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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-01-2007

La tentacin fascista de Maurice Blanchot

Nicols Gonzlez Varela
Mosca Cojonera


Blanchot, el oscuro: Maurice Blanchot es indudablemente uno de los ensayistas y literatos ms fascinantes de la posguerra. Tanto como crtico literario en sus contribuciones a las ms prestigiosas revistas de lettres contemporneas, ha ejercido una funcin canonizadora sobre la literatura contempornea. No slo eso: la importancia de Blanchot ha excedido y desbordado la mera teora literaria: ya sea por su propio discurso literario o por la naturaleza filosfica de sus reflexiones, Blanchot a generado sin proponrselo? una corriente de pensamiento desde los aos '50 de larga influencia. Barthes, Bataille, Derrida, De Man o Foucault no han ocultado el impacto blanchotienne en sus obras. El filsofo Jacques Derrida, el da de la incineracin de sus restos deca gravemente: "Un hombre del que admiro tanto la fuerza de exposicin, en el pensamiento y en la vida, como la fuerza de retirarse, el pudor ejemplar, una discrecin nica en estos tiempos. Que le mantuvo siempre lejos, deliberadamente, por principio tico y poltico, de todos los rumores y de todas las escenas, de todas las tentaciones y de todas las seducciones de la cultura, de todo lo que nos urge y precipita hacia la inmediatez de los medios de comunicacin, de la prensa, de la fotografa y de las pantallas." Pero su importancia terica se contrapone a un hombre misterioso, un escritor invisible. Aparentemente, segn los hagigrafos, es un caso de hombre invisible, que ha decidido llevar una existencia annima, en un retiro de soledad essentielle. Su obra es como su vida: externa, silenciosa, no coincide con ninguno de los movimientos de la posguerra, ni con el existencialismo, ni con el estructuralismo, ni con el postestructuralismo. La lectura de su obra conocida y publicada contribuye todava ms a este halo misterioso: un lector corriente la encontrar aparentemente simple pero oscura, con un style denso, opaco, casi inaccesible (incluso para los estndares de la industria filosfica parisina). Deliberadamente Blanchot provoca en el lector falsos pasos, hacia atrs o hacia delante, en busca de una comprensin que no existe. Su lenguaje intenta independizarse de las cosas, ser lenguaje desnudo, extrao a toda matriz o a todo servicio. Muchos intento de comprender su obra (repetimos: su obra literaria ms o menos consagrada), han terminado en fracaso debido a esta evanescencia perfectamente buscada y lograda. Resulta imposible relacionar obra y mundo histrico, una obra que parece estar ausente de lo contemporneo. Pero que sucede si intentamos lo contrario, interrogar a Blanchot, no ya desde su consagracin sino desde sus inicios e invertir la frmula. Si la literatura en trminos de Blanchot es el lugar de la experiencia original, busquemos los orgenes de la obra. Situar a Blanchot en sus inicios, en sus dudas, en sus elecciones tericas, en su lento transformarse, para intentar descubrir las bases en que reposa la arquitectura de su ouvre. La reflexin ya no es un programa mitolgico para comprobar el origen de la obra como experiencia imposible, sino ms bien la ms modesta tarea de cmo aparece y se elabora una reflexin poltica sobre la literatura. O cmo se elabora literatura desde el compromiso poltico. Silencio y neutralidad de la palabra literaria como problemtica ideolgica. Uno de los peligros que nos acechan es el llamado "Vichy Syndrome". De qu se trata? Su nombre se debe al gobierno de Vichy, establecido en 1940 en la parte de Francia ocupada, y que no slo colabor ampliamente con el esfuerzo nazi, sino intent un fascismo a la francesa, autctono y bien galo. Como nos lo recuerda el autor del mejor libro sobre el rgimen de Vichy, Rousso, el sndrome de Vichy consiste en un sistema heterogneo de sntomas, de manifestaciones, en particular en la vida poltica, social y cultural de Francia, que revelan la existencia de un enorme traumatismo generado por la Ocupacin nazi entre 1940 y 1945, particularmente ligado a las divisiones internas, a los alineamientos polticos con respecto al invasor, traumatismo que se ha mantenido, e incluso se ha desarrollado y perfeccionado, mucho despus del fin de la guerra. Como Rousso argumenta, este sndrome colectivo, en algunos casos promovido y generado desde el estado (la V repblica gaullista), ha producido que los conflictos abiertos en esos aos continen sin conclusin y que los propios franceses no se hayan reconciliado con su propia historia. Ha sido una poltica estatal "desconstruir" la colaboracin francesa con el nacionalsocialismo El caso Blanchot es uno de los mejores ejemplos del sndrome de Vichy, quiz paradigmtico. Como seala un estudioso de Blanchot "es simplemente deshonesto adular piadosamente la dimensin de lo heterogneo en los escritos de uno de los ms grandes escritores del siglo borrando totalmente el fragmento ms indigerible de su obra".

