Portada :: Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-01-2007

No se trata de la libertad de expresin
El caso de RCTV en Venezuela

George Ciccariello-Maher
CounterPunch

Traducido para Rebelin y Tlaxcala por Chelo Ramos


Ninguna noticia proveniente de Venezuela ha inquietado ms a los extranjeros, y en especial a los usamericanos, que la reciente decisin del gobierno de Chvez de no renovar la concesin de transmisin a Radio Caracas Televisin (RCTV). Muchos, quiz con cierta justificacin, son alrgicos a todo lo que huela a un ataque a la libertad de expresin. Sin embargo, esta hipersensibilidad no permite ver un detalle crucial del asunto: la no renovacin de la concesin a RCTV no tiene nada que ver con la libertad de expresin.

Los sealamientos de la oposicin y de la prensa extranjera, que aseguran que se estn pisoteando los derechos humanos y la libertad de prensa, se basan en una serie de aseveraciones falsas:

1) El comportamiento del gobierno venezolano es anormal

El enfoque que la oposicin hace del asunto se centra en el ms amplio contexto de la marcha hacia el autoritarismo y el fascismo. Muchos dicen que Venezuela ha abandonado resueltamente las normas democrticas que rigen el comportamiento en el mundo posterior a la Guerra Fra, y la no renovacin de la concesin a RCTV es prueba de esta anormalidad.

Nada ms lejos de la verdad. Es cierto que la Constitucin bolivariana de 1999 contiene los requisitos ms rigurosos impuestos por constitucin alguna a los medios privados, a los que aplica sobre todo una amplia nocin de responsabilidad. Los magnates de los medios han expresado claramente su preocupacin sobre esta disposicin, y con razn, pues durante mucho tiempo haban operado de manera irresponsable.

Si esta disposicin constitucional fuese plenamente ejecutada y se legislase basndose en ella, los medios privados podran posiblemente reclamar que su existencia es en cierta medida ms difcil que la de otros medios en el resto del mundo. Pero en realidad, los requisitos y su ejecucin no tienen nada de extraordinario. La Ley Resorte (Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisin) tiene por objeto establecer la responsabilidad social de los prestadores de los servicios de radio y televisin, y se le ha reconocido que tiene el mrito de proteger los derechos de los nios y que gracias a ella ha aumentado la cantidad de programas producidos en el pas.

La idea de que las concesiones que se otorgan a los medios implican una responsabilidad no es nada novedosa. Incluso la Comisin Federal de Comunicaciones (FCC) de USA mantiene una posicin similar, a pesar de la eliminacin de regulaciones que ocurri durante el gobierno de Reagan. Como sabemos, la FCC mantiene ciertas restricciones sobre los contenidos de las transmisiones (ms estrictas, debemos sealar, que las de muchos pases europeos) y no tiene reparos en silenciar a quienes quebrantan estas restricciones. An ms, desde que Janet Jackson tuvo el problema con el vestuario, ha aumentado la aplicacin de esas restricciones (por ejemplo, los esfuerzos de la FCC por cerrar el programa del conocido animador radiofnico Howard Stern, sin mencionar el cierre continuo de organizaciones ms pequeas). Y aqu slo estamos hablando de lo que se ha denominado obscenidad, lo que no tiene punto de comparacin con las acusaciones contra RCTV, que como se sabe particip activamente en una conspiracin que caus varias muertes y us esas muertes para provocar un golpe de estado en abril de 2002 y, luego, en diciembre de ese mismo ao, tambin particip de forma activa en el sabotaje petrolero que paraliz la economa venezolana con el mismo objetivo.

Aunque no es una justificacin, vale la pena mencionar cuntas visitas del FBI han sido ocasionadas por amenazas contra George W. Bush, a pesar de que han sido hechos aislados e individuales y no de la clase de rebelin organizada y asesinatos premeditados apoyados por los medios venezolanos.

2) Se estn violando los derechos humanos

En su primera intervencin importante despus de su nombramiento como vicepresidente, Jorge Rodrguez habl sobre el caso de RCTV en la juramentacin del nuevo tren ministerial de Chvez. Comenz con la definicin del trmino concesin que aparece en el diccionario: Negocio jurdico por el cual la Administracin cede a una persona facultades de uso privativo de una pertenencia de dominio pblico o la gestin de un servicio pblico en plazo determinado bajo ciertas condiciones. Esto no lo est diciendo Hugo Chvez, esto est en el Diccionario [de la Real Academia Espaola], aadi Rodrguez.

Los medios de oposicin, sin embargo, han tratado de pintar el asunto de la no renovacin de la concesin como la violacin de un derecho humano. Se trata, al parecer, del derecho que tiene un importante conglomerado de medios privados de tener acceso ilimitado a un bien pblico, de usar y abusar de ese bien pblico para lucrarse, sin adquirir ninguna responsabilidad. Cuando el presidente de RCTV, Marcel Granier, quiere tocarle las fibras sensibles a los neoliberales, seala adems que se estn violando los derechos humanos de los trabajadores.

S, han odo bien, RCTV (una divisin del grupo de empresas 1BC) se preocupa sobre todo por los derechos de sus trabajadores. El gobierno rpidamente ha respondido sealando que no es a los trabajadores a quienes se les niega la concesin y ha animado a los trabajadores de RCTV a organizarse en un colectivo y solicitar la concesin.

3) El gobierno est cerrando un medio de comunicacin

Otros muchos han sealado que el gobierno est cerrando un medio de comunicacin, lo que representa una especie de ataque cuantitativo a la libertad de expresin. Segn ellos, mientras menos medios de comunicacin existan, menor ser la libertad de prensa.

