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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-12-2006

Poltica migratoria en Europa y los Centros de Permanencia Temporal

Matteo Dean
La Jornada


La historia de los campos de detencin para migrantes es amplia a lo largo de ltimas dcadas. Los campamentos de detencin para indocumentados, presentes hoy en toda la Unin Europea, en la frontera entre Mxico y Estado Unidos, en Australia y en donde la riqueza de un pas est amenazada por olas de migrantes "hambrientos de dinero", son resultado final de una ms amplia y compleja historia de lugares de detencin pensados para internar la diferencia.

Desde hace siglos, quienes han sido considerados rechazables por ser diferentes, por actuar de manera distinta o simplemente por tener color de piel no conforme con el establecido por el gobernante en turno, han sido encarcelados, privados de la libertad y, hasta hace pocas dcadas, eliminados.

La historia de la Inglaterra colonial, a partir de principios del siglo XVII, nos muestra la manera cmo un gobierno y su clase intelectual son capaces de describir al diferente y asociarlo, de alguna manera, con lo malo, lo daino y hasta con lo peligroso para la sociedad. Primero fueron los africanos y los indgenas de mitad del mundo los encarcelados nada ms por su origen. En nuestro ejemplo, tambin fueron privados de derechos los mismos ingleses que, segn las autoridades, se dedicaban al ocio y no producan.

Tenemos trgicos ejemplos mucho ms recientes desde los gulags soviticos y a partir de la Primera Guerra Mundial cuando al culmine del discurso antisemita del siglo anterior empezaron a internar a los judos, pero tambin a gitanos y otros individuos que escapaban a los esquemas sociales establecidos. El momento ms alto de tal poltica represiva fue llevado a cabo por el rgimen nazi, en la Alemania de Adolfo Hitler. En ese momento se lleg quizs al ltimo eslabn posible de tal poltica, la eliminacin masiva de los diversos, y se fundament tal poltica en ideas cientficamente racistas.

En la actualidad la situacin es distinta. Nadie, al menos en el mbito gubernamental, plantea de forma tan calculadora, la eliminacin de alguien. Sin embargo, s se implementan polticas de detencin de los descritos por la intelectualidad del poder como "diversos", "extranjeros" o "extracomunitarios".

Si durante el rgimen nazi los campos de concentracin primero fueron instrumentos de control y luego, frente a la crisis irreversible del sistema, instrumento de venganza y eliminacin fsica, hoy los llamados campos de detencin para migrantes (Centros de Permanencia Temporal, CPT) se configuran como los instrumentos de control de los flujos migratorios y, en ltima instancia, como controladores supremos de la fuerza de trabajo migrante.

La fortaleza Europa

La Unin Europea es una institucin relativamente joven, pues hace poco ms de 10 aos se constituy formalmente. De la misma manera, el continente europeo ha vivido la migracin de las ltimas dcadas de forma distinta, segn el territorio. Francia e Inglaterra sobre todo han acogido a lo largo del siglo XX las diferentes disporas de las ex colonias.

Pero es hasta principio de los aos 90, cado el muro de Berln, que Europa, ya en su conjunto, sufre la llegada de miles, sino millones, de migrantes en bsqueda de trabajo y vida digna. La "victoria" del capitalismo sobre la repentina cada del sistema sovitico, ms que el fin de la historia como muchos idelogos del capitalismo han sentenciado, ha sido el inicio de una nueva historia de la humanidad.

El capitalismo de corte social acostumbrado en Europa hasta ese entonces, ha podido desbordar (perdiendo el aspecto social), y ha entrado de forma abrupta en los pases del este europeo destruyendo lo poco que quedaba de tejido social y produciendo, antes que todo, un ejrcito de pobres que ha empezado a empujar las fronteras de la recin nacida Unin Europea. Al mismo tiempo, desde en el sur del mundo, Africa sobre todo, las polticas capitalistas ya no han encontrado obstculos polticos y ha producido, aqu tambin, hambre y deseos de vidas mejores. De tal forma, la Unin Europea, quizs de forma inesperada, ha experimentado la llegada de oleadas de inmigrantes procedentes de las regiones ms pobre del hemisferio. Si a esto se aade la migracin forzada de cientos de miles de los territorios involucrados en las guerras de la dcada de los aos 90, podemos comprender la crisis que la joven unin ha sufrido.

Las reacciones han sido distintas en el interior de Europa, pero slo una, hasta ahora, ha prevalecido. Por un lado, la reaccin xenfoba de los grupos radicales de derecha, que no slo proponan la clausura total de las fronteras sino que hasta promovieron, en su momento, la caza de los migrantes en la frontera. Por el otro, hubo la reaccin de muchas organizaciones de derechos humanos que, en el tentativo de comprender la nueva realidad, han propuesto, trabajado y siguen trabajando para una poltica de acogida digna. En fin, la mediacin entre las dos, que los gobiernos europeos, primero singularmente y luego de comn acuerdo, han promovido: clausura de las fronteras por un lado, a travs de ingentes inversiones en la bsqueda de formas de control de ellas; poltica moderada de acogida para los que podan pasar, por razones humanitarias, las fronteras.

Lo cierto, ms all de cualquier declaracin del poltico en turno, es que esta poltica ha establecido sistemas extremadamente burocrticos para internarse a Europa; ha creado una nueva "cortina de hierro" alrededor de la Unin Europea compuesta por miles de policas y soldados ha favorecido la clandestinidad de millones en Europa, exponindolos a la explotacin laboral; ha producido miles de muertos en las fronteras europeas (en tierra y mar); ha creado mentalidades discriminatorias que criminalizan la migracin; ha tapado el problema de fondo que es la distribucin desigual de la riqueza en el planeta. La llamada fortaleza Europa se presenta como un puetazo en el ojo de la globalizacin. Caen las fronteras para el dinero y las mercancas, se erigen muros para las personas que caminamos en el mundo.

Los CPT

En este contexto, los llamados CPT se configuran instrumento supremo de control de los flujos migratorios, enfocados a contener la migracin desde fuera de las fronteras europeas y a controlar los migrantes del territorio. Presentes en todos los pases de la unin, los CPT son estructuras muy parecidas a crceles, con secciones para hombres, mujeres y nios, divididas por nacionalidad. Han contribuido a introducir en Europa nuevos conceptos legales, como el "delito de clandestinidad" y, en otros casos, la "detencin administrativa". En otras palabras, en los CPT son detenidos, como en una crcel, en las mismas condiciones de precariedad y aislamiento, miles de personas que no han cometido delito, pues nada ms falta un sello en el pasaporte o un papel de estancia legal.

Por si esto fuera poco, los CPT son el primer lugar que la mayora de los migrantes conocen de Europa, pues muchos son detenidos antes de pisar suelo de este continente. Ms all aun, los CPT son actualmente la gran amenaza, ms que la propia deportacin, que polticos, empresarios y tambin gente comn tiene en contra de los migrantes que viven en su territorio. En este enfoque resulta evidente cuan cmodo resulta, sobre todo para las empresas, tener un ejercito de reserva de trabajadores altamente desprotegidos para emplearlos el tiempo necesario. De esta manera, aunque un migrante logre conseguir papeles para la legal estancia, se va delineando la jerarquizacin de la sociedad alrededor no del mrito, la inteligencia o la competencia, sino de la procedencia.

El ltimo chantaje en este sentido es establecido por la nueva tendencia europea, que es proponer acuerdos con los pases de origen de los migrantes para establecer no slo una clasificacin totalmente arbitraria entre pases amigos y no, sino que obliga, en la mayora de los casos, a pases extranjeros a aceptar condiciones de humillacin para su gente con tal de que la relacin con la Unin Europea sobreviva.

Caso extremo, en el cual los CPT se transforman en verdaderos instrumentos de represin, es el de los refugiados que escapan de las guerras. Este caso, en rpido aumento en los ltimos aos, crea una situacin paradjica, pues mientras una persona, o una familia, busca huir de la muerte prometida por las guerras, lo nico que encuentra al hacerlo es el encierro, la criminalizacin de su deseo de vivir. Este el fin del sueo de una vida mejor.




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