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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-12-2006

Por qu es tan importante que se condene a Israel y al grupo de presin sionista?

James Petras
Rebelin

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez



Las razones por las que las agencias judas continan pregonando su apoyo a las desacreditadas polticas de esta fracasada administracin no suponen ningn gran secreto. Consideran que el objetivo prioritario es la defensa de Israel, minusvalorando las dems cuestiones de la agenda. Esa nica disposicin las vincula an ms estrechamente a la Casa Blanca, que ha hecho de la lucha contra el terrorismo islmico su estandarte de combate. Los efectos de la campaa desplegada por el mundo han sido catastrficos. Pero eso les trae sin cuidado a las agencias judas (8 de diciembre de 2006: declaracin de J.J. Goldberg, editor de Forward (el principal semanario judo en Estados Unidos).

Introduccin

Muchos escritores judos, includos aquellos que se muestran un tanto crticos con Israel, han planteado preguntas mordaces tras nuestras crticas a la 'configuracin del poder sionista' [Nota de la traductora: a partir de aqu, la CPS] en EEUU y a lo que, errneamente, tachan de singular dura crtica hacia el estado de Israel. Algunos de esos acusadores proclaman que ven sntomas de antisemitismo latente; otros, de tendencia ms izquierdista, rechazan que la CPS tenga un papel decisivo, argumentando que la poltica exterior estadounidense es consecuencia de la geopoltica o de los intereses de las grandes corporaciones petrolferas. Con la reciente publicacin de varios textos ampliamente difundidos y extremadamente crticos con el poder del Lobby sionista [Nota de la traductora: a partir de aqu utilizaremos el equivalente en espaol de la palabra "lobby": grupo de presin], varios propagandistas liberales favorables a Israel concedieron generosamente que se es un tpico que debera debatirse (y no estigmatizarlo o descartarlo de forma automtica) y quiz ser tenido en cuenta.

Los que niegan la CPS: falsos argumentos para falsas reivindicaciones

Las principales alegatos de quienes niegan la CPS adoptan diversas tcticas: Algunos proclaman que la CPS es tan slo otro grupo de presin ms, como el de la Cmara de Comercio, el del Club Sierra o el de la Sociedad para la Proteccin de los Peces de Colores. Otros declaran que al centrarse principalmente en Israel y por deduccin en el grupo de presin, los crticos hacia el sionismo ignoran los abusos igualmente violentos de ciertos gobernantes, regmenes y estados en otros lugares. Este enfoque exclusivo sobre Israel, argumentan quienes niegan la CPS, revela un antisemitismo latente o patente. Sugieren que los defensores de los derechos humanos condenen a todos sus violadores en todas partes (al mismo tiempo y con el mismo nfasis?). Otros an defienden que Israel es una democracia al menos fuera de los Territorios Ocupados (TO)- y por tanto no es tan condenable como otros violadores de derechos humanos y que deberan reconocrsele sus virtudes cvicas al lado de sus fallos en el rea de los derechos humanos. Finalmente, hay otros que declaran que, debido al Holocausto y a la Historia de los Dos Mil Aos de Persecucin, deberan manejarse con gran prudencia las crticas hacia los grupos de presin proisraeles financiados por los judos, que uno debera dejar claro que critica slo abusos especficos, que investiga todas las acusaciones especialmente las de fuentes rabo/palestinas/Naciones Unidas/Derechos Humanos- y que reconoce que la opinin pblica israel, la prensa e incluso los tribunales o algunos sectores de los mismos pueden tambin mostrarse crticos con las polticas del rgimen.

Esas resistencias a abordar el conflicto rabo-israelo-palestino y las actividades de los grupos de presin sionistas como algo esencial para la guerra y la paz sirven para diluir, disipar y desalentar las crticas y la actividad poltica organizada frente a la CPS y frente a quienes la dirigen desde Israel.

La respuesta ante esos ataques por parte de aqullos que se muestran crticos con Israel y con la CPS ha sido dbil en el mejor de los casos y cobarde en el peor. Algunos crticos han respondido que sus crticas slo se refieren a una poltica o dirigente concretos, o a las polticas israeles en los TO, y que reconocen que Israel es una democracia que necesita fronteras seguras y que entre los intereses del pueblo israel figura el de disminuir sus barreras de seguridad. Otros argumentan que su crtica va dirigida a asegurar los intereses israeles, influir en el grupo de presin sionista o abrir un debate. Proclaman que los puntos de vista de la mayora de los judos en EEUU no estn representados por las 52 organizaciones que componen los Presidentes de las Organizaciones Judas Ms Importantes de Amrica, o los miles de PAC, federaciones locales, asociaciones profesionales y publicaciones semanales que hablan con una sola voz como partidarios incondicionales de cada giro y vuelta en la poltica del Estado Sionista.

Existen numerosas lneas similares de crticas que evitan bsicamente las cuestiones fundamentales que el estado israel y la CPS plantea y que nos vemos obligados a analizar. La razn de que esas crticas y acciones dirigidas contra Israel y la CPS tengan actualmente importancia fundamental en cualquier discusin sobre la poltica exterior de EEUU, especialmente (pero no exclusivamente) en la poltica hacia Oriente Prximo y en la poltica domstica estadounidense, es porque juegan un papel decisivo y tienen un impacto histrico-mundial sobre el presente y el futuro de la paz mundial y de la justicia social. Vamos ahora a examinar las grandes cuestiones que enfrentan los estadounidenses como consecuencia del poder de Israel en Estados Unidos.

Las grandes cuestiones planteadas en EEUU por la CPS y el poder israel

Guerra o Paz:

Un estudio crtico del perodo preparatorio de la invasin estadounidense de Iraq, de la implicacin de EEUU a la hora de proporcionar armas a Israel (bombas de fragmentacin, bombas antibunker de dos toneladas e inteligencia obtenida de vigilancia va satlite) antes, durante y despus de la abortada invasin del Lbano, el apoyo de Washington al bloqueo inhumano al pueblo palestino y las demandas de la Casa Blanca y del Congreso de sanciones y de guerra contra Irn estn directamente vinculados con la poltica estatal israel y sus consejeros sionistas, muy presentes en la rama del ejecutivo y en el Congreso estadounidenses. Uno no necesita ms que mirar los documentos, testimonios e informes del AIPAC y de los Presidentes de las Organizaciones Judas Ms Importantes de Amrica para observar sus declaraciones triunfales sobre su autora tras determinados actos legislativos, a la hora de proporcionar inteligencia (falseada) y a la hora de dedicarse al espionaje (AIPAC) y de pasar documentos a la inteligencia israel (actos todos ellos denominados ahora por los sionistas liberales como discurso libre).

Como las abrumadoras evidencias indican, si la CPS jug un papel trascendental en las importantes guerras de nuestro tiempo, guerras capaces de provocar nuevos conflictos armados, nos corresponde entonces rebajar el papel del grupo de presin judo/sionista ante la posibilidad de que consigan que EEUU se lance a futuras guerras. Teniendo en cuenta el enfoque teocrtico-militarista de Israel sobre el engrandecimiento territorial y sus anunciados planes de guerras futuras con Irn y Siria, y considerando los actos de la CPS como incuestionables y muy disciplinadas correas de transmisin del estado israel, los ciudadanos estadounidenses que se oponen a los compromisos actuales y futuros de EEUU en las guerras de Oriente Prximo deben enfrentarse a la CPS y a sus mentores israeles. Adems, teniendo en cuenta los extendidos lazos entre las naciones islmicas, las propuestas de nuevas guerras de la CPS/Israel contra Irn darn como resultado guerras globales. De ah, que lo que est en juego al enfrentarnos a la CPS son cuestiones que van ms all del proceso de paz israelopalestino o incluso de los conflictos regionales de Oriente Prximo: implica la gran cuestin de la Paz o la Guerra Mundial.

Democracia o Autoritarismo:

Sin las bravatas y escuchas pblicas del antiguo Senador Joseph McCarthy, el grupo de presin judo ha socavado sistemticamente los principales pilares de nuestra frgil democracia. Aunque el Congreso estadounidense, los medios, los acadmicos, los militares retirados y las personalidades pblicas son libres para criticar al Presidente, cualquier crtica a Israel, y mucho menos al grupo de presin judo, tropieza con ataques furiosos en todas las portadas de los peridicos ms importantes por parte de un ejrcito de expertos propagandistas proisraeles, que se ponen a exigir que se fusile, purgue y expulse de sus puestos a los crticos o que se rechacen promociones o nuevos nombramientos. Frente a cualquier crtica seria que pida que se cuestione el papel del grupo de presin cuando moldea la poltica estadounidense para adaptarla a los intereses de Israel, todo el aparato (desde las federaciones judas, el AIPAC, los Presidentes de las Organizaciones Judas Ms Importantes de Amrica, etc.) entran en accin: desprestigiando, insultando y estigmatizando a los crticos como antisemitas. Al rechazar el libre discurso y el debate pblico a travs de campaas de calumnias y de consecuencias reales y amenazantes, el grupo de presin judo ha aniquilado una de las libertades y derechos constitucionales ms fundamentales de los estadounidenses.

Las masivas, sostenidas y bien financiadas campaas de odio dirigidas contra cualquier candidato del Congreso que se muestre crtico hacia Israel eliminan, efectivamente, el libre discurso entre la elite poltica. La abrumadora influencia de acaudalados contribuyentes judos sobre ambos partidos pero especialmente sobre los demcratas- consigue la exclusin de cualquier candidato que pudiera cuestionar algn aspecto de la agenda israel del grupo de presin. La absorcin de la financiacin de la campaa demcrata por dos fanticos ultrasionistas: el Senador Charles Schumer y el congresista israeloestadounidense Rahm Emanuel asegur que todos los candidatos estuvieran totalmente subordinados al incondicional apoyo del grupo de presin a Israel. El resultado es que no hay debate en el Congreso, y mucho menos investigacin, sobre el papel clave de prominentes sionistas situados en el Pentgono que estn implicados en la elaboracin de informes sobre las armas de destruccin masiva en Iraq, en el diseo y ejecucin de la guerra y en la desastrosa poltica de ocupacin. Los idelogos del grupo de presin, hacindose pasar por expertos en Oriente Prximo dominan las portadas y pginas editoriales de todos los peridicos importantes (Wall Street Journal, New York Times, Los Angeles Times, Washington Post). En su pose de expertos sobre Oriente Prximo, se dedican a la propaganda de la lnea israel en las cadenas de televisin importantes (CBS, NBC, ABC, Fox y CNN) y en sus filiales en la radio. El grupo de presin ha jugado un papel fundamental en el apoyo y puesta en prctica de legislacin altamente represiva, como el Acta Patritica o el Acta de la Comisin Militar, as como en las modificaciones de legislacin anticorrupcin que le permiten al grupo de presin financiar, a costa del contribuyente, viajes educativos de congresistas a Israel. El director de Seguridad Interior con sus cerca de 150.000 funcionarios y presupuesto multimillonario en dlares no es otro que el fantico sionista Michael Chertoff, inquisidor jefe contra organizaciones islmicas de beneficencia, organizaciones de ayuda palestina y otras organizaciones tnicas o musulmanas de Oriente Prximo en EEUU que pudieran suponer un desafo potencial frente a la agenda proisrael del grupo de presin.

La mayor amenaza a la democracia, en su sentido ms completo de la palabra el derecho a debatir, a elegir, a legislar libre de coacciones-, se encuentra en los esfuerzos organizados del grupo de presin sionista a la hora de reprimir el debate pblico, en el control de la seleccin de candidatos y de sus campaas, en la legislacin directa represiva y en las agencias de seguridad contra distritos o grupos electorales que se oponen a la agenda del grupo de presin a favor de Israel. Ningn otro grupo poltico o de activistas ha mantenido tanta y tan directa influencia en los procesos polticos, incluidos los medios, el debate y votacin en el congreso, la seleccin de candidatos y financiacin por parte del Congreso de cuotas de ayuda exterior y agendas en relacin con Oriente Prximo como la organizada Configuracin del Poder Sionista y sus portavoces indirectos que estn en el Congreso al frente de una serie de puestos clave. Un primer paso para poder invertir la erosin de nuestras libertades democrticas es reconocer y denunciar pblicamente las viles actividades financieras y organizativas de la CPS y movilizarnos para neutralizar sus esfuerzos.

