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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2007

Barajas: ocho flashes

Sabino Cuadra Lasarte
Rebelin


1.- El coche bomba de Barajas lo puso ETA. Rompiendo tradiciones, no hubo declaracin previa de que la tregua haba acabado Segn la informacin dada, se utilizaron unos 500/800 kilogramos de explosivos. Por encima de la intencin manifestada de no pretender causar dao humano alguno (tres llamadas previas, una hora de preaviso), es evidente que una explosin de esta potencia, realizada en un lugar normalmente concurrido, conlleva objetivamente la probabilidad de acabar como acab. Cualquier imprevisto, clculo errneo o negligencia sobrevenida puede ocasionar una tragedia. Esto es lo que ocurri. Por ello, al margen de otras consideraciones, la responsabilidad principal por las muertes de los dos ecuatorianos es de ETA.

2.- No exista megafona en la zona donde sucedi la explosin. Que un aeropuerto, en el que ya no se puede introducir ni un simple tubo de pasta dentfrica sin que ste sea detectado y expropiado por la polica, carezca de estas elementales medidas de seguridad es algo incomprensible. Ms an cuando existan cmaras de grabacin en el mismo lugar del atentado. Una de ellas tom imgenes de la furgoneta antes de que sta estallara. O sea, las medidas de seguridad tenan ms que ver con el control de sus usuarios que con su propia seguridad. Hay cmaras para grabarlos, s, pero no megafona para avisarles de posibles peligros. Qu concepcin de la seguridad es sta? Zapatero, en un lapsus, afirm que lo de Barajas haba sido un accidente. Debera explicarse ms. Y Rubalcaba, mucho ms.

3.- ETA rompi el alto el fuego. Digo el alto el fuego, que no el proceso de paz, porque la palabra proceso, segn el Diccionario de la Real Academia, significa accin de ir hacia delante, y en estos meses el PSOE no ha hecho nada de esto, sino todo lo contrario. La aplicacin, tan solo, de la doctrina "Parot", ha supuesto sumar 1500-2000 aos ms de crcel a casi 200 presos y presas. Cuntas vidas humanas supone esto? Smese a ello la condena de De Juana, los procesamientos, fianzas y condenas a dirigentes de Batasuna y Askatasuna, la prohibicin continuada de manifestaciones y todo tipo de actos de la izquierda abertzale, etc, y, para guinda, el Gobierno va y se jacta de haber hecho menos que el del PP en la anterior tregua, lo cual era cierto. A la provocacin de los hechos se suma la pblica mofa Qu se buscaba con ello?

4.- El atentado, segn parece, tena como objetivo forzar al PSOE a asumir los compromisos acordados y retomar la va de la negociacin. A da de hoy, es difcil saber si sus efectos van a ser esos, los contrarios, o cuarto y mitad de cada. De todos modos, el atentado va a afectar a bastantes ms mbitos, ya que el mundo de la poltica es un ecosistema en el que todo est relacionado. La onda expansiva de Barajas ha llegado a distintos sectores y grupos que en los ltimos aos haban comenzado a levantar de nuevo, pacientemente, el castillo de naipes del proceso, o a apoyarlo con simpata. Algunos no quieren jugar ms a esto. Otros sern ahora meros espectadores. Mal resultado ste para los tiempos que corren, especialmente en Nafarroa.

5.- Tras la muerte de los dos ecuatorianos, las dolidas declaraciones del PSOE y el PP sonaban a hueco. Que estos partidos, mximos responsables de una poltica de inmigracin que est sembrando de cadveres el Mediterrneo y el Atlntico; mximos impulsores de una poltica neoliberal y de apoyo a unas multinacionales que expulsan a patadas de sus pases a millones de personas en el intento de realizar una segunda conquista de Amrica; que estos partidos aspavienten ahora su pesar por las muertes de Carlos y Diego Armando, es algo que clama al cielo. Para cundo unas fotos de un ministro con los familiares de los ahogados en el Estrecho, o de los asfixiados en esos trailer-atades en los que viajan Para cuando la consideracin de vctimas del terrorismo para todos los muertos matados por la Ley de Extranjera?

6.- La concentracin de Iruea, convocada por FAIN (Federacin de Asociaciones de Inmigrantes de Navarra) bati rcord de apoyos. All estuvo todo el arco parlamentario -UPN, CDN, PSN, IU, EA, PNV y Aralar-, adems de Na-Bai y Batzarre, adems del grueso de fuerzas sindicales UGT, ELA, CC.OO., ESK, CGT, EILAS-, y diversos grupos sociales. Luego, la prensa, cual si fuera un apartado sanferminero, nos dio prolija relacin de los polticos, jueces, sindicalistas, empresarios y dems personalidades asistentes. Sin embargo, a pesar de tan amplio apoyo, la concentracin reuni solamente a 2000 personas. Muy poco, evidentemente. Por ello, es obligado preguntar: por qu no acudieron bastantes miles ms de los militantes, delegados, afiliados y votantes de esos grupos? Se olieron, acaso, que en el apoyo dado por sus grupos haba mucho ms de marketing que de solidaridad real?

7.- Las reacciones habidas en los grupos de inmigrantes demuestran un grado de madurez poltica bastante mayor que la demostrada por gran parte de los polticos. As, tras expresar sus condenas al atentado, la asociacin de inmigrantes ecuatorianos Rumaahui, de la Comunidad Valenciana, lugar en el que resida uno de los dos muertos, se pronunci tambin a favor de la paz y por el derecho a la libre autodeterminacin de todos los pueblos. La propia FAIN, en el acto de Iruea, expres en su comunicado su solidaridad con todas las personas que han sufrido las consecuencias de cualquier (esta ltima palabra fue suprimida en la crnica de ms de un medio) tipo de violencia. Y es que, para expertos en violencia poltica, social, econmica -, y en saber del uso rastrero de la lucha antiterrorista, nadie mejor que los inmigrantes.

8.- Y hacia delante, qu?. En mi opinin, para volver a levantar el castillo de naipes haran falta, cuando menos, tres cosas. Primero, que el Gobierno d pasos firmes en tres direcciones: la normalizacin democrtica, la normalizacin penitenciaria y, por ltimo, la apuesta por una poltica real de dilogo y negociacin. Segundo, por parte de ETA, aclarar el jeroglfico de su ltimo comunicado, relativo a su actual alto el fuego intermitente, y garantizar que este sea indubitado y realmente permanente a lo largo de todo el proceso. Tercero, ste no debe ser algo limitado ni dependiente de reuniones y acuerdos por las alturas. Si se quiere que el proceso pueda arribar a buen puerto, es completamente necesaria la participacin en el mismo de todo tipo de sectores polticos y sociales (sindicales, sociales, culturales,), aportando cada cual sus propias ideas y generando sus propias iniciativas. A ver si hay suerte esta vez.



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