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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-01-2007

Un informe estremecedor y minucioso sobre la trata de mujeres en Argentina
El infierno de ser una mujer y tener precio

Mariana Carbajal
Pgina 12

Una investigacin de la Organizacin Internacional para las Migraciones, a la que tuvo acceso Pgina/12, revela que la trata de mujeres crece en el pas. La connivencia policial y poltica. Dnde y cmo se reclutan mujeres y nias. Los secuestros. El engao. Los proxenetas. Las terribles formas para mantenerlas sometidas y silenciadas.


 

La trata de mujeres crece en la Argentina de la mano de la connivencia policial y poltica y la escasez de acciones orientadas a investigar y perseguir este delito. Esta es una de las conclusiones de un extenso informe de la Organizacin Internacional para las Migraciones (OIM), al que accedi Pgina/12 en forma exclusiva, que revela la trama oculta de las redes de trata con fines de explotacin sexual de mujeres y nias en el pas. La investigacin constat que este fenmeno compromete todo el territorio argentino y que hay personas y organizaciones que especficamente se dedican a la venta de mujeres. Por una mujer se paga entre 100 y 5000 pesos, dependiendo de la zona, de la edad y las caractersticas de la mercadera. La prctica ms comn de captacin es el engao, pero tambin est extendido el secuestro, particularmente en el noroeste. Misiones fue identificada como el rea principal de reclutamiento. Las provincias de destino son Buenos Aires, Crdoba, La Pampa, Entre Ros, Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego. De Santa Fe, Mendoza y Entre Ros provienen los proxenetas ms importantes que operan en las redes de trata, algunos de los cuales regentean hasta 30 mujeres que alquilan a distintas whiskeras del pas y las van rotando. La pesquisa determin que puede pasar mucho tiempo hasta que una mujer puede liberarse del proxeneta que la explota y hay casos en que nunca lo logra.

El Estudio exploratorio sobre trata de personas con fines de explotacin sexual en Argentina es escalofriante. La investigacin no apunta a determinar estadsticamente el alcance de este delito en el pas, sino a comprender cmo se desarrolla. El informe, de casi doscientas pginas, describe los mecanismos de las redes, cmo opera cada uno de sus eslabones, cules son las rutas del trfico de mujeres y cul es el perfil de las vctimas. Las prcticas de sometimiento y esclavitud de las mujeres no han cambiado demasiado de las que utilizaba la famosa Zwi Migdal, la red de polacos tratantes que oper en los aos 20 en todo el continente y fue la primera asociacin de proxenetas de la historia del pas.

Para la investigacin, que se desarroll entre marzo y diciembre de 2006, se relevaron 47 causas penales por delitos vinculados a la trata, y se realizaron 55 entrevistas entre funcionarios nacionales y provinciales, del mbito legislativo y de la Justicia e integrantes de ONG; 30 entrevistas en profundidad a vctimas y tres a tratantes. Los resultados obtenidos se resumen a continuacin:

- Hay un predominio de la trata interna, aun cuando fueron identificados casos de trata internacional, sobre todo de mujeres de nacionalidad paraguaya que ingresan por Misiones y Entre Ros.

- Aunque el estudio no cubri todo el territorio argentino, el trabajo de campo y el contacto con distintas fuentes de informacin permiti inferir que todas las provincias estn implicadas: algunas como puntos de origen, como Misiones y Santa Fe, y otras como puntos de destino, como Buenos Aires, Crdoba, La Pampa, Entre Ros, Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego.

- Se constat que la prctica del secuestro es comn para captar mujeres, particularmente desde la provincia de Tucumn hacia La Rioja.

- Las vctimas son mujeres mayores y menores de edad de origen humilde que viven en zonas muy pobres, con precario nivel educativo, que reduce sus posibilidades laborales y un entorno familiar inestable y no contenedor.

- La forma ms comn mediante la cual logran escapar las mujeres es con la ayuda de algn cliente con el que llegan a establecer una relacin de confianza y al cual revelan la realidad de su situacin.

- En las investigaciones judiciales aparecen implicados en forma recurrente funcionarios pblicos y polticos.

- Se observaron con preocupacin prcticas que van desde la tolerancia omisiva hasta la activa proteccin de los tratantes por parte de miembros de fuerzas de seguridad.

- El anlisis de las causas judiciales revela que fiscales y jueces carecen de conocimientos bsicos para el abordaje de estas formas de delincuencia.

- Otro dficit de la resolucin de los casos radica en que en las pocas condenas que existen tras extendidas investigaciones, la comprobacin de los hechos se agota en la identificacin del regente o dueo del prostbulo en el mejor de los casos.

- En la provincia de Buenos Aires, en el marco del relevamiento judicial, se identificaron casos de trata en Avellaneda, Cauelas, Dolores, Jos C. Paz, La Plata, Los Polvorines, Lujn, Mar del Plata, Necochea-Quequn, Pablo Nogus, Salto, San Miguel y Zrate-Campana.

Reclutadores

La investigacin detect tres tipos de tratantes: reclutadores, proxenetas y regentes de prostbulos. Para su trabajo recurren a la proteccin de funcionarios pblicos y de miembros de las fuerzas de seguridad. Pero los tratantes tambin necesitan de la labor de otros operadores secundarios, como empleados de empresas de transporte que garantizan pasajes para el traslado de mujeres o documentacin de viaje a disposicin, personal de compaas de telefona celular que proveen lneas seguras e individuos encargados de confeccionar documentacin falsa para menores y extranjeros.

El estudio de la OIM encontr que la captacin mediante engao es la principal forma de reclutamiento de mujeres para su explotacin sexual. La provincia de Misiones es el territorio proveedor ms importante. Son vendidas a prostbulos de distintos puntos del pas mujeres de las ciudades misioneras de Posadas, Puerto Iguaz, Eldorado, Ober, El Soberbio, Apstoles, San Vicente, Campo Grande, Vapiovi, Puerto Rico, San Ignacio y Wanda, entre otras. Las reclutan a travs de falsos ofrecimientos de empleo: las propuestas pueden variar desde trabajar en un restaurante, una rotisera o una fbrica, cuidar bebs o ancianos o participar de promociones. Hay reclutadores que trabajan en relacin de dependencia para los regentes de los prostbulos y los que lo hacen en forma independiente.

Otra modalidad comn, aunque ms sofisticada, a travs de la cual operan los reclutadores es la realizacin de un casting en un hotel de las zonas de captacin de chicas. La convocatoria se hace mediante la publicacin de avisos clasificados en un diario o propaganda en alguna radio.

Tambin es frecuente que la actividad de reclutamiento quede en manos de mujeres que ejercen la prostitucin en determinados lugares: a veces son obligadas a reclutar a otras mujeres bajo coaccin, indica el informe de la OIM. Los regentes de los prostbulos amenazan a las mujeres con daar a su familia en su lugar de origen si no regresan o si lo hacen con menos chicas de las encargadas, advierte el estudio.

Los investigadores pudieron verificar que en muchos casos los reclutadores actan en pareja y simulan ser un matrimonio, a veces, incluso, con nios. De esta manera brindan mayor confianza a las mujeres y sus familias para creer en el ofrecimiento de trabajo como niera o empleada domstica y el engao se vuelve ms efectivo, tal como lo confirmaron en entrevistas algunas vctimas, destaca el paper.

En algunos casos, los reclutadores funcionan como comisionistas y tienen contactos con prostbulos en distintos lugares del pas de los que reciben pedidos especficos o a los cuales ofrecen las mujeres que hayan reclutado, seala el estudio. Por cada mujer captada los prostbulos suelen pagar una comisin que vara entre 100 y 500 pesos, dependiendo de la calidad de las mujeres: cuanto ms jvenes, ms costosas, sostiene la investigacin. Se han detectado casos donde especficamente se solicitan mujeres menores de edad con documentos falsos. En otros, les piden que no busquen mujeres mayores de 23 aos.

Los comisionistas pueden trabajar con terceros como remiseros, taxistas, vendedores ambulantes o vecinos que bajan al terreno: el informe aclara que pueden o no saber el verdadero destino de las mujeres o las condiciones del trato propuesto y cobran un precio estimado de 50 pesos por mujer captada.

Secuestro

La investigacin detect numerosos casos de vctimas de trata que han sido secuestradas por proxenetas, regentes de prostbulos o sus empleados, personas y organizaciones que se dedican al rapto de mujeres para su posterior venta a los otros operadores de la red. El noroeste del pas, seala la OIM, muestra una asombrosa frecuencia de esta metodologa de captacin de mujeres. Se trata de una prctica habitual de los proxenetas santafesinos, aunque tambin se han encontrado casos en Tucumn y Chaco.

El secuestro no se realiza improvisadamente. En primer lugar, se efecta un trabajo previo de inteligencia mediante el cual se identifican y marcan mujeres que cumplen las exigencias de los circuitos de trata. Posteriormente se monta un operativo tipo comando del que participan un grupo de personas donde las mujeres son interceptadas en la va pblica y forzadas a subir a un automvil. Inmediatamente son drogadas para evitar que opongan resistencia y son trasladadas a un lugar donde son violadas y golpeadas una y otra vez. De este modo, las mujeres son sometidas y preparadas para ser explotadas sexualmente, seala el informe. El caso de Marita Vern, la joven secuestrada el 3 de abril de 2002 en plena calle de San Miguel de Tucumn y posteriormente trasladada a prostbulos ubicados en La Rioja y otras provincias del pas, es un caso paradigmtico de trata mediante secuestro, puntualiza la OIM.

De acuerdo con el estudio, los casos judicializados analizados muestran que quienes utilizan el secuestro como medio de captacin o reclutamiento gozaran de vnculos directos con autoridades polticas, judiciales y policiales.

Proxenetas

A diferencia de los regentes de prostbulos que tienen a su cargo la administracin y gestin de estos lugares, los proxenetas obtienen ganancias de la explotacin sexual de una o ms mujeres de su propiedad que circulan a travs de las distintas instancias de la red, pero que no cuentan con establecimientos propios para que estas trabajen. La explotacin puede darse sobre mujeres que previamente ejercan la prostitucin o que nunca antes lo haban hecho, destaca el estudio. El relevamiento de causas judiciales y la entrevista a vctimas de trata revel que el medio ms clsico de reclutamiento de los proxenetas es el enamoramiento, por ello se los denominan tambin maridos. Es decir describe el informe, simulan una relacin sentimental y utiliza la vulnerabilidad que dicha relacin genera en las mujeres. Una de las modalidades constatadas por los investigadores mediante la cual los proxenetas consolidan el vnculo sentimental al tiempo que aseguran la coaccin sobre sus mujeres es tener con ellas un hijo al que reconocen legalmente.

Santa Fe, Mendoza y Entre Ros han sido identificadas por distintos informantes calificados como las provincias de donde provienen los proxenetas ms importantes que operan en las redes de trata, revela el informe de la OIM. Ellos envan a sus mujeres algunos pueden llegar a tener treinta bajo el sistema de plazas o alquiler a distintos cabarets y whiskeras en todo el pas, especialmente Crdoba, La Pampa, Entre Ros, Chubut y Santa Cruz, donde son explotadas sexualmente, seala el estudio. Algunas mujeres que pueden generar hasta 1200 pesos por da. Y un proxeneta puede alcanzar una ganancia neta de 13 mil dlares por ao por mujer.

Generalmente pasa mucho tiempo hasta que una mujer logra liberarse del proxeneta que la explota y hay casos en que nunca lo logra, seala el estudio. Las modalidades detectadas mediante las cuales una mujer puede romper esa relacin son: comprar su libertad mediante una suma de dinero, reclutar a otra mujer que pueda ocupar su lugar o ser abandonada por el propio proxeneta cuando la edad, una enfermedad o alguna otra razn le impide producir las ganancias esperadas.

El infierno

La investigacin cuenta que las mujeres engaadas o secuestradas que llegan a los locales se reconocen fcilmente porque son las que lloran. Si la mujer opone resistencia y se niega a ser explotada sexualmente, el regente o sus empleados ponen en marcha los distintos mecanismos de disciplina. La mujer es violada y golpeada una y otra vez hasta que asuma su nueva condicin y acepte pasar al saln a prostituirse. Asimismo, en estos casos suelen amenazarla con matarla o lastimar o matar a su familia en su lugar de origen, describe el informe.

En los prostbulos las mujeres pierden todo contacto con el mundo exterior. Su circulacin se reduce al saln principal del local y las habitaciones donde se efectan los pases y en las cuales generalmente se encuentran encerradas bajo llave cuando no trabajan, precisa la investigacin de la OIM. Los preservativos que usan y la ropa con la que trabajan, tangas y corpios, se las cobran: los gastos se anotan en una cuenta en la que ellas siempre terminan debiendo dinero al regente del local. Cuando les permiten efectuar llamadas telefnicas a su familia tambin lo hacen vigiladas para evitar que revelen su verdadera situacin. Se han detectado casos de locales con sofisticados sistemas de vigilancia con circuitos cerrados de televisin con cmaras en todos los espacios del local, vidrios blindados o altos muros alrededor del cabaret o whiskera.

 

Ellos me han enseado a trabajar a los golpes

Testimonios brindados a la OIM por mujeres secuestradas y obligadas a prostituirse. Relatan cmo fueron sometidas y describen mecanismos para mantenerlas obedientes y en silencio.

 

Los que siguen son algunos de los testimonios tomados durante la investigacin sobre trata de mujeres realizada por la Organizacin Internacional para las Migraciones.

Llegamos al local por la puerta de atrs. Despus de dormir una siesta (...), J. O. G. nos dijo que ahora bamos a tener que trabajar para l, que era nuestro nuevo patrn y que estbamos bajo sus rdenes. Ibamos a tener que tener relaciones sexuales con los clientes del lugar por plata (...). La tarifa simple o normal era de 20 pesos, si nos pedan alguna pose eran 15 pesos ms y por una chupada sola eran 40 pesos. J. O. G. tena un arma de fuego y nos deca que si no hacamos lo que l deca nos iba a matar. (Relato de una mujer de Roque Senz Pea, provincia de Chaco, que fue reclutada en 2005, cuando tena 14 aos, y trasladada a Santiago Temple, provincia de Crdoba.)

Cuando la dejan a A. les empez a pedir ropa a las chicas que estaban ah trabajando. La llevaron para una de las piezas de la casa y la hicieron cambiar y le dijeron que saldra al saln a trabajar. Ella no quera vestirse, entonces A. llam a H. y la empezaron a golpear entre los dos, la quemaron con un cigarrillo en la mueca izquierda y le dijeron que eso se lo haran todas las veces que fuera necesario y le pusieron la ropa y la hicieron prostituirse (...). Ellos queran hacerla ir a trabajar a otro lado, porque decan que no podan tenerla ah, y como no quera ir la ataron a una silla dentro de la pieza y le tiraron agua con hielo mientras le pegaban una o dos veces por da y no le dieron de comer por una semana. Le decan que tendra que ir a trabajar a otro lado quiera o no ya que si no la tendran que matar. (Relato de una mujer de Santa Fe que fue reclutada en el ao 2001, cuando tena 14 aos, y trasladada a Las Varillas, provincia de Crdoba.)

