Portada :: Otro mundo es posible :: VII Foro Social Mundial (Nairobi, Enero 2007)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-01-2007

Sigue la lucha contra el neoliberalismo
Foro Social de Nairobi

Lisandro Otero
Rebelin


Por primera vez se ha abierto un foro social en frica. Nairobi es el escenario en el cual se renen los opositores al neoliberalismo. Se trata de demostrar solidaridad con el continente ms afligido, el ms rico potencialmente, el ms abatido por el sida, el ms esquilmado por el neocolonialismo. En la agenda de discusin se inscriben como temas la deuda exterior, la autonoma alimenticia, el sida, los acuerdos comerciales justos, la creacin de empleos, las vas alternativas para los jvenes. Diversas personalidades mundiales, Premios Nobel, luchadores por la liberacin nacional, lderes opuestos al neocolonialismo asisten al evento.

El neoliberalismo ha pasado a ser la etiqueta con la que se encubre la moderna economa de mercado. Sus procedimientos incluyen la austeridad, la devaluacin de la moneda nacional, el ataque a la inflacin, las privatizaciones, la desregulacin, la reduccin del aparato administrativo del Estado y el estmulo al desarrollo de la iniciativa privada. El neoliberalismo tuvo un arraigo propicio al inicio de la dcada del ochenta con la crisis de la deuda externa que sufri Amrica Latina.

Pero el neoliberalismo trajo como consecuencia una reduccin del nivel de vida. El neoliberalismo ha pasado a ser el responsable del traspaso masivo de la propiedad de la nacin a manos privadas, el descenso de la capacidad adquisitiva del salario, la congelacin del pacto entre patronos y obreros, la polarizacin de la riqueza, la distribucin desigual del producto social, el debilitamiento de los frentes sindicales.

El trampoln principal de esta refundacin del capitalismo fue el fracaso del modelo sovitico de socialismo, ocurrido debido a la centralizacin econmica, el autoritarismo gubernamental, la monopolizacin de la iniciativa y el empobrecimiento del patrimonio intelectual. Algunos tratan de devolver al liberalismo su sentido inicial, que no era ni revolucionario ni reaccionario, pero es una misin imposible porque el neoliberalismo se ha convertido en un objetivo de combate de las fuerzas del progreso social al tornarse en el modelo de explotacin principal del capitalismo moderno.

Adam Smith escribi hace un par de siglos que la fuerza del inters individual trae como resultado la competencia y esta acta como motor del progreso. Los precios suben y bajan segn la demanda y la multiplicacin de riquezas y bienes es empujada por el mecanismo del mercado. Para Smith la acumulacin de capital era portadora de un inmenso beneficio social. La conclusin era que haba que dejar solo al mercado para que pudiera conducir a la sociedad hacia la prosperidad.

Entonces vino Carlos Marx y nos dijo que el capitalismo caminaba hacia su destruccin, que el trabajo era la fuente de todo valor y que el obrero reciba por su tarea un pago inferior al valor del producto que creaba. El Estado deba asumir la conduccin de la economa y para ello deban estatizarse los medios masivos de produccin. Despus lleg Stalin y convirti al Estado en el temido Leviatn que quera evitar Hobbes, el centro absoluto que se impona a todas las actividades humanas.

Nadie ha logrado un neoliberalismo que lleve a la microeconoma los avances de la macroeconoma, que introduzca en el bolsillo de los pobres los avances especulativos del gran capital. Ello es imposible con los incrementos de la poblacin mundial. Ahora somos seis mil millones de personas. La cifra se duplic desde 1960. La India tiene mil millones de habitantes y al acercarse a la mitad de este siglo sobrepasar a China. Los habitantes de nuestro planeta apenas llegaban a los 500 millones en 1650. La poblacin mundial se ha cuadruplicado desde