Revolucin de la derecha: durante los aos '30 en Francia Maurice Blanchot fue, antes que nada, un intelectual comprometido, radicalmente engag. Inimaginable si uno considera sus posiciones terico-prcticas o sus discusiones contra Sartre de la posguerra. Impensable para la mayora de sus admiradores de la escritura "pura", ausente, de los mrgenes. Un contraste cegador entre el esteta del silencio, el littratteur construido despus de 1945 que pocos pueden imaginar. A modo de ejemplo, dar dos, un reciente bigrafo de Blanchot, Pierre Mesnard, en su libro "Maurice Blanchot: Le sujet de l'engagement" , define al escritor como "novelista y crtico, nacido en 1907, su vida fue devotamente entregada a la literatura", y segn el autor si bien coquete con la extrema derecha en 1938 ingres en la literatura pura; en espaol, en especial el ao de su muerte, aparecieron diversos homenajes autctonos en el mundo espaol, la mayora pequeas pginas miserables de hagiografa, "copy&paste" y culto al terico de la decepcin, textos cercanos al extravo, como cuando un comentarista poco avispado nos previene que "al revs de sus ensayos, su obra narrativa es prcticamente desconocida en nuestra lengua". Justamente lo poco conocido de Blanchot son sus ensayos, en especial aquellos que escribi entre 1930 y 1945, eminentemente polticos, y que suman la impresionante cifra de doscientos, muchos nunca republicados o traducidos al espaol. Otro comentarista lo llama el "maldito ilustrado" y aunque menciona sus artculos en la prensa chauvinista, todo queda como un accidente en la gran ruta del ser literario. Retrospectivamente podemos decir que si Blanchot estaba comprometido con su tiempo, lo estaba del lado equivocado: su escritura y su talento se pusieron al servicio de un arco rocambolesco de revistas y diarios de la extrema droite francesa. Blanchot era, sin lugar a dudas, un activista de la nueva derecha y violento idelogo antirrepublicano. Participaba personalmente como militante en los grupos de disidentes maurrasianos (discipulos crticos de Charles Maurras, el fundador de la Action Franaise ). Y su pluma se puso al servicio de un variopinto nmero de revistas y rganos protofascistas. Todas estas publicaciones pertenecan a la corriente conocida como Jeune Droite, que critican a los maurrasianos su inmovilismo, su aceptacin del marco de lucha poltica liberal, su legalismo y falta de accin concreta. Es la deriva fascista de la Action Franaise, con una mezcla ideolgica de neotradicionalismo, antimaterialismo y personalismo catlico integrista. Se pueden distinguir dos grandes agrupaciones de los jeunesses: 1) Las cobijadas bajo el liderazgo de Jean-Pierre Maxence, que editaban revistas como "Les Cahiers", "La Revue Franaise" y la furibunda antijuda "L'Insurg"; 2) Y la troika de Robert Brasillach , Thierry Maulnier, Jean de Fabrgues, que editaban "Je suis partout", " La Revue universelle", "Raction", "1933" (luego "1934"), "Combat" (con Pierre Drieu la Rochelle), "La Revue du sicle", "Civilisation" y " A l'assaut", entre otras.

La ideologa y la importancia de estos grupos y revistas es difcil de calibrar, pero todos tenan algunos denominadores en comn con el amplio espectro del "modernismo reaccionario": anti-democracia, anti-igualitarismo, anticomunismo, corporativismo neomedieval, crtica de los derechos del hombre y de las libertades civiles, anti-universalismo, racismo. A los ojos de estos crculos por ms de un siglo las "ideas de 1789" haban sido responsables de la decadencia de la nacin francesa, de su integridad, honor y virilidad. A la crisis econmica de 1929, se le sum el ascenso del nacionalsocialismo, la consolidacin de Mussolini y la ascensin de las izquierdas en Espaa y Francia con los frentes populares. Francia se dividi, y el polo de la extrema derecha se movi hacia el golpe militar y la insurreccin. Paradjicamente, mientras la izquierda institucional representaba la defensa de la legalidad democrtica burguesa, la derecha protofascista se haca insurreccional y antisistema. Como Blanchot escriba en Le Rempart en el artculo "Quand l'Etat est revolutionnaire" (24 de abril de 1934), en el contexto de un intento de golpe de estado derechista fallido: "Hoy los signos de crisis poltica general estn en todas partes. Despus de haber vivido por muchos aos con el sentimiento de orden y seguridad nos encontramos enfrentados con una delegacin de los intereses privados guardados celosamente por sus representantes: no hay estado a la izquierda".

Derivas fascistas: "No es fcil escribir sobre Maurice Blanchot", recordaba su amigo el filsofo Emmanuel Lvinas, y saba por qu. Lvinas conoca el viaje sin retorno de Blanchot al fascismo? Los primeros artculos del joven Blanchot datan de 1931, aparentemente son literarios. "Mahatma Gandhi", el primero, fue publicado en el ltimo nmero de una revista marginal, "Cahiers de littrature et de philosophie", editada por estudiantes catlicos reaccionarios, aunque se reclamaban "cristianos revolucionarios". La idea blanchotiana es que la renovacin espiritual europea, comparndola con la de la India en rebelin, slo puede realizarse como una empresa de "purification nationale". El editor de la revista es un seminarista apasionado y fantico de Maurras, ya lo nombramos, Jean-Pierre Maxence (por cierto: reciclado en la industria editorial francesa omitiendo su pasado); la ideologa tiene mucho de la teologa de Maritain y en ella se mezclan artculos literarios con conclusiones bien polticas. Se pueden leer artculos de Maritain, Bernanos, Chesterton, Marcel, Eliot, Jacob, Supervielle, incluso un monogrfico dedicado a antimoderno Charles Pguy (una de las fuentes del fascismo, segn palabras del mismo Mussolini). Al inicio de los aos '30 el discurso blanchotiano es una crtica literaria y cultural que se transforma progresivamente en pensamiento poltico y en llamada a la accin, a tal punto que lo literario queda eclipsado por lo poltico. Blanchot cree que la crtica literaria debe tener siempre un juicio de valor, esencialmente antimarxista y nationaliste. Todos los bigrafos y hagigrafos coinciden en que existe un punto de ruptura entre los aos 1931 y 1933: si en los primeros aos de la dcada se mezclan artculos de crtica literaria con corolarios polticos ms o menos solapados, ya en 1933 Blanchot se transforma en un escritor poltico puro y duro. Se trata de una radicalizacin y politizacin extrema de toda Francia, se dira epocal, los prolegmenos de una verdadera guerra civil encubierta, pero la de Blanchot en especial refleja casi sismogrficamente la evolucin de la "Jeune Droite" en particular. El cambio radical fue la coyuntura histrica de 1932, ao fatal en lo econmico (llegan los efectos del crack del '29 a toda Europa) y poltico (las izquierdas se unifican en un Bloc des gauches , un experimento poltico indito y estn al borde de conquistar el poder por medios pacficos). Blanchot declama contra la perspectiva demonaca, no slo del liberalismo, sino del previsible triunfo del Front Populaire liderado por el judo bolchevique Leon Blum. Negativamente habla de la necesidad de un renaissance poltico, contra el individualismo burgus, contra la decadencia democrtica, "fille du nombre et de la quantit", denuncia el estatismo y la lucha de clases. A su vez defiende la soberana monrquica (el principo de gobierno decisionista de una sola cabeza), la sumisin de nuestra vida a un "bien comn" corporativo (el orden catlico integrista y su utopa comunitaria). Si Maurras y la vieja guardia se basaban en la filosofa poltica del neotomismo, la "Jeune Droite" se basa en la fenomenologa existencial de Martin Heidegger y en las conclusiones polticas derivadas de su libro de 1927, "Ser y Tiempo" (Sein und Zeit). Ya en aquellos aos la mentalidad protofascista francesa sacaba las conclusiones ms reaccionarias de la filosofa heideggeriana sin problemas. El discurso revolucionario de Blanchot tendr una estructura paralela a la forma de las crticas literarias que luego se condesaran en su obra "Faux Pas" (1943), netamente antimodernista (como por ejemplo, al rechazar la claridad como cualidad adecuada para evaluar la perfeccin de la literatura francesa) y nacionalista (como por ejemplo, en un artculo sobre el crtico alemn Curtius, al defender la especificidad francesa en los temas psicolgicos del hombre y al defender una idea de hombre, no isol et abstrait, sino la personne vivante, el hombre-en-el-mundo, en su relacin ms ontolgica con la sangre y la tierra). Ya en esos aos aparece una de las ideas fundamentales de la concepcin literaria blanchotiana: la creacin literaria exige la transformacin de lo accidental en un orden y armona necesarios. La literatura verdadera realiza lharmonie concrte, entre lo puro y lo esencial y una accin real que cumple el destino de una persona existente. En sus artculos en Le Rempart, Blanchot polemiza agriamente contra la "inhumana Declaracin de los Derechos del Hombre", contra la "Ide 1789", es decir, todos los ideales de la revolucin francesa, que desde su punto de vista habra redefinido desastrosamente el concepto de libertad, descontextualizada de sus antecedentes histricos, liberada de las relaciones naturales (no es otra cosa que la crtica de Burke y De Maestre reciclada). La nica solucin al desencantado y disfuncional republicanismo decadente, observa Blanchot, es una insurreccin de nuevo tipo, tal como lo demuestran las exitosas aventuras de Italia y Alemania: "cuando el estado es incapaz de trabajar para el estado y a favor de la nacin, el bien pblico slo puede ser defendido por la resistencia contra los poderes polticos las aventuras de Italia y Alemania son, en este aspecto, plenas de promesas" El 6 de febrero de 1934, en el contexto internacional del fortalecimiento de Hitler y la remilitarizacin de Alemania, y en el de una crisis gubernamental por el Affaire Stavisky, se produce un intento de golpe de estado de las organizaciones de la extrema derecha francesa en la Place de la Concorde. Los disturbios callejeros y represin policial dejen 15 muertos y 3000 heridos. El golpe falla al dudar el ejrcito y levantarse una oposicin de la izquierda y los sindicatos. En un artculo en Combat, "Le Fin du 6 Fvrier, 1934", Blanchot recordar esta magna fecha y calificara al intento de putsch como "magnifico por la virtud de su ardor, por su devocin y sus acciones sublimes". Otra vertiente ideolgica de la Jeune Droite ser, por supuesto, Nietzsche, aunque mucho de sus escritos no se han traducido al francs, el recurso ideolgico vendr de segunda mano. Las profecas neonietzscheanas concernientes a la declinacin de las naciones blancas, la aristocracia de los mejores y ms fuertes, al advenimiento de una nueva Edad Media, abundan entre Blanchot y sus compaeros de ruta. Thierry Maulnier (Jacques Talagrand), el editor de Combat y amigo de Blanchot, escribir uno de los primeros estudios franceses importantes: "Nietzsche" (1933) y Drieu La Rochelle escribir el mismo ao "Nietzsche contre Marx". Maulnier, dicho sea de paso, ha escrito la introduccin exultante de la traduccin al francs del libro protofascista del jungkonservative alemn Arthur Moeller van den Bruck Das Dritte Reich, "El Tercer Reich".

