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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-12-2006

Resea de la novela de Ren Vzquez Daz
Un amor que se nos va, memoria de Cuba y de su gente

Ramn Chao
Le Monde Diplomatique, Edicin Espaola, diciembre 2006


 

Un amor que se nos va

Editorial Montesinos, Barcelona 2006, 322 pginas.

 

 

Ya tengo escrito (1) que la gran literatura cubana de Alejo Carpentier o Virgilio Piera se prolongaba con Ren Vzquez Daz, nacido en Caibarin y residente en Estocolmo, cuando se public el citado artculo. Acababa de leer su entonces ltima novela La Isla del Cundeamor. Lejos estaban su tema y su escritura de la marea que nos inundaba ( parece que va amainando), constituida por oleadillas de ron, sexo y anticastrismo confesional, pese a que sus autores se hubieran baado hasta poco antes en las playas del sistema.

El cundeamor es una mata trepadora de flores amarillas que prolifera en la Isla. Entre la planta y la tierra se originan quimeras y ficciones, fuera de la realidad en que viven los soadores.

Dos novelas anteriores de Vzquez Daz abordaban estas fantasas ( o pesadillas) : La era imaginaria y La isla del cundeamor. Un amor que se nos va cierra la triloga, mas no el empeo del novelista: obligar que la gente, dentro y fuera de la Cuba, a que se acuerde de sus olvidos. Por eso hay tanta historia en sus novelas, referencias exactas a tradiciones y hechos del pasado y del presente. En ese fin participan igualmente los nombres de las hierbas y las flores, la gastronoma, la msica, las habladuras y los esfuerzos de un pueblo por ser dueo de su propio destino. La obsesin del autor se centra en dos preguntas: Quin soy yo como ser humano? Qu significa ser cubano? Hay dentro de l un Ren individual que se erige en un Ren colectivo: de dnde salimos, cul es la historia que nos hizo posibles? De pronto me viene a la memoria una frase del brasileo Machado de Ass: Menos mal que existen los manicomios; as podemos saber quin est demente y quin cuerdo. Establecimientos de esta clase para cubanos son tanto Cuba como Miami ... o Estocolmo. Quin es el habitante de alguno de estos centros que pueda decir, como el loco insigne don Quijote : !Yo s quien soy! ? Hay que estar realmente tarumba para asegurarlo. De modo que Vzquez Daz lo recuerda por medio de su loco Orapronobis, al tiempo que pone al lector ante la disyuntiva de hacerse el sueco y no pensar, o iniciar una discusin consigo mismo sobre el amor, la poltica y el humanismo.

Un amor que se nos va es un fresco que sin hacer concesiones al realismo abarca los temas esenciales cubanos, tanto dentro de la isla como en el exilio: la obsesin de Miami y su desmitificacin por medio del humor (los cubanos exiliados aborrecen que se expongan sus lacras) ; el paternalismo de los dirigentes revolucionarios, que gener todo tipo de emociones contradictorias: amor absoluto, devocin salpicada de resentimiento, odio amoroso, negacin frentica y belicosidad fingida como medio de subsistencia fuera de la Revolucin. El autor hace un uso exquisito de la irona cuando evoca el papel de las organizaciones anticastristas como portadoras de un mensaje carente de proyecto para el futuro (su proyecto, curiosamente, conduce directo al pasado).

Vzquez Daz ha dicho: los cubanos han de lidiar por una parte con la payasera hegemnica de los americanos, y por otra con la corte de los milagros de esos cubanos americanizaditos, gente que ha decidido no ver que la Ley Helms Burton codifica, segn la legislacin de un pas extranjero, cmo debe ser la transicin cubana hacia una democracia celestial que ni ellos mismos pueden delinear, porque no les dejan, porque esa ley extranjera no se lo permite. Decir que en Cuba hay que reinstaurar la democracia es una ridiculez. Vzquez Daz naci en septiembre de 1952. Meses antes; en marzo de ese ao, Batista haba dado un golpe de Estado con la anuencia y el apoyo norteamericano. No se puede reinstaurar lo que no estaba instaurado.

Ren Vzquez Daz pone mucha humanidad en todos sus personajes, incluso en los ms abominables, siempre con una pregunta reiterativa: Cmo se comporta la gente mientras la Historia retrocede y avanza, con sus botas de siete leguas? Pues se sacrifica y se deprava, simula y se rinde, suea y construye, claudica o se apresta a morir luchando. Esa es la esencia de su escritura, con el convencimiento de que lo principal en una obra de arte es meterlo todo, desde los sueos hasta los disparates, para lograr que las fuerzas contrarias se den cita en su espacio imaginario. Tal vez esa sea la nica misin del escritor: aadir algo, por muy poco que sea, a la memoria de un pas y de su gente. Y esta novela de amor a Cuba y al ser humano lo ha logrado.

(1) Le Monde des Livres, 10 avril 1998.



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