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(defendiendo el libre mercado)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-12-2006

Da Internacional del Migrante
El da del cinismo espaol

Ana Delicado Palacios
laRepublica.es


No poda ser de otra manera que el Da del Migrante (18 de diciembre) tuviera lugar en estas fechas navideas, en las que se nos enternece el rostro y se nos suaviza hasta la manera de mirar el mundo. Parece menos incisivo hasta el miedo a la inmigracin que en otras pocas del ao acecha sin rubor, y buen ejemplo de ello es la Comunidad de Madrid, que est emitiendo estos das un anuncio en el que agradece a los inmigrantes su cuota, su pequea contribucin a esta Navidad adorable que hacemos entre todos.

Es de temer que una vez se apague la clida luz de estas fiestas aparezca de nuevo el asunto sin resolver, el tema recurrente en los peridicos en forma de inmigrantes que aprovechan las fronteras terrestres para colarse en el paraso europeo, o que caen del cielo a mansalva sin orden ni organizacin, o que bien recurren a los cayucos antes pateras para saltarse sin ninguna consideracin las fronteras, que por algo existen.

Para entonces tendremos ya a nuestro Gobierno, que habr despertado del encanto navideo y har un descanso en su noble proyecto de la Alianza de Civilizaciones para volver a subir las vallas otro par de metros, pues es de sentido comn detener as a los que tienen que elegir entre morir en su pas de hambre o morir en un viaje incierto con un destino an ms dudoso.

Los hay quienes aun as y todo consiguen alcanzar Espaa, aunque para estos casos son muy recurridas las repatriaciones, que hasta septiembre y segn nuestro ministro de Interior, Alfredo Prez Rubalcaba, llegaban a 53.000 en lo que iba de ao. Ante semejante avalancha el Gobierno ha lanzado en varias ocasiones splicas de ayuda que ya han sido escuchadas por la Comisin Europea, y que propuso a principios de mes un sistema de vigilancia en las costas del sur cuyo objetivo a partir de la primavera de 2007 ser disuadir a los alocados que quieran lanzarse al mar.

Pero segn datos de la Oficina Econmica de la Presidencia del Gobierno, la presencia de extranjeros en nuestro pas dista de ser perjudicial. Los cuatro millones que viven en Espaa han contribuido con ms de la mitad del crecimiento del PIB en los ltimos cinco aos. La ltima regularizacin le ha venido de perlas a las arcas del Estado, que le permitir consagrar el saldo positivo que deja la inmigracin: en 2005 los extranjeros aportaron 23.402 millones de euros (un 6,6% de la recaudacin total) y recibieron 18.618 millones (5,4%), as que en total contribuyeron al Estado con 4.784 millones de ms, es decir, con el 1,1% del PIB, casi la mitad del excedente del presupuesto espaol.

La Oficina Econmica reconoci adems que nuestros visitantes forneos han favorecido la tasa de actividad nativa y han flexibilizado el mercado de trabajo. A pesar de todo, suelen ganar de un 30 a un 50% menos que los espaoles y son ms susceptibles de recibir un contrato temporal el 61% de ellos frente al 34% de la media. Hasta qu punto, entonces, son necesarios? Pues hasta el punto de que para sostener la economa, que sin ellos sufrira un receso, necesitamos la llegada de ms inmigrantes en los prximos aos.

Porque de 30 cotizantes extranjeros, slo uno es pensionista, algo que no ocurre en ninguna otra parte del mundo; porque sin las cotizaciones de los 1,8 millones de inmigrantes que conseguimos ahora, ni tendramos un excedente en la Seguridad Social, ni se creara empleo en un sociedad nativa que tiende a envejecer y en la que los mayores de 65 son ms numerosos que los que cumplen 18 aos.

Como nuestras racin de inmigrantes ya nos encargamos de obtenerla con las regularizaciones que emprendemos solidariamente de vez en cuando, hace ya tiempo que descubrimos que la manera de amortiguar las riadas continuas de forneos puede serlo la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), bien institucionalizada para que se tome ms en serio. Y de hecho, el ao pasado creci un 22,3% alcanzando los 2.484 millones de euros. Pero resulta que exigimos que estos crditos se dediquen en ms de un 83% al proceso de produccin con condiciones favorables para Espaa, y el resto se deja para los servicios sociales bsicos. En este conteo no se incluyen los FAD, los Fondos de Ayuda al Desarrollo, tras cuyas siglas se esconde un sistema de endeudamiento creciente que obliga a devolver los crditos prestados comprando servicios y bienes al donante, es decir, a nosotros.

Por si fuera poco, el Plan frica es otra delicia que hemos emprendido en mayo y que no es ms que un encubrimiento de nuestros intereses geoestratgicos y econmicos en el continente, como bien demuestra el hecho de que Espaa sea el primer exportador de armas en el frica Subsahariana. Y en nuestra lnea consecuente, nos causa sofoco que hablen de reducciones en los subsidios agrcolas, aunque Intermon Oxfam se harte de insistir en que si los pases de frica subsahariana aumentaran un 1% sus exportaciones, los beneficios superaran las ayudas que reciben.

Con mucho ms motivo, Amrica Latina nos es tambin causa de desvelo y preocupacin, pues nuestras races culturales e histricas nos impiden dejarlo a su suerte. All estn de avanzadilla Telefnica, el BBVA, el Santander Central Hispano o Repsol, con beneficios sin precedentes en este ltimo ao y desde aqu, mientras tanto, las remesas que envan nuestros inmigrantes nos dejan un beneficio que ya constituye el 0,5% de nuestro PIB y que crece a un ritmo del 30% cada ao.

Tanto esfuerzo desinteresado y tanto altruismo reconfortante peda a gritos un da dedicado a la migracin, con el que nosotros nos sentimos ms orgullosos, an si cabe, y ellos ms integrados en esta sociedad generosa que parece no limitar el espritu risueo de la Navidad a esta poca del ao. Deberan estar agradecidos, qu duda cabe.



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