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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-12-2006

Informe sobre la carta robada

Beln Gopegui
El Mundo


Durante tres aos unas veinte personas han estado reunindose, leyendo, investigando, discutiendo, para hacer un informe. Son hombres y mujeres de diversas profesiones y, como en el poema de Borges Los conjurados, han tomado la extraa resolucin de ser razonables. La materia de la que versa su informe tiene un nombre conocido y una improbable definicin. El nombre: libros de texto. La definicin: ese lugar en donde unas generaciones dejan constancia de lo que a su entender debieran conocer las siguientes. No de todo lo que debieran conocer, pero s de lo imprescindible, del punto de partida, el mnimo comn denominador de una sociedad.

Han escogido 60 libros de sexto de Primaria y de primero de Bachillerato. Distintas editoriales y las siguientes materias: Idiomas, Matemticas, Historia, Lengua y Literatura, Conocimiento del Medio, Griego y Latn, Fsica y Qumica, Religin, Biologa y Geologa, Economa, Msica, Ciencia, Tecnologa y Sociedad, Filosofa, Plstica y Educacin Fsica. No han hecho un estudio comparativo entre las editoriales, no se han ocupado de la calidad o del nivel, ni siquiera de los contenidos. Lo que han analizado es lo que esos libros cuentan con esos contenidos. Y no lo que cuentan acerca de las matemticas, o de la Historia o del ingls, sino lo que cuentan de la Tierra.

Cuando en un libro de matemticas se pone un ejercicio sobre cunto cuesta el equipo de montar en bici de Roberto, equipo que, por cierto, cuesta, sin contar la bici, 156,87 euros, y cuando la gran mayora de problemas aritmticos versan sobre compras de ese tipo, no slo se cuenta cmo se suman euros. Tambin se cuentan cosas que tienen que ver con el sentido de lo necesario, lo til, lo raro, lo normal.

Dicen que a las personas que viven en una isla les es ms fcil imaginar en dnde viven, comprender qu significa agostar un suelo o arrasar una costa. Quienes vivimos en continentes tendemos a pensar an que la Tierra es plana y que, una vez destrozados estos 100 kilmetros, siempre habr otros 100 kilmetros siguientes. Olvidamos que la Tierra es tambin una isla, contiene el delicado equilibrio de la vida y flota, redonda y azul como una naranja, entre millones de otras islas en donde no hay vida ni podra llegar a haberla, o acaso en alguna s la haya pero estar muy lejos.

En el informe (www.ecologistasenaccion.org/IMG/pdf/Informe_curriculum.pdf) se estudia lo que transmiten los libros de texto sobre la sostenibilidad, esto es, sobre qu hacer para que siga habiendo vida en la Tierra, incluida la vida humana. Sobre si, por ejemplo, lograremos alimentarnos de, diramos, los intereses de la naturaleza y no del capital, puesto que una vez consumido el capital de la naturaleza ya no habr ms alimento.

Todava resulta difcil hablar de esto. Los ecologistas son los mensajeros y aunque en principio nadie quiere matarles pues se le considera amantes de las hayas y otras criaturas benignas, el mensaje que portan no es grato. Hace algunos aos optamos por pensar que los mensajeros eran unos extravagantes. Como quien recopila todas las referencias a cierto actor de cine mudo, ellos y ellas coman galletas integrales y contaban que se iban a derretir los Polos. Ahora el cambio climtico, el agotamiento de los recursos, los errores fruto de la tecnologa, la toxicidad de los metales pesados y tantas otras cosas forman parte la vida diaria. En lo que les conozco, debo decir que los ecologistas no se alegran de tener razn. Habran preferido que la suciedad no se acumulase, que vivir mejor con menos fuera lo habitual y la equidad, un principio aceptado y vivido en cada vida humana.

No slo lo habran preferido sino que lo prefieren. Trabajan para que as sea y algunos y algunas se renen, discuten y argumentan, y despus escriben un informe en donde dicen que los libros de textos no contienen apenas fotografas de lugares, mapas fsicos, mapas lumnicos, imgenes que permitan ver en qu se ha convertido esa especie de gran superficie verde y ocre con que durante mucho tiempo se han representado los continentes. Y junto a lo que no se muestra, dicen, an es ms significativo aquello de lo que no se habla.

Los libros de texto no hablan de las multinacionales [con la excepcin de dos libros], el reparto del poder, las culturas arrasadas, las aportaciones de las mujeres, los sindicatos..., los movimientos alternativos (aunque s las ONG de ayuda), la autosuficiencia, los proyectiles reforzados con uranio, las aficiones de bajo impacto ecolgico..., los bancos, la prdida de soberana alimentaria, el modo en que se impone la comida basura, las patentes de semillas..., las soluciones colectivas, los dueos y los daos de la televisin..., las cargas de la polica, las mentiras de los libros de texto....