Una noche un cliente me peg una cachetada y me quiso tocar, a lo que le pegu una bofetada y esta persona habl a un encargado de nombre Jos, quien le coment a Chenga de lo que haba pasado y al llegar ste me sac del saln y me llev a la pieza dicindome que el cliente era un polica de la Federal de La Rioja, y empez a pegarme y a decirme que a partir de ese da tena una multa de dos mil pesos. (B. I. V, de 22 aos)

Ese mismo da me baan, me cambian, me pintan, me arreglan el pelo y me hacen salir al saln a trabajar (...) me obligan porque yo no quera, tena vergenza y sin embargo me han enseado a trabajar a los golpes. Yo lloraba y no quera saber nada (...). La vieja Liliana me pegaba mucho, casi todos los das, porque me peda que hiciera 500 o 600 pesos los das que trabajaba en el Candy (N. de la R.: esos das trabajaba desde las 12 de la noche hasta las 15 del da siguiente) y si no llegaba, me pegaba. Un da me peg en la cabeza y todava tengo un cogulo (...). La vieja Liliana preparaba tres lneas de cocana con la tarjeta de telfono y me daba una para que aspire yo (...). Ella me deca que era para que no sea tan tonta en el saln con los clientes y para que yo trabaje ms. (Testimonio de A. D. en el marco de la causa Iigo David Gustavo, Andrada Domingo Pascual y otros s/privacin ilegtima de la libertad y corrupcin. Expediente 23444/2002.)

 

De cada mil casos uno tiene condena

 

A pesar de que todava no existe una legislacin especfica que penalice la trata de personas (hay un proyecto con media sancin del Senado), hay diversas leyes que permitiran combatir algunos de los delitos que involucran el accionar de estas redes como la explotacin sexual. Sin embargo, los casos que llegan a condena son poqusimos.

Entre 2002 y 2005 se registr un ingreso de 5153 casos por presunta violacin a la Ley de Profilaxis en el mbito de la Ciudad Autnoma de Buenos Aires. En ese mismo perodo fueron elevados a la etapa de juicio 49 casos, se aplic suspensin del proceso a prueba en 16 casos y se obtuvieron 5 condenas, de acuerdo con el relevamiento realizado por la Organizacin Internacional para las Migraciones. Es decir, slo lleg a condena el 0,09 por ciento de los casos.

Entre 2000 y 2005, segn el Ministerio Pblico Fiscal de la Nacin, hubo un total de 4 condenas por promocin o facilitacin de la prostitucin simple en la ciudad de Buenos Aires, es decir, menos de una condena por ao. En el mismo perodo ingresaron 2 casos con autor no identificado y 36 con autor identificado. De los 38 casos, slo 16 casos lograron llegar a la etapa de juicio oral. La OIM advierte que estos delitos tramitan ante la Justicia penal de instruccin que cuenta con 49 fiscalas: si se compara esa estructura con la cantidad de ingresos en 5 aos se observar que ni siquiera se llega a un promedio de al menos una investigacin por fiscala por este tipo de delito.

En cuanto al delito de promocin o facilitacin de la prostitucin en sus modalidades agravadas, los datos indican que entre 2000 y 2005 ingresaron un total de 43 casos (86 por ciento con autor identificado): fueron elevados a juicio 19 casos y se obtuvieron 9 condenas (20 por ciento de los casos que ingresaron en ese perodo). En este caso, el promedio fue de 1,8 condenas por ao.

Del total de causas judiciales analizadas por la OIM, los casos de trata fueron descubiertos por denuncias de terceros, investigaciones periodsticas, fuga de vctimas o por otras causas judiciales por ejemplo, por narcotrfico o falsificacin de monedas. Esto indica la ausencia de una poltica criminal por parte de las instituciones encargadas de la persecucin penal, advierte la OIM en su informe sobre trata de mujeres en la Argentina para explotacin sexual.



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