Terrorismo de derecha y antisemitismo: de 1936 a 1939 Blanchot ser un colaborador regular de dos revistas de la extreme droite: L'Insurg y, como vimos, Combat. L'Insurge tena un curioso lema: "Contre les oligarchies, au service du Peuple et de la Patrie" y posea vnculos con una de las principales organizaciones terroristas de la extrema derecha activas durante la dcada de los '30, la "Organisation secrte d'action rvolutionnaire nationale", conocida como La Cagoule de Eugne Deloncle. La revista funcionar en las mismas oficinas de La Cagoule en la calle Caumartin. Brevemente la organizacin intentaba a travs del terror desestabilizar la repblica (con asesinatos, uno muy famoso como la ejecucin por orden de Mussolini de los hermanos Rosselli, dos intelectuales antifascistas exiliados en Francia; con atentados a la izquierda, contra aviones comprados por la Repblica Espaola, o contra la derecha, contra la sede de la patronal francesa, para acusar a la izquierda). Con apoyo financiero de Mussolini y Franco (quien incluso le enva armas), La Cagoule intenta otro cop de main en noviembre de 1937. Fracasa y unos 120 miembros son arrestados a lo largo del ao 1938. La mayora de sus integrantes y sus cuadros dirigentes luego de 1940 participarn en el gobierno fascista y colaboracionista de Vichy o en la zona ocupada por los alemanes. Se rumoreaba que en la organizacin paramilitar participaba incluso De Gaulle y otros generales en actividad.

En sus sesenta y siete artculos en L'Insurge, Blanchot profundizar sobre la tercera va entre la democracia liberal y las ideas colectivistas del socialismo y el comunismo, y llamando al uso de la fuerza contra el rgimen, hasta que en marzo de 1937 las autoridades lo detengan (hecho poco conocido entre sus admiradores), junto con cinco miembros del comit editorial, por incitacin al asesinato. Desde la revista los articulistas pedan venganza a sus lectores y militantes por la reciente muerte de dos activistas de extrema derecha a manos de la polica, y la venganza deba recaer en las muertes de Len Blum y el lder del PCF, Maurice Thorez. Blanchot razonaba que si la democracia no es capaz de proteger a sus ciudadanos, si su justicia es sectaria, es tiempo que los ciudadanos ms conscientes tomen el asunto en sus manos. El periodismo literario-poltico de Blanchot ser un ejemplo paradigmtico de este ethos protofascista, insurrecionalista de derechas, sediciosamente extraparlamentario, donde el climax ser el artculo "Le Terrorisme, mthode de Salut Publique" de 1936. A un poder injusto, a un parlamento que erosiona la economa nacional, tirnico, arbitrario, que anuncia "la ruine" de Francia, un ruina en la que confluyen la democracia liberal, el socialismo de los profesores y el marxismo, se opone un "juste rvolte", la promesa de una magnifica revolucin "ncessaire et nationale", que salvar a Francia y fundar un Orden verdadero. La democracia liberal, en ese momento gobernada por El Frente Popular, difama a la verdadera fuerza nacional y produce slo desorden. La ideologa republicana, basada en "l'absurde philosophie pacifiste" ignora o pretende subestimar la superioridad de la violencia. Y el marxismo? No es ni un partido revolucionario, ni un ideal, ni puede pretender inspirar ninguna fuerza verdaderamente revolucionaria el marxismo es sobre todo extrao a la idea, a la accin, a la fe revolucionaria, porque, como el socialismo, ignora la verdadera fuerza subversiva: la pulsin Nationale. Si localmente el acceso al poder de las izquierdas en junio de 1936 se vivi como una catstrofe en la nueva derecha francesa, en el preludio de la bolchevizacin de Francia, el golpe de estado de Franco en julio de 1936 en la Espaa republicana despert sus esperanzas. Blanchot se transforma en un entusiasta de la causa nacional de la Falange, argumentando fervientemente a favor de que Francia interviniera, al lado de la Alemania nazi y la Italia