Portada :: Mundo :: Chechenia, la guerra ignorada
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2004

Putin, el terrorismo y la guerra

Guillermo Almeyra
La Jornada


Las matanzas en Osetia del Norte horrorizaron al mundo, pero no a los gobiernos. Estos se solidarizaron con Vladmir Putin y su llamada "razn de Estado" o sea con la subordinacin de las vidas humanas al mantenimiento del orden estatal y de la unidad a toda costa de la Santa Madre Rusia. No importa que la rebelin en Chechenia y la inquietud en todos los pueblos de Cucaso tengan su raz en la conquista a sangre y fuego realizada por la Rusia zarista, que ahora aparece como modelo nacionalista del establishment burocrtico exstalinista-mafioso que encabeza el ex general de la KGB.

No importa tampoco que el rgimen est habituado a exterminar los rehenes tanto en un teatro colmado de gente en Mosc como en una escuela con ms de mil personas adentro, en Osetia del Norte- con tal de matar un puado de terroristas: Putin es el Poder y los dems Poderes se sienten reflejados en sus decisiones. Acaso Berlusconi y su equipo de caverncolas como Bossi o de fascistas no hunden los barcos que llevan a Italia inmigrantes clandestinos, no abandonan a los nufragos en altamar, no dejan ahogarse a los que buscan llegar a nado al suelo italiano para buscar trabajo? Acaso en Estados Unidos se evita la muerte de los "mojados" mexicanos o centroamericanos o se pena realmente a quienes los cazan como bestias? Y qu pas en Acteal? Es cierto que la Unin Europea expres algn embarazo ante la salvaje accin de las fuerzas represivas rusas y no falt quien recomendara a Putin tratar con los independentistas chechenos (mientras el reino espaol, por ejemplo, no trata con ETA). Pero esa hipocresa cede el paso, repetimos, a la aceptacin de la inaceptable razn de Estado.

Los que entran en una escuela a tomar nios y mujeres como rehenes, o los que Irak secuestran pacifistas italianas antiimperialistas, son monstruos insensibles, deshumanizados, como son tambin monstruos los gobernantes de Israel que tienen como rehenes a todos los nios y las mujeres de Palestina y los matan cotidianamente, y como lo son quienes bombardean las ciudades iraques matando enteras familias. Pero igualmente monstruos son los que toman por asalto un local atiborrado de gente para matar, en medio de ellas, tirando para todos lados, a un puado de criminales, en vez de negociar, ganar tiempo, cansarlos, ahorrar vidas e incluso ceder, si no hubiese otra solucin, para no colaborar con las intenciones criminales de los secuestradores.

Ahora Putin, igualando a otro monstruo, George W. Bush, declara que mandar sus tropas a reprimir all donde haya terrorismo...incluso a Estados Unidos, donde se produjo lo del 11/S y hay terroristas como Bush y Cheney?. No solamente pisotea entonces el derecho de los chechenos a la autodeterminacin y crea, con su represin, que siembra impotencia y desesperacin, millares de terroristas fanticos dispuestos a inmolarse sino que tambin amenaza la independencia y la autodeterminacin de otros pueblos, comenzando por todos los del Cucaso.

La serie de artculos ampliamente informados de Jos Mara Prez Gay en La Jornada explica claramente el fondo colonial del problema. Ni siquiera la negociacin o hasta la concesin de la independencia plena a Chechenia podr hacer desaparecer en tiempo breve el ancestral odio antiruso resultante del genocidio zarista y del genocidio cometido por el georgiano rusificador Stalin. Pero una inmediata negociacin sobre la independencia y la cooperacin, seguida por un referendum en Chechenia sobre el resultado de aqulla podra quitar complicidades y reclutas al terrorismo checheno nacionalista, aunque no al internacional. Ciertamente que en las turbias aguas del terrorismo en Chechenia y en Rusia mete su mano la CIA y chapotean tambin gobiernos oligrquicos de las repblicas caucsicas y del Asia central. Es cierto igualmente que, aunque en Chechenia la riqueza petrolera est muy agotada, la Repblica es estratgica desde el punto de vista del control del Cucaso petrolero y de las vas rusas de transporte del petrleo y, por lo tanto, el terrorismo checheno es un arma de Estados Unidos en su afn de debilitar a Rusia e impedir la eventualidad de un futuro bloque de sta con la Unin Europea o con China, o con ambos. En ese juego el apoyo a Putin en su sangrienta represin tiene como objetivo lanzarlo por ese camino, evitar que encuentre una solucin negociada, pacfica o sea es un sostn como el que da la cuerda al ahorcado.

Cmo escapar entonces a ese doble terrorismo, el nacionalista y el imperialista? No por cierto con el terror de Estado sino con medidas polticas de distensin con las Repblicas del Cucaso que Europa debera apoyar y financiar, en inters propo y de la paz mundial. Porque Rusia meridional y el Cucaso son una prolongacin del Cercano Oriente, donde Estados Unidos e Israel preparan la extensin de la guerra a Irn y a Siria, en un combate por afirmar su colonialismo y su control del petrleo a escala mundial. Por lo tanto, la guerra rusa en el Cucaso forma parte de un proceso ms general y ms peligroso que Putin, como nacionalista ruso y como ex espa debera tener en cuenta.

[email protected]

 




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter