Portada :: Otro mundo es posible :: Isabel Rauber
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-09-2004

Doa Piki, una mujer excepcional

Isabel Rauber


Nota: El fallecimiento reciente de esta gran mujer, me llama a publicar nuevamente este pequeo fragmento de su historia de vida, es un modo de recordarla y homenajearla colectivamente. No deseo alterar nada de lo anteriormente escrito, por ello tal cual su primera edicin y publicacin, lo presento ante vosotros.

PRESENTACIN

Luca San Pedro [doa Piki] es una distinguida compaera mexicana, muy mexicana, pese a que vive en Repblica Dominicana desde hace 34 aos. Ha sido siempre ama de casa y, sin embargo, tiene una vida muy ligada al acontecer poltico del pueblo dominicano.

Cuando le hice esta entrevista tena 68 aos. Naci en Mxico, Distrito Federal, el 13 de diciembre de 1929. Su padre era un industrial de origen espaol de clase media alta, muy acreditado en Mxico, y su mam, una mexicana de origen humilde, muy bondadosa. Entre los 14 hermanos de los cuales viven 8 , doa Piki es la nica que ha salido a vivir fuera de Mxico. Porque como ella misma dice: Mi caso fue diferente, luego que conoc all por el ao 55, a quien sera mi compaero: Nicols (Antonio) Qurico Valdez (1)

Con estudios primarios completos, una indiscutible capacidad para continuar estudiando y posibilidades para hacerlo, Luca San Pedro, sin embargo, no se dedic a ello. Yo estaba un poco enferma de bocio txico me aclara cuando le pregunt sobre esto , y los doctores no queran que me esforzara en el estudio porque tena mucha taquicardia, mucho temblor de mano. Ya me haban operado dos veces de bocio y entonces aconsejaron que no me esforzara mucho. Mi pap me deca que yo hiciera lo que quisiera. Hice un ao de comercio; s escribir a mquina bien, con rapidez, pero nada ms fueron esos estudios.

Cuando la conoc en su casa, en el ao 1991, su fuerte personalidad denunciaba una mujer cuya vida haba sido intensa. Me impresion de inmediato.

gil, enrgica, simptica, atenta, solidaria y conversadora, tena todas las cualidades para que me sintiera muy bien en su compaa, y las huellas del tiempo se borraran al paso de su conversacin.

Cuando la fui tratando, su historia personal y familiar me fue atrayendo cada vez ms. Porque ms all de la simpata personal, su experiencia de vida podra pasar a ser un "caso" en los estudios de vidas de mujeres que yo estaba iniciando.

En 1992, habiendo madurado la idea, profundizado ms en el conocimiento de su vida y depurado mi proyecto de investigacin, me decid a proponerle a doa Piki participar de este proyecto aportando su experiencia como mujer cuya vida est marcada por la entrega a una causa poltica, aunque sea de modo indirecto, a travs de su esposo.

Precisamente fue esto lo que me decidi a incluir su testimonio de ama de casa, en un caso como ese, fue una de las tareas ms polticas que Luca San Pedro pudo asumir en su poca.

Alguien podra pensar que, como feminista, por principio, no debera reivindicar estas experiencias. Pero no se trata de eso; no es reivindicar o no, sino rescatar la vida de esta mujer (y la de otras tantas como ella) que ha sacrificado muchas aristas de su ser mujer, de su ser humana, en aras de ayudar a las actividades de su esposo. Por otro lado, creo que su vida familiar es un ejemplo vivo e incuestionable de como el mundo de lo privado, la familia, es soporte va el sacrificio de la mujer de la vida del mundo pblico, especialmente, el poltico, y de los hombres que en l se desenvuelven y se desarrollan.

Testimonio de una poca, la vida de esta mujer, las peripecias por las que ha pasado en distintos momentos tradas al presente mediante sus recuerdos, evocan, ms de una vez, los de otros o aportan vivencias sobre determinados procesos histricos, que resultan enriquecidos para quienes no vivimos directamente esos momentos.

Luca San Pedro tuvo cuatro hijos, tres mujeres: Guadalupe, Tamara y Zureyka, y un varn: Qurico. Tiene siete nietos. Con un estado de nimo en alza, rebozante de vitalidad, Doa Piki no se arrepiente de nada de lo vivido y confiesa orgullosa que si tuviera que volver a empezar, pasara por el mismo camino.


As vivi y as muri, en Santo Domingo, el 11 de noviembre de 2003, luego de varios aos de lucha incansable contra un cncer, tiempo durante el cul no perdi su alegra ni su preocupacin por tratar de aliviar la vida diaria de todos sus allegados.

A ella, nuestro homenaje.


** *** **

I. Su intervencin poltica

-Aunque usted no haya intervenido directamente en poltica, ha apoyado el desarrollo poltico de otro hombre, al no ponerse en contra de su actividad, al no separarse, al criar los hijos prcticamente sola. O sea que, de ese modo, doa Piki, usted ha incursionado mucho en poltica. Y lo sigue haciendo ahora, por ejemplo, cuando apoya las actividades de sus hijos al cuidar de sus nietos...

-Pienso que s. A veces lo deca: cuando yo me muera me van a hacer un monumento en Santo Domingo, porque mire que venir a pasar tanta miseria y tanta pobreza teniendo en mi casa un medio de vida. Mi mam me lo advirti: "Para qu te casas con un extranjero habiendo aqu tantos mexicanos?" Pero usted sabe que el corazn no tiene pasaportes ni fronteras; a m me gust Qurico Valdez y yo no vi ms all de mis narices.

Para haber asimilado y superado tantas situaciones difciles, difciles aun para alguien que tenga una conciencia poltica desarrollada, usted tuvo que haber llegado a comprender y apoyar en el sentido de compartir la causa por la que luchaba su esposo...

-S. Qurico Valdez a m me ense a ver los pro y los contra de lo que es la poltica. Usted ve esos pases que se llevan por esos presidentes que nada ms entran a los gobiernos a robar... Uno se da cuenta que no es fcil la vida, porque aunque uno tenga solo un pan que desayunar no se queda tranquilo del dolor de saber que haya otra gente que ni siquiera puede prender el fogn porque no tiene qu desayunar.

Qurico Valdez me ha hecho valorizar la vida en una forma tal que aunque yo me hubiese divorciado de l, no volvera un paso atrs, no dejara de ver tanta injusticia en la vida. Qurico Valdez me dio escuela, me ense qu es la miseria humana, a darle un valor a la vida. No puede ser que poca gente tenga de mucho y la inmensa mayora nada.

En mi casa paterna hubo, pero ese es un pasado que ya no existe. Yo cuento con lo que traigo puesto ahora. Qurico Valdez y yo vivimos una vida muy normal, no le voy a decir que de maravillas porque siempre tenamos bastantes problemas, pero era una vida normal.

No le dieron ganas de volver a Mxico ante tantos problemas al verse tan sola con los chicos?

-No, porque yo no iba a dejar a un compaero de la talla de Qurico Valdez. Porque el lugar de una mujer es estar al lado de su esposo y no estorbarlo.

-En casos como el de ustedes, suele ocurrir que por las exigencias de la vida poltica del hombre, se presenten contradicciones como pareja, no atravesaron ustedes momentos similares?

-A veces l por la poltica me dejaba vestida y arreglada. Me prometa llevarme al cine y cuando llegaba deca: "Chica, a m se me haba pasado que tengo una reunin a las 8." Y yo estaba vestida y maquillada...

-Usted no se enojaba?

-No, qu iba yo a hacer?. Porque la poltica es ms importante que el cine: al cine puede uno ir maana y la reunin era ya hoy. Para qu me iba a enojar? Para estar viviendo engurruada al lado de un hombre? No.

Una vez s me enoj muy fuerte con l. Me haba dicho:" Maana no hagas comida que vamos a llevar a los nios al Mirador del Sur." Y ya estaba yo muy arreglada, muy puesta, cuando tocan la puerta. Era un hombre bajito y me dice en tono muy bajo: "Est Qurico?" Y yo de idiota lo llamo: Qurico, te llaman, pensando que estaba pasando algo en poltica, y los o cuchichear. Le digo a mi esposo: Qu quiere Marcelino? "Me est diciendo que juguemos una mano de ajedrez y me da pena con el hombre que vino desde lejos. Vamos a dejar lo del Mirador para maana," me dijo. Pero le dije: No. Los nios ya estn arreglados, yo no he hecho comida, son las diez y media de la maana y t me dijiste que bamos por ah a comer. "Me da pena con Marcelino, qutale la ropa a los nios y lo dejamos para otro da," insisti. Le dije que yo era su compaera de la cama y la madre de sus hijos, y que si l me dejaba a m por un tal Marcelino, que se quedara con Marcelino, que se acostara con Marcelino y que Marcelino le hiciera la comida.

De la rabia estaba dispuesta a irme para Mxico, pero la que me quit la idea fue una amiga ma que y me dijo: "T no puedes dejar tu casa por un idiota cualquiera que lleg a importunar." Ese da s no lo olvido. Yo llor mucho, mucho, por esa accin de l.

Mucha gente me aconsejaban que lo dejara y yo les deca: No; un momento, yo no voy hacer como esas viejas locas que tienen un hijo de un hombre y otro de otro, y luego hablan ste es de mi primer matrimonio, ste de otro; no. Hombres se encuentran a la vuelta de la esquina los que uno quiera, y ms entonces, cuando era joven y era ms o menos bonita. Porque todo en la vida tiene su depreciacin -le estoy hablando de 30 o 35 aos atrs-; yo era bonita, muy bien vestida me vea bien entonces, claro: "Por qu no lo dejas?" Y yo deca: Hombres encuentro, pero padre de mi hijo solamente hay uno. Y eso me haca estar unida a l.

Qu poda hacer yo a Mxico con 4 muchachos? Mi familia es de clase media alta, pero, qu pasa, en la vida todo da vueltas, no hay que ver qu usted tena, sino qu tiene usted ahora. Y yo estaba casada con un poltico que no tena un centavo. Entonces, si yo arranco con cuatro muchachos a Mxico, Cmo iba a mantenerlos sin tener ni un diploma para defenderme?

Si yo arrancaba a Mxico con mis hijos, mis hijos all iban a ser arrimados (2) en mi propia casa paterna. Y ya me haba pasado con Lupe, cuando decan: "Ay, que Lupita no me toque el piano con las manos llenas de dulce; que no me coja mis muecas; que no se me suba a la cama con los zapatos sucios..."

No es lo mismo que cuando uno vive en su casa. Por pobre que sea, mis hijos aqu son reyes. Porque aqu no hay quien le diga: "Apaga la tele; qutate de ah; no comas eso..." All hay que estar pidiendo un permiso: Puedo prender la tele? Abuelita, me dejas ver eso? Aqu no. Esta es su casa, ellos brincan, saltan.

"Nunca se me cerr el mundo"

A veces no haba ni para comer, pero yo iba al colmado -aqu se llaman colmados las tiendas pequeas de comestibles-, y lo que haca era que peda varias cosas para varios das, y entonces yo le deca al seor muy amable: luego le traigo el dinero, porque mi esposo anda cambiando el cheque. Pero mentira, cul cheque?, nunca en la vida tuvimos un cheque en nuestras manos. Yo lo deca para que no se diera cuenta que era una mujer sin recursos, porque si ve que no tengo recursos no me fa, pensando: esta de dnde me va a pagar, si no tiene?

Despus de que yo peda lo que tena que pedir para que mis hijos no pasaran hambre, yo sala a vender entre el vecindario una pulsa de plata, alguna cosita, mexicana: Ay, cmpreme esto, alguna cosita, un florero! Y entonces de lo que venda, coga iba y pagaba la tienda para tener siempre el crdito abierto. Por eso cuando iba a Mxico traa cosas de valor, porque en un momento de apuro podan sacarme de una necesidad.

A veces l me preguntaba:" Chica, de dnde hiciste esto? Y yo le deca: Vend esto, pagu lo otro. "No te ests deshaciendo de tus cosas", me deca entonces. Yo no le exig nunca nada. A m me gust Qurico Valdez y lo acept como era.

Por otro lado, mi esposo lleno de dolor, le planteaba las cosas a los compaeros y a veces ellos me llevaban 5 10 pesos, y tan pronto llegaban a mi mano yo corra al colmado, porque a m me interesaba tener el colmado al da para que no se me cerrara el crdito. Y as, a m nunca se me cerr el mundo.

-No habiendo tenido una preparacin poltica previa, no habiendo sido comunista, de dnde sac las fuerzas para asumir este tipo de vida desde el noviazgo? De dnde usted sac fuerzas para seguir siempre adelante?

-La fuerza la saqu de la responsabilidad de ser madre y esposa antes que tener apetencias personales. Por otro lado, cmo voy a dejar yo a un hombre como Qurico Valdez? Millones de hombres hay por donde quiera, pero a Qurico Valdez no lo vuelvo a encontrar a la vuelta de la esquina. Mi lugar era estar al lado de l.

II. Cmo conoci a Qurico

-Cundo conoci al que despus fue su esposo?

-A Qurico Valdez lo conoc a finales de 1955.

-A m me contaron que ustedes se conocieron en un tren...

-S. Yo trabajaba en mi pas, en la calle Paseo de la Reforma, entonces ms o menos uno se encuentra a diario con las personas que trabajan por el mismo lugar. Yo iba a trabajar con mi hermano Emilio en el mismo tren. Un poco ms adelante se suba Qurico Valdez. Me llamaba la atencin porque l iba muy tmido en el tren. Yo le deca a mi hermano: menos mal que aqu en Mxico no hay segregacin racial como en Miami, porque si no este joven no se hubiera podido subir aqu.

Por qu le deca eso?

-Porque l era negro. Bueno, negro propiamente no, mulato. Pero tena toda su fisonoma de negro, el pelo duro... A m "el negrito", como yo le deca, no me interesaba ni fu ni fa. Yo nada ms hice el comentario porque realmente hay pases donde los negros son muy mal vistos, pero no me interesaba para nada. Yo lo miraba siempre y l tambin se quedaba vindome. Me miraba con tal insistencia que yo muchas veces pensaba: bueno, l realmente comete una indiscrecin, porque gracias a Dios vengo con mi hermano, pero y si viniera con un novio, en qu lo me metera.

Usted tena novio...

En ese momento estaba muy enamorada de un muchacho que era contador del Seguro Social, ramos novios y yo senta que toda mi vida perteneca a ese muchacho.

Una vez, en uno de esos viajes, yo iba sentada y a mi lado estaba sentada una seora que se levant y entonces Qurico se sent al lado mo. Ese da mi hermano no fue a trabajar conmigo porque l tena que hacer una diligencia por otro rumbo y entonces, viendo que estoy sola, l se atreve y me dice: "Ahora no le acompaa su novio?" A m me dio un coraje que le dije: No, hoy no me acompa. Yo casi no le puse pltica, porque no soy gente de esa, pero l me insisti: "Y el muchacho que la acompaa?" A m no me acompaa ningn muchacho, le dije, y por favor, djeme tranquila que yo no quiero estar entablando conversaciones con desconocidos. "No es nada preguntarle, insisti, el muchacho que la acompaa, es su novio?" Y yo, sabiendo que en ese momento no me acompaaba mi novio, le dije: No, es que yo no tengo novio. "Y el muchacho que le acompaa?," insisti. Entonces ca en cuenta que se refera a mi hermano. Yo le dije que ese muchacho no era mi novio sino mi hermano, y eso a l le llen de gusto.

Me sigui hasta donde yo trabajaba -como lo supe despus-, y un da, a las 5 de la tarde, cuando salgo del trabajo, estaba ah muy puesto en la puerta. Yo le dije que por favor no me anduviera persiguiendo porque yo tena mi novio y, adems, porque mis hermanos eran muy celosos. Eso de celosos era verdad, pero ms que nada se lo dije para sacarlo de mi camino.

Por esos das, el muchacho que era mi novio, me dice que me quiere ver y yo voy muy contenta a la cita pensando que es para fijar la fecha del matrimonio. Nos sentamos en una fuente de sodas a tomar un refresco y me sale conque: "Mira, t eres una buena chica y mereces una cosa mejor. Yo te tengo que decir una cosa: una muchacha que era novia ma y haba ingresado en un convento, acaba de salir del convento porque se arrepinti de ser monja. Ella ha sido el amor de mi vida. Si yo me caso contigo voy a ser desgraciado y te voy a hacer desgraciada a ti. Creo que lo de nosotros tiene que terminar, porque a m me gusta ms la otra muchacha."

Yo nunca le he insistido a los hombres, porque el amor obligado es tremendo. Le dije que estaba de acuerdo, que estaba bien y terminamos nuestras relaciones.

Pero qu pasa, al llegar a la casa, por la noche, me cay la ruptura de este muchacho y yo lloraba y lloraba. As un da tras otro. Al ver que yo lloraba tanto y tan desesperadamente por la falta del muchacho, mi hermana Cristina empez a decirme: "No llores, no seas tonta, t bien arreglada levantas cualquier muchacho, eres joven, tienes la vida por delante. Por qu t no sales mientras con el negrito para que te distraigas?" Yo le contestaba que no, que no me interesaba el negrito -no saba ni cmo se llamaba-, a veces le decamos el "cubanito", porque como todos los negros ms o menos eran de origen cubano... (re).

A m no me interesaba ese muchacho pero como l segua insistiendo, un da me puse a reflexionar que si a m me tena tan adolorida la ruptura de este muchacho, realmente deba distraerme. Y opt por aceptar su invitacin.

Salimos varias veces, y su manera de ser, su trato tan decente, tan educado, tan capacitado, me fue borrando poco a poco a Manuel. Qurico Valdez fue entrando a mi vida, en una forma, como cuando a uno le entra el aire que ya est casi por ahogarse. El me fue llenando los pulmones de vida.

III. El "negrito" cubano result ser dominicano

-Cunto tiempo noviaron ustedes?

-Duramos de novios como un ao.

-Cuando eran novios todava pensaba que era cubano?

-S, yo pensaba que era cubano. Yo crea que l era un cantante cubano, porque siempre le notaba una facha que para m era de cubano y tambin el hablar... Y no me vine a enterar de nada hasta que le pregunt a l qu estaba haciendo en Mxico, entonces fue cuando me dijo que l era dominicano, de una isla que est cerca de Cuba y de Puerto Rico. Ah nos preguntamos los nombres y encontr su nombre "Qurico", muy raro. Yo le deca: dgame su nombre, no su apodo. "Es que no es mi apodo, es mi nombre," deca l.

-Porqu l no le deca nada? Tendra temor de que usted rompiese con l?

-Precisamente, y esa es una de las razones por las cuales yo le estoy agradecida a mi esposo. Cuando lo conoc, yo era absoluta y totalmente ignorante en poltica.

Nosotros siempre fuimos gente de clase media alta, tenamos nuestra situacin resuelta, tenamos un chofer para llevarnos al colegio y para llevar a mi mam al mercado. Cuando una muchacha se desarrolla en ese medio no le interesa saber ni quin es el Presidente, ni cules son las necesidades de los pases. Yo no saba ni quin era el Presidente de mi pas, porque a m lo que me interesaba era estar en modas, en paseos, en viajes aqu, en viajes all...

-Por qu Qurico Valdez estaba exiliado en Mxico?

-Porque siempre, desde pequeo, fue poltico. El me cont que se hizo poltico al ver la injusticia que se cometa con los pobres y con los negros. En Santo Domingo, a los 17 aos, trabajaba en una fbrica de zapatos, e inmediatamente, ingres en el sindicato de los zapateros y siempre fue un ferviente luchador en favor de la clase trabajadora. Fue un gran luchador en contra del dictador Trujillo y estuvo preso en varias crceles dominicanas.

-Era miembro de algn partido?

-No era miembro de ningn partido porque en aquel tiempo lo que haba aqu era una dictadura y no exista ni poda existir ningn partido que no fuera el de Trujillo. Pero ellos, por debajo, se agrupaban. El primer Partido Comunista se fund en la clandestinidad, el 27 de febrero de 1944, por Fredy Valdez, Heriberto Nuez y Ramn Grulln. Fredy Valdez no tiene nada que ver con mi esposo; Valdez es un apellido comn.

Ellos trabajaban en la clandestinidad, porque la palabrita comunismo en aquel tiempo era peor que cualquier otra. La lucha de Qurico Valdez por la clase trabajadora empez a ser notoria y entonces Trujillo lo persegua con una saa tremenda.

Me cuentan -yo no lo conoca entonces, pero su familia me lo dijo-, que una vez amanecieron letreros colgando de los postes de luz en toda la avenida George Washington, ofreciendo recompensa por la cabeza de Qurico Valdez, vivo o muerto. Fue que el da anterior haban hecho un mitin en la plaza Enriquillo y l haba echado un discurso en contra de Trujillo. Entonces vino un polica, le dio una bofetada y lo baj violentamente del estrado donde l estaba. Qurico se incomod y le dijo: "A un hombre no se le pega por la cara..." Y agarr una silla y se la parti encima. Entonces claro, el que le tocaba un polica a Trujillo era muerto inmediatamente. No haba vuelta de hoja porque Trujillo cuidaba mucho a sus policas, porque eran los que lo protegan.

Qurico, al ver que le haba pegado al polica y le haba roto la silla encima, no lo pens ms, y se asil en la Embajada de Venezuela. Lo mandaron a Venezuela y all vivi durante 5 aos. Pero, todo el grueso de dominicanos exiliados estaba en Mxico. Entonces, le dijeron: "No seas tonto, qu haces aqu solo?, vete para Mxico, all estn la mayora de los compaeros." Y se fue para Mxico. Llegara a principios del 55. Y empez a trabajar en una fbrica de zapatos de otro espaol, haciendo zapaticos para nios.

Todo un caballero

-Usted conoci toda esa historia de Qurico cuando eran novios?

-No, naturalmente que no. Me enter de todo estando ya embarazada.

Cunteme acerca de eso, cmo ocurri?

Un buen da me entregu a Qurico Valdez por mi propia voluntad. El no me forz, no me oblig. Fue una entrega divina y preciosa porque en ningn momento l me enga. Pero sal embarazada. Entonces plante la necesidad de casarnos rpidamente, porque ya mi embarazo iba creciendo. El me dijo que s, que cmo no, que no haba inconvenientes, pero me advirti una cosa: "Doa Juanita no va a querer que nos casemos, porque yo soy ateo, yo no creo en esas tonteras de la iglesia y a m nadie me va a hacer hincar ante un curita ladrn, as que si t quieres nos casamos, pero nada ms por lo civil."

Entonces fue a mi casa a hablar con mi mam, porque Qurico Valdez en ningn momento dej de ser un hombre, un caballero, pero en ese momento lleg una prima a visitar a mi mam, y l me dijo: "Piki, esas cosas no se pueden plantear delante de esa seora." Yo le dije: No importa, es mi ta; habla, es de confianza. Pero l me dijo que no, que regresara al da siguiente porque tena una reunin en Cuernavaca con unos compaeros dominicanos que estaban all, pero s al otro da. Le dije que estaba bien, total un da ms o un da menos era lo mismo. Y lleg el da ese, y yo esperaba que me llamara por telfono y me dijera: "Piki, te voy a a ver a las siete o a las ocho." Pero no me llam, ni vino.

IV. "Mi novio ha desaparecido"

A m me entr un desespero tremendo, porque dije: Bueno, ste se larg de aqu, ahora me deja con un embarazo. Yo estaba realmente desesperada. Mi familia es muy recta; siempre se ha caracterizado por tener un criterio muy alto de la honradez. Yo no poda hablar con nadie, no poda confiarle a nadie de mi casa mi problemn.

Toda esa noche me la pas en vela. Al otro da me levant temprano y fui a la pensin donde l viva. All le pregunt a un compaero dominicano: Y Qurico?, a ver si me deca: ya se fue o algo as, pero l me dijo: "No te preocupes, Qurico est preso." Le digo espantada: Preso? Pero, por qu?, qu fue lo que hizo?

Entonces me dijo: "No te preocupes, Qurico est preso porque no tena sus papeles en regla. Iba caminando por la Avenida Jurez y unos policas vestidos de civil le preguntaron por sus papeles y l no los traa encima. El dijo: `Es que los dej en la casa, en un traje.' Pero mentira, l saba que no los tena, ni all, ni en su casa; hizo el aguaje (3) para ver si lo dejaban ir e inclusive trat de sobornar a los policas ofrecindoles dinero, pero dijeron: `No queremos dinero, queremos los papeles, as es que vamos a su casa por los papeles.' Fueron a la pensin donde l viva y Qurico entr por los papeles, pero sali muy sonriente y dijo: `Se fueron a la lavandera, en el traje.' Entonces el polica le dijo: `Bueno, chico, en lo que aparecen tus papeles vas preso.' Y lo metieron a una crcel." Era una crcel exclusiva para extranjeros, que se llama la crcel de Miguel Shultz, y le fijaron la deportacin. Pero si lo deportaban para Santo Domingo, no hubiera acabado de bajar del avin y Trujillo lo hubiera matado. As que ah comenz otra etapa en nuestra relacin. Parece mentira, pero aquellos policas, ese da, cambiaron mi vida.

-Supongo que ira a visitarlo a la crcel, a hablar con l, porque de esa forma fue que usted se enter que l tena problemas polticos, no?

-S. Yo iba a visitarlo a la crcel los jueves y los domingos; le llevaba frutas... Fui hablando poco a poco, porque yo iba despertando a una vida que tena totalmente ignorada. Yo no saba lo que era la palabra poltica, yo no saba diferenciar entre lo que era un presidente o un dictador...

-Al enterarse de todo aquello, no se le ocurri en algn momento separarse o interrumpir el embarazo?

-Nunca. Hubo una familia que me deca: "Por qu t no te haces un aborto? Ponte a pensar que el beb te va a salir negro, y en Mxico no hay negros."

Era ms bien un compromiso moral con mi familia, con mi madre que fue siempre una mujer tan buena. Pero para m, en ese momento, lo que ms pesaba era la cuestin del beb, la cuestin del matrimonio. La palabrita comunismo para m no significaba nada. Lo que ms pesaba en m era el rollo que yo tena con mi familia, el escndalo, todo eso, porque son sociedades donde se vive a base del qu dirn.

V. La lucha contra la deportacin de Qurico

Al fin revent la cosa. Era marzo del 57 y tuve que decir lo de mi embarazo porque su libertad estaba en juego y lo iban a deportar. Primero habl con una hermana ma que se llama Aurora, a la cual el Ex Presidente de Mxico Miguel Alemn, le haba bautizado un nio. Le dije: Aurora, por favor, interviene por Qurico Valdez... Me replic: "Y yo por qu voy a molestar al Ex Presidente de la Repblica por un novio, cuando novios puede haber tantos en la calle?" Le expliqu a mi hermana que no se trataba de un novio, que era por el bien de mi madre, para que no supiera el problema mo. Entonces Aurora, despus que recibi la noticia como una bomba, se decidi a hablar con el Licenciado Miguel Alemn.

Pero con tan mala suerte, que en ese momento, se haba ido para Londres a comprar dos aviones Britania para su compaa. El dej dicho que cualquier asunto se hablara con Ramn Beteta, entonces fuimos a verlo y ste dijo: "S, cmo no, pero noms eso faltaba. Ahorita, con un telefonazo, le suelto a su novio seorita, no tiene por qu llorar." Y cogi el telfono, llam a la crcel de Miguel Shultz, y dijo: "Lame en el expediente, porqu est preso Qurico Valdez, qu fue lo que hizo este individuo, por qu lo tienen preso." Y le contestaron all: "Bueno, l est preso porque tiene filiacin comunista." Y dio un telefonazo y dijo: "Este individuo tiene que salir de Mxico inmediatamente. Para m es un elemento indeseable."

Mi hermana Carmen, por otro lado, era muy amiga del hermano del Ministro de Gobernacin, entonces yo le plante a ella el problema.

Ella pidi una cita y nos recibi el Ministro de Gobernacin. Se llamaba Roberto Ojeda, nunca se me olvidar el nombre. Este dijo: "No se preocupe seorita, yo le suelto a su novio." Y el mismo cuento... dijo: "No llore, seorita, sintese." Y cuando llama por telfono, ocurre lo mismo: "Por qu est preso Qurico Valdez?" "Porque es un comunista reconocido," contestan all. Entonces l dijo: "Este individuo tiene que salir de Mxico, pero inmediatamente..."

Y yo le contest: Bueno, y no me van a dar a m ninguna garanta como mexicana que soy? Yo voy a tener un hijo de l y necesito que lo dejen en el pas. Pues l me contest: "Nosotros no tenemos la culpa que ustedes las mexicanas, se metan con gente indeseable." Eso me dio mucho coraje y le contest: los indeseables son ustedes. El no es ningn indeseable; l es ms decente que muchos que estn cobrando un sueldo atrs de un escritorio sin hacer nada.

Mi hermana se enoj conmigo porque por ella haba ido yo a ver a ese seor. l dijo: "Mire, yo esas cosas no las voy a poner a discutir con usted. Yo la estoy atendiendo porque su hermana la trajo. Para aplazar la deportacin de este individuo, mire a ver qu pas de Amrica Latina lo quiere recibir. Si no lo consigue, yo lo mando a Santo Domingo porque nosotros no tenemos por qu echarnos ese paquete encima."

Todos los dominicanos que estaban all, en Mxico se movieron. Se hizo un movimiento tremendo para sacarlo hacia un tercer pas. El comit fue formado por: Juan Doucudrey, Federico Pichardo, Amiro Cordero, Gustavo Adolfo Patio, Jos Arismendi Patio y Brunilda So de Patio. Mandaron telegramas a todos lados, incluyendo Cuba, y el gobierno dijo que no lo reciba porque en ese momento estaba el dictador Batista, y Cuba era un pas corrupto, igual que cualquiera de Amrica Latina.

Al final se logr, progresivamente, que lo recibiese Costa Rica "solo por 15 das..." Y as, Qurico sali el 5 de abril de 1957 para Costa Rica.

VI. La espera

Traslado de Quirico a Costa Rica y luego a la URSS

Cuntos meses de embarazo tena usted en ese momento?

Cuatro meses. Mire Isabel, el era tan decente, tan correcto, un hombre con una responsabilidad tan alta de sus actos que antes de irse mand a llamar a mi hermana Tere y le dijo: "Seora, usted sabe que no es que me voy; a m me deportan. Y me duele dejar a Piki en estas condiciones. Pero yo voy a regresar por ella lo antes que pueda. Yo la pongo en sus manos, atindamela. No quiero que daen a nuestro beb, porque el beb que va a tener Piki es mi primer beb y yo ya lo amo. As que la pongo en sus manos."

Lo deportaron. Yo me fui a vivir a casa de mi hermana, pasaron unos dos meses y un da Qurico me escribe y me dice: "Piki, me acaba de llegar una beca para ir a la Unin Sovitica por dos aos, a estudiar Ciencias Polticas, el idioma y todo eso. Yo estaba esperando esto hace diez aos, as es que yo estoy en una disyuntiva, porque no s si mandarte a buscar para Costa Rica o aprovechar la beca me llega en un momento como este. Qu t dices?"

Y usted que dijo?

-Yo naturalmente me puse a reflexionar y pens: Bueno, una obligacin l no tiene conmigo, porque ni siquiera estamos casados, y si yo le digo: vete o no, l toma una determinacin y luego toda la vida puede levantar el dedo acusador, de que por tu culpa hice o no hice. Entonces yo le escrib: Prefiero que te vayas a la Unin Sovitica, realices tu beca, y vengas ms tranquilo. En dos aos un beb todava est chiquito, no conoce bien a su pap. Y entonces se fue a la Unin Sovitica.

Cuando Qurico se va a la Unin Sovitica me quedo sola, depositada con mi familia que, poco a poco, fue entrando en la comprensin y me acept. El 22 de septiembre de 1957 naci una nia, Guadalupe. Y como los bebs son preciosos, poco a poco fue robndole el corazn a mi familia. Todo el mundo fue mirando hacia la nia, cargndola.

Yo pensaba que Qurico iba a volver pronto, pero una vez estando en la Unin Sovitica se le ampli el tiempo y empez a estudiar otras materias. Me escribi y me dijo que ya que estaba all iba a aprovechar el tiempo. Y yo le deca que s, porque con mi familia nunca en la vida me falt nada. Tena casa, comida, mucha ropa para la nia que mis hermanas le compraban, en fin, yo no careca de nada.

Pero mi hija me preguntaba, viendo al padre de mis sobrinas: "Mam, por qu yo no teno pap?" Y era horrible no saberle responder porqu. La nia era muy chiquita para explicarle que su pap estaba deportado. Haba un retrato de l que yo siempre tena sobre la cama y le deca: dile a tu pap hasta maana, dale besitos a tu pap, para que la nia se fuera familiarizando con el rostro. As, si algn da l regresaba, la nia no iba a estar tan ajena a la cara de l. Por eso ella me preguntaba: "Por qu mi pap no se mueve como el de Laura? Por qu mi pap no me carga como el de Laura?" Laura es mi sobrina y mi cuado la cargaba, le hablaba, lo normal.

As pas el tiempo. Cuando en 1959, triunfa la Revolucin Cubana, fueron muchos dominicanos a celebrar a mi casa. Yo ignoraba lo que era una revolucin -de poltica no saba nada-, pues a Qurico lo deportaron y yo segua dentro de mi mismo mar de ignorancia. Qu poltica, qu comunismo? Yo nada de eso saba ni me interesaba tampoco saberlo ni averiguarlo. Y yo deca: Quin es Fidel? Yo no s quin es Fidel, yo no s qu es la Revolucin Cubana. Lo que me interesaba era resolver el problema moral mo; lo que me interesaba era que Qurico viniera y se casara conmigo. Esa era mi obsesin.

Tan pronto la Revolucin Cubana triunf fue una algaraba. En todas partes se cruzaban cartas, telegramas. Todos los dominicanos exiliados en Mxico cogieron para Cuba.

Una repentina propuesta de ir a Cuba

A fines de 1960, Qurico me mand un cable y me dijo que nos veramos en el aeropuerto de Mxico porque l iba a trnsito para Cuba, pero quera hablar conmigo eso personalmente. Por eso pidi precisamente el trnsito por Mxico, aunque no lo dejaron salir del aeropuerto.

Qurico regres el 31 de diciembre de 1960. Cuando nos encontramos en el aeropuerto eran las 5 de la maana, y recuerdo que me dijo: "Piki, ya vamos a solucionar nuestro problema. Me voy para Cuba y te voy a mandar a buscar inmediatamente, as que prepara tus cosas, y la nia, que vienes para Cuba. Ahora podremos vivir juntos."

-Eso lo hablaron as, a las corridas, despus de casi cuatro aos sin verse...

S. Cuando yo llegu a mi casa y se lo plante a mi mam, ella puso el grito en el cielo y dijo que yo no poda agarrar para Cuba con la nia, porque se deca en el peridico que Fidel Castro separaba a los nios de la familia y los meta en un campo de concentracin; que a las mujeres las ponan a engendrar hijos para el Estado (re), y que a los varones los ponan ya desde chiquitos, a ser soldados del ejrcito comunista...

Era una sarta de mentiras, pero entonces yo estaba en ascuas pensando: ser o no ser? Pero yo quera de cualquier manera solucionar mi problema moral. Esa era mi obsesin. Entonces yo le dije a mi mam: pues yo me voy. "Djame la nia, no te la lleves", deca mi madre. Pero yo le dije: cmo te voy a dejar a mi hija, si por ella es que yo he luchado desde que este hombre se fue? Yo me la llevo, y si veo que Fidel Castro me la quiere quitar para ponerla a engendrar hijos, me voy a pedir ayuda a mi embajada... (remos ambas).

VII. La estancia en Cuba revolucionaria

Llegu a Cuba el 5 de marzo de 1961; la nia tena cuatro aos. Oiga, Isabel, el cambio que yo empec a notar entre Cuba y Mxico, no tiene nombre. Cuba era un pas totalmente diferente a Mxico, un pas donde a la mujer le dan otro trato, a los nios... bueno, aparte de que Cuba es bella, porque es un pas muy bonito.

Y ah empec a captar lo que era comunismo y lo que era un pas de consumo, como el mo. Pero lo empec a captar yo sola. Porque mi esposo nunca me oblig, esa es la palabra, a que yo creyera en su doctrina comunista.

Yo no era poltica, pero yo fui captando, me fui dando cuenta. Mi esposo iba a hacer trabajos voluntarios; hizo varios con el Che Guevara. El aprendi muy bien el ruso y trabajaba como intrprete en las Lneas Mambisas. En ese entonces casi nadie saba el ruso en Cuba, por lo tanto mi esposo que s lo dominaba, era muy solicitado por dondequiera. A mi casa iban muchos compaeros soviticos a hablar con l.

-Dnde vivan?

Llegu al Hotel Presidente y despus pas al Hotel Royal Palm, en la Calle San Rafael, Centro Habana. All pas momentos como la quema del Encanto (4), que fue tremenda. Acordonaron la manzana, el calor del fuego llegaba hasta las habitaciones en que estbamos mi hija y yo encerradas. La reaccin estaba muy fuerte, ponan bombas incendiarias por dondequiera, petardos... Los "gusanos" que luego se fueron a Miami hacan ese tipo de sabotajes. Luego del Encanto sabotearon un kinder (5), pero afortunadamente la bomba que haban puesto explot media hora despus de lo planificado. Si hubiera explotado segn ellos la haban puesto, hubieran muerto todos los nios del kinder. Ejemplos como esos podra darle unos cuantos.

Pero bueno, poco a poco fui captando la diferencia tan grande que exista entre un pas como el mo, donde la mujer vale menos que una cucaracha, y un pas como Cuba, donde la mujer, la compaera, como ellos dicen, vala tanto.

All no haba aquello de que yo voy a una maternidad muy elegante mientras que una obrera da malamente a luz en un centro materno donde ni siquiera la atienden. Ah todo el pueblo bamos parejo. En Mxico, si usted no da un peso ni el mdico la mira.

Estando en Cuba qued embarazada de mi hijo Qurico que hoy tiene 35 aos, y qu trato! El trato que me dieron all en la Maternidad de Lnea, no tiene paralelo. Estaba muy bien atendida, con vitaminas para mi embarazo, medicinas para mis vrices. Los mdicos eran muy atentos.

Entonces, su segundo hijo naci en Cuba...

Yo hubiera querido que mi hijo naciera en Cuba, pero como mi esposo trabajaba todo el da, quin me iba a cuidar a la nia? Ya Fidel haba quitado el servicio domstico, entonces yo opt por ir a tener el nio a Mxico y que mi familia se hiciera cargo de la nia. Pero tan pronto naci el nio regres a Cuba.

Entonces me atendieron los compaeros, hasta me mandaban a mi casa la Trabajadora Social y me daban regaladas 15 latas de leche para el beb. Un da le dije a la compaera que no me diera tantas porque el nio estaba inapetente, que nada ms me diera 10 y que se quedara con las otras 5 para aquellos chicos que les hiciera falta, y ella me dijo: "No compaera, su cuota son 15 y 15 se tiene usted que llevar; nosotras no nos podemos quedar con 5 latas. Porque, qu alegamos que por qu nos quedamos con 5? Usted se las lleva y si no las ocupa el beb, las guarda o se hace un dulce, pero a nosotros nos dan orden de entregar 15 y 15 entregamos."

Recuerdo que un da no llev a mi nio a la consulta, nada ms le tocaba chequeo y pens: bueno, voy maana... Qu va! Al otro da estaban tocando dos muchachas a la puerta de mi casa: "Queremos saber por qu no llev al nio al chequeo." Cundo van a hacer eso en Mxico o en Santo Domingo? Jams en la vida.

-Qu pas con el miedo aquel sobre si a su hija la ponan a "tener hijos para el Estado"?

-Yo misma fui despertando y entendiendo lo que es el comunismo y lo que es el imperialismo. Y cada vez que yo oa al compaero Fidel Castro, realmente a m se me llenaba el corazn de alegra. Con mi embarazo y todo yo me paraba tres y cuatro horas en la Plaza de la Revolucin para or a Fidel. Yo lo oa encantada de la vida porque me daba cuenta que en Cuba uno vale, la mujer vale, el nio vale, la anciana vale. En Cuba no necesitbamos dinero para nada, Cuba tena otra vida, y actualmente, si no es por el bloqueo que le tienen los americanos, sera el mismo paraso de Amrica.

En Cuba tiene uno resuelta la escuela, la medicina; hay muchas cosas resueltas, otras estn faltando ahora por el bloqueo de los americanos y de los gusanos, que ponen gran cantidad de dinero para tumbar a Fidel. Como dijo Celia Cruz6, que ella pone todo su dinero para hacer caer a Fidel Castro. Por eso a Celia Cruz no la oigo ni siquiera por radio, porque hace eso despus de que el Partido Comunista de Cuba la hizo cantante. Porque fue el Partido Comunista quien la contrataba para cantar cuando ella no era nadie, no la Sonora Matancera, como ella dice. A esa mujer lo que le gusta es ese oropel, la peluca, los lujos. Siempre tiene mucho brillo en sus vestidos. Tiene un cerebro de guandul7 porque no se pone a pensar que mientras ella lleva todo ese oropel en sus vestidos, hay cantidad de gente que no come, no digamos en Cuba, vamos a hablar de Somalia. Por qu todo lo que ella gasta en sus vestidos no lo pone en servicio de la poblacin de Somalia? A no!, quiere ver cado el rgimen de Fidel para que vuelva a Cuba la misma corrupcin de antes del 59.

-Por lo que veo, doa Piki, aprendi bastante de poltica...

-Mucho (re), al grado que ahora, yo ya no cambio un rgimen de aquellos por uno de estos. Viv en Cuba cuatro aos, cuando lo de Baha de Cochinos tambin estuve ah; fuimos para all a ver los aviones derribados. Eso fue muy emotivo. Los cuatro aos ms maravillosos de mi vida los viv en Cuba, claro, iba a Mxico cuando poda.

Al fin, casamiento!

-Bueno doa Piki, y que pas con el casamiento que usted tanto anhelaba?

-Desde que llegu a La Habana estuve dando largas al asunto de casarme para ver quin era Fidel, si quitaba o no a los nios, y para ver tambin quin era Qurico como persona porque, realmente, yo no lo conoca en la intimidad.

Cuando part para Cuba mi mam me dijo: "No te vayas a casar, porque si te casas te van a quitar la nia. En cambio si no eres casada con nadie t te metes en la embajada y no te pueden quitar la nia. T dices que es hija de padre desconocido. No vayas a cometer la burrada de casarte. Debes ir entretenindolo..."

Yo segu sus consejos al principio y cuando l me planteaba: "Piki, vamos a casarnos." Yo le contestaba: S, maana. S, otro da. Y as lo entretena. Cuando me convenc de que el rgimen que imperaba en Cuba era tan precioso, y que mi esposo era todo un caballero, que era ms grande de lo que yo haba pensado, en lo moral, en lo poltico y en todo, decid casarme con l. Un da le dije: Qurico, ya va a nacer el nio y pienso que debemos casarnos. Nos casamos el 28 de noviembre de 1961 en La Habana, Cuba. Yo tengo mi acta de casamiento. Faltaba un mes para el nacimiento del nio.

VIII. Volver a separarse

En Marzo del 61 haban matado a Trujillo, pero quedaba la reminiscencia de sus hijos Ramfis y Radams, y todos los esbirros de Trujillo, matando a diestra y siniestra, sin ton ni son. En 1962, al poco tiempo de que regresara a Cuba con el nio, mi esposo me dijo: "Preprate que nos vamos para Santo Domingo." Le dije: pero, por qu?, por qu vamos a dejar todo esto? Y me contesto: "Pero es que ahora nosotros, los dominicanos, tenemos que hacer en Santo Domingo la misma lucha que hizo Fidel en Cuba. No dices que te gusta tanto La Habana? Pues ahora a nosotros nos toca luchar all..."

No pasaron muchos das en que me dijo: "No te puedo llevar, porque voy a entrar con nombre falso y mi hijo lleva mi mismo nombre." Lo pensamos bien; yo me fui a Mxico con mi madre y l regres aqu, a Santo Domingo. Logr entrar, pero no se poda dar a conocer. Estuvo un tiempo tranquilo. Estaba en la clandestinidad con nombre supuesto, pero me escriba y me deca que tratara de ir arreglando mis cosas porque l me iba a mandar a buscar.

Me estuve un ao all en Mxico y ya l me mand los tickets del avin para que yo viniera para ac.

IX. El reencuentro, esta vez en la tierra de Qurico

-Cmo hizo para entrar a Repblica Dominicana?

Yo vine en calidad de turista. Llegu aqu, a Santo Domingo, el da 27 de febrero de 1963, un da muy significativo porque justamente asuma el profesor Juan Bosch como Presidente de la Repblica.

Me recuerdo que al llegar al aeropuerto vi cantidad de carros, movimientos, banderas, mucha msica dominicana por donde quiera; haba una algaraba tremenda y le digo a mi esposo: Ay, qu lindo recibimiento me hicieron! Y dice l: "No; no es por ti -en tono jocoso-, es que hoy toma el poder el profesor Juan Bosch. Y digo: el profesor qu...? -Dice: "Juan Bosch, que hoy toma el poder..." Ese da se abra la democracia en Santo Domingo as que, desde que llegu, nos pusimos a vivir juntos.

"Vengo ahora. no salgas"

Nos dur muy poco el gusto, porque el 25 de septiembre del ao 1963, como a las 5 de la maana, suena el telfono y le dicen a mi esposo: "Qurico, sal de la casa inmediatamente que acaban de dar un Golpe de Estado contra Bosch y andan buscando a todos los que son contrarios trujillismo..."

El se fue de la casa y antes me dijo:" Vengo ahora. No salgas, encirrate con los nios." Tena yo a Lupita de siete aos y a Qurico que aun gateaba. Entonces yo me qued en la casa, pero l y no volvi en mucho tiempo.

-En que casa vivan?

-La primera casa que tuvimos se la prest un compaero muy amable que muri muy joven, llamado Luis Risk. Era un amigo de mi esposo y como l no tena medios econmicos para alquilarme una casa, Luis le prest una que l tena. Estaba en la calle Sbana Larga nmero 28. All viv muy feliz.

Luego del Golpe de Estado el dueo me pide la casa porque l tambin estaba perseguido. Pero, dnde iba yo con mis hijos? Me qued all.

-Todava no saba nada del paradero de su marido?

-Yo tena noticias, pero hablbamos solamente por telfono Qurico se comunicaba conmigo, y me deca que no dijera nombre, porque podan rastrear la llamada. Entonces l sin dar nombre, deca: "Cmo ests?, cmo te va?" Me haca llegar dinero con algn compaero o yo le mandaba ropa hasta con la persona que me ayudaba a limpiar el jardn, pero nunca lo volv a ver en medio de eso.

Dgame doa Piki, las fuerzas trujillistas nunca fueron a buscar a su esposo?, no le amenazaron?

-A m me hacan allanamientos cada 5 minutos, por decirlo de alguna manera. Porque mi esposo era una figura muy reconocida en este pas, un luchador antitrujillista reconocido y queran saber donde estaba. En los allanamiento me levantaban la cuna de la nia, revisaban hasta abajo del colchn. Yo les deca: Yo no voy a tener un arma ah, sera una inconsecuencia, ni las conozco tampoco . Y me contestaban: "Bueno Doa, esa cuestin a usted. no le importa." Y me tiraban todo para el suelo. Salan al patio donde haba matas grandes de coco y algunos arbustos grandes, altos y buscaban all arriba en las ramas, a ver si l estaba.

Una noche, ya cerca del amanecer, vino a mi casa un militar muy terrible, sanguinario, malcriado, que se llamaba Belisario Peguero, vena con tres y todos estaban tomados, se tambaleaban y exhiban la pistola en la cintura. Yo estaba sola con mis dos nios chiquitos y estaba embarazada de mi hija Tamara, y tena una barriga excesivamente grande porque ya estaba cerca de los 9 meses. Y Belisario Peguero me dijo: "Mire Doa, o me dice dnde est su marido o ahora mismo me la llevo al destacamento y le saco el muchacho a patadas."

Yo me aterr, porque ellos cumplan sus amenazas. Yo ya saba lo que era la dictadura aunque nunca la viv, porque mi esposo me ense lo que era la dictadura y, adems, yo lea libros donde haba fotografas terribles de los tormentos que les hacan a los presos. Entonces se me prende el bombillo quiere decir que me dio la idea-, e inmediatamente le dije a Belisario Peguero: mire, yo le voy a decir una cosa que no me haba atrevido a decrsela a nadie, pero a usted se la voy a decir: estoy cansada de mi maldito marido. Lo tengo aburrido, le dije; no lo soporto. Es un desgraciado. Porque por andar de politiquero mire en qu estado me tiene. Yo no tengo necesidad, porque l debera dedicarse ms a su familia que a la poltica. Me trae a un pas donde yo no conozco a nadie y ahora por andar de politiquero me deja a m sola con esos dos nios y un embarazo.

"Y entonces Doa, me contesta l tambalendose todo, quin la mantiene?" Le dije: Yo vivo de esta seora que me da cosas, de mi cuada; vivo de la caridad pblica. Estoy harta de la politiquera de l. Y me pregunta: "Y entonces por qu no se va para Mxico?" Le contest: Porque mi mam es de situacin econmica muy pobre y yo no tengo por qu llegarle con otro muchacho. Yo voy a esperar a tener este aqu y se lo dejo a mi cuada. Yo no puedo llegar con tres muchachos a Mxico, adems tengo que esperar que ella junte para el pasaje y me mande a buscar. Es ms, le dije, yo le voy a agradecer que si usted encuentra al desgraciado de mi marido, me lo traiga para darle una bofetada, porque tengo deseos de darle una bofetada por ser tan desgraciado.

El hombre se trag el gancho (re), se despidi y me dice: "Doa, no se preocupe -todo borracho-, si yo encuentro a su marido le juro que se lo traigo para que le d la bofetada. Cuente con nosotros en todo." (Risas). Muchas gracias, le dije, y me qued temblando, pero feliz porque el desgraciado se trag el gancho.

Le tuve que decir as de mi esposo, porque si yo me quedaba callada, ellos iban a pensar que yo saba donde se encontraba, y yo no poda de ninguna manera exponer a un hombre tan querido para m, a un hombre que fue tan bueno.

Porque vuelvo y lo repito: Qurico Valdez era un hombre excepcional fue una columna en este pas. Yo no poda defenderlo aquella vez porque si lo defenda, me llevaban al destacamento para que dijera donde estaba que yo no lo saba , y eran capaces de torturarme, de sacarme a la nia a patadas y poda perder la vida mi hija y yo. De la otra manera, echando esa mentira -y Dios bien sabe que fue una mentira y por eso me perdona-, pude salvar a mi esposo.

El segua en la clandestinidad, pero llamaba a diario por telfono porque saba que en el mes de enero, cualquier da iba a dar a luz y cuando llam el 28 de enero, la muchacha a quien yo haba adiestrado para que no dijera nombres, le dice: "Ya doa Piki se fue a la clnica." Entonces mi esposo fue a la clnica y all nos juntamos.

Era el primer hijo que naca en la presencia de l, y me recuerdo que estaba verde, plido, a tal punto que le pregunta el doctor: "Cul de los dos va a dar a luz?" (re). Porque l estaba muy nervioso y, sin embargo, yo estaba muy fresca, como la lechuga; yo ya haba tenido dos nios, me dola, pero era una cosa normal; para m no era un camino nuevo. Pero l s estaba muy nervioso.

Naci una nia y le dije: Qurico, tuvimos otra nia, ahora te toca a ti ponerle el nombre. Y me dijo: "Bueno, se va a llamar Tamara, como mi maestra de Filosofa en la Unin Sovitica." Le digo: Ser tu amiga o ser algo ms? Dice: "No chica, la profesora Tamara es una seora de 80 aos".

Como no poda estar entrando y saliendo, el doctor, que saba su situacin poltica, le dijo: "Qurico, no te vayas. Yo te voy a poner una camita, y aqu es difcil que vengan a allanar porque todos son enfermos." (Re) Entonces ah le puso una cama y estuvimos juntos los tres das que me toc estar en la clnica. El cargaba la nia, la besaba...

Cuando salgo de la clnica, como el dueo segua insistiendo en pedirme la casa, una amiga ma me consigui una, all mismo, pero en la calle que ahora se llama Avenida Venezuela. Qurico me llama y cuando le planteo lo de la casa, me dice: "Chica, cmbiate, pero si quieres vivir conmigo no le des a nadie la direccin, A nadie, pero a nadie!

El me mand a un amigo que en un solo viaje me cambi de casa porque yo no tena casi nada, qu iba yo a tener? Y entonces, cuando vinieron a ver los vecinos, ya me haba cambiado.

En aquella casa volvimos a vivir juntos. Yo estaba feliz porque nos habamos vuelto a reunir. All nadie saba el nombre de mi esposo, ya no se llamaba Qurico, sino Antonio. Se le cambi el nombre por la poltica. Y yo no me acostumbraba a decirle Antonio, pero al final tuve que habituarme a vivir con otro seor (re), ya no se llamaba Qurico. A m misma me costaba trabajo. El me deca: "Chica, que no me digas Qurico. Yo soy Antonio, acurdate. Soy Antonio." Y echbamos mucho relajo con eso.

Pero me dur poco el gusto. Todo era tranquilidad, todo era belleza y salgo embarazada por cuarta vez. El se enoja porque me dice que un embarazo tras de otro no puede ser, por su situacin poltica, y yo le dije: bueno, a m no me regaes porque tanto peca el que mata la vaca como el que le amarra la pata. Yo soy responsable, pero t tambin.

El embarazo sigui para adelante y el 15 de marzo de 1965 naci otra nia a la que llamamos Zureyka. Y yo encantada, feliz, muy contenta de la vida... Cuando haban pasado exactamente los 40 das, la clsica cuarentena, a la una de la tarde -me recuerdo como si fuera ayer , suena el telfono y yo noms oigo que mi esposo dice: "Si, pero cmo?, qu barbaridad!. Esprame, voy para all."

Y le digo yo: Qurico, qu pasa ahora? Dice, "Chica, esprate, no salgas hoy; cierra la puerta y no salgas. Yo regreso ahora." Y se fue, y otra vez, en mucho tiempo no regres.

La guerra del 65

-Qu ocurri esa vez?

Se haba declarado la guerra, el 24 de abril de 1965, a la una de la tarde ms o menos, cuando nos hablaron; una guerra fratricida, tremenda. Aqu estaba gobernando el Triunvirato, Emilio de Los Santos. La gente peleaba para que volviera la democracia, para que volviera el profesor Bosch. Y esa fue la causa de la guerra.

Cuando mi esposo sali de la casa, yo no supe para donde fue.

-Se le repeta la historia.

-S. A los pocos das me vinieron a decir que l se encontraba luchando en un comando. La ciudad se dividi en dos a partir del puente Duarte. Hacia el aeropuerto estaban las Fuerzas del CEFA, el Ejrcito. Y del puente para ac se ubicaba la zona constitucionalista que comandaba el Coronel Caamao, que luchaba para que la democracia volviera a su puesto.

Aqu, de este lado, estaban todas las clase del pueblo. Porque la gente pobre estaba harta de las dictaduras y de las porqueras de los esbirros. Y tambin hubo pintores, escritores; todos estaban de este lado. Recuerdo tambin a unos cuantos coroneles, que eran gente buena, como el Coronel Caamao, el Coronel Domnguez, todos muy preparados. Y estaban tambin los de la izquierda claro, porque estaban ayudando a instaurar una democracia. No es que el movimiento fuera comunista como dijeron; eso fue una burda mentira. Entre todos se aunaron para volver a la democracia.

Pero no se pudo, porque el 28 de abril, nos despertamos con la novedad de que haban desembarcado 42 mil efectivos de los Marines norteamericanos. Imagnese eso en un pas como este. Trajeron un armamento enorme y, en poco tiempo, aplastaron el movimiento como si hubiera sido una cucaracha. Trajeron tanques, barcos de guerra, caones de largo alcance y todo lo transportaban los helicpteros.

Yo me qued muy impresionada. No saba que un helicptero tena la fuerza tan tremenda para coger, como una especie de gra, un tanque, por ejemplo, levantado, transportado y dejado en un parque; coga un can y lo pona en otro lugar. Yo vi transportar en el aire los tanques, los caones... Por dondequiera haba efectivos norteamericanos.

Al movimiento lo aplastaron de un modo muy bajo. Estados unidos se port... ya usted sabe... Porque Estados Unidos ha sido el pas que se ha caracterizado, segn dicen sus gobernantes, por ir "a ayudar". Pero, a qu ayuda? Ayuda a sumir el pas en la miseria, en la represin porque mire el atraso en que estamos todava.

Con todo eso, el movimiento insurreccional estaba literalmente terminado. Caamao, que no iba a sacrificar al pueblo entero, cuando vio que no se poda, firm un acuerdo y sali de la zona constitucionalista. Entonces se puso a Balaguer como Presidente.

En aquel momento tenamos aqu a la Fuerza Interamericana de Paz, vaya nombre, y donde quiera, en todos los edificios de esta zona, haba soldados nicaragenses, brasileos, guatemaltecos; una cantidad de marines que vinieron "a cuidar" a los esbirros aunque, en realidad, su misin era impedir que surgiera otro movimiento insurreccional. Tenan armas largas y ocuparon las azoteas de las casas, para desde all, con los francotiradores, aplastar cualquier movimiento. No es que usted los dejara entrar; ellos entraban y ocupaban la azotea y ya. Y all arriba tenan casas de campaa, hacan de todo, porque les era ms fcil tirar desde arriba que de abajo.

-Prcticamente invadieron las viviendas y se instalaron...

-Ellos tocaban, entraban, y se asentaban en su azotea.

Estuvieron en su casa?

-Claro! Aqu, en este edificio, yo tuve la Fuerza Interamericana de Paz. All, por el patio, bajaban los soldados nicaragenses, los brasileos, todo tipo de gente. Un da uno me pidi agua y le dije: aqu yo no tengo agua, yo no le di. No me dio gana de darle agua a un soldado que por su culpa yo no tena marido, porque mi marido estaba en el comando, y todava ellos estaban replegados.

En una ocasin, el hijo mo, que era chiquito, quiso ir a ver lo que era un radio con control remoto porque le caus al nio rareza ver un radio as y cuando lo fue a coger, le dije: Qurico, mtete, entra! Y dice un soldado nicaragense: "Doa, como dijo Jesucristo: dejad que los nios se acerquen a m." Le dije: Pero usted no es Jesucristo, ni tengo por qu dejar acercar ah a mi hijo. Y lo met violentamente para adentro.

Yo no los poda ver ni en pintura. No los puedo ver. Nunca he sido poltica, pero hay cosas que duelen. Porque ellos no tenan que venir a pisotear el suelo dominicano. Cada pas debe ser libre para seguir su autodeterminacin.

En ese aspecto la poltica de Mxico es muy buena porque defiende la autodeterminacin. Uno no se puede ir a inmiscuir en otros pases; es el pueblo mismo que se tiene que sacudir sus dictaduras si no las quiere, usted me entiende?

La guerra se termin cuando se firm el acuerdo entre Caamao y las fuerzas de paz... Caamao sali del pas, todo fue una depresin. El pueblo entero se vea deprimido porque ya se vea ganar, se vea que se haba ganado, y al otro da los EEUU mandan 42 mil efectivos.

El pueblo entr en una depresin y en una tristeza pero, muy grande! Aqu hubo mucha gente que hasta se suicid; mucha gente que se mora hasta del corazn de ver el movimiento aplastado como una cucaracha. El pueblo estaba impotente ante una fechora de esa magnitud.

-Hasta cuando permaneci aqu la Fuerza Interamericana de Paz?

-Llevaron aqu como tres meses, hasta que se pidi que tambin se largaran ellos, todos esos esbirros: nicaragenses, panameos...

-Entonces volvi su esposo?

-S. Ya volvi a la normalidad. A partir de all seguimos ya tranquilos. Mi esposo tuvo que poner un pequeo negocio, que se lo puso un primo, para poder subsistir.

Una ancdota de la guerra

Durante la guerra baj a ver al mdico porque me haba salido pus en un dedo y ya me iba cundiendo para arriba, para el codo y no aguantaba el dolor en el brazo. Entonces me encuentro con una cali (quiere decir que habla, una infiltrada), y cuando ella me ve, me dice: "Doa Piki, qu hace usted por aqu?" Yo le contest: Bueno, yo tengo razn para estar aqu puesto que mi esposo est en un comando, pero ahora dime: t qu haces aqu? porque tengo entendido que tu familia es militar, t no tienes nada que venir a buscar a esta zona. "Yo vine aqu a dar una vuelta a ver si algo se ofrece," me dijo. Y digo: Y de tus manos se va a ofrecer algo?

Camin y como me dio mucho coraje, pens: Bueno, y yo por qu de idiota me dejo?, esta no tiene nada que hacer aqu. Entonces me acerqu una barricada y le digo a Alfredito, un muchacho que conoca: Mire, Alfredito, esa que va ah del vestido rojo es cali, se lo aseguro yo, agrrenla y pregntenle qu es lo que est haciendo aqu.

Y fueron y la detuvieron para que dijera por qu haba venido a esta zona. Y dijo cosas insospechadas: que su mam tena un amante militar que la mandaba a averiguar. La misma madre la mandaba a ella averiguar cosas de los constitucionalistas!

Estuvo tres das en el comando, cuando sali la mam se enoj, pero no poda gritarlo mucho puesto que ella era amante del militar. Fueron a mi casa, me amenazaron con un machete y me dijeron: "Perra mexicana, voy a hacer que la deporten!" Y yo le contest: S? Pues me vas a hacer un gran favor, porque as me voy a mi pas sin pagar pasaje. Yo no saba que estaba hablando con la Ministro de Gobernacin, usted no tiene calidad para deportarme. Vyase al carajo!, le dije en un momento de rabia.

Al otro da amaneci el Radio San Isidro, que era el que estaba emitiendo las noticias del lado de los del CEFA, diciendo: "La mexicana Valdez, se ha dado a la tarea de fusilar 12 dominicanos en el patio de su casa." La madre de aquella muchacha, como era amante del militar, mand a decir eso, y cada media hora pasaban el boletn. Todo el mundo empez a alarmarse con esa noticia porque los constitucionalistas tambin oan la estacin para enterarse, y le dijeron a mi esposo que haba que sacarme de all inmediatamente. Y no estaban muy equivocados porque una mujer que le llamaban La Negra, cuando se enter de todo eso vino y me dijo: "A usted le vamos a quemar la casa con todo y sus muchachos. Porque usted siempre deca que su esposo no estaba y resulta que es un maldito comunista que est all abajo." Yo le dije a la mujer: Sepa que las mexicanas tenemos un pual debajo de las faldas. A m no me va a amenazar y ni me va a amedrentar. Yo vine a este pas porque mi esposo es dominicano y l estaba exiliado all. As es que a m no me amenace.

Sabiendo eso los compaeros empezaron a decir: "Es un peligro; le pueden hasta volar la casa; hay que sacarla de all." Entonces me sacaron y me trajeron a esta casa donde hoy vivo en calidad de cuidadora. Esta casa, por coincidencia, era de la mam de Caamao. Aqu viva un inquilino que se haba ido huyndole a la guerra y dej esta casa cerrada. La suegra de l dijo: Ella puede usarlo todo menos dos cuartos donde estn guardados cosas de mucho valor.

As vine a ocupar esta casa en calidad de cuidadora, en agosto del 65. Cuando pas todo, el hombre volvi y me dijo que no tena inters en seguir viviendo aqu porque este pas -palabras textuales- ya se haba jodido, y que l se largaba.

Como Qurico trabajaba con Caamao constantemente, yo le dije: dile a Caamao que nos saque el contrato, porque el seor se va. Y as se lo dijo a Caamao: "Estamos ocupando una casa de tu mam." Y l le contest con unas palabras profticas: "Hombre, t no necesitas contrato. Esa casa ya es tuya." Proftica la palabra, porque es ma, efectivamente, ahora.

-Ustedes la compraron?

-Mire Isabel, Qurico no iba a permitir que le dieran nada. Mi esposo nunca se aprovech de nada. Mi esposo nunca recibi prebendas de nadie. Nunca. Jams. Ni siquiera un guandul (8) acept nunca de nadie. Lo que pasa es que Caamao dijo: "No necesitas contrato," como diciendo: de all nadie te va a botar.

Pero yo le dije a mi esposo: No, Qurico, lo que habla para la justicia es el papel. Yo voy a sacar mi contrato, porque si no tienes un contrato cualquier abogado te saca para afuera.

Entonces me puse al habla con la seora y le pregunt que si me alquilaba el departamento. Me dijo que s, que me lo alquilaba sin inconvenientes, que bastaba con que mi esposo estuviera con su hijo en el comando para conocernos. Me pidi que fuera al banco porque la casa estaba manejada a travs de una financiera y entonces yo fui y saqu mi contrato debidamente que ah lo tengo , y pagaba 70 pesos de renta y 3 de agua. Y as duramos muchos aos hasta que despus entr el Presidente Balaguer e hizo una reforma sobre la vivienda y el alquiler de esta casa qued en 40 pesos, porque estaba valorada muy por debajo de su valor... Entonces yo segu viviendo aqu, pagando 40 pesos de renta como por 10 aos, hasta que la seora decidi vender la casa y yo la adquir por 14 mil pesos.

Luego de tantos saltos, la vida de nosotros fue desarrollndose normalmente, sin altibajos. Balaguer estuvo en el poder durante tres perodos consecutivos. Despus vino el PRD9 y despus volvi Balaguer al poder hasta hoy [1995].

En el ao 89 mi esposo comenz a sentirse enfermo. Se descubri una bolita en el lado derecho del trax. Yo me alarm porque l me dijo: "Ven, Piki, sintate, tengo aqu algo duro." Cuando yo lo palp le not una protuberancia bastante grande, como una pelota de golf, pero me hice la que no vea ni senta nada y le dije: yo no te noto nada, pero esprate que venga Onofre10, que l como mdico te puede decir. Sin decir nada vine aqu atrs llorar porque s le notaba la pelota.

Cuando vino Onofre le dije: Cuando usted pueda ausculte a Qurico, del lado derecho se le nota una pelota. Mire a ver qu es lo que es, pero no le diga nada, me lo dice a m.

Cuando Onofre lo auscult, me dijo: "Ay, doa Piki, se le nota una tumoracin. Hay que llevarlo a hacer una tomografa." Y se le llev a donde un mdico del PLD11, porque mi esposo ya haba ingresado al PLD; Lleg a ser miembro del Comit Central.

X. Juntos a Mosc

Por esa misma fecha l se gan un boleto para Mosc. Estaba contento y eufrico por volver a Mosc, y cuando yo le dije: Qurico, vamos a verte eso de la bolita aqu, me contest: "Eso all en la Unin Sovitica me lo ven los compaeros, porque nos vamos." Y nos fuimos a la Unin Sovitica el 15 de septiembre de 1989. Cogimos el avin de aqu a Nicaragua, a Panam, a Cuba y de ah a Mosc. Ese fue el itinerario.

Cuando llegamos a Mosc nos recibieron muy bien, en una limosina, con intrprete, y nos llevaron al hotel Sputnik. Al llegar all nos hicieron los exmenes de rigor -porque se les haca exmenes a todos los extranjeros, y ms en esa poca con el SIDA , y cuando llegaron a la bolita, mi esposo que dominaba el ruso, le explic y lo mandaron a la Clnica de Extranjeros. All le hicieron unos exmenes muy exhaustivos y se lleg a la conclusin de que l tena un tumor. Pero la doctora Svetlana, recuerdo que se llamaba as, le dijo al intrprete que mi esposo no tena nada, que lo que mi esposo tena era un cardenal, lo que se llama aqu en Amrica Latina, un chichn. Ese cuento yo no me lo tragu y le dije a mi esposo: Eso de que t tienes, entre comillas, un chichn, no me convence. Pero l dijo: "Piki, ellos son mdicos, ellos saben."

Al regreso de la Unin Sovitica estuvimos en Cuba, en casa de mi amiga Gloria Blanco, una cubana que yo quiero mucho, que es como una hermana para mi y yo le deca: Mira, Gloria, yo no me trago el cuento de que mi esposo tiene un chichn.

Al final se trat en el Hospital Hermanos Ameijeiras; lo atendieron de maravillas y logr vivir un tiempo. Falleci aqu, en la casa, la noche del 30 de agosto de 1991.

Cuando ya se puso muy mal, vinieron unos periodistas y le hicieron un reportaje. Entre las cosas que le preguntaron hubo temas sobre su exilio. Me recuerdo que uno le pregunt cul fue el logro poltico ms grande de todos sus aos de lucha, y el le contest: "Mi mayor logro poltico?, haber encontrado a Piki."

1. Militante sindical y poltico dominicano. A los 17 aos, ingres a trabajar en una fbrica de zapatos e inmediatamente form parte del sindicato. En 1944, junto a un grupo de compaeros, forma el Partido Comunista. Luego de la divisin de ste integra el Partido Socialista Popular. Perseguido por la dictadura de Trujillo, sali al exilio por muchos aos. Regres en 1962. En 1983, junto al conjunto del PSP, pasa a integrar las filas del Partido de la Liberacin Dominicana (PLD). Es miembro de su Comit Central y de la Secretara de Asuntos Obreros del partido. Fue Regidor en Santo Domingo, por el PLD, desde 1986 hasta su muerte, en 1991.

2. Mantenidos.

3. Representacin, teatro.

4. Tienda por departamentos que fue incendiada por elementos contrarrevolucionarios cubanos el 13 de Abril de 1960. En el intento por sofocar las llamas muri la trabajadora F del Valle.

