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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2007

Los problemas de la sanidad pblica andaluza

Colectivo Prometeo
Rebelin



Ya desde los primeros gobiernos del PSOE y del PP se han venido produciendo continuos ataques al mal llamado "estado del bienestar", siendo sus principales vctimas los servicios pblicos: Educacin, Sanidad, Servicios Sociales, etc.

El caso de la Sanidad Pblica, es uno de los ms preocupantes en cuanto a su propia filosofa (pblica, universal, gratuita...). La supresin, privatizacin o concertacin de servicios es la tnica general en todas las Comunidades del Estado en las ltimas dcadas, en detrimento de la gestin pblica y de la adecuada atencin sanitaria al ciudadano (usuarios que define la Administracin, homnimo de consumidor).

La hegemona socialista en Andaluca ha fomentado un conflicto en el Servicio Andaluz de Salud del que es incapaz de salir ni dar una solucin adecuada, tras bastante ms de una dcada sin Ofertas Pblicas (en adelante OPE). Casi quince aos creando precariedad laboral con insultantes contratos, interinidades eternas, falta de estabilidad y traslados, han engendrado un monstruo del que se resiente la calidad asistencial y los propios trabajadores. La excesiva lentitud en el desarrollo de las OPEs crea inseguridad laboral, estrs, desnimo y deterioro del servicio, as como desinformacin y desorientacin a los ciudadanos. Eso es lo que en estos ltimos tiempos viene ocurriendo al iniciarse el acoplamiento y toma de posesin de las plazas adjudicadas de la oferta del 2001, quedando an por desarrollar ofertas posteriores.

Recientemente miles de facultativos de Atencin Primaria han tomado posesin de sus plazas de traslados, acoplamientos interinos o comisiones de servicios, sin avisar al ciudadano que al acudir a consulta se encuentra con una persona desconocida, ya que la administracin no se ha molestado en informar del cambio de su mdico de cabecera, afectando aproximadamente a 250.000 personas en el caso de Crdoba. Otros, despus de tanto tiempo de espera, han cambiado sus condiciones personales y no les interesa el puesto que hace aos solicitaron, por lo que ahora se han visto en la obligacin de cogerlo o perder la plaza. Especialmente conflictivos estn siendo los centros de Coln, Lepanto, Fuensanta o Poniente donde estn cambiando la mayora de los facultativos sin que el ciudadano haya sido informado.

Aadida a esta vorgine tenemos los recortes presupuestarios, la falta de tiempo para atender adecuadamente al paciente, la escasez de facultativos, la ausencia de coberturas de bajas por enfermedad con el consiguiente reparto de cupo entre los mdicos restantes, etc. lo que conlleva un agotamiento fsico y psquico del personal y un recorte en la calidad de la asistencia. Por ello en repetidas ocasiones, los facultativos recurren a la huelga para reclamar un mnimo de 10 minutos por consulta, para atender dignamente al paciente y que no signifique el comentario de "he entrado y no me ha dado tiempo ni a sentarme, cuando ya me tena la receta hecha".

An a pesar de todo ello, existe un alto grado de satisfaccin con la sanidad pblica por parte del ciudadano, por la capacidad de escucha y explicaciones del facultativo, aunque tenga tan escaso tiempo. El Art. 10.7 del futuro Estatuto de Andaluca, pendiente de aprobacin por referndum, recoge en este sentido la mejora de la calidad de vida mediante el desarrollo de equipamientos sanitarios.

Pero adems de estos problemas, est la implantacin de nuevos, carsimos y nefastos programas informticos, plagado de errores y fallos. La creacin e imposicin del proyecto DIRAYA supuso la inversin directa de 60 millones de euros (unos 10 mil millones de pesetas) que lejos de mejorar el funcionamiento, entorpece el desarrollo de la actividad, implicando a veces prdida de informacin de las historias clnicas digitales o repeticin de las mismas, problemas de citaciones, derivaciones errneas, retrasos, etc., a la vez que puede representar un atentado a la intimidad y proteccin de datos, al posibilitar el acceso desde las redes informticas a nuestras historias, con los riesgos que ello puede suponer en manos de mutuas, compaas de seguros o empresas de trabajo.

No obstante, no podemos culpar de estas deficiencias, exclusivamente al sistema, sino tambin a los agentes que ignoran estos ataques, empezando por sindicatos condescendientes cuando no colaboradores y ciudadanos que en su ignorancia o despreocupacin permiten estos desmanes y destruccin sin hacer reclamaciones o movilizaciones, lo que a la larga supondr un retroceso o eliminacin de prestaciones.

Sin embargo, a pesar del grado de satisfaccin que antes aludamos, hay que decir que segn informes independientes, los centros de salud de Crdoba son de los ms deficientes del pas seguidos por los de Alicante, frente a los mejor valorados como son los de lava, hecho que circunscribindose a Andaluca en parte reconoca la propia revista "SAS Informacin" de la Consejera de Salud.

La falta de dotacin de plantillas, exceso de guardias, generalmente mal retribuidas, los continuos repartos de cupos y los contratos de lunes a viernes, hacen que se produzca una autntica emigracin de profesionales sanitarios a otras Comunidades o pases donde las retribuciones son al menos un 25 % ms altas. En las Comunidades de Baleares, La Rioja, Murcia y Cantabria o ciudades autnomas como Ceuta y Melilla es donde mejor pagados estn los facultativos y en Baleares donde mejor se retribuye a los especialistas de rea.

Los fallos del SAS estn en la gestin y no tanto en los servicios que prestan sus profesionales a la poblacin. Eso es lo que la Consejera de Salud trata de ocultar y que el ciudadano debe saber y que generalmente reconoce en las encuestas de satisfaccin.

Los presupuestos de la Junta de Andaluca para el ao 2007 desplazan a Crdoba al sexto lugar en inversiones sanitarias, por delante solo de Almera y Huelva.

En la sanidad andaluza, se avanza ms en la creacin de puestos que en recursos. Dicho coloquialmente "tenemos mas patrones que remeros". Unidades de Atencin al Profesional que suponen un despilfarro de recursos, que solapan y desvirtan las funciones sindicales y representan a rganos ineficaces ms al servicio de la Administracin que del profesional; Unidades de Atencin al Usuario que te derivan al conocimiento y tenencia personal de tecnologas informticas (INTERNET, citas telefnicas, etc. que suprimen y deterioran el servicio).

El pobre Acuerdo publicado en el BOJA del 18 de julio de 2006, en materia de Personal y Retribuciones firmado en Mesa Sectorial entre Sindicatos y Administracin, lanzado a bombo y platillo, sigue poniendo de manifiesto las diferencias retributivas y discriminatorias existentes entre trabajadores y Comunidades. La famosa carrera profesional, que ya haba sido implantada en siete comunidades antes que en Andaluca, deja fuera de acceso a categoras y profesionales, ignorando experiencia y mritos a la vez que las mejoras econmicas de quienes pueden acceder son ofensivas. Dicho Acuerdo recoge que antes de final del 2006, se convocara una nueva OPE; hecho que como era de esperar ha terminado el ao sin ser convocada, o sea una nueva falacia que los sindicatos permiten.

El pasado 14 de diciembre se volvieron a celebrar Elecciones Sindicales en el SAS y de nuevo las organizaciones sindicales, al ms puro estilo electoral americano, aparecieron al cabo de cuatro aos por los principales centros de trabajo repartiendo sus baratijas (bolgrafos, llaveros, espejitos, impermeables, etc.) y pidiendo el voto a cambio de pobres programas. Hay que reconocer que slo el sindicato SATSE, al que tradicionalmente se atac de corporativo, ha venido realizando una fuerte actividad reivindicativa en medios de comunicacin y centros de trabajo de forma continuada: plantillas, retribuciones, calidad, recursos, usuarios, etc. Y es el nico que lleg a negarse a firmar en Mesa Sectorial el Acuerdo de 20 de Noviembre de 2002 por considerarlo negativo para los trabajadores, lo que les supuso la marginacin por parte de la Mesa y que ahora les ha valido ganar las elecciones.

Esperemos que tras este proceso, donde se ha producido un cambio importante, con un ascenso notable tanto de CC.OO. como de sindicatos profesionales, salgan nuevos delegados que defiendan mejor los intereses de los trabajadores y de la Sanidad Pblica en la Mesa Sectorial.

Tampoco queremos dejar pasar esta oportunidad, sin expresar una propuesta de inters social y sanitario: en estos tiempos donde una lacra importante son los malos tratos, es curioso la poca formacin para la deteccin y denuncia que se proporciona a los profesionales sanitarios tanto en Atencin Primaria como en Salud Mental, cuando desde el ao 2004 se aprob una Ley Orgnica de Medidas de Proteccin Integral contra la Violencia de Gnero. Esto ha hecho que organizaciones como Amnista Internacional reclamen a los poderes pblicos y a trabajadores de la salud una estrategia sanitaria estatal, que el Ministerio aprobaba el pasado 15 de diciembre, con un paquete de veinte medidas urgentes para hacer ms efectivas las disposiciones de la Ley y un Plan de Sensibilizacin y Prevencin con un presupuesto de 48 millones de euros. Comunidades como Andaluca, Catalua o Madrid an tienen dificultades de protocolos de actuacin del personal sanitario contra las agresiones que ahora prevn elaborar. Los mecanismos adoptados por el Gobierno en esta materia, hasta ahora, vienen siendo incumplidos sistemticamente.

Como decamos al principio, de unos aos a esta parte, los distintos gobiernos comenzaron el progresivo desmantelamiento de los servicios pblicos y la Sanidad entre ellos. En pos de la palabra "pblico" los agentes sociales han ido admitiendo fundaciones, institutos de salud, empresas pblicas (de gestin privada), etc. a cambio de precariedad laboral, contratos basura, etc. En dcadas pasadas, Andaluca par proyectos privatizadores como SURSA (Urgencias) que ms tarde se constituira de forma distinta (EPES) pero con igual modelo: atencin pblica pero gestin privada. Craso error, que la Administracin se desentienda de sus funciones sanitarias y laborales para entregrselas a la iniciativa privada!.

Por otra parte en los ltimos tiempos todos los hospitales "pblicos" que estn previstos construir en Andaluca, se han repartido entre "clanes familiares". La Junta de Andaluca construye los edificios y dota de recursos econmicos a la gestin privada para que ejecute la atencin sanitaria. Los trabajadores de estas empresas que no pertenecen a la Administracin, estn con menos derechos y condiciones laborales a veces abusivas, inferioridad de retribuciones a las del SAS, etc.

Los Centros Hospitalarios de Alta Resolucin (tambin llamados CHARE), se estn convirtiendo en una peligrosa moda y moneda de cambio electoral. Todas las comarcas quieren tener su hospital de AR (Alta Resolucin o tal vez..."altas rpidas"), reivindicando Plataformas de Defensa hasta el propio PP, algo realmente sospechoso, como ocurra recientemente en Palma del Ro (Crdoba). La atencin en ocasiones deja mucho que desear con ingresos cortsimos que rara vez sobrepasan los dos o tres das (as recortan gastos de internamiento), siendo derivados rpidamente a sus Centros de Salud de Primaria u Hospitales de referencia, si la gravedad lo requiere. El nmero de camas es siempre excesivamente reducido (tampoco se cubren). En sus actos de inauguracin, presumen de cantidad de consultas de especialistas que luego no tienen. Salud Mental por ejemplo: los psiquiatras de los Equipos de Salud Mental (9 equipos en la provincia de Crdoba) pertenecen en su totalidad a los Hospitales de Reina Sofa en Crdoba, Infanta Margarita en Cabra y Valle de los Pedroches en Pozoblanco.

El Hospital de Puente Genil, inaugurado el pasado mes de octubre, perteneciente a la Empresa Pblica Hospital Alto Guadalquivir de Andjar (Jan), abra sus consultas con solo 7 mdicos, 130 profesionales de distintas categoras y 14 habitaciones para atender una poblacin de 43.400 habitantes de la provincia de Crdoba y Sevilla (Puente-Genil, Herrera, Badolatosa y Casariche), frente a los mas de 1000 profesionales, 18 municipios y casi 190.000 habitantes que atiende el Hospital Comarcal de Cabra por ejemplo. Tanto este hospital como el de Montilla, inaugurado en febrero de 2004 o los que en un futuro prximo se pretenden construir (Pearroya, Palma, Lucena, etc.) pertenecen a la citada empresa y suponen un elevado costo a la Junta de Andaluca en su construccin y equipamiento, para ser gestionados posteriormente por manos privadas. El ltimo construido (Puente Genil) ha supuesto ms de 18 millones de euros. Con este presupuesto, por hacer sugerencias, podran realizarse grandes mejoras en los centros de Atencin Primaria, cubriendo excelentemente las necesidades mdicas de la poblacin, as como las consultas de ciruga menor ambulatoria y los servicios de urgencias.

Es necesario recordar que el ciudadano tiene derecho legalmente a la libre eleccin de facultativo u hospital donde desea consultar, por lo que siempre puede elegir ser atendido en uno de gestin pblica y donde su confianza sea plena. Tambin en este sentido hay que hacer mencin al Art. 22 del proyecto de Estatuto de Andaluca, sobre derechos en materia de Salud.

Mencin especial merecen las supresiones y recortes de prestaciones sanitarias y sociales en farmacologa, otorrino, oftalmolgicas o salud bucodental, as como la implantacin de visados para productos de uso crnico de paciente, hechos que frecuentemente slo ocurren en Andaluca.

Los conflictos generados por los elevados costes de medicamentos, hacen que la presin sobre los facultativos sea un arma peligrosa a la hora de prescribir. La solucin de recetar frmacos genricos, a veces supone mayor gasto, dado que al principio activo, por ley le permiten cierta reduccin en su frmula molecular y los resultados no son los deseados al ser inferior la cantidad del producto.

Por otra parte la industria farmacutica privada justifica los precios de sus productos a las inversiones que realizan en investigacin. De aqu al ao 2012, el 21 % de su cuota de mercado en facturacin se ver afectada al finalizar el perodo de patentes y podrn ser elaborados como genricos, o sea unos quince principios activos en los que se dedic dinero y aos de investigacin. Sera imprescindible que el Estado invirtiera y primara la investigacin y los productos genricos fuesen exactamente iguales a las marcas comerciales. Adems el Sistema Pblico debe financiar slo aquellos frmacos que hayan sido seleccionados en funcin de las mejoras teraputicas que ofrecen y hayan demostrado. La modificacin de la nueva Ley del Medicamento, introduce la novedad de prescribir por principio activo, lo que fomenta que el farmacutico pueda libremente intercambiar unos genricos por otros, en detrimento de la decisin facultativa. Adems en ocasiones se producen desabastecimientos de ciertos frmacos, debido a que los almacenes y distribuidoras revenden estos productos a terceros pases donde su precio es an mayor. Y de nuevo es necesario recordar el proyecto del Estatuto que hace mencin en el Art. 55 a las competencias en materia de farmacia, sanidad o salud mental.

Por ltimo, reconocer que los resultados de nuestros hospitales cordobeses (Reina Sofa, Infanta Margarita o Valle de los Pedroches) a pesar de los lgicos errores humanos o de la Administracin, siguen siendo de lite en la Sanidad Pblica: El de Cabra, celebrar prximamente su 25 aniversario, destacando la labor asistencial y docente efectuada, incorporando avances e investigaciones que mejoran la calidad del enfermo. Se estn llevando a cabo reformas y mejoras arquitectnicas, estructurales y sanitarias: est en proyecto la creacin de una Unidad de Internamiento en Salud Mental, mejoras en las reas de Materno-Infantil y Urgencias, etc. El Hospital de Pozoblanco igualmente avanza en la divulgacin de trabajos cientficos investigacin, as como propuestas pioneras como la construccin de la primera guardera sociolaboral de Andaluca por parte del SAS, para mejorar las condiciones laborales de sus trabajadores y ciudadanos del propio municipio y as contribuir al desarrollo social de la zona.

Y que decir de Reina Sofa, que a pesar de sus contradicciones y de la falta de recursos o profesionales sigue a la vanguardia de la sanidad de este pas. Tambin, en continuas mejoras, tiene previsto en su poltica de ampliacin dotar de habitaciones para familiares de nios ingresados con escasos recursos econmicos en el Materno-Infantil, donde puedan descansar, as como UCI peditrica y paritorios con salas de espera ms cmodas para familiares, o la construccin de la que ser la futura Unidad de Internamientos Psiquitricos en sustitucin de la que actualmente funciona en el Hospital Provincial. Los continuos avances e investigaciones siguen haciendo a este hospital puntero en la sanidad espaola y cordobesa.

Por todo ello es necesario demandar el aumento de presupuestos, seguir exigiendo el correcto funcionamiento y desarrollo de la Sanidad y su gestin totalmente pblicas, dotndola de los recursos necesarios para la mejora siempre bajo el control de la Administracin, los agentes sociales y los ciudadanos.



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