Se trata de su poltica exterior o de la nuestra?:

ntima y directamente relacionada con la prdida de libertades democrticas y consecuencia directa de la influencia del grupo de presin judo sobre el proceso poltico se halla la elaboracin de la poltica estadounidense en relacin a Oriente Prximo y el sujeto que sale beneficiado de tal poltica. Todos los esfuerzos polticos del grupo de presin (sus gastos, las provocaciones tnicas, la censura y los viajes a costa de los dems) estn dirigidos a controlar la poltica exterior de EEUU y, a travs del poder estadounidense, influir en la poltica de sus aliados, clientes y adversarios en Europa, Asia y Oriente Prximo. El recorte sistemtico de nuestras libertades democrticas por parte del grupo de presin est ntimamente relacionado con nuestra propia incapacidad para influir en la poltica exterior de nuestra nacin. Nuestra mayoritaria posicin contra la Guerra de Iraq, el repudio al principal ejecutor de la Guerra (la Casa Blanca) y nuestro horror ante la invasin israel del Lbano y destruccin de Gaza se ven totalmente neutralizados por la influencia sionista sobre los polticos de la Casa Blanca y sobre los congresistas. Los recientemente victoriosos demcratas del Congreso ignoran a su electorado y siguen los consejos y dictados del liderazgo prosionista (Nancy Pelosi, Harry Reid, Rahm Emmanuel, Stephan Israel y otros) apoyando una escalada en los envos de tropas y un aumento del gasto militar para la guerra en Iraq. Bush sigue la poltica de guerra contra Irn propuesta por los fervientes fanticos sionistas del American Enterprise Institute, rechazando las propuestas diplomticas de la bipartidista Comisin Baker. El Congreso cuadruplica la cantidad de armas almacenadas en Israel (supuestamente de doble uso) en el perodo posterior al bombardeo israel del Sur del Lbano con un milln de bombas pequeas antipersonas procedentes de las bombas de racimo, en desafo directo a la opinin electoral estadounidense. Mientras cientos de millones de nios y mujeres desnutridos sufren y mueren en frica, Latinoamrica y Asia, el grupo de presin se asegura de que la mitad de la ayuda exterior estadounidense vaya a parar a los judos israeles, alcanzando unos ingresos per capita de alrededor de 22.000 dlares USA.

Ningn otro grupo de accin poltica organizada o firma de relaciones pblicas actuando en nombre de los exiliados cubanos o venezolanos o estados rabes, africanos, chinos o de la UE consigue remotamente acercarse a la influencia del grupo de presin sionista a la hora de moldear la poltica de EEUU que sirve a los intereses de Israel.

Aunque el grupo de presin representa a menos del 2% del electorado estadounidense, su influencia en la poltica exterior excede con mucho al de la gran mayora, que nunca ha tenido ni capacidad organizativa ni financiera para poder imponer sus puntos de vista.

En la historia de la repblica o imperio estadounidense, nunca una poderosa aunque diminuta minora ha podido ejercer tanta influencia utilizando el poder econmico y militar de una nacin y las burdas presiones diplomticas al servicio de un gobierno extranjero. Ni los francfilos durante la Revolucin Americana, ni los anglfilos en la Guerra Civil, ni el Bund alemn en las etapas preliminares de la Segunda Guerra Mundial, ni el grupo de presin nacionalista anti-China de Taiwan tuvieron nunca el poder organizativo ni la sostenida influencia poltica que el CPS mantiene sobre las polticas interior y exterior de EEUU, ambas al servicio del Estado de Israel.

Enfrentando los asuntos del grupo de presin

La cuestin del poder del grupo de presin sobre las polticas de paz o guerra de EEUU, de autoritarismo o democracia y sobre quin define los intereses a los que sirve la poltica exterior de EEUU van obviamente ms all de la poltica en Oriente Prximo, el pillaje territorial colonial israel en Palestina e incuso la salvaje ocupacin de Iraq. El desarrollo de la influencia sionista sobre el poder militar ms poderoso del mundo, que dispone de la mayor serie de estados clientes, bases militares, armas mortferas y voz decisiva en las instancias internacionales (FMI/Banco Mundial/Consejo de Seguridad de Naciones Unidas), significa que el grupo de presin tiene medios para apalancar sus posibilidades en la mayor parte de las zonas del mundo. Ese poder de apalancamiento se extiende sobre todo un registro de asuntos, desde la defensa de las fortunas de los homicidas y gangsters oligarcas rusojudos, hasta el aporreamiento de los aliados europeos de EEUU para que sirvan de cmplices en la limpieza tnica que Israel lleva a cabo en Palestina.

La CPS representa una amenaza bsica para nuestra existencia como estado soberano y para nuestra capacidad de influir en quienes elegimos y en qu tipo de agendas e intereses debieran perseguir nuestros representantes. Y lo que es an peor, con tal de servir a los intereses israeles, nos convertimos en cmplices de un estado cuyo Tribunal Supremo legaliza los asesinatos polticos que violan fronteras nacionales, la tortura, las violaciones sistemticas del derecho internacional y de un rgimen que repudia las resoluciones de Naciones Unidas y unilateralmente invade y bombardea a sus vecinos y prctica un expansionismo colonialista militar. En resumen, Israel alienta y nutre las tendencias ms retrgradas y las prcticas ms brutales de la poltica contempornea estadounidense. En ese sentido, el grupo de presin, a travs de sus medios, influencias en el Congreso y think tanks, est creando una identidad que es la viva imagen de Israel. Como Israel, los EEUU han establecido en el Pentgono sus propios equipos de asesinos; como Israel, invade y coloniza Iraq; como Israel, viola y rechaza cualquier lmite legal internacional o constitucional y tortura sistemticamente a prisioneros a los que acusa sin haberlos sometido a juicio.

Por todas estas consideraciones fundamentales, no podemos presionar a nuestros colegas y compatriotas judos progresistas e inhibirnos nosotros a la hora de enfrentar con firmeza y urgencia al grupo de presin sionista. Estn en juego demasiadas libertades; nos queda demasiado poco tiempo antes de que consigan afianzar una mayor escalada militar; nos queda demasiada poca soberana frente al esfuerzo concertado del grupo de presin y sus idelogos y expertos en Oriente Prximo que presionan y nos empujan hacia una nueva y ms devastadora guerra con Irn en aras de la bsqueda de Israel del dominio sobre Oriente Prximo.

Ningn otro pas, que viole o no, los derechos humanos, con o sin sistemas electorales, tiene la influencia sobre nuestra poltica interior y exterior que tiene el estado de Israel. Ningn otro grupo de presin tiene el tipo de poder financiero y alcance organizativo del grupo de presin judo para socavar nuestras libertades polticas domsticas o nuestra capacidad para hacer la guerra. Tan slo por esas razones, es lgico que nosotros, estadounidenses, tengamos una urgente necesidad de colocar nuestra lucha contra Israel y su grupo de presin en el primer puesto de nuestra agenda poltica. No es porque Israel tenga la peor agenda de derechos humanos del mundo otros estados tienen incluso peores credenciales democrticas- sino por su papel impulsando a sus seguidores en EEUU para que degraden nuestros principios democrticos, nos roben nuestra libertad para el debate y nuestra soberana para decidir nuestros propios intereses. El grupo de presin pone los recursos militares y presupuestarios del Imperio al servicio del Gran Israel, y eso provoca los peores derechos humanos del mundo.

Las respuestas democrticas, justas y pacficas a las Grandes Preguntas con que se enfrentan estadounidenses, europeos, musulmanes, judos y otros pueblos del mundo pasan por la derrota y desmantelamiento de la Configuracin del Poder Sionista dirigida por los israeles en EEUU. Otro planteamiento no nos permitir comprometernos en un debate abierto sobre posibles alternativas a la represin en casa y al imperialismo fuera.

Sinfo Fernndez pertenece al colectivo de Rebelin. URL de esta pgina: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=43981



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