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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-12-2006

Un mundo menos alienado

Carlos X. Blanco.
Rebelin


Un mundo menos alienado. Un mundo en que los seres humanos se reconozcan a s mismos como protagonistas de la naturaleza, hijos de ella y jardineros de su belleza. Esto es, en parte, el comunismo. Hacer del mundo un hogar habitable y cmodo, en el que las necesidades sociales se satisfagan socialmente por medio de la abolicin de la propiedad privada y la transformacin de todos los medios de produccin en medios sociales perfectamente integrados en la naturaleza, al servicio de una vida humana y digna.

Ese mundo no vendr ya de la Europa occidental aburguesada. El viejo mundo se encastilla. Hay verjas muy altas y procesos de segregacionismo dentro sus fronteras. Nidos de ametralladoras y alambradas vigilan la fortaleza de la libertad: es decir, ya no hay santuarios de libertad. Y en su seno, las ciudades se enrocan. Habr nidos de ametralladoras que protejan los barrios residenciales donde pernoctarn intelectuales, diputados y activistas de izquierdas. Los brbaros multirraciales merodean ah fuera, pero aqu dentro sigue habiendo seguridad, dentro de una Europa constitucional, liberal, con conquistas sociales. S, despus del Holocausto hitleriano, Europa permiti el Holocausto yugoslavo. Y ah siguen, los progresistas, en sus barrios centrfugos, vigilados con seguridad privada y cmaras de video. Siguen a salvo como cmplices de todos los holocaustos que estn por llegar.

De la Amrica latina vienen los mejores ejemplos de lucha por el socialismo. All la libertad sigue costando la vida a muchos. All, la conquista del pan y la tierra sigue siendo el fermento de todo pensamiento verdaderamente revolucionario. La autoorganizacin de los ms pobres, y la autodefensa ante el fascismo y el imperialismo, se constata en muchas naciones. A diferencia de Europa, donde un fascismo disfrazado de estado social es el que pasa miedo y se parapeta, en Amrica es el pobre el que est necesitado de ideologas revolucionarias (que la derecha llama populistas) para su autodefensa. El imperialismo dispara con balas en aquel continente, prepara invasiones desde el norte, introduce paramilitares, e intoxica procesos socializadores de forma descarnada. All, todava, el imperialismo no consiste en una mera teora abstracta acerca de cmo los EEUU se lanzan a la dominacin profunda y amplia de extensas reas del globo por medio de su modelo liberal de saqueo a los dems pases, secuestrados como estn -por las buenas o por las malas- y reducidos a la condicin de colonias.

El mundo como una colonia. El mundo repartido entre las grandes corporaciones transnacionales que usan del ejrcito norteamericano como subcontrata para las tareas sucias, y como fuente de encargos industriales y comerciales multimillonarios. Los pueblos: que se pongan a trabajar. El sudor y el grito de cientos de pueblos y naciones del mundo no tienen ms futuro, en el imperio, que ser ahogados bajo una maquinaria ruidosa e infernal: la produccin capitalista de plusvala y su acumulacin. Para ello, se han de aprovechar todos los resquicios posibles. Desde la ms alta y sofisticada tecnologa (incluyendo la bio-tecnologa, pues ya la naturaleza es privatizable), hasta la explotacin esclava de los nios. El rango es muy amplio, y de todas las maneras se va a generar la plusvala. En cada mbito del mundo se buscarn las vas ms hacederas para ello. El saqueo de la tierra y de la civilizacin humana (en rigor, de las varias civilizaciones humanas) es un plato que ya est servido. Millones de sbditos, pues es sarcasmo llamarnos ciudadanos, asisten impertrritos. Como las vctimas de los campos de exterminio, a nosotros slo nos restar una cosa: que llegue nuestro turno. Si no hacemos nada.

Con la muerte de la bestia Pinochet, todos hemos vuelto a recordar los horrores de la llamada Operacin Cndor. El fascismo nunca se despreocup de buscar aliados y colaboradores. Forma parte de su estrategia general de perfeccionamiento en materia de exterminio. Creen Vds. que no hay una Operacin Cndor universal? El experimento del Cono Sur americano sali demasiado bien como para dejarlo caer en saco roto. El 11-S norteamericano abri las puertas a los ms ambiciosos expertos en exterminio global. El fascismo global no ha hecho ms que empezar. Un mundo crcel. Crceles invisibles. Listas mundiales de personas sospechosas a priori, sin presuncin de inocencia alguna, seres susceptibles de supresin discreta o secreta. Tortura legal y transfronteriza. Todo esto estamos empezando a verlo hoy, de forma globalizada, justo de la misma manera en que se globaliza la explotacin del hombre sobre el hombre y el imperio de las corporaciones transnacionales sobre su mundo-colonia.

Las alternativas a este fascismo global, los movimientos de resistencia anti-imperialista, tambin se han globalizado. Hay mucha atomizacin, una enorme variedad de discursos, una heterogeneidad de tendencias que a veces confunde y desconcierta. Pero esta gente que se opone representa lo que queda del mundo humano, an no contaminado del todo por el fascismo global, por el capitalismo imperialista: una pluralidad, una rica variedad. Son movimientos que representan lo que debera ser el mundo cuando la civilizacin se restaure. El comunismo, lejos de constituirse en aquel monoltico estatalismo del socialismo real, ser algn da algo muy distinto y simple: el triunfo de esa variedad y heterogeneidad que debera ser el mundo mismo. El triunfo del pluralismo, donde cada uno contribuye segn sus capacidades y a cada uno se le dar segn sus necesidades. La organizacin social de los ms diversos pueblos de la tierra, en el mbito social, ser una organizacin transparente donde se dar un ajuste planificado y solidario entre las necesidades humanas y los medios mundiales para satisfacerlas. La homogeneidad del modelo vigente de vida, la conversin del hombre en esclavo o cosa, adems de consumidor mecanizado de cosas, puede aniquilar definitivamente a la humanidad. El capitalismo global y el fascismo global asociado a l, no conocen lmites en este trance de degradacin de la naturaleza humana, tan plstica como ella es, tanto hacia arriba como hacia abajo.

Slo la resistencia mundial, organizada y multiforme puede interrumpir el proceso de degradacin.



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