Estos sealamientos no slo son bastante dudosos, sino que ni siquiera son aplicables a la situacin. No se cierra el Canal 2, las transmisiones continuarn. No se renueva la concesin a una compaa privada, y en su lugar se le otorgar a otra compaa privada, a una compaa mixta con capital pblico y privado, a un colectivo de trabajadores o a alguna otra combinacin.

En su discurso, Rodrguez fue muy claro en este punto: El Gobierno bolivariano est cerrando un canal de televisin? Est violentando la libertad de expresin? Ni siquiera est revocando una concesin El nico medio de comunicacin que fue cerrado en estos ocho aos de gobierno fue Venezolana de Televisin, en la noche trgica del 11 de abril.

A pesar de la retrica, los magnates de los medios que manejan RCTV as como otros medios de oposicin como Venevisin y Globovisin, demostraron la poca importancia que le dan a la libertad de expresin cuando apoyaron el breve golpe de estado que inmediatamente cerr el nico medio que representaba a las mayoras ms pobres de la poblacin (as como a varios medios comunitarios como Catia TV).

En realidad, el mismo hecho de que RCTV podr seguir transmitiendo por cable y por satlite demuestra que de lo que se trata es del uso privativo de un bien del dominio pblico (vase aqu arriba el punto 2) y no de silenciar a un medio de comunicacin.

4) El gesto es antidemocrtico

El sealamiento de que la no renovacin de la concesin a RCTV violenta las normas democrticas est muy unido a los puntos anteriores, pues de manera similar invoca un derecho indiscutible que las compaas privadas tienen sobre un bien pblico.

Hablando en Vive TV, el influyente intelectual venezolano Luis Britto Garca aclar recientemente que, efectivamente, se trata de una cuestin de democracia, pero en sentido contrario a lo que afirman los medios de oposicin. La no renovacin de la concesin a RCTV es un paso hacia de democratizacin del espectro radioelctrico. Qu socialismo estaramos construyendo, pregunt Britto, y especialmente, qu clase de socialismo democrtico, si el acceso al espectro radioelctrico permanece en manos de un pequeo oligopolio de magnates con patrocinadores extranjeros?

Qu podra ser ms democrtico que poner el Canal 2 en manos del 63 por ciento de venezolanos que votaron por Chvez? Qu podra ser ms democrtico que permitir que los trabajadores de RCTV organizaran su propio canal? Y qu podra ser ms democrtico que permitir el acceso al espectro radioelctrico a quienes han estado tradicionalmente excluidos por la oligarqua meditica?

Adems, es necesario mencionar que si hablamos de democracia el presidente de RCTV, Marcel Granier, no tiene mucho que decir. Al fin y al cabo, en abril de 2002 l y otros dueos de medios participaron activamente en un golpe de estado antidemocrtico y oligrquico en contra de un lder democrtico que ha sido ratificado reiteradamente (el papel de los medios en el golpe puede apreciarse en el documental La revolucin no ser transmitida).

5) En resumen, se trata de la libertad de expresin

En una declaracin reciente, Jos Miguel Insulza, secretario general de la Organizacin de Estados Americanos, critic al gobierno de Venezuela por debilitar la pluralidad de medios. Aunque reconoci que esta es una materia propia del ordenamiento jurdico interno de cada Estado, Insulza, sin embargo, no tuvo reparos en sealar que la medida aparece como una forma de censura contra la libertad de expresin.

La respuesta de Hugo Chvez, en su estilo particular, no se hizo esperar: Insulza es un verdadero pendejo, de la p a la o. El gobierno venezolano ha interpretado las palabras del Secretario General de la OEA como una injerencia en los asuntos internos del pas y ha pedido su renuncia (debemos recordar que Venezuela fue uno de los pases que particip en la dura batalla por lograr que Insulza obtuviese el cargo).

Si todava queda alguna duda respecto a si la no renovacin de la concesin a RCTV constituye un ataque a la libertad de expresin, slo es necesario seguir la lgica de ese sealamiento. En una sesin de la Asamblea Nacional dedicada a discutir los comentarios de Insulza, un diputado del MVR hizo eso justamente, cuando seal que al Secretario General de la OEA le gustara que Venezuela restableciese otras concesiones similares, especficamente aquellas que tradicionalmente se otorgaban a las compaas petroleras multinacionales que durante dcadas saquearon Venezuela.

No existe una diferencia cualitativa entre las dos clases de concesiones: ambas han sido tradicionalmente otorgadas, de forma nada democrtica, a grandes compaas a las que se les ha dado carta blanca para lucrarse de manera ilimitada a partir de lo que nadie puede negar que es un bien pblico. No, esto no es una cuestin de libertad de expresin, por el contrario, se trata, en palabras de Nicols Maduro, ministro de relaciones exteriores de Venezuela, de quitarle los privilegios groseros a estas oligarquas comunicacionales que estn vinculadas con los financieros internacionales.

George Ciccariello-Maher es candidato a un Ph.D en teora poltica en la Universidad de Berkeley, California, y vive en Caracas. Su correo es [email protected]

Fuente: http://www.counterpunch.org/maher01122007.html

Chelo Ramos es miembro de Rebelin y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingstica (www.tlaxcala.es). Esta traduccin es copyleft para uso no comercial: se puede reproducir libremente, a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y la fuente. URL de esta pgina: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=45206




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter