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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-01-2007

Un libro del historiador Raanan Rein desvela los vnculos entre ambos
El pacto entre Franco y Pern

Daniel Gutman
Clarn



Cmo hizo Francisco Franco para sostenerse en el poder cuando termin la Segunda Guerra Mundial y la derrota de sus amigos fascistas haba convertido a Espaa casi en un paria internacional y el hambre castigaba a su pas?

El historiador israel Raanan Rein tiene una respuesta reveladora y slidamente fundamentada: la ayuda econmica (especialmente) y diplomtica que le brind la Argentina de Juan Domingo Pern. Esto permiti la supervivencia de la dictadura, mientras las voces ms influyentes de Occidente reclamaban para Franco el mismo destino que para Hitler y Mussolini.

Profesor de historia espaola y latinoamericana en la Universidad de Tel Aviv, Rein acaba de publicar en la Argentina su libro "Entre el abismo y la salvacin. El Pacto Franco-Pern".

La obra es especialmente interesante hoy, cuando miles de argentinos hacen el camino inverso al de sus padres o abuelos, que llegaron al Ro de la Plata huyendo del hambre y la opresin de la Espaa franquista. Para la castigada Europa de esa poca, la Argentina era tierra de promisin, un pas prspero y en desarrollo slo superado por Estados Unidos, segn recuerda Rein.

En la fascinante historia de los vaivenes en la relacin entre Franco y Pern se adivina adems el punto de inflexin en el cual uno y otro pas comenzaron a deslizarse hacia su destino actual. En 1950, cuando la Guerra Fra lleg a su madurez con la invasin norteamericana a Corea, EE.UU. advirti que la Espaa de Franco poda ser un bastin clave contra el comunismo europeo. Entonces, la asistieron econmicamente no slo con productos alimenticios sino tambin con bienes y materias primas necesarios para la industrializacin. As, mientras la Argentina de Pern se hunda en la crisis econmica y era dejada de lado en el tablero internacional, Espaa iniciaba su despegue.

Pern salv a Franco entre 1946 y 1949, cuando tanto EE.UU. como la Unin Sovitica queran ahogar al franquismo. "Uno de los pocos problemas internacionales en el que Washington y Mosc parecan ponerse de acuerdo", escribe Rein. En esos aos llegaban los embarques de cereales y carne que rescataron al pueblo espaol del hambre y a Franco de los disturbios sociales que podran haber puesto a su gobierno al borde de la inestabilidad. Y el apoyo no se qued en lo material. En diciembre de 1946, mientras la ONU impona un boicot diplomtico que dej a Madrid prcticamente sin representantes extranjeros de jerarqua, Pern enviaba a Espaa un nuevo embajador, Pedro Rado, quien fue recibido con clamorosas manifestaciones armadas por el aparato franquista, ansioso por resaltar que su pas no estaba tan solo.

Pern decidi entonces dejarse utilizar por la propaganda del Caudillo. La expresin mxima fue el viaje de Evita, en 1947, que le sirvi al Generalsimo "para desviar la atencin de las masas de sus privaciones y del ostracismo mundial, una especie de sustituto del proverbial pan y circo", segn Rein.

Franco contina el autor saba que, ms temprano que tarde, se agudizara el enfrentamiento entre EE.UU. y la URSS y que entonces su rgimen sera una pieza clave para Washington. Los hechos le dieron la razn.

Apoyado en una investigacin riqusima, Rein no coincide con aqullos que sostienen que Pern ayud a Franco por afinidad ideolgica. De hecho, encuentra pocas semejanzas (el anticomunismo fue la ms fuerte) y muchas diferencias entre los dos regmenes.

Existieron, en cambio, una serie de circunstancias favorables a la alianza. El auxilio a Espaa le serva a la Argentina para volcar su excedente de cereales (ya que no tenan otro mercado para colocarlo); para obtener de Franco bienes vitales para la industrializacin que estaba en marcha en la Argentina y (apoyando a un paria internacional como Espaa) para ratificar su clebre tercera posicin.

Cuando la economa argentina comenz a derrumbarse, a fines de 1949, se suspendieron los embarques. Espaa rpidamente lo sustituy por un aliado ms interesante: EE.UU.. El rgimen de Franco haba pasado el momento crtico y no necesitaba ms de Argentina. Pern fue escribe Rein "el puente angosto que permiti al Caudillo (...) llegar a salvo a las costas protectoras de la Guerra Fra".


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