5. Crculo Infantil, pre escolar.

6. Cantante de origen cubano residente en EEUU desde los primeros aos de la Revolucin.

7. Grano comestible similar a la arbeja, al chcharo.

8. Tipo de grano alimenticio similar a una arveja.

9. Partido Revolucionario Dominicano.

10. Onofre Rojas, mdico y esposo de Guadalupe. Yerno de Don Qurico y Doa Piki.

11. Partido de la Liberacin Dominicana.

PRESENTACIN

Luca San Pedro [doa Piki] es una distinguida compaera mexicana, muy mexicana, pese a que vive en Repblica Dominicana desde hace 34 aos. Ha sido siempre ama de casa y, sin embargo, tiene una vida muy ligada al acontecer poltico del pueblo dominicano.

Cuando le hice esta entrevista tena 68 aos. Naci en Mxico, Distrito Federal, el 13 de diciembre de 1929. Su padre era un industrial de origen espaol de clase media alta, muy acreditado en Mxico, y su mam, una mexicana de origen humilde, muy bondadosa. Entre los 14 hermanos de los cuales viven 8 , doa Piki es la nica que ha salido a vivir fuera de Mxico. Porque como ella misma dice: Mi caso fue diferente, luego que conoc all por el ao 55, a quien sera mi compaero: Nicols (Antonio) Qurico Valdez.1

Con estudios primarios completos, una indiscutible capacidad para continuar estudiando y posibilidades para hacerlo, Luca San Pedro, sin embargo, no se dedic a ello. Yo estaba un poco enferma de bocio txico me aclara cuando le pregunt sobre esto , y los doctores no queran que me esforzara en el estudio porque tena mucha taquicardia, mucho temblor de mano. Ya me haban operado dos veces de bocio y entonces aconsejaron que no me esforzara mucho. Mi pap me deca que yo hiciera lo que quisiera. Hice un ao de comercio; s escribir a mquina bien, con rapidez, pero nada ms fueron esos estudios.

Cuando la conoc en su casa, en el ao 1991, su fuerte personalidad denunciaba una mujer cuya vida haba sido intensa. Me impresion de inmediato.

gil, enrgica, simptica, atenta, solidaria y conversadora, tena todas las cualidades para que me sintiera muy bien en su compaa, y las huellas del tiempo se borraran al paso de su conversacin.

Cuando la fui tratando, su historia personal y familiar me fue atrayendo cada vez ms. Porque ms all de la simpata personal, su experiencia de vida podra pasar a ser un "caso" en los estudios de vidas de mujeres que yo estaba iniciando.

En 1992, habiendo madurado la idea, profundizado ms en el conocimiento de su vida y depurado mi proyecto de investigacin, me decid a proponerle a doa Piki participar de este proyecto aportando su experiencia como mujer cuya vida est marcada por la entrega a una causa poltica, aunque sea de modo indirecto, a travs de su esposo.

Precisamente fue esto lo que me decidi a incluir su testimonio de ama de casa, en un caso como ese, fue una de las tareas ms polticas que Luca San Pedro pudo asumir en su poca.

Alguien podra pensar que, como feminista, por principio, no debera reivindicar estas experiencias. Pero no se trata de eso; no es reivindicar o no, sino rescatar la vida de esta mujer (y la de otras tantas como ella) que ha sacrificado muchas aristas de su ser mujer, de su ser humana, en aras de ayudar a las actividades de su esposo. Por otro lado, creo que su vida familiar es un ejemplo vivo e incuestionable de como el mundo de lo privado, la familia, es soporte va el sacrificio de la mujer de la vida del mundo pblico, especialmente, el poltico, y de los hombres que en l se desenvuelven y se desarrollan.

Testimonio de una poca, la vida de esta mujer, las peripecias por las que ha pasado en distintos momentos tradas al presente mediante sus recuerdos, evocan, ms de una vez, los de otros o aportan vivencias sobre determinados procesos histricos, que resultan enriquecidos para quienes no vivimos directamente esos momentos.

Luca San Pedro tuvo cuatro hijos, tres mujeres: Guadalupe, Tamara y Zureyka, y un varn: Qurico. Tiene siete nietos. Con un estado de nimo en alza, rebozante de vitalidad, Doa Piki no se arrepiente de nada de lo vivido y confiesa orgullosa que si tuviera que volver a empezar, pasara por el mismo camino.


As vivi y as muri, en Santo Domingo, el 11 de noviembre de 2003, luego de varios aos de lucha incansable contra un cncer, tiempo durante el cul no perdi su alegra ni su preocupacin por tratar de aliviar la vida diaria de todos sus allegados.

A ella, nuestro homenaje.


** *** **

I. Su intervencin poltica

-Aunque usted no haya intervenido directamente en poltica, ha apoyado el desarrollo poltico de otro hombre, al no ponerse en contra de su actividad, al no separarse, al criar los hijos prcticamente sola. O sea que, de ese modo, doa Piki, usted ha incursionado mucho en poltica. Y lo sigue haciendo ahora, por ejemplo, cuando apoya las actividades de sus hijos al cuidar de sus nietos...

-Pienso que s. A veces lo deca: cuando yo me muera me van a hacer un monumento en Santo Domingo, porque mire que venir a pasar tanta miseria y tanta pobreza teniendo en mi casa un medio de vida. Mi mam me lo advirti: "Para qu te casas con un extranjero habiendo aqu tantos mexicanos?" Pero usted sabe que el corazn no tiene pasaportes ni fronteras; a m me gust Qurico Valdez y yo no vi ms all de mis narices.

Para haber asimilado y superado tantas situaciones difciles, difciles aun para alguien que tenga una conciencia poltica desarrollada, usted tuvo que haber llegado a comprender y apoyar en el sentido de compartir la causa por la que luchaba su esposo...

-S. Qurico Valdez a m me ense a ver los pro y los contra de lo que es la poltica. Usted ve esos pases que se llevan por esos presidentes que nada ms entran a los gobiernos a robar... Uno se da cuenta que no es fcil la vida, porque aunque uno tenga solo un pan que desayunar no se queda tranquilo del dolor de saber que haya otra gente que ni siquiera puede prender el fogn porque no tiene qu desayunar.

Qurico Valdez me ha hecho valorizar la vida en una forma tal que aunque yo me hubiese divorciado de l, no volvera un paso atrs, no dejara de ver tanta injusticia en la vida. Qurico Valdez me dio escuela, me ense qu es la miseria humana, a darle un valor a la vida. No puede ser que poca gente tenga de mucho y la inmensa mayora nada.

En mi casa paterna hubo, pero ese es un pasado que ya no existe. Yo cuento con lo que traigo puesto ahora. Qurico Valdez y yo vivimos una vida muy normal, no le voy a decir que de maravillas porque siempre tenamos bastantes problemas, pero era una vida normal.

No le dieron ganas de volver a Mxico ante tantos problemas al verse tan sola con los chicos?

-No, porque yo no iba a dejar a un compaero de la talla de Qurico Valdez. Porque el lugar de una mujer es estar al lado de su esposo y no estorbarlo.

-En casos como el de ustedes, suele ocurrir que por las exigencias de la vida poltica del hombre, se presenten contradicciones como pareja, no atravesaron ustedes momentos similares?

-A veces l por la poltica me dejaba vestida y arreglada. Me prometa llevarme al cine y cuando llegaba deca: "Chica, a m se me haba pasado que tengo una reunin a las 8." Y yo estaba vestida y maquillada...

-Usted no se enojaba?

-No, qu iba yo a hacer?. Porque la poltica es ms importante que el cine: al cine puede uno ir maana y la reunin era ya hoy. Para qu me iba a enojar? Para estar viviendo engurruada al lado de un hombre? No.

Una vez s me enoj muy fuerte con l. Me haba dicho:" Maana no hagas comida que vamos a llevar a los nios al Mirador del Sur." Y ya estaba yo muy arreglada, muy puesta, cuando tocan la puerta. Era un hombre bajito y me dice en tono muy bajo: "Est Qurico?" Y yo de idiota lo llamo: Qurico, te llaman, pensando que estaba pasando algo en poltica, y los o cuchichear. Le digo a mi esposo: Qu quiere Marcelino? "Me est diciendo que juguemos una mano de ajedrez y me da pena con el hombre que vino desde lejos. Vamos a dejar lo del Mirador para maana," me dijo. Pero le dije: No. Los nios ya estn arreglados, yo no he hecho comida, son las diez y media de la maana y t me dijiste que bamos por ah a comer. "Me da pena con Marcelino, qutale la ropa a los nios y lo dejamos para otro da," insisti. Le dije que yo era su compaera de la cama y la madre de sus hijos, y que si l me dejaba a m por un tal Marcelino, que se quedara con Marcelino, que se acostara con Marcelino y que Marcelino le hiciera la comida.

De la rabia estaba dispuesta a irme para Mxico, pero la que me quit la idea fue una amiga ma que y me dijo: "T no puedes dejar tu casa por un idiota cualquiera que lleg a importunar." Ese da s no lo olvido. Yo llor mucho, mucho, por esa accin de l.

Mucha gente me aconsejaban que lo dejara y yo les deca: No; un momento, yo no voy hacer como esas viejas locas que tienen un hijo de un hombre y otro de otro, y luego hablan ste es de mi primer matrimonio, ste de otro; no. Hombres se encuentran a la vuelta de la esquina los que uno quiera, y ms entonces, cuando era joven y era ms o menos bonita. Porque todo en la vida tiene su depreciacin -le estoy hablando de 30 o 35 aos atrs-; yo era bonita, muy bien vestida me vea bien entonces, claro: "Por qu no lo dejas?" Y yo deca: Hombres encuentro, pero padre de mi hijo solamente hay uno. Y eso me haca estar unida a l.

Qu poda hacer yo a Mxico con 4 muchachos? Mi familia es de clase media alta, pero, qu pasa, en la vida todo da vueltas, no hay que ver qu usted tena, sino qu tiene usted ahora. Y yo estaba casada con un poltico que no tena un centavo. Entonces, si yo arranco con cuatro muchachos a Mxico, Cmo iba a mantenerlos sin tener ni un diploma para defenderme?

Si yo arrancaba a Mxico con mis hijos, mis hijos all iban a ser arrimados2 en mi propia casa paterna. Y ya me haba pasado con Lupe, cuando decan: "Ay, que Lupita no me toque el piano con las manos llenas de dulce; que no me coja mis muecas; que no se me suba a la cama con los zapatos sucios..."

No es lo mismo que cuando uno vive en su casa. Por pobre que sea, mis hijos aqu son reyes. Porque aqu no hay quien le diga: "Apaga la tele; qutate de ah; no comas eso..." All hay que estar pidiendo un permiso: Puedo prender la tele? Abuelita, me dejas ver eso? Aqu no. Esta es su casa, ellos brincan, saltan.

"Nunca se me cerr el mundo"

A veces no haba ni para comer, pero yo iba al colmado -aqu se llaman colmados las tiendas pequeas de comestibles-, y lo que haca era que peda varias cosas para varios das, y entonces yo le deca al seor muy amable: luego le traigo el dinero, porque mi esposo anda cambiando el cheque. Pero mentira, cul cheque?, nunca en la vida tuvimos un cheque en nuestras manos. Yo lo deca para que no se diera cuenta que era una mujer sin recursos, porque si ve que no tengo recursos no me fa, pensando: esta de dnde me va a pagar, si no tiene?

Despus de que yo peda lo que tena que pedir para que mis hijos no pasaran hambre, yo sala a vender entre el vecindario una pulsa de plata, alguna cosita, mexicana: Ay, cmpreme esto, alguna cosita, un florero! Y entonces de lo que venda, coga iba y pagaba la tienda para tener siempre el crdito abierto. Por eso cuando iba a Mxico traa cosas de valor, porque en un momento de apuro podan sacarme de una necesidad.

A veces l me preguntaba:" Chica, de dnde hiciste esto? Y yo le deca: Vend esto, pagu lo otro. "No te ests deshaciendo de tus cosas", me deca entonces. Yo no le exig nunca nada. A m me gust Qurico Valdez y lo acept como era.

Por otro lado, mi esposo lleno de dolor, le planteaba las cosas a los compaeros y a veces ellos me llevaban 5 10 pesos, y tan pronto llegaban a mi mano yo corra al colmado, porque a m me interesaba tener el colmado al da para que no se me cerrara el crdito. Y as, a m nunca se me cerr el mundo.

-No habiendo tenido una preparacin poltica previa, no habiendo sido comunista, de dnde sac las fuerzas para asumir este tipo de vida desde el noviazgo? De dnde usted sac fuerzas para seguir siempre adelante?

-La fuerza la saqu de la responsabilidad de ser madre y esposa antes que tener apetencias personales. Por otro lado, cmo voy a dejar yo a un hombre como Qurico Valdez? Millones de hombres hay por donde quiera, pero a Qurico Valdez no lo vuelvo a encontrar a la vuelta de la esquina. Mi lugar era estar al lado de l.

II. Cmo conoci a Qurico

-Cundo conoci al que despus fue su esposo?

-A Qurico Valdez lo conoc a finales de 1955.

-A m me contaron que ustedes se conocieron en un tren...

-S. Yo trabajaba en mi pas, en la calle Paseo de la Reforma, entonces ms o menos uno se encuentra a diario con las personas que trabajan por el mismo lugar. Yo iba a trabajar con mi hermano Emilio en el mismo tren. Un poco ms adelante se suba Qurico Valdez. Me llamaba la atencin porque l iba muy tmido en el tren. Yo le deca a mi hermano: menos mal que aqu en Mxico no hay segregacin racial como en Miami, porque si no este joven no se hubiera podido subir aqu.

Por qu le deca eso?

-Porque l era negro. Bueno, negro propiamente no, mulato. Pero tena toda su fisonoma de negro, el pelo duro... A m "el negrito", como yo le deca, no me interesaba ni fu ni fa. Yo nada ms hice el comentario porque realmente hay pases donde los negros son muy mal vistos, pero no me interesaba para nada. Yo lo miraba siempre y l tambin se quedaba vindome. Me miraba con tal insistencia que yo muchas veces pensaba: bueno, l realmente comete una indiscrecin, porque gracias a Dios vengo con mi hermano, pero y si viniera con un novio, en qu lo me metera.

Usted tena novio...

En ese momento estaba muy enamorada de un muchacho que era contador del Seguro Social, ramos novios y yo senta que toda mi vida perteneca a ese muchacho.

Una vez, en uno de esos viajes, yo iba sentada y a mi lado estaba sentada una seora que se levant y entonces Qurico se sent al lado mo. Ese da mi hermano no fue a trabajar conmigo porque l tena que hacer una diligencia por otro rumbo y entonces, viendo que estoy sola, l se atreve y me dice: "Ahora no le acompaa su novio?" A m me dio un coraje que le dije: No, hoy no me acompa. Yo casi no le puse pltica, porque no soy gente de esa, pero l me insisti: "Y el muchacho que la acompaa?" A m no me acompaa ningn muchacho, le dije, y por favor, djeme tranquila que yo no quiero estar entablando conversaciones con desconocidos. "No es nada preguntarle, insisti, el muchacho que la acompaa, es su novio?" Y yo, sabiendo que en ese momento no me acompaaba mi novio, le dije: No, es que yo no tengo novio. "Y el muchacho que le acompaa?," insisti. Entonces ca en cuenta que se refera a mi hermano. Yo le dije que ese muchacho no era mi novio sino mi hermano, y eso a l le llen de gusto.

Me sigui hasta donde yo trabajaba -como lo supe despus-, y un da, a las 5 de la tarde, cuando salgo del trabajo, estaba ah muy puesto en la puerta. Yo le dije que por favor no me anduviera persiguiendo porque yo tena mi novio y, adems, porque mis hermanos eran muy celosos. Eso de celosos era verdad, pero ms que nada se lo dije para sacarlo de mi camino.

Por esos das, el muchacho que era mi novio, me dice que me quiere ver y yo voy muy contenta a la cita pensando que es para fijar la fecha del matrimonio. Nos sentamos en una fuente de sodas a tomar un refresco y me sale conque: "Mira, t eres una buena chica y mereces una cosa mejor. Yo te tengo que decir una cosa: una muchacha que era novia ma y haba ingresado en un convento, acaba de salir del convento porque se arrepinti de ser monja. Ella ha sido el amor de mi vida. Si yo me caso contigo voy a ser desgraciado y te voy a hacer desgraciada a ti. Creo que lo de nosotros tiene que terminar, porque a m me gusta ms la otra muchacha."

Yo nunca le he insistido a los hombres, porque el amor obligado es tremendo. Le dije que estaba de acuerdo, que estaba bien y terminamos nuestras relaciones.

Pero qu pasa, al llegar a la casa, por la noche, me cay la ruptura de este muchacho y yo lloraba y lloraba. As un da tras otro. Al ver que yo lloraba tanto y tan desesperadamente por la falta del muchacho, mi hermana Cristina empez a decirme: "No llores, no seas tonta, t bien arreglada levantas cualquier muchacho, eres joven, tienes la vida por delante. Por qu t no sales mientras con el negrito para que te distraigas?" Yo le contestaba que no, que no me interesaba el negrito -no saba ni cmo se llamaba-, a veces le decamos el "cubanito", porque como todos los negros ms o menos eran de origen cubano... (re).

A m no me interesaba ese muchacho pero como l segua insistiendo, un da me puse a reflexionar que si a m me tena tan adolorida la ruptura de este muchacho, realmente deba distraerme. Y opt por aceptar su invitacin.

Salimos varias veces, y su manera de ser, su trato tan decente, tan educado, tan capacitado, me fue borrando poco a poco a Manuel. Qurico Valdez fue entrando a mi vida, en una forma, como cuando a uno le entra el aire que ya est casi por ahogarse. El me fue llenando los pulmones de vida.

III. El "negrito" cubano result ser dominicano

-Cunto tiempo noviaron ustedes?

-Duramos de novios como un ao.

-Cuando eran novios todava pensaba que era cubano?

-S, yo pensaba que era cubano. Yo crea que l era un cantante cubano, porque siempre le notaba una facha que para m era de cubano y tambin el hablar... Y no me vine a enterar de nada hasta que le pregunt a l qu estaba haciendo en Mxico, entonces fue cuando me dijo que l era dominicano, de una isla que est cerca de Cuba y de Puerto Rico. Ah nos preguntamos los nombres y encontr su nombre "Qurico", muy raro. Yo le deca: dgame su nombre, no su apodo. "Es que no es mi apodo, es mi nombre," deca l.

-Porqu l no le deca nada? Tendra temor de que usted rompiese con l?

-Precisamente, y esa es una de las razones por las cuales yo le estoy agradecida a mi esposo. Cuando lo conoc, yo era absoluta y totalmente ignorante en poltica.

Nosotros siempre fuimos gente de clase media alta, tenamos nuestra situacin resuelta, tenamos un chofer para llevarnos al colegio y para llevar a mi mam al mercado. Cuando una muchacha se desarrolla en ese medio no le interesa saber ni quin es el Presidente, ni cules son las necesidades de los pases. Yo no saba ni quin era el Presidente de mi pas, porque a m lo que me interesaba era estar en modas, en paseos, en viajes aqu, en viajes all...

-Por qu Qurico Valdez estaba exiliado en Mxico?

-Porque siempre, desde pequeo, fue poltico. El me cont que se hizo poltico al ver la injusticia que se cometa con los pobres y con los negros. En Santo Domingo, a los 17 aos, trabajaba en una fbrica de zapatos, e inmediatamente, ingres en el sindicato de los zapateros y siempre fue un ferviente luchador en favor de la clase trabajadora. Fue un gran luchador en contra del dictador Trujillo y estuvo preso en varias crceles dominicanas.

-Era miembro de algn partido?

-No era miembro de ningn partido porque en aquel tiempo lo que haba aqu era una dictadura y no exista ni poda existir ningn partido que no fuera el de Trujillo. Pero ellos, por debajo, se agrupaban. El primer Partido Comunista se fund en la clandestinidad, el 27 de febrero de 1944, por Fredy Valdez, Heriberto Nuez y Ramn Grulln. Fredy Valdez no tiene nada que ver con mi esposo; Valdez es un apellido comn.

Ellos trabajaban en la clandestinidad, porque la palabrita comunismo en aquel tiempo era peor que cualquier otra. La lucha de Qurico Valdez por la clase trabajadora empez a ser notoria y entonces Trujillo lo persegua con una saa tremenda.

Me cuentan -yo no lo conoca entonces, pero su familia me lo dijo-, que una vez amanecieron letreros colgando de los postes de luz en toda la avenida George Washington, ofreciendo recompensa por la cabeza de Qurico Valdez, vivo o muerto. Fue que el da anterior haban hecho un mitin en la plaza Enriquillo y l haba echado un discurso en contra de Trujillo. Entonces vino un polica, le dio una bofetada y lo baj violentamente del estrado donde l estaba. Qurico se incomod y le dijo: "A un hombre no se le pega por la cara..." Y agarr una silla y se la parti encima. Entonces claro, el que le tocaba un polica a Trujillo era muerto inmediatamente. No haba vuelta de hoja porque Trujillo cuidaba mucho a sus policas, porque eran los que lo protegan.

Qurico, al ver que le haba pegado al polica y le haba roto la silla encima, no lo pens ms, y se asil en la Embajada de Venezuela. Lo mandaron a Venezuela y all vivi durante 5 aos. Pero, todo el grueso de dominicanos exiliados estaba en Mxico. Entonces, le dijeron: "No seas tonto, qu haces aqu solo?, vete para Mxico, all estn la mayora de los compaeros." Y se fue para Mxico. Llegara a principios del 55. Y empez a trabajar en una fbrica de zapatos de otro espaol, haciendo zapaticos para nios.

Todo un caballero

-Usted conoci toda esa historia de Qurico cuando eran novios?

-No, naturalmente que no. Me enter de todo estando ya embarazada.

Cunteme acerca de eso, cmo ocurri?

Un buen da me entregu a Qurico Valdez por mi propia voluntad. El no me forz, no me oblig. Fue una entrega divina y preciosa porque en ningn momento l me enga. Pero sal embarazada. Entonces plante la necesidad de casarnos rpidamente, porque ya mi embarazo iba creciendo. El me dijo que s, que cmo no, que no haba inconvenientes, pero me advirti una cosa: "Doa Juanita no va a querer que nos casemos, porque yo soy ateo, yo no creo en esas tonteras de la iglesia y a m nadie me va a hacer hincar ante un curita ladrn, as que si t quieres nos casamos, pero nada ms por lo civil."

Entonces fue a mi casa a hablar con mi mam, porque Qurico Valdez en ningn momento dej de ser un hombre, un caballero, pero en ese momento lleg una prima a visitar a mi mam, y l me dijo: "Piki, esas cosas no se pueden plantear delante de esa seora." Yo le dije: No importa, es mi ta; habla, es de confianza. Pero l me dijo que no, que regresara al da siguiente porque tena una reunin en Cuernavaca con unos compaeros dominicanos que estaban all, pero s al otro da. Le dije que estaba bien, total un da ms o un da menos era lo mismo. Y lleg el da ese, y yo esperaba que me llamara por telfono y me dijera: "Piki, te voy a a ver a las siete o a las ocho." Pero no me llam, ni vino.

IV. "Mi novio ha desaparecido"

A m me entr un desespero tremendo, porque dije: Bueno, ste se larg de aqu, ahora me deja con un embarazo. Yo estaba realmente desesperada. Mi familia es muy recta; siempre se ha caracterizado por tener un criterio muy alto de la honradez. Yo no poda hablar con nadie, no poda confiarle a nadie de mi casa mi problemn.

Toda esa noche me la pas en vela. Al otro da me levant temprano y fui a la pensin donde l viva. All le pregunt a un compaero dominicano: Y Qurico?, a ver si me deca: ya se fue o algo as, pero l me dijo: "No te preocupes, Qurico est preso." Le digo espantada: Preso? Pero, por qu?, qu fue lo que hizo?

Entonces me dijo: "No te preocupes, Qurico est preso porque no tena sus papeles en regla. Iba caminando por la Avenida Jurez y unos policas vestidos de civil le preguntaron por sus papeles y l no los traa encima. El dijo: `Es que los dej en la casa, en un traje.' Pero mentira, l saba que no los tena, ni all, ni en su casa; hizo el aguaje3 para ver si lo dejaban ir e inclusive trat de sobornar a los policas ofrecindoles dinero, pero dijeron: `No queremos dinero, queremos los papeles, as es que vamos a su casa por los papeles.' Fueron a la pensin donde l viva y Qurico entr por los papeles, pero sali muy sonriente y dijo: `Se fueron a la lavandera, en el traje.' Entonces el polica le dijo: `Bueno, chico, en lo que aparecen tus papeles vas preso.' Y lo metieron a una crcel." Era una crcel exclusiva para extranjeros, que se llama la crcel de Miguel Shultz, y le fijaron la deportacin. Pero si lo deportaban para Santo Domingo, no hubiera acabado de bajar del avin y Trujillo lo hubiera matado. As que ah comenz otra etapa en nuestra relacin. Parece mentira, pero aquellos policas, ese da, cambiaron mi vida.

-Supongo que ira a visitarlo a la crcel, a hablar con l, porque de esa forma fue que usted se enter que l tena problemas polticos, no?

-S. Yo iba a visitarlo a la crcel los jueves y los domingos; le llevaba frutas... Fui hablando poco a poco, porque yo iba despertando a una vida que tena totalmente ignorada. Yo no saba lo que era la palabra poltica, yo no saba diferenciar entre lo que era un presidente o un dictador...

-Al enterarse de todo aquello, no se le ocurri en algn momento separarse o interrumpir el embarazo?

-Nunca. Hubo una familia que me deca: "Por qu t no te haces un aborto? Ponte a pensar que el beb te va a salir negro, y en Mxico no hay negros."

Era ms bien un compromiso moral con mi familia, con mi madre que fue siempre una mujer tan buena. Pero para m, en ese momento, lo que ms pesaba era la cuestin del beb, la cuestin del matrimonio. La palabrita comunismo para m no significaba nada. Lo que ms pesaba en m era el rollo que yo tena con mi familia, el escndalo, todo eso, porque son sociedades donde se vive a base del qu dirn.

V. La lucha contra la deportacin de Qurico

Al fin revent la cosa. Era marzo del 57 y tuve que decir lo de mi embarazo porque su libertad estaba en juego y lo iban a deportar. Primero habl con una hermana ma que se llama Aurora, a la cual el Ex Presidente de Mxico Miguel Alemn, le haba bautizado un nio. Le dije: Aurora, por favor, interviene por Qurico Valdez... Me replic: "Y yo por qu voy a molestar al Ex Presidente de la Repblica por un novio, cuando novios puede haber tantos en la calle?" Le expliqu a mi hermana que no se trataba de un novio, que era por el bien de mi madre, para que no supiera el problema mo. Entonces Aurora, despus que recibi la noticia como una bomba, se decidi a hablar con el Licenciado Miguel Alemn.

Pero con tan mala suerte, que en ese momento, se haba ido para Londres a comprar dos aviones Britania para su compaa. El dej dicho que cualquier asunto se hablara con Ramn Beteta, entonces fuimos a verlo y ste dijo: "S, cmo no, pero noms eso faltaba. Ahorita, con un telefonazo, le suelto a su novio seorita, no tiene por qu llorar." Y cogi el telfono, llam a la crcel de Miguel Shultz, y dijo: "Lame en el expediente, porqu est preso Qurico Valdez, qu fue lo que hizo este individuo, por qu lo tienen preso." Y le contestaron all: "Bueno, l est preso porque tiene filiacin comunista." Y dio un telefonazo y dijo: "Este individuo tiene que salir de Mxico inmediatamente. Para m es un elemento indeseable."

Mi hermana Carmen, por otro lado, era muy amiga del hermano del Ministro de Gobernacin, entonces yo le plante a ella el problema.

Ella pidi una cita y nos recibi el Ministro de Gobernacin. Se llamaba Roberto Ojeda, nunca se me olvidar el nombre. Este dijo: "No se preocupe seorita, yo le suelto a su novio." Y el mismo cuento... dijo: "No llore, seorita, sintese." Y cuando llama por telfono, ocurre lo mismo: "Por qu est preso Qurico Valdez?" "Porque es un comunista reconocido," contestan all. Entonces l dijo: "Este individuo tiene que salir de Mxico, pero inmediatamente..."

Y yo le contest: Bueno, y no me van a dar a m ninguna garanta como mexicana que soy? Yo voy a tener un hijo de l y necesito que lo dejen en el pas. Pues l me contest: "Nosotros no tenemos la culpa que ustedes las mexicanas, se metan con gente indeseable." Eso me dio mucho coraje y le contest: los indeseables son ustedes. El no es ningn indeseable; l es ms decente que muchos que estn cobrando un sueldo atrs de un escritorio sin hacer nada.

Mi hermana se enoj conmigo porque por ella haba ido yo a ver a ese seor. l dijo: "Mire, yo esas cosas no las voy a poner a discutir con usted. Yo la estoy atendiendo porque su hermana la trajo. Para aplazar la deportacin de este individuo, mire a ver qu pas de Amrica Latina lo quiere recibir. Si no lo consigue, yo lo mando a Santo Domingo porque nosotros no tenemos por qu echarnos ese paquete encima."

Todos los dominicanos que estaban all, en Mxico se movieron. Se hizo un movimiento tremendo para sacarlo hacia un tercer pas. El comit fue formado por: Juan Doucudrey, Federico Pichardo, Amiro Cordero, Gustavo Adolfo Patio, Jos Arismendi Patio y Brunilda So de Patio. Mandaron telegramas a todos lados, incluyendo Cuba, y el gobierno dijo que no lo reciba porque en ese momento estaba el dictador Batista, y Cuba era un pas corrupto, igual que cualquiera de Amrica Latina.

Al final se logr, progresivamente, que lo recibiese Costa Rica "solo por 15 das..." Y as, Qurico sali el 5 de abril de 1957 para Costa Rica.

VI. La espera

Traslado de Quirico a Costa Rica y luego a la URSS

Cuntos meses de embarazo tena usted en ese momento?

Cuatro meses. Mire Isabel, el era tan decente, tan correcto, un hombre con una responsabilidad tan alta de sus actos que antes de irse mand a llamar a mi hermana Tere y le dijo: "Seora, usted sabe que no es que me voy; a m me deportan. Y me duele dejar a Piki en estas condiciones. Pero yo voy a regresar por ella lo antes que pueda. Yo la pongo en sus manos, atindamela. No quiero que daen a nuestro beb, porque el beb que va a tener Piki es mi primer beb y yo ya lo amo. As que la pongo en sus manos."

Lo deportaron. Yo me fui a vivir a casa de mi hermana, pasaron unos dos meses y un da Qurico me escribe y me dice: "Piki, me acaba de llegar una beca para ir a la Unin Sovitica por dos aos, a estudiar Ciencias Polticas, el idioma y todo eso. Yo estaba esperando esto hace diez aos, as es que yo estoy en una disyuntiva, porque no s si mandarte a buscar para Costa Rica o aprovechar la beca me llega en un momento como este. Qu t dices?"

Y usted que dijo?

-Yo naturalmente me puse a reflexionar y pens: Bueno, una obligacin l no tiene conmigo, porque ni siquiera estamos casados, y si yo le digo: vete o no, l toma una determinacin y luego toda la vida puede levantar el dedo acusador, de que por tu culpa hice o no hice. Entonces yo le escrib: Prefiero que te vayas a la Unin Sovitica, realices tu beca, y vengas ms tranquilo. En dos aos un beb todava est chiquito, no conoce bien a su pap. Y entonces se fue a la Unin Sovitica.

Cuando Qurico se va a la Unin Sovitica me quedo sola, depositada con mi familia que, poco a poco, fue entrando en la comprensin y me acept. El 22 de septiembre de 1957 naci una nia, Guadalupe. Y como los bebs son preciosos, poco a poco fue robndole el corazn a mi familia. Todo el mundo fue mirando hacia la nia, cargndola.

Yo pensaba que Qurico iba a volver pronto, pero una vez estando en la Unin Sovitica se le ampli el tiempo y empez a estudiar otras materias. Me escribi y me dijo que ya que estaba all iba a aprovechar el tiempo. Y yo le deca que s, porque con mi familia nunca en la vida me falt nada. Tena casa, comida, mucha ropa para la nia que mis hermanas le compraban, en fin, yo no careca de nada.

Pero mi hija me preguntaba, viendo al padre de mis sobrinas: "Mam, por qu yo no teno pap?" Y era horrible no saberle responder porqu. La nia era muy chiquita para explicarle que su pap estaba deportado. Haba un retrato de l que yo siempre tena sobre la cama y le deca: dile a tu pap hasta maana, dale besitos a tu pap, para que la nia se fuera familiarizando con el rostro. As, si algn da l regresaba, la nia no iba a estar tan ajena a la cara de l. Por eso ella me preguntaba: "Por qu mi pap no se mueve como el de Laura? Por qu mi pap no me carga como el de Laura?" Laura es mi sobrina y mi cuado la cargaba, le hablaba, lo normal.

As pas el tiempo. Cuando en 1959, triunfa la Revolucin Cubana, fueron muchos dominicanos a celebrar a mi casa. Yo ignoraba lo que era una revolucin -de poltica no saba nada-, pues a Qurico lo deportaron y yo segua dentro de mi mismo mar de ignorancia. Qu poltica, qu comunismo? Yo nada de eso saba ni me interesaba tampoco saberlo ni averiguarlo. Y yo deca: Quin es Fidel? Yo no s quin es Fidel, yo no s qu es la Revolucin Cubana. Lo que me interesaba era resolver el problema moral mo; lo que me interesaba era que Qurico viniera y se casara conmigo. Esa era mi obsesin.

Tan pronto la Revolucin Cubana triunf fue una algaraba. En todas partes se cruzaban cartas, telegramas. Todos los dominicanos exiliados en Mxico cogieron para Cuba.

Una repentina propuesta de ir a Cuba

A fines de 1960, Qurico me mand un cable y me dijo que nos veramos en el aeropuerto de Mxico porque l iba a trnsito para Cuba, pero quera hablar conmigo eso personalmente. Por eso pidi precisamente el trnsito por Mxico, aunque no lo dejaron salir del aeropuerto.

Qurico regres el 31 de diciembre de 1960. Cuando nos encontramos en el aeropuerto eran las 5 de la maana, y recuerdo que me dijo: "Piki, ya vamos a solucionar nuestro problema. Me voy para Cuba y te voy a mandar a buscar inmediatamente, as que prepara tus cosas, y la nia, que vienes para Cuba. Ahora podremos vivir juntos."

-Eso lo hablaron as, a las corridas, despus de casi cuatro aos sin verse...

S. Cuando yo llegu a mi casa y se lo plante a mi mam, ella puso el grito en el cielo y dijo que yo no poda agarrar para Cuba con la nia, porque se deca en el peridico que Fidel Castro separaba a los nios de la familia y los meta en un campo de concentracin; que a las mujeres las ponan a engendrar hijos para el Estado (re), y que a los varones los ponan ya desde chiquitos, a ser soldados del ejrcito comunista...

