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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2007

Radiografa de los "aos de plomo" en Argentina
Triple A, terror parapolicial en democracia

Roberto Montoya
El Mundo

La organizacin ultraderechista recrudeci sus crmenes con "Isabelita", aunque ya actuaba bajo el Gobierno de Pern



De 1966 a 1973 Argentina sufri una nueva dictadura militar, una de las muchas vividas en su corta vida como pas independiente, la que encabez el general Juan Carlos Ongana para acabar con el Gobierno democrtico de Arturo Humberto Illia, del partido Unin Cvica Radical.

El Gobierno militar cancel la Constitucin, cerr el Parlamento, prohibi los partidos polticos, intervino las universidades provocando la renuncia masiva de sus autoridades y profesores; derog conquistas laborales y hasta derechos de los inquilinos; se prohibieron publicaciones. La dictadura encontr cada vez ms resistencia callejera. Nuevos movimientos radicales comenzaron a desbordar a los partidos tradicionales. El Ejrcito reprimi a tiros movilizaciones estudiantiles y obreras y con ello slo logr que la respuesta fuera cada vez ms organizada y ms contundente. Aparecieron los primeros grupos armados de distinto signo, de izquierda, influidos por la Revolucin cubana, y en las propias filas del peronismo. Surgieron con fuerza sacerdotes enrolados en la teologa de la liberacin.

A pesar de la represin de ese momento, durante los siete aos de dictadura, las vctimas del terrorismo de Estado no representaron ni la dcima parte de las producidas en los tres aos que transcurrieron, bajo distintos gobiernos peronistas democrticos, entre su triunfo electoral el 11 de marzo de 1973 y el 24 de marzo de 1976, en que Isabelita fue derrocada por el golpe de Estado encabezado por el general Videla. Este instaurara a su vez, hasta 1983, la dictadura ms terrible padecida por Argentina en toda su Historia.

Durante los siete aos de resistencia a la dictadura de Ongana, Levingston y Lanusse, los tres generales que se sucedieron en el poder, en las filas del Partido Justicialista (PJ, peronista), se sufrieron importantes fracturas internas, que no habran de cesar hasta el da de hoy. La poderosa Central General de Trabajadores (CGT), controlada por la tradicional burocracia sindical peronista, pieza clave del PJ, sufri una escisin, de la que surgi una corriente independiente, la CGT de los Argentinos, a la que se afiliaron un grupo de sindicatos, acosados por la burocracia y sus matones.

Sectores de la influyente Juventud Peronista, con ramas barriales, estudiantiles y universitarias, conformaron igualmente una nueva tendencia crtica al aparato del PJ, surgiendo tambin dentro del peronismo grupos armados, como FAP y Montoneros. Esta ltima organizacin se fij entre sus blancos, por un lado, ejecutar a la principal cabeza visible del golpe militar que en 1955 haba derrocado a Pern, el general Pedro Eugenio Aramburu. Por otro, ejecutar a algunos de los principales lderes de la burocracia sindical, como Jos Rucci y Augusto Vandor, lo que convirti ya la lucha interna en una batalla campal abierta entre los aparatos armados del ala izquierda y de la ultraderecha del PJ.

Ambas intentaban gozar de la simpata de Pern, pero ste, como gran Bonaparte, trataba durante algn tiempo todava, evitar la desunin y daba palmadas en la espalda a unos y otros, ya enemigos a muerte. Pern design para las elecciones del 11 de marzo de 1973 a su delegado, el odontlogo Hctor Cmpora, dado que el general Lanusse mantena la proscripcin sobre l. Cmpora asumi el 25 de mayo y la presin de un milln de personas en la cntrica Plaza de Mayo lo decidi a amnistiar adelantadamente a los presos polticos. Das despus restableci las relaciones con Cuba y adopt otras medidas que demostraran que era el ala izquierda peronista la que ms influencia ejerca sobre l. Sus das estaban contados. Todo cambiara a partir de la matanza de Ezeiza.

El 20 de junio de 1973 era el da fijado para la vuelta definitiva de Pern al pas (despus de una visita de un mes en noviembre de 1972), y desde el 25 de mayo en que asumi Cmpora ambas alas del peronismo intentaban ganar terreno y mostrar ante el general su poder y capacidad de movilizacin, para ser adoptados como los favoritos.

La Juventud Peronista, Montoneros, los sindicatos y otras fuerzas de la izquierda peronista movilizaron a miles de personas de todos sus frentes, que llegaron organizados en columnas a los campos de alrededor del aeropuerto internacional de Ezeiza, donde se haba montado el palco para el acto de recepcin de Pern.

Por su lado, la burocracia sindical moviliz a su gente, pero sobre todas las cosas, la preocupacin principal del aparato no era fundamentalmente el ganar en nmero a sus adversarios, sino impedir que estos se acercaran al palco y que tuvieran protagonismo. Para ello se concentr en el lugar a buena parte del dispositivo armado con que ya contaban desde haca tiempo para sus atentados y asesinatos. Tiempo despus tomaran forma ms organizada, bajo la sigla de Alianza Anticomunista Argentina (AAA, o Triple A), al llegar el Brujo Lpez Rega a ser ministro de Bienestar Social. Decenas de francotiradores escondidos en rboles y lugares estratgicos recibieron a tiros a las columnas que llegaban, lo que hizo que en cuestin de minutos el lugar se convirtiera en un infierno, con cientos de miles de personas sin escapatoria, bajo una lluvia de tiros. Hubo cerca de 15 muertos y 350 heridos. Pern nunca lleg al palco, el acto se suspendi. El 13 de julio le retir su apoyo a Cmpora y ste dimiti. Hubo nuevas elecciones donde ya se present el propio Pern, ganando con el 60% de los votos.

Desde el balcn de la Casa Rosada (sede presidencial) Pern, flanqueado por Isabelita y Lpez Rega, termin por fin el 1 de mayo de 1974 con su ambigedad, y ante la multitud reunida en la Plaza de Mayo, con las distintas familias peronistas presentes, trat de estpidos e imberbes a Montoneros. Estos optaron por retirarse con las miles de personas con las que haban llegado al lugar estructuradas en columnas.

La ultraderecha peronista se sinti ya a partir de ese momento totalmente legitimada para usar todos los medios, no slo paramilitares sino tambin oficiales, para acabar con sus adversarios internos, al igual que con todas las otras fuerzas de izquierda no peronistas y con cualquier opositor en general. Activistas barriales, estudiantiles, periodistas, profesores, artistas, sindicalistas crticos, polticos de la oposicin, abogados, jueces, y un sinfn de personas, adems de los miembros de los variados grupos guerrilleros existentes, se convirtieron en objetivo de sus ataques.

Si bien los atentados y asesinatos de la ultraderecha peronista se recrudecieron al morir Pern el 1 de julio de 1974 y asumir la Presidencia Isabelita, ganando en influencia Lpez Rega, el proceso fue en realidad gradual y estuvo presente desde mediados de 1973. En el propio palco de Ezeiza esgriman pblicamente sus armas hombres como el comandante de la Gendarmera Pedro Antonio Menta (que aos despus reapareca con militares carapintadas); y otros suboficiales y oficiales, en activo o retirados de ese cuerpo (una suerte de Guardia Civil), como Gondra o Corres, o de otros sectores, como Ahumada o Corvaln, o uno de los grandes organizadores de la matanza, el teniente coronel Osinde.

Ya estaban en esa poca, incluso antes del 20 de junio de 1973 haciendo de las suyas, mucho antes de que llegara Isabelita al poder, siniestros personajes como el subcomisario Juan Ramn Morales o el subinspector Rodolfo Almirn. Ambos, asociados al delincuente Miguel Prieto, El loco, haban sido dados de baja de la Polica Federal deshonrosamente por trata de blancas, trfico de drogas y robos, pero fueron recuperados como mercenarios del aparato armado del PJ y luego de la Triple A.

Muchas de las armas utilizadas por estos comandos provenan de la propia Polica, Gendarmera, Prefectura o Ejrcito, al igual que los vehculos que utilizaban o eran comprados con fondos gubernamentales, especialmente los del Ministerio de Bienestar Social, dirigido por Lpez Rega. Una persona poda ser secuestrada por la Triple A y poda aparecer tanto en el stano de la sede de algn sindicato, en el calabozo de una comisara, o en los de la entonces temible Coordinacin Federal (polica poltica) de la calle Moreno 1417 de Buenos Aires o en centros de alguno de los servicios de Inteligencia.

Los 30 meses ms duros de violencia de la Triple A, los que van de octubre de 1973 hasta marzo de 1976, hicieron creer a millones de argentinos que no podran vivir ms terror que aquel, sin imaginar que el horror se poda superar y que se superara holgadamente tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.

Mil muertos en 30 meses de existencia

El hecho de que la estructura 'oficial', los llamados cuerpos de seguridad, especialmente la polica, servicios de Inteligencia y en un grado cada vez mayor en la ltima etapa del Gobierno de 'Isabelita' tambin las Fuerzas Armadas, participaran abiertamente en una represin brutal, sin respeto a ninguna ley, a pesar de estar formalmente bajo una democracia, ha dificultado siempre el cmputo de vctimas mortales de la Triple A.

El trabajo ms serio es el realizado por el coronel espaol Prudencio Garca Martnez de Murgua, un especialista en sociologa militar, asesor en numerosas misiones de paz de la ONU, quien en una exhaustiva investigacin de aos sobre el caso argentino, ha logrado calcular en casi 1.000 los crmenes atribuibles a la Triple A y grupos afines, entre octubre de 1973 y marzo de 1976. Garca recuenta separadamente las entre 450 y 515 muertes provocadas por las Fuerzas Armadas slo durante el ao 1975. Ms de la mitad de esas muertes se produjeron precisamente tras los decretos por los cuales el Gobierno de Mara Estela Martnez de Pern orden al Ejrcito para aniquilar el accionar de los grupos subversivos, uno de los motivos de la causa por la cual el juez Acosta orden su detencin.



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