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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-01-2007

La campaa del PP contra la mezquita de Badalona

Abdennur Prado
Rebelin



Desde hace aos asistimos a la creacin de grupos de vecinos contra la instalacin de lugares de culto musulmanes. Son conocidos los casos de Premi de Mar, Reus, Almera, Santa Coloma, Murcia, Sevilla En la mayora de estos casos los ayuntamientos han acabado cediendo a las presiones y los musulmanes se han quedado sin mezquitas. En el mejor de los casos las mezquitas se han visto relegadas a zonas industriales alejadas de la vida cotidiana de los fieles, y esto en una religin que establece cinco oraciones diarias, entre el alba y el ocaso.

Todo esto es suficientemente grave como para que las autoridades intervengan, para que todos los sectores que consideren la libertad religiosa como un bien se posicionen. Son necesarias medidas firmes para acabar con esta lacra, con la impunidad con la que actan plataformas de vecinos que se apoyan en ideas abiertamente xenfobas. La libertad religiosa est siendo vulnerada de forma manifiesta, con el empujando a un sector de la poblacin a una situacin de marginalidad.

Existe sin embargo una diferencia sustancial entre todos estos casos y el que ahora nos ocupa. La recogida de firmas organizada por el PP contra la mezquita de Badalona es de una gravedad extrema. Esta es la primera vez que una fuerza poltica con representacin parlamentaria respalda activamente esta clase de campaas, en las cuales la islamofobia es un elemento dominante.

Los argumentos ofrecidos por el Partido Popular de Badalona son meras excusas. Segn afirman, estn a favor de la libertad religiosa, pero no de la cesin de espacios pblicos para la construccin de templos. Esto es una falacia. El ordenamiento jurdico actual prev que los planes urbansticos municipales reserven zonas para equipamientos religiosos, y esta es una prctica habitual en los ayuntamientos, incluidos los del PP.

La hipocresa del PP en este punto salta a la vista. Hace seis meses el Ayuntamiento de Sesea, a peticin del PP, ha decidido regalar una parcela de 17.639 m al Arzobispado de Toledo, para la construccin de un complejo parroquial con templo, casas para sacerdotes, salones parroquiales, etc. Este no es un caso aislado. Hace pocos aos fue cedido un terreno del mismo barrio de Montigal para la construccin de una parroquia, sin protestas ni recogidas de firmas del PP. Se invoca el laicismo solo cuando se trata de vulnerar los derechos de los musulmanes.

La comunidad musulmana de Badalona requiere de una mezquita en condiciones. En los ltimos aos hemos visto como se cerraban dos lugares de culto. Desde el Ayuntamiento se alega la falta de permisos o de condiciones de seguridad. No queremos entrar ahora en estos casos. Lo que si podemos afirmar es que el Ayuntamiento que cerr esos lugares de culto tiene la obligacin de buscar alternativas. Los musulmanes de Badalona llevan ya aos en esta situacin lmite, y en el momento en el cual se perfilaba una solucin, el PP ha puesto la estocada.

Es evidente que al PP no le importa lo ms mnimo que los musulmanes de Badalona no tengan un sitio para celebrar sus oraciones colectivas. Y debera importarle. El PP, como el resto de las fuerzas polticas presentes en el Ayuntamiento, debera preocuparse por hallar una solucin viable a esta situacin de vulneracin de la libertad religiosa. Pero lo que ha hecho es justo lo contrario: tratar de boicotear una solucin pactada por el equipo de gobierno, con fines electoralistas.

Creemos que es un deber cvico de los polticos y de la gente de bien en general el favorecer la convivencia, limar asperezas entre los distintos colectivos, y colaborar en la bsqueda de soluciones razonadas. Un partido que aspira a gobernar no puede hacerlo apoyndose en la demonizacin de todo un colectivo. Esto significa el suicidio de la democracia.

La gravedad de lo sucedido en Badalona no puede ser pasada por alto. Una recogida de firmas de estas caractersticas tiene un efecto corrosivo. Favorece el clima de fractura social y enfrentamiento ciudadano. El eslogan utilizado (No a la construccin de una mezquita en terreno pblico), contiene un llamamiento a la discriminacin por motivos religiosos. Se imaginan al PP haciendo campaa con el lema No a la construccin de una Iglesia en terreno pblico?

Parece que ahora a los musulmanes no nos queda ni tan siquiera la posibilidad de realizar nuestras oraciones en polgonos industriales. Incluso esta solucin, que ya es el colmo de la desintegracin social, es tratada como una concesin a los moros. En todo esto no solo los que gritan, sino tambin los que callan son culpables. Dnde estn todos esos polticos que nos venden la idea de una Catalua plural y tolerante? Dnde estn nuestros lderes del dilogo interreligioso? Dnde estn las asociaciones de cristianos de base? Cul es la posicin del Arzobispo de Barcelona? Dnde estn las ONG anti-racismo? Qu tienen que decir, unos y otros, al respecto?

La falta de cultura democrtica en Espaa es desoladora. Es extremadamente grave el hecho de que un partido democrtico haga campaa contra el ejercicio de un derecho fundamental de un colectivo religioso, utilizando la islamofobia latente en nuestra sociedad para ganar votos. Esto, en Europa, slo lo hacen los partidos de extrema derecha.

* Abdennur Prado es Presidente de la Junta Islmica Catalana

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