Era una sarta de mentiras, pero entonces yo estaba en ascuas pensando: ser o no ser? Pero yo quera de cualquier manera solucionar mi problema moral. Esa era mi obsesin. Entonces yo le dije a mi mam: pues yo me voy. "Djame la nia, no te la lleves", deca mi madre. Pero yo le dije: cmo te voy a dejar a mi hija, si por ella es que yo he luchado desde que este hombre se fue? Yo me la llevo, y si veo que Fidel Castro me la quiere quitar para ponerla a engendrar hijos, me voy a pedir ayuda a mi embajada... (remos ambas).

VII. La estancia en Cuba revolucionaria

Llegu a Cuba el 5 de marzo de 1961; la nia tena cuatro aos. Oiga, Isabel, el cambio que yo empec a notar entre Cuba y Mxico, no tiene nombre. Cuba era un pas totalmente diferente a Mxico, un pas donde a la mujer le dan otro trato, a los nios... bueno, aparte de que Cuba es bella, porque es un pas muy bonito.

Y ah empec a captar lo que era comunismo y lo que era un pas de consumo, como el mo. Pero lo empec a captar yo sola. Porque mi esposo nunca me oblig, esa es la palabra, a que yo creyera en su doctrina comunista.

Yo no era poltica, pero yo fui captando, me fui dando cuenta. Mi esposo iba a hacer trabajos voluntarios; hizo varios con el Che Guevara. El aprendi muy bien el ruso y trabajaba como intrprete en las Lneas Mambisas. En ese entonces casi nadie saba el ruso en Cuba, por lo tanto mi esposo que s lo dominaba, era muy solicitado por dondequiera. A mi casa iban muchos compaeros soviticos a hablar con l.

-Dnde vivan?

Llegu al Hotel Presidente y despus pas al Hotel Royal Palm, en la Calle San Rafael, Centro Habana. All pas momentos como la quema del Encanto4, que fue tremenda. Acordonaron la manzana, el calor del fuego llegaba hasta las habitaciones en que estbamos mi hija y yo encerradas. La reaccin estaba muy fuerte, ponan bombas incendiarias por dondequiera, petardos... Los "gusanos" que luego se fueron a Miami hacan ese tipo de sabotajes. Luego del Encanto sabotearon un kinder5, pero afortunadamente la bomba que haban puesto explot media hora despus de lo planificado. Si hubiera explotado segn ellos la haban puesto, hubieran muerto todos los nios del kinder. Ejemplos como esos podra darle unos cuantos.

Pero bueno, poco a poco fui captando la diferencia tan grande que exista entre un pas como el mo, donde la mujer vale menos que una cucaracha, y un pas como Cuba, donde la mujer, la compaera, como ellos dicen, vala tanto.

All no haba aquello de que yo voy a una maternidad muy elegante mientras que una obrera da malamente a luz en un centro materno donde ni siquiera la atienden. Ah todo el pueblo bamos parejo. En Mxico, si usted no da un peso ni el mdico la mira.

Estando en Cuba qued embarazada de mi hijo Qurico que hoy tiene 35 aos, y qu trato! El trato que me dieron all en la Maternidad de Lnea, no tiene paralelo. Estaba muy bien atendida, con vitaminas para mi embarazo, medicinas para mis vrices. Los mdicos eran muy atentos.

Entonces, su segundo hijo naci en Cuba...

Yo hubiera querido que mi hijo naciera en Cuba, pero como mi esposo trabajaba todo el da, quin me iba a cuidar a la nia? Ya Fidel haba quitado el servicio domstico, entonces yo opt por ir a tener el nio a Mxico y que mi familia se hiciera cargo de la nia. Pero tan pronto naci el nio regres a Cuba.

Entonces me atendieron los compaeros, hasta me mandaban a mi casa la Trabajadora Social y me daban regaladas 15 latas de leche para el beb. Un da le dije a la compaera que no me diera tantas porque el nio estaba inapetente, que nada ms me diera 10 y que se quedara con las otras 5 para aquellos chicos que les hiciera falta, y ella me dijo: "No compaera, su cuota son 15 y 15 se tiene usted que llevar; nosotras no nos podemos quedar con 5 latas. Porque, qu alegamos que por qu nos quedamos con 5? Usted se las lleva y si no las ocupa el beb, las guarda o se hace un dulce, pero a nosotros nos dan orden de entregar 15 y 15 entregamos."

Recuerdo que un da no llev a mi nio a la consulta, nada ms le tocaba chequeo y pens: bueno, voy maana... Qu va! Al otro da estaban tocando dos muchachas a la puerta de mi casa: "Queremos saber por qu no llev al nio al chequeo." Cundo van a hacer eso en Mxico o en Santo Domingo? Jams en la vida.

-Qu pas con el miedo aquel sobre si a su hija la ponan a "tener hijos para el Estado"?

-Yo misma fui despertando y entendiendo lo que es el comunismo y lo que es el imperialismo. Y cada vez que yo oa al compaero Fidel Castro, realmente a m se me llenaba el corazn de alegra. Con mi embarazo y todo yo me paraba tres y cuatro horas en la Plaza de la Revolucin para or a Fidel. Yo lo oa encantada de la vida porque me daba cuenta que en Cuba uno vale, la mujer vale, el nio vale, la anciana vale. En Cuba no necesitbamos dinero para nada, Cuba tena otra vida, y actualmente, si no es por el bloqueo que le tienen los americanos, sera el mismo paraso de Amrica.

En Cuba tiene uno resuelta la escuela, la medicina; hay muchas cosas resueltas, otras estn faltando ahora por el bloqueo de los americanos y de los gusanos, que ponen gran cantidad de dinero para tumbar a Fidel. Como dijo Celia Cruz (6), que ella pone todo su dinero para hacer caer a Fidel Castro. Por eso a Celia Cruz no la oigo ni siquiera por radio, porque hace eso despus de que el Partido Comunista de Cuba la hizo cantante. Porque fue el Partido Comunista quien la contrataba para cantar cuando ella no era nadie, no la Sonora Matancera, como ella dice. A esa mujer lo que le gusta es ese oropel, la peluca, los lujos. Siempre tiene mucho brillo en sus vestidos. Tiene un cerebro de guandul (7) porque no se pone a pensar que mientras ella lleva todo ese oropel en sus vestidos, hay cantidad de gente que no come, no digamos en Cuba, vamos a hablar de Somalia. Por qu todo lo que ella gasta en sus vestidos no lo pone en servicio de la poblacin de Somalia? A no!, quiere ver cado el rgimen de Fidel para que vuelva a Cuba la misma corrupcin de antes del 59.

-Por lo que veo, doa Piki, aprendi bastante de poltica...

-Mucho (re), al grado que ahora, yo ya no cambio un rgimen de aquellos por uno de estos. Viv en Cuba cuatro aos, cuando lo de Baha de Cochinos tambin estuve ah; fuimos para all a ver los aviones derribados. Eso fue muy emotivo. Los cuatro aos ms maravillosos de mi vida los viv en Cuba, claro, iba a Mxico cuando poda.

Al fin, casamiento!

-Bueno doa Piki, y que pas con el casamiento que usted tanto anhelaba?

-Desde que llegu a La Habana estuve dando largas al asunto de casarme para ver quin era Fidel, si quitaba o no a los nios, y para ver tambin quin era Qurico como persona porque, realmente, yo no lo conoca en la intimidad.

Cuando part para Cuba mi mam me dijo: "No te vayas a casar, porque si te casas te van a quitar la nia. En cambio si no eres casada con nadie t te metes en la embajada y no te pueden quitar la nia. T dices que es hija de padre desconocido. No vayas a cometer la burrada de casarte. Debes ir entretenindolo..."

Yo segu sus consejos al principio y cuando l me planteaba: "Piki, vamos a casarnos." Yo le contestaba: S, maana. S, otro da. Y as lo entretena. Cuando me convenc de que el rgimen que imperaba en Cuba era tan precioso, y que mi esposo era todo un caballero, que era ms grande de lo que yo haba pensado, en lo moral, en lo poltico y en todo, decid casarme con l. Un da le dije: Qurico, ya va a nacer el nio y pienso que debemos casarnos. Nos casamos el 28 de noviembre de 1961 en La Habana, Cuba. Yo tengo mi acta de casamiento. Faltaba un mes para el nacimiento del nio.

VIII. Volver a separarse

En Marzo del 61 haban matado a Trujillo, pero quedaba la reminiscencia de sus hijos Ramfis y Radams, y todos los esbirros de Trujillo, matando a diestra y siniestra, sin ton ni son. En 1962, al poco tiempo de que regresara a Cuba con el nio, mi esposo me dijo: "Preprate que nos vamos para Santo Domingo." Le dije: pero, por qu?, por qu vamos a dejar todo esto? Y me contesto: "Pero es que ahora nosotros, los dominicanos, tenemos que hacer en Santo Domingo la misma lucha que hizo Fidel en Cuba. No dices que te gusta tanto La Habana? Pues ahora a nosotros nos toca luchar all..."

No pasaron muchos das en que me dijo: "No te puedo llevar, porque voy a entrar con nombre falso y mi hijo lleva mi mismo nombre." Lo pensamos bien; yo me fui a Mxico con mi madre y l regres aqu, a Santo Domingo. Logr entrar, pero no se poda dar a conocer. Estuvo un tiempo tranquilo. Estaba en la clandestinidad con nombre supuesto, pero me escriba y me deca que tratara de ir arreglando mis cosas porque l me iba a mandar a buscar.

Me estuve un ao all en Mxico y ya l me mand los tickets del avin para que yo viniera para ac.

IX. El reencuentro, esta vez en la tierra de Qurico

-Cmo hizo para entrar a Repblica Dominicana?

Yo vine en calidad de turista. Llegu aqu, a Santo Domingo, el da 27 de febrero de 1963, un da muy significativo porque justamente asuma el profesor Juan Bosch como Presidente de la Repblica.

Me recuerdo que al llegar al aeropuerto vi cantidad de carros, movimientos, banderas, mucha msica dominicana por donde quiera; haba una algaraba tremenda y le digo a mi esposo: Ay, qu lindo recibimiento me hicieron! Y dice l: "No; no es por ti -en tono jocoso-, es que hoy toma el poder el profesor Juan Bosch. Y digo: el profesor qu...? -Dice: "Juan Bosch, que hoy toma el poder..." Ese da se abra la democracia en Santo Domingo as que, desde que llegu, nos pusimos a vivir juntos.

"Vengo ahora. no salgas"

Nos dur muy poco el gusto, porque el 25 de septiembre del ao 1963, como a las 5 de la maana, suena el telfono y le dicen a mi esposo: "Qurico, sal de la casa inmediatamente que acaban de dar un Golpe de Estado contra Bosch y andan buscando a todos los que son contrarios trujillismo..."

El se fue de la casa y antes me dijo:" Vengo ahora. No salgas, encirrate con los nios." Tena yo a Lupita de siete aos y a Qurico que aun gateaba. Entonces yo me qued en la casa, pero l y no volvi en mucho tiempo.

-En que casa vivan?

-La primera casa que tuvimos se la prest un compaero muy amable que muri muy joven, llamado Luis Risk. Era un amigo de mi esposo y como l no tena medios econmicos para alquilarme una casa, Luis le prest una que l tena. Estaba en la calle Sbana Larga nmero 28. All viv muy feliz.

Luego del Golpe de Estado el dueo me pide la casa porque l tambin estaba perseguido. Pero, dnde iba yo con mis hijos? Me qued all.

-Todava no saba nada del paradero de su marido?

-Yo tena noticias, pero hablbamos solamente por telfono Qurico se comunicaba conmigo, y me deca que no dijera nombre, porque podan rastrear la llamada. Entonces l sin dar nombre, deca: "Cmo ests?, cmo te va?" Me haca llegar dinero con algn compaero o yo le mandaba ropa hasta con la persona que me ayudaba a limpiar el jardn, pero nunca lo volv a ver en medio de eso.

Dgame doa Piki, las fuerzas trujillistas nunca fueron a buscar a su esposo?, no le amenazaron?

-A m me hacan allanamientos cada 5 minutos, por decirlo de alguna manera. Porque mi esposo era una figura muy reconocida en este pas, un luchador antitrujillista reconocido y queran saber donde estaba. En los allanamiento me levantaban la cuna de la nia, revisaban hasta abajo del colchn. Yo les deca: Yo no voy a tener un arma ah, sera una inconsecuencia, ni las conozco tampoco . Y me contestaban: "Bueno Doa, esa cuestin a usted. no le importa." Y me tiraban todo para el suelo. Salan al patio donde haba matas grandes de coco y algunos arbustos grandes, altos y buscaban all arriba en las ramas, a ver si l estaba.

Una noche, ya cerca del amanecer, vino a mi casa un militar muy terrible, sanguinario, malcriado, que se llamaba Belisario Peguero, vena con tres y todos estaban tomados, se tambaleaban y exhiban la pistola en la cintura. Yo estaba sola con mis dos nios chiquitos y estaba embarazada de mi hija Tamara, y tena una barriga excesivamente grande porque ya estaba cerca de los 9 meses. Y Belisario Peguero me dijo: "Mire Doa, o me dice dnde est su marido o ahora mismo me la llevo al destacamento y le saco el muchacho a patadas."

Yo me aterr, porque ellos cumplan sus amenazas. Yo ya saba lo que era la dictadura aunque nunca la viv, porque mi esposo me ense lo que era la dictadura y, adems, yo lea libros donde haba fotografas terribles de los tormentos que les hacan a los presos. Entonces se me prende el bombillo quiere decir que me dio la idea-, e inmediatamente le dije a Belisario Peguero: mire, yo le voy a decir una cosa que no me haba atrevido a decrsela a nadie, pero a usted se la voy a decir: estoy cansada de mi maldito marido. Lo tengo aburrido, le dije; no lo soporto. Es un desgraciado. Porque por andar de politiquero mire en qu estado me tiene. Yo no tengo necesidad, porque l debera dedicarse ms a su familia que a la poltica. Me trae a un pas donde yo no conozco a nadie y ahora por andar de politiquero me deja a m sola con esos dos nios y un embarazo.

"Y entonces Doa, me contesta l tambalendose todo, quin la mantiene?" Le dije: Yo vivo de esta seora que me da cosas, de mi cuada; vivo de la caridad pblica. Estoy harta de la politiquera de l. Y me pregunta: "Y entonces por qu no se va para Mxico?" Le contest: Porque mi mam es de situacin econmica muy pobre y yo no tengo por qu llegarle con otro muchacho. Yo voy a esperar a tener este aqu y se lo dejo a mi cuada. Yo no puedo llegar con tres muchachos a Mxico, adems tengo que esperar que ella junte para el pasaje y me mande a buscar. Es ms, le dije, yo le voy a agradecer que si usted encuentra al desgraciado de mi marido, me lo traiga para darle una bofetada, porque tengo deseos de darle una bofetada por ser tan desgraciado.

El hombre se trag el gancho (re), se despidi y me dice: "Doa, no se preocupe -todo borracho-, si yo encuentro a su marido le juro que se lo traigo para que le d la bofetada. Cuente con nosotros en todo." (Risas). Muchas gracias, le dije, y me qued temblando, pero feliz porque el desgraciado se trag el gancho.

Le tuve que decir as de mi esposo, porque si yo me quedaba callada, ellos iban a pensar que yo saba donde se encontraba, y yo no poda de ninguna manera exponer a un hombre tan querido para m, a un hombre que fue tan bueno.

Porque vuelvo y lo repito: Qurico Valdez era un hombre excepcional fue una columna en este pas. Yo no poda defenderlo aquella vez porque si lo defenda, me llevaban al destacamento para que dijera donde estaba que yo no lo saba , y eran capaces de torturarme, de sacarme a la nia a patadas y poda perder la vida mi hija y yo. De la otra manera, echando esa mentira -y Dios bien sabe que fue una mentira y por eso me perdona-, pude salvar a mi esposo.

El segua en la clandestinidad, pero llamaba a diario por telfono porque saba que en el mes de enero, cualquier da iba a dar a luz y cuando llam el 28 de enero, la muchacha a quien yo haba adiestrado para que no dijera nombres, le dice: "Ya doa Piki se fue a la clnica." Entonces mi esposo fue a la clnica y all nos juntamos.

Era el primer hijo que naca en la presencia de l, y me recuerdo que estaba verde, plido, a tal punto que le pregunta el doctor: "Cul de los dos va a dar a luz?" (re). Porque l estaba muy nervioso y, sin embargo, yo estaba muy fresca, como la lechuga; yo ya haba tenido dos nios, me dola, pero era una cosa normal; para m no era un camino nuevo. Pero l s estaba muy nervioso.

Naci una nia y le dije: Qurico, tuvimos otra nia, ahora te toca a ti ponerle el nombre. Y me dijo: "Bueno, se va a llamar Tamara, como mi maestra de Filosofa en la Unin Sovitica." Le digo: Ser tu amiga o ser algo ms? Dice: "No chica, la profesora Tamara es una seora de 80 aos".

Como no poda estar entrando y saliendo, el doctor, que saba su situacin poltica, le dijo: "Qurico, no te vayas. Yo te voy a poner una camita, y aqu es difcil que vengan a allanar porque todos son enfermos." (Re) Entonces ah le puso una cama y estuvimos juntos los tres das que me toc estar en la clnica. El cargaba la nia, la besaba...

Cuando salgo de la clnica, como el dueo segua insistiendo en pedirme la casa, una amiga ma me consigui una, all mismo, pero en la calle que ahora se llama Avenida Venezuela. Qurico me llama y cuando le planteo lo de la casa, me dice: "Chica, cmbiate, pero si quieres vivir conmigo no le des a nadie la direccin, A nadie, pero a nadie!

El me mand a un amigo que en un solo viaje me cambi de casa porque yo no tena casi nada, qu iba yo a tener? Y entonces, cuando vinieron a ver los vecinos, ya me haba cambiado.

En aquella casa volvimos a vivir juntos. Yo estaba feliz porque nos habamos vuelto a reunir. All nadie saba el nombre de mi esposo, ya no se llamaba Qurico, sino Antonio. Se le cambi el nombre por la poltica. Y yo no me acostumbraba a decirle Antonio, pero al final tuve que habituarme a vivir con otro seor (re), ya no se llamaba Qurico. A m misma me costaba trabajo. El me deca: "Chica, que no me digas Qurico. Yo soy Antonio, acurdate. Soy Antonio." Y echbamos mucho relajo con eso.

Pero me dur poco el gusto. Todo era tranquilidad, todo era belleza y salgo embarazada por cuarta vez. El se enoja porque me dice que un embarazo tras de otro no puede ser, por su situacin poltica, y yo le dije: bueno, a m no me regaes porque tanto peca el que mata la vaca como el que le amarra la pata. Yo soy responsable, pero t tambin.

El embarazo sigui para adelante y el 15 de marzo de 1965 naci otra nia a la que llamamos Zureyka. Y yo encantada, feliz, muy contenta de la vida... Cuando haban pasado exactamente los 40 das, la clsica cuarentena, a la una de la tarde -me recuerdo como si fuera ayer , suena el telfono y yo noms oigo que mi esposo dice: "Si, pero cmo?, qu barbaridad!. Esprame, voy para all."

Y le digo yo: Qurico, qu pasa ahora? Dice, "Chica, esprate, no salgas hoy; cierra la puerta y no salgas. Yo regreso ahora." Y se fue, y otra vez, en mucho tiempo no regres.

La guerra del 65

-Qu ocurri esa vez?

Se haba declarado la guerra, el 24 de abril de 1965, a la una de la tarde ms o menos, cuando nos hablaron; una guerra fratricida, tremenda. Aqu estaba gobernando el Triunvirato, Emilio de Los Santos. La gente peleaba para que volviera la democracia, para que volviera el profesor Bosch. Y esa fue la causa de la guerra.

Cuando mi esposo sali de la casa, yo no supe para donde fue.

-Se le repeta la historia.

-S. A los pocos das me vinieron a decir que l se encontraba luchando en un comando. La ciudad se dividi en dos a partir del puente Duarte. Hacia el aeropuerto estaban las Fuerzas del CEFA, el Ejrcito. Y del puente para ac se ubicaba la zona constitucionalista que comandaba el Coronel Caamao, que luchaba para que la democracia volviera a su puesto.

Aqu, de este lado, estaban todas las clase del pueblo. Porque la gente pobre estaba harta de las dictaduras y de las porqueras de los esbirros. Y tambin hubo pintores, escritores; todos estaban de este lado. Recuerdo tambin a unos cuantos coroneles, que eran gente buena, como el Coronel Caamao, el Coronel Domnguez, todos muy preparados. Y estaban tambin los de la izquierda claro, porque estaban ayudando a instaurar una democracia. No es que el movimiento fuera comunista como dijeron; eso fue una burda mentira. Entre todos se aunaron para volver a la democracia.

Pero no se pudo, porque el 28 de abril, nos despertamos con la novedad de que haban desembarcado 42 mil efectivos de los Marines norteamericanos. Imagnese eso en un pas como este. Trajeron un armamento enorme y, en poco tiempo, aplastaron el movimiento como si hubiera sido una cucaracha. Trajeron tanques, barcos de guerra, caones de largo alcance y todo lo transportaban los helicpteros.

Yo me qued muy impresionada. No saba que un helicptero tena la fuerza tan tremenda para coger, como una especie de gra, un tanque, por ejemplo, levantado, transportado y dejado en un parque; coga un can y lo pona en otro lugar. Yo vi transportar en el aire los tanques, los caones... Por dondequiera haba efectivos norteamericanos.

Al movimiento lo aplastaron de un modo muy bajo. Estados unidos se port... ya usted sabe... Porque Estados Unidos ha sido el pas que se ha caracterizado, segn dicen sus gobernantes, por ir "a ayudar". Pero, a qu ayuda? Ayuda a sumir el pas en la miseria, en la represin porque mire el atraso en que estamos todava.

Con todo eso, el movimiento insurreccional estaba literalmente terminado. Caamao, que no iba a sacrificar al pueblo entero, cuando vio que no se poda, firm un acuerdo y sali de la zona constitucionalista. Entonces se puso a Balaguer como Presidente.

En aquel momento tenamos aqu a la Fuerza Interamericana de Paz, vaya nombre, y donde quiera, en todos los edificios de esta zona, haba soldados nicaragenses, brasileos, guatemaltecos; una cantidad de marines que vinieron "a cuidar" a los esbirros aunque, en realidad, su misin era impedir que surgiera otro movimiento insurreccional. Tenan armas largas y ocuparon las azoteas de las casas, para desde all, con los francotiradores, aplastar cualquier movimiento. No es que usted los dejara entrar; ellos entraban y ocupaban la azotea y ya. Y all arriba tenan casas de campaa, hacan de todo, porque les era ms fcil tirar desde arriba que de abajo.

-Prcticamente invadieron las viviendas y se instalaron...

-Ellos tocaban, entraban, y se asentaban en su azotea.

Estuvieron en su casa?

-Claro! Aqu, en este edificio, yo tuve la Fuerza Interamericana de Paz. All, por el patio, bajaban los soldados nicaragenses, los brasileos, todo tipo de gente. Un da uno me pidi agua y le dije: aqu yo no tengo agua, yo no le di. No me dio gana de darle agua a un soldado que por su culpa yo no tena marido, porque mi marido estaba en el comando, y todava ellos estaban replegados.

En una ocasin, el hijo mo, que era chiquito, quiso ir a ver lo que era un radio con control remoto porque le caus al nio rareza ver un radio as y cuando lo fue a coger, le dije: Qurico, mtete, entra! Y dice un soldado nicaragense: "Doa, como dijo Jesucristo: dejad que los nios se acerquen a m." Le dije: Pero usted no es Jesucristo, ni tengo por qu dejar acercar ah a mi hijo. Y lo met violentamente para adentro.

Yo no los poda ver ni en pintura. No los puedo ver. Nunca he sido poltica, pero hay cosas que duelen. Porque ellos no tenan que venir a pisotear el suelo dominicano. Cada pas debe ser libre para seguir su autodeterminacin.

En ese aspecto la poltica de Mxico es muy buena porque defiende la autodeterminacin. Uno no se puede ir a inmiscuir en otros pases; es el pueblo mismo que se tiene que sacudir sus dictaduras si no las quiere, usted me entiende?

La guerra se termin cuando se firm el acuerdo entre Caamao y las fuerzas de paz... Caamao sali del pas, todo fue una depresin. El pueblo entero se vea deprimido porque ya se vea ganar, se vea que se haba ganado, y al otro da los EEUU mandan 42 mil efectivos.

El pueblo entr en una depresin y en una tristeza pero, muy grande! Aqu hubo mucha gente que hasta se suicid; mucha gente que se mora hasta del corazn de ver el movimiento aplastado como una cucaracha. El pueblo estaba impotente ante una fechora de esa magnitud.

-Hasta cuando permaneci aqu la Fuerza Interamericana de Paz?

-Llevaron aqu como tres meses, hasta que se pidi que tambin se largaran ellos, todos esos esbirros: nicaragenses, panameos...

-Entonces volvi su esposo?

-S. Ya volvi a la normalidad. A partir de all seguimos ya tranquilos. Mi esposo tuvo que poner un pequeo negocio, que se lo puso un primo, para poder subsistir.

Una ancdota de la guerra

Durante la guerra baj a ver al mdico porque me haba salido pus en un dedo y ya me iba cundiendo para arriba, para el codo y no aguantaba el dolor en el brazo. Entonces me encuentro con una cali (quiere decir que habla, una infiltrada), y cuando ella me ve, me dice: "Doa Piki, qu hace usted por aqu?" Yo le contest: Bueno, yo tengo razn para estar aqu puesto que mi esposo est en un comando, pero ahora dime: t qu haces aqu? porque tengo entendido que tu familia es militar, t no tienes nada que venir a buscar a esta zona. "Yo vine aqu a dar una vuelta a ver si algo se ofrece," me dijo. Y digo: Y de tus manos se va a ofrecer algo?

Camin y como me dio mucho coraje, pens: Bueno, y yo por qu de idiota me dejo?, esta no tiene nada que hacer aqu. Entonces me acerqu una barricada y le digo a Alfredito, un muchacho que conoca: Mire, Alfredito, esa que va ah del vestido rojo es cali, se lo aseguro yo, agrrenla y pregntenle qu es lo que est haciendo aqu.

Y fueron y la detuvieron para que dijera por qu haba venido a esta zona. Y dijo cosas insospechadas: que su mam tena un amante militar que la mandaba a averiguar. La misma madre la mandaba a ella averiguar cosas de los constitucionalistas!

Estuvo tres das en el comando, cuando sali la mam se enoj, pero no poda gritarlo mucho puesto que ella era amante del militar. Fueron a mi casa, me amenazaron con un machete y me dijeron: "Perra mexicana, voy a hacer que la deporten!" Y yo le contest: S? Pues me vas a hacer un gran favor, porque as me voy a mi pas sin pagar pasaje. Yo no saba que estaba hablando con la Ministro de Gobernacin, usted no tiene calidad para deportarme. Vyase al carajo!, le dije en un momento de rabia.

Al otro da amaneci el Radio San Isidro, que era el que estaba emitiendo las noticias del lado de los del CEFA, diciendo: "La mexicana Valdez, se ha dado a la tarea de fusilar 12 dominicanos en el patio de su casa." La madre de aquella muchacha, como era amante del militar, mand a decir eso, y cada media hora pasaban el boletn. Todo el mundo empez a alarmarse con esa noticia porque los constitucionalistas tambin oan la estacin para enterarse, y le dijeron a mi esposo que haba que sacarme de all inmediatamente. Y no estaban muy equivocados porque una mujer que le llamaban La Negra, cuando se enter de todo eso vino y me dijo: "A usted le vamos a quemar la casa con todo y sus muchachos. Porque usted siempre deca que su esposo no estaba y resulta que es un maldito comunista que est all abajo." Yo le dije a la mujer: Sepa que las mexicanas tenemos un pual debajo de las faldas. A m no me va a amenazar y ni me va a amedrentar. Yo vine a este pas porque mi esposo es dominicano y l estaba exiliado all. As es que a m no me amenace.

Sabiendo eso los compaeros empezaron a decir: "Es un peligro; le pueden hasta volar la casa; hay que sacarla de all." Entonces me sacaron y me trajeron a esta casa donde hoy vivo en calidad de cuidadora. Esta casa, por coincidencia, era de la mam de Caamao. Aqu viva un inquilino que se haba ido huyndole a la guerra y dej esta casa cerrada. La suegra de l dijo: Ella puede usarlo todo menos dos cuartos donde estn guardados cosas de mucho valor.

As vine a ocupar esta casa en calidad de cuidadora, en agosto del 65. Cuando pas todo, el hombre volvi y me dijo que no tena inters en seguir viviendo aqu porque este pas -palabras textuales- ya se haba jodido, y que l se largaba.

Como Qurico trabajaba con Caamao constantemente, yo le dije: dile a Caamao que nos saque el contrato, porque el seor se va. Y as se lo dijo a Caamao: "Estamos ocupando una casa de tu mam." Y l le contest con unas palabras profticas: "Hombre, t no necesitas contrato. Esa casa ya es tuya." Proftica la palabra, porque es ma, efectivamente, ahora.

-Ustedes la compraron?

-Mire Isabel, Qurico no iba a permitir que le dieran nada. Mi esposo nunca se aprovech de nada. Mi esposo nunca recibi prebendas de nadie. Nunca. Jams. Ni siquiera un guandul (8) acept nunca de nadie. Lo que pasa es que Caamao dijo: "No necesitas contrato," como diciendo: de all nadie te va a botar.

Pero yo le dije a mi esposo: No, Qurico, lo que habla para la justicia es el papel. Yo voy a sacar mi contrato, porque si no tienes un contrato cualquier abogado te saca para afuera.

Entonces me puse al habla con la seora y le pregunt que si me alquilaba el departamento. Me dijo que s, que me lo alquilaba sin inconvenientes, que bastaba con que mi esposo estuviera con su hijo en el comando para conocernos. Me pidi que fuera al banco porque la casa estaba manejada a travs de una financiera y entonces yo fui y saqu mi contrato debidamente que ah lo tengo , y pagaba 70 pesos de renta y 3 de agua. Y as duramos muchos aos hasta que despus entr el Presidente Balaguer e hizo una reforma sobre la vivienda y el alquiler de esta casa qued en 40 pesos, porque estaba valorada muy por debajo de su valor... Entonces yo segu viviendo aqu, pagando 40 pesos de renta como por 10 aos, hasta que la seora decidi vender la casa y yo la adquir por 14 mil pesos.

Luego de tantos saltos, la vida de nosotros fue desarrollndose normalmente, sin altibajos. Balaguer estuvo en el poder durante tres perodos consecutivos. Despus vino el PRD (9) y despus volvi Balaguer al poder hasta hoy [1995].

En el ao 89 mi esposo comenz a sentirse enfermo. Se descubri una bolita en el lado derecho del trax. Yo me alarm porque l me dijo: "Ven, Piki, sintate, tengo aqu algo duro." Cuando yo lo palp le not una protuberancia bastante grande, como una pelota de golf, pero me hice la que no vea ni senta nada y le dije: yo no te noto nada, pero esprate que venga Onofre (10), que l como mdico te puede decir. Sin decir nada vine aqu atrs llorar porque s le notaba la pelota.

Cuando vino Onofre le dije: Cuando usted pueda ausculte a Qurico, del lado derecho se le nota una pelota. Mire a ver qu es lo que es, pero no le diga nada, me lo dice a m.

Cuando Onofre lo auscult, me dijo: "Ay, doa Piki, se le nota una tumoracin. Hay que llevarlo a hacer una tomografa." Y se le llev a donde un mdico del PLD (11), porque mi esposo ya haba ingresado al PLD; Lleg a ser miembro del Comit Central.

X. Juntos a Mosc

Por esa misma fecha l se gan un boleto para Mosc. Estaba contento y eufrico por volver a Mosc, y cuando yo le dije: Qurico, vamos a verte eso de la bolita aqu, me contest: "Eso all en la Unin Sovitica me lo ven los compaeros, porque nos vamos." Y nos fuimos a la Unin Sovitica el 15 de septiembre de 1989. Cogimos el avin de aqu a Nicaragua, a Panam, a Cuba y de ah a Mosc. Ese fue el itinerario.

Cuando llegamos a Mosc nos recibieron muy bien, en una limosina, con intrprete, y nos llevaron al hotel Sputnik. Al llegar all nos hicieron los exmenes de rigor -porque se les haca exmenes a todos los extranjeros, y ms en esa poca con el SIDA , y cuando llegaron a la bolita, mi esposo que dominaba el ruso, le explic y lo mandaron a la Clnica de Extranjeros. All le hicieron unos exmenes muy exhaustivos y se lleg a la conclusin de que l tena un tumor. Pero la doctora Svetlana, recuerdo que se llamaba as, le dijo al intrprete que mi esposo no tena nada, que lo que mi esposo tena era un cardenal, lo que se llama aqu en Amrica Latina, un chichn. Ese cuento yo no me lo tragu y le dije a mi esposo: Eso de que t tienes, entre comillas, un chichn, no me convence. Pero l dijo: "Piki, ellos son mdicos, ellos saben."

Al regreso de la Unin Sovitica estuvimos en Cuba, en casa de mi amiga Gloria Blanco, una cubana que yo quiero mucho, que es como una hermana para mi y yo le deca: Mira, Gloria, yo no me trago el cuento de que mi esposo tiene un chichn.

Al final se trat en el Hospital Hermanos Ameijeiras; lo atendieron de maravillas y logr vivir un tiempo. Falleci aqu, en la casa, la noche del 30 de agosto de 1991.

Cuando ya se puso muy mal, vinieron unos periodistas y le hicieron un reportaje. Entre las cosas que le preguntaron hubo temas sobre su exilio. Me recuerdo que uno le pregunt cul fue el logro poltico ms grande de todos sus aos de lucha, y el le contest: "Mi mayor logro poltico?, haber encontrado a Piki."


1 Militante sindical y poltico dominicano. A los 17 aos, ingres a trabajar en una fbrica de zapatos e inmediatamente form parte del sindicato. En 1944, junto a un grupo de compaeros, forma el Partido Comunista. Luego de la divisin de ste integra el Partido Socialista Popular. Perseguido por la dictadura de Trujillo, sali al exilio por muchos aos. Regres en 1962. En 1983, junto al conjunto del PSP, pasa a integrar las filas del Partido de la Liberacin Dominicana (PLD). Es miembro de su Comit Central y de la Secretara de Asuntos Obreros del partido. Fue Regidor en Santo Domingo, por el PLD, desde 1986 hasta su muerte, en 1991.

2 Mantenidos.

3 Representacin, teatro.

4 Tienda por departamentos que fue incendiada por elementos contrarrevolucionarios cubanos el 13 de Abril de 1960. En el intento por sofocar las llamas muri la trabajadora F del Valle.

5 Crculo Infantil, pre escolar.

6 Cantante de origen cubano residente en EEUU desde los primeros aos de la Revolucin.

7 Grano comestible similar a la arbeja, al chcharo.

8 Tipo de grano alimenticio similar a una arveja.

9 Partido Revolucionario Dominicano.

10 Onofre Rojas, mdico y esposo de Guadalupe. Yerno de Don Qurico y Doa Piki.

11 Partido de la Liberacin Dominicana.



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