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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-12-2001

La Fundacin Ford y la CIA: un caso documentado de colaboracin filantrpica con la polica secreta

James Petras
Rebelin

Traducido para Rebelin por Germn Leyens


Introduccin

La CIA utiliza fundaciones filantrpicas como el conducto ms efectivo para canalizar grandes sumas de dinero a proyectos de la Agencia sin alertar a los destinatarios sobre su origen. Desde principios de los aos 50 al presente, la intrusin de la CIA en el campo de las fundaciones fue y es inmensa. Una investigacin del congreso de EE.UU. en 1976, revel que cerca de un 50% de las 700 subvenciones otorgadas en el campo de las actividades internacionales por las principales fundaciones fue financiado por la CIA (Saunders, pp. 134-135). La CIA considera a fundaciones como Ford "la mejor y ms plausible forma de cobertura para financiamientos (Saunders 135).1 La colaboracin de fundaciones respetables y prestigiosas, segn un antiguo agente de la CIA, permiti que la Agencia financiara una "variedad aparentemente ilimitada de programas de accin clandestina que afectan a grupos juveniles, sindicatos, universidades, editoriales y otras instituciones privadas." (p. 135). Estas ltimas incluyeron a grupos de "derechos humanos" desde comienzos de los aos 50 al presente. Una de las "fundaciones privadas" ms importantes que han colaborado con la CIA durante un perodo prolongado en proyectos significativos en la Guerra Fra cultural es la Fundacin Ford.

Este ensayo demostrar que la conexin entre la Fundacin Ford y la CIA fue un esfuerzo conjunto, deliberado y consciente, por fortalecer la hegemona cultural imperial de EE.UU. y debilitar la influencia poltica y cultural de la izquierda. Procederemos considerando los lazos histricos entre la Fundacin Ford y la CIA durante la Guerra Fra, examinando los presidentes de la Fundacin, sus proyectos conjuntos, as como sus esfuerzos comunes en varias reas culturales.

Antecedentes: La Fundacin Ford y la CIA

A fines de los aos 50, la Fundacin Ford posea activos de ms de 3 mil millones de dlares. Los dirigentes de la Fundacin estaban completamente de acuerdo con la proyeccin del poder mundial en Washington posterior a la Segunda Guerra Mundial. Un destacado erudito de ese perodo escribe: "A veces pareca como si la Fundacin Ford fuera simplemente una extensin del gobierno en el rea de la propaganda cultural internacional. La fundacin tena un historial de participacin ntima en acciones clandestinas en Europa, trabajando en estrecha relacin con el Plan Marshall y los funcionarios de la CIA en proyectos especficos." (Saunders, p. 139). Esto es grficamente ilustrado por el nombramiento de Richard Bissell como presidente de la Fundacin en 1952. En sus dos aos en el cargo, Bissell se reuni a menudo con el jefe de la CIA, Allen Dulles, y otros funcionarios de la CIA, en una "bsqueda comn" de nuevas ideas. En enero de 1954, Bissell dej la Ford para convertirse en asistente especial de Allen Dulles (Saunders, p. 139). Bajo Bissell, la Fundacin Ford (FF) fue la "vanguardia del pensamiento de la Guerra Fra". Uno de los primeros proyectos de la Guerra Fra de la FF fue el establecimiento de una editorial, Inter-cultural Publications, y la publicacin de una revista en Europa: Perspectives, en cuatro idiomas. El propsito de la FF, segn Bissell no era "tanto derrotar a los intelectuales izquierdistas en el combate dialctico (sic) como atraerlos, alejndolos de sus posiciones" (Saunders p. 140). El consejo de direccin de la editorial estaba totalmente dominado por partidarios de la Guerra Fra. Ante la potente cultura izquierdista en Europa en el perodo de la posguerra, Perspectives no logr atraer lectores y quebr. Otra revista Der Monat financiada por el Fondo Confidencial de los militares de EE.UU. y dirigida por Melvin Lasky fue adquirida por la FF, para darle un aspecto independiente. (Saunders p. 140). En 1954, el nuevo presidente de la FF fue John McCloy. Era la personificacin del poder imperial. Antes de llegar a ser presidente de la FF, haba sido SubSecretario de Guerra, presidente del Banco Mundial, Alto Comisionado de Alemania ocupada, presidente del Chase Manhattan Bank de Rockefeller, abogado en Wall Street de las siete grandes compaas petroleras y director de numerosas corporaciones. Como Alto Comisionado en Alemania, McCloy haba provisto coberturas para muchos agentes de la CIA (Saunders p. 141). McCloy integr a la FF a las operaciones de la CIA. Cre una unidad administrativa dentro de la FF especficamente para tratar con la CIA. McCloy dirigi un comit consultivo de tres personas con la CIA para facilitar el uso de la FF como cobertura y canalizacin de fondos. Con esos lazos estructurales, la FF era una de esas organizaciones que la CIA poda movilizar para la guerra poltica contra la izquierda antiimperialista y pro comunista. Numerosos "frentes" de la CIA recibieron importantes subsidios de la FF. Muchas organizaciones culturales, grupos de derechos humanos, artistas e intelectuales, supuestamente independientes, auspiciados por la CIA, recibieron subsidios de la CIA y la FF. Una de las donaciones ms grandes de la FF fue al Congreso por la Libertad de la Cultura organizado por la CIA, que recibi 7 millones de dlares a principios de los aos 60. Numerosos agentes de la CIA consiguieron empleo en la FF y continuaron la estrecha colaboracin con la Agencia (Saunders p.143).

Desde su origen mismo hubo una estrecha relacin estructural y un intercambio de personal a los niveles ms altos entre la CIA y la FF. Este lazo estructural estaba basado en los intereses imperiales comunes que compartan. El resultado de esa cooperacin fue la proliferacin de una cantidad de revistas y el acceso a los medios de comunicacin de masas que los intelectuales pro-EE.UU. utilizaron para lanzar polmicas vituperantes contra los marxistas y otros antiimperialistas. El financiamiento de la FF para esas organizaciones e intelectuales antimarxistas suministraba cobertura legal para sus afirmaciones de que eran "independientes" de los fondos gubernamentales (CIA).

El financiamiento de frentes culturales de la CIA por la FF era importante para reclutar a intelectuales no comunistas a los que alentaba a que atacaran a la izquierda marxista y comunista. Muchos de estos izquierdistas no-comunistas pretendieron ms adelante que fueron "engaados," que si hubieran sabido que la FF era una fachada de la CIA, no le hubieran prestado su nombre y su prestigio. Sin embargo, esta desilusin de la izquierda anticomunista, no tuvo lugar hasta despus de que las revelaciones sobre la colaboracin entre la FF y la CIA fueron publicadas en la prensa. Eran de verdad tan ingenuos esos socialdemcratas anticomunistas como para creer que todos esos Congresos en mansiones de lujo y en hoteles de cinco estrellas en el lago Como, en Paris y en Roma, todas esas costosas exposiciones de arte y esas brillantes revistas eran simples actos voluntarios de filantropa? Tal vez. Pero hasta los ms ingenuos deben haberse dado cuenta de que en todos los congresos y revistas el objetivo de la crtica era el "imperialismo sovitico" y la "tirana comunista" y los "apologistas izquierdistas de la dictadura": -a pesar de que era un secreto a voces que EE.UU. intervino para derrocar el gobierno democrtico de Arbenz en Guatemala y el rgimen de Mossadegh en Irn y que los derechos humanos eran masivamente violados por las dictaduras respaldadas por EE.UU. en Cuba, la Repblica Dominicana, Nicaragua y en otras partes. La "indignacin" y las afirmaciones de "inocencia" de muchos intelectuales de izquierda anticomunistas despus de que se revel que fueron miembros de los frentes culturales de la CIA, deben ser tomadas con una buena dosis de cnico escepticismo. Un prominente periodista, Andrew Kopkind, escribi sobre un profundo sentido de desilusin con los frentes culturales financiados por las fundaciones privadas y la CIA. Seal que: "La distancia entre la retrica de la sociedad abierta y la realidad del control fue mayor de lo que alguien se hubiera podido imaginar. Todo el que viaj al extranjero para una organizacin estadounidense era, de una u otra manera, testigo de la teora de que el mundo estaba dividido entre el comunismo y la democracia y que todo lo dems constitua una traicin. La ilusin del disenso fue mantenida: la CIA apoyaba a socialistas partidarios de la guerra fra, a fascistas partidarios de la guerra fra, a negros y blancos partidarios de la guerra fra. La amplitud y la flexibilidad de las operaciones de la CIA fueron sus principales ventajas. Pero era una farsa de pluralismo y era extremadamente corruptor." (Saunders, pp. 408-409). Cuando un periodista estadounidense, Dwight Macdonald, que era redactor de Encounter (una influyente revista cultural financiada por la FF y la CIA) envi un artculo criticando la poltica cultural y poltica de EE.UU. el que fue rechazado por los editores, en estrecha relacin con la CIA (Saunders pp. 314-321). En el campo de la pintura y el teatro, la CIA trabaj con la FF para promover el expresionismo abstracto contra cualquier expresin artstica con contenido social, suministrando fondos y contactos para exposiciones altamente publicitadas en Europa y que recibieron reseas favorables de periodistas "auspiciados". El directorio entrelazado entre la CIA, la Fundacin Ford y el Museo de Arte Moderno de Nueva York, llev a una generosa promocin del arte "individualista," alejado de la gente - y a un maligno ataque contra los pintores, escritores y dramaturgos europeos que trabajaban desde una perspectiva realista. "El expresionismo abstracto," sea cual fuere la intencin del artista, se convirti en un arma en la Guerra Fra (Saunders, p. 263).

La historia de colaboracin y nepotismo entre la CIA y la Fundacin Ford en su promocin de la hegemona mundial de EE.UU. es ahora un hecho bien documentado. Queda por ver si esa relacin contina en el nuevo milenio despus de las revelaciones de los aos 60. La FF ha hecho algunos cambios superficiales. Es ms flexible en el suministro de pequeos subsidios a grupos de derechos humanos y a investigadores acadmicos que a veces discrepan con la poltica de EE.UU. No es probable que recluten agentes de la CIA para que dirijan la organizacin. Lo que es ms importante, es probable que cooperarn ms abiertamente con el gobierno de EE.UU. en sus proyectos culturales y educacionales, particularmente con la Agencia de Desarrollo Internacional. La FF ha refinado de cierta manera su estilo de colaboracin con el intento de Washington de lograr la dominacin cultural mundial. Como el FMI, la FF impone condiciones como ser la "profesionalizacin" del personal acadmico y la "mejora de los estndares". En la realidad, esto se traduce en la promocin del trabajo cientfico social basado en las suposiciones, valores y orientaciones del imperio de EE.UU.; tener profesionales desligados de la lucha de clases y relacionados con los acadmicos y funcionarios pro-imperiales de EE.UU., partidarios del modelo neoliberal.

En la actualidad, como en los aos 50 y 60, la Fundacin Ford financia selectivamente a grupos anti-izquierdistas de derechos humanos que se concentran en el ataque contra las violaciones de los derechos humanos cometidas por los adversarios de EE.UU. y se distancian de las organizaciones de derechos humanos antiimperialistas y sus dirigentes. La FF ha desarrollado una estrategia sofisticada de financiamiento de grupos de derechos humanos (GDH) que llaman a Washington a cambiar su poltica, mientras denuncian a los adversarios de EE.UU. por sus violaciones "sistemticas." La FF apoya a GDH que igualan el terror estatal masivo de EE.UU. con los excesos individuales de sus adversarios antiimperialistas. La FF financia a DGS que no participan en las acciones de masas contra la globalizacin y contra el neoliberalismo y que defienden a la Fundacin Ford como "organizacin no-gubernamental" legtima y generosa.

La historia y la experiencia contempornea nos dicen algo diferente. En circunstancias en las que un financiamiento de actividades culturales por Washington se hace sospechoso, la FF llena una funcin muy importante en la proyeccin de las polticas culturales de EE.UU. como una organizacin aparentemente "privada," filantrpica y no poltica. Los lazos entre los principales funcionarios de la FF y del gobierno de EE.UU. son explcitos y continuos. Una revisin de los proyectos recientemente financiados por la FF revela que nunca ha financiado un proyecto de importancia que contravenga la poltica de EE.UU.

Presenciamos una importante ofensiva poltico-militar de EE.UU. Washington ha presentado la alternativa como "terrorismo o democracia," igual como durante la Guerra Fra cuando se trataba de "Comunismo o democracia." En ambos casos, el imperio reclut y financi "organizaciones, intelectuales y periodistas de fachada, para atacar a sus adversarios antiimperialistas y neutralizar a sus crticos democrticos. La Fundacin Ford est bien ubicada para volver a jugar su papel para contribuir una cobertura para la Nueva Guerra Fra Cultural.

1 Frances Stonor Saunders "La Guerra Fra Cultural". La CIA en el mundo de las artes y las letras. (The New Press: Nueva York 2000). Este libro es el estudio definitivo sobre el papel de la CIA en la organizacin de frentes culturales y la colaboracin con fundaciones filantrpicas. Se basa en entrevistas exclusivas y documentos recientemente desclasificados. Este ensayo se inspira en ese estudio.



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