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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2007

La multinacional Rasfer suministr por error a la Seguridad Social una partida de un peligroso agente txico
Una empresa espaola vendi una sustancia que ha causado ms de 50 muertos en Panam

stor Daz Simn
Diagonal

Graves irregularidades en la gestin de un cargamento de productos farmacuticos generan medio millar de afectados en el pas centroamericano. La justicia busca depurar responsabilidades entre los actores implicados.


Al comienzo del ltimo otoo se declar en Panam una alerta epidemiolgica por un aumento inusual de las muertes entre pacientes aquejados de Sndrome Parlisis e Insuficiencia Renal Aguda (SIPRA). En poco tiempo los decesos crecieron hasta la veintena, lo que forz al Gobierno del presidente Martn Torrijos a actuar. En el proceso de investigacin subsiguiente fueron identificados cuatro medicamentos fabricados y distribuidos por la Caja del Seguro Social (CSS) panamea, substancias que resultaron estar basadas en dietilenglicol (abreviado DEG, un compuesto orgnico de gran toxicidad) en lugar de en glicerina, como debiera haber sido.

Agentes sociales implicados denunciaron que la pretensin de obtener el mximo beneficio de una transaccin sanitaria que deba haber estado protegida y supervisada de cerca motiv un mtodo de aprovisionamiento plagado de intermediarios con responsabilidades mnimas ante una crisis sanitaria de estas dimensiones.

Los destinatarios de estos compuestos eran por lo general enfermos aquejados de problemas de hipertensin, diabetes e insuficiencia renal, con edades comprendidas entre los 40 y 80 aos. Es decir, consumidores habituales de grandes cantidades de medicamentos diferentes con organismos debilitados por la enfermedad y su terapia, que vieron cmo se agravaban sus cuadros con fiebre, diarrea y parlisis durante su estancia en la clnica.

Secuencia de los hechos


En 2003 la CSS, una institucin pblica panamea de carcter sanitario, encarg a uno de sus contratistas habituales, Medicom S.A., la importacin de una partida de glicerina para fabricar en sus laboratorios una serie de medicamentos genricos de uso comn. Medicom encarg el producto a Rasfer S.A., una empresa del sector qumico-farmacutico basada en Barcelona desde 1973, que a su vez se dirigi a la corporacin china CNSC para conseguir un lote que result ser DEG puro.

Todo ello pas desapercibido hasta que un nmero anormal de pacientes de la CSS comenzara a fallecer en otoo de 2006 vctimas de un SIPRA con complicaciones toxicolgicas sospechosas. Una investigacin oficial llevada a cabo para justificar la presencia de una sintomatologa tan atpica como la descrita llev a las autoridades hasta los propios laboratorios de la CSS. sta se apresur a denunciar a su proveedora Medicom, cuyo presidente fue acusado de manipular las fechas de caducidad de la partida, as como a varios funcionarios de la CSS, acusados de irregularidades, negligencia y corrupcin.

La pelota judicial acab en el tejado de Rasfer S.A. por haber suministrado una sustancia txica fuera de cualquier control, aunque la denuncia fue cursada por Medicom y no por la CSS, que centr sus esfuerzos en obtener un castigo ejemplar de cara a su poblacin, antes de exigir responsabilidades en profundidad. Rasfer mantiene que su partida de glicerina zarp en buen estado, lo cual resulta difcil de probar o desmentir ya que no se realiz control alguno sobre la mercanca.

Problemas derivados


El DEG es un derivado incoloro e inodoro del alcohol, de difcil deteccin salvo utilizando una cromatografa de gases, procedimiento caro y de raro acceso en pases en desarrollo. Estas caractersticas lo identifican como una sustancia protagonista en sucesos de este tipo a lo largo de la historia. Sin embargo, su uso legtimo est limitado al mbito industrial, generalmente como anticongelante, lquido de frenos, disolvente o humidificador de cigarrillos.

De los hechos acaecidos en Panam se desprenden dos problemas que afectan a los sistemas sanitarios de pases econmicamente similares y, en ltima instancia y definitivamente, a su poblacin. En primer lugar, el actual sistema mercantil fomenta el uso de infinidad de intermediarios cuando se trata de exportar materias primas de ultramar a un coste razonable. En este contexto, cuanto mayor es el nmero de agentes implicados en una transaccin, ms difcil resulta rastrear el protagonismo de cada uno a la hora de determinar responsabilidades.

El otro problema que emerge apunta tambin a la pretensin de ahorrar costes en asuntos de salud pblica; ya un gran nmero de proveedores de sustancias farmacuticas (normalmente los ms econmicos) han sido sealados por la OMS por introducir grandes partidas de productos falsos o dainos en el mercado internacional. Los pases en vas de desarrollo suelen ser los ms perjudicados por estas prcticas, con un 25% de falsificaciones farmacuticas estimadas por esta institucin, llegando hasta un 50% en ocasiones.

Esta circunstancia, aadida a la falta de medios tcnicos de diversos pases o su falta de voluntad de realizar los costosos controles de calidad, pone en una situacin de desproteccin permanente a los usuarios de los sistemas clnicos de pases empobrecidos. Este ltimo punto cobra gran importancia en el memorando girado a todas las autoridades implicadas por Pablo Sols, director nacional de Farmacia y Drogas del Ministerio de Salud panameo.

Al cierre de esta edicin el Gobierno panameo reconoce 50 muertos por intoxicacin con DEG y los familiares de los afectados reclaman 30 ms; el fiscal del caso investiga 250 casos con una relacin probable con el suceso y el nmero de afectados alcanza ya el medio millar. Asimismo, Rasfer S.A. y Medicom S.A. se enfrentan a sendos procesos civiles para depurar sus responsabilidades. La CSS y el Gobierno de Torrijos tambin se han visto afectados por la ola de desconfianza e indignacin provocada, aunque no se han emprendido acciones legales o ciudadanas contra ellos.


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