La cita es ms larga pero creo que el fragmento sirve para dar una idea del mundo que se dibuja y el que se niega. Valga, en todo caso, un ejemplo de un libro de Fsica y Qumica para condensar el talante general de exaltaciones y silencios: Durante la Guerra del Golfo, los soldados de EEUU y de otros pases aliados pudieron tomar todas sus comidas en las trincheras, calentitas y en cualquier momento, gracias a la tecnologa.

A medida que se leen las 184 pginas del informe empezamos a preguntarnos qu sucedera si en los centros escolares los alumnos obtuvieran una imagen del futuro como un lugar no slo incierto sino posiblemente catastrfico; si fueran conscientes del turbio papel de las grandes corporaciones, de la ausencia de principios que gua la mayor parte de las inversiones econmicas y en especial de la ausencia del principio de precaucin; si comprendieran que las soluciones individuales nunca son una solucin, si se les dejara claro hasta qu punto las decisiones que afectan a su vida diaria, su salud, su tica, su espacio, sus proyectos, les han sido arrebatadas. Es posible que cada ao salieran entonces de los colegios y de los institutos alumnos y alumnas ms conflictivos, dicho esto en el mejor sentido de la palabra. Si la destruccin avanza habr de ser bueno, parece, afrontarla, luchar para que no ocurra.

Hace unos das escuch contar a un padre esta escena. Su hijo de 11 aos coma un yogur mientras miraba de pie el telediario. All se deca que el efecto invernadero provocar el deshielo de la Antrtida en 2040. La primera reaccin del nio fue calcular su edad y decir con asombro y satisfaccin: Yo ver eso!. Pero la noticia segua y hablaba de los efectos que, algn tiempo despus, provocar la desaparicin de la capa de hielo en el calentamiento global: inundaciones de ciudades costeras, desplazamientos masivos, extensin de las enfermedades, aumento de los conflictos por lograr recursos, destruccin de ecosistemas, guerras. El gesto del nio fue mudando del encantamiento a la sensacin de profunda injusticia por tener que heredar un mundo as.

De acuerdo, es un nio. Es mejor que no sepa, que se entere por los telediarios y que en sus libros de texto le digan, no slo a nios de 11 aos, por cierto, sino tambin a adolescentes de 16, cosas como: Los coches funcionarn dentro de muy poco con agua y as no contaminarn el medio ambiente (Lengua), Los expertos dicen que todos van a tener acceso a Internet en el ao 2020 (Ingls), La tecnologa debe aportar los medios necesarios para satisfacer las necesidades humanas (Economa), El teletrabajo permitir disfrutar de ms tiempo libre (Historia), Gracias a la clonacin se podra conseguir un aumento de la produccin y as se podran paliar deficiencias alimenticias de una parte de la poblacin humana (Biologa y Geologa), etctera?

Resulta difcil defender que los libros de texto enseen falsedades, verdades a medias, consecuencias sin causas. O decir que es til, a los 11 y a los 16 aos seguir creyendo no ya siquiera en los Reyes Magos, quienes al fin y al cabo estaran en el orden de lo imaginario, sino en que basta con soplar para que el semforo verde se ponga rojo y as detenga el coche que viene dispuesto a atropellarte. Pero, ms all de esto, tal vez convenga recordar que la carta robada de que trata este informe, la carta que no miramos aunque est ah, delante de nuestros ojos, no es la carta de lo que vamos a contarle a los adolescentes, sino la de nuestra propia imaginacin.

Sucede que la sostenibilidad de la Tierra apenas figura en el conjunto de historias que conocemos, que circulan, que han circulado y han sido soadas. ste hecho es apenas un sntoma de cmo la voracidad y la codicia con respecto al planeta y a los seres ms dbiles tiene hoy mayor potencia que la capacidad de oponer resistencia y reemplazar esa codicia por prcticas diferentes.

Es preciso invertir la relacin de fuerzas. Quiz porque lo saben, unas 20 personas organizadas, como muchas otras, en un colectivo de accin ecolgica, y por lo tanto poltica, trabajando en comn durante tres aos, analizando la imaginacin de los libros de texto, discutindola y argumentndola, no slo han producido un informe. Han producido adems una historia sobre cmo mantener el delicado equilibrio de la vida, una historia que puede circular y ser soada y, multiplicndose por otras historias, llegar a ser real.

Beln Gopegui es escritora, autora de obras como

"Lo real" o "El lado fro de la almohada"


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