fascista, del lado de Franco. El artculo, "Les deux trahison? Le Front Populaire a ruin l'internationalisme et 'turquifi' la France", reclama que Francia apoye la lucha antirrepublicana del fascismo espaol para poder re-establecer sus credenciales de potencia en el juego de la geopoltica mundial; adems, Blanchot daba la voz de alarma que como Hitler era el aliado ms confiable de Franco, los franceses estaban perdiendo un esfera de influencia histricamente francesa. El antisemitismo y xenofobia normal de la extrema derecha de la poca no se hace esperar: en un artculo sobre Len Blum, titulado irnicamente "Blum, notre chance du salut", se lo califica como "el representante de lo ms despreciable de nuestra Nacin una ideologa atrasada, una mentalidad senil, una raza extranjera". En ese nmero en especial, para que calibremos el contexto de la diatriba, en la cubierta de la revista aparece una caricatura antisemita de Blum: el lder socialista aparece con los tpicos rasgos judos exagerados (nariz ganchuda, protuberancia craneal, ojos saltones, labios libidinosos) blandiendo un Menorah apoyado en una pila de atades (una alusin a cinco trabajadores muertos por la Guardia Nacional en el curso de una marcha antifascista de la izquierda). Es la misma poca en que Cline inicia su propia deriva antisemita con su pamphlet "Bagatelles pour un massacre". Como bien sealan dos estudiosos de la cuestin juda en Francia, Paxton y Marrus, "el antisemitismo jug un importante rol en la derecha francesa para oponerse violentamente al gobierno del Frente Popular de Blum. La sensibilidad antijuda del francs medio es remodelada desde una visin del mundo que engloba lo econmico, lo social y lo poltico, transformndose en un arma combativa, el cri de coeur de un movimiento opositor que se presentaba como defendiendo a Francia de un cambio revolucionario". La ensaystica de Blanchot se encuadra perfectamente en estas coordenadas. Cuando Hitler reocupa militarmente la zona industrial y minera del Rhin en abril de 1936 (violando todos los tratados) y la guerra parece inminente, Blanchot escribe "Aprs le coup de force allemande" que "nada es tan pernicioso como la propaganda del 'honor nacional' promovida por sospechosos oficiales extranjeros [judos] en las oficinas del Quai d'Orsay [Ministro de Relaciones Exteriores] que intentan forzar a jvenes franceses a entrar en una guerra en nombre de Mosc o Israel". En otro artculo de 1936 sobre el terror como mtodo de salud pblica, "Terrorismo comme mthode du salud publique", Blanchot distingue un antisemitismo razonable en tanto anticapitalismo (recordemos que una de las fuentes del fascismo francs es la izquierda) del vulgar antisemitismo basado en la biologa de los nazis. Vuelve sobre los temas trillados (antirepublicanismo, antiliberalismo, heroicidad y uso de la violencia sin lmites) para calificar al gobierno de Blum de detestable, "eso que con solemnidad se ha llamado el experimento Blum una esplndida unin, una alianza sagrada de soviticos, judos e intereses capitalistas". All est la paranoica conspiracin de comunistas, judos y plutcratas, un clsico de la demonologa fascista y parte indisoluble de la imaginacin paranoica de la extrema derecha. El 1 de septiembre de 1939 Alemania invade Polonia y estalla la Segunda Guerra Mundial; poco tiempo despus, entre mayo y junio de 1940, Francia es derrotada ignominiosamente en seis semanas por la Blitzkrieg alemana. Pero para los jvenes turcos de la Jeune Droite la derrota es la oportunidad de un nuevo inicio y la demostracin que la era de la indecisin y de la democracia liberal fue la causante de la humillacin ms grande vivida por los franceses. Como dijo el maestro, Charles Maurras, el triunfo extrao de Alemania fue una "sorpresa divina". Blanchot tambin se comprometer con este Nuevo Orden, y es quiz la parte de su vida ms oscura.


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