hacer y decir la poltica, han descubierto el significado real de morir antes que esclavos vivir. Los pobres de siempre ahora miran a los ojos de sus tiranos con la frente en alto y saben exactamente lo que quieren, y como lo van a conseguir. Los ignorados, los acallados, no quieren la muerte, no quieren la separacin, no quieren la divisin. Ya lo ha dicho incontables veces el Presidente y sus colaboradores; se ha reconocido la autonoma como necesaria; se ha reconocido que bolivianos y bolivianas somos todos, los de arriba y los de abajo; se ha repetido hasta el cansancio que la Asamblea Constituyente es el espacio de deliberacin de todas y todos hacia la construccin de un nuevo pas, ms solidario, mas incluyente, multinacional, y plurilinge, sobre la base de las autonomas y respetando las diferentes formas de hacer y ver las cosas y la vida.

Claramente, la consigna es una Bolivia incluyente y participativa. No es el discurso demaggico de siempre, donde se deca que Bolivia era de [email protected], cuando solamente era de unos cuantos, ya que [email protected] [email protected] no existan. Por supuesto, que nadie quiere llegar a las armas, porque los pobres que han puesto siempre los muertos, estn hartos de derramar sangre cada vez que luchan por alguna de sus reivindicaciones sociales, econmicas y polticas.

Pero la lucha ser librada y todos esperamos que sea en el marco de las ideas, no de las confrontaciones entre hermanos. Ahora bien, si ellos estn dispuestos a matar, el pueblo est dispuesto a defenderse y no solo defender sus vidas, sino la Patria y su integridad de Nacin. De eso, que no le quede duda a nadie.

En este marco, la izquierdizacin de la derecha y la apropiacin de smbolos, consignas y cultura ajena, no deja de ser una burda y mediocre manera de dar pataleos de ahogado en lugar de pensar en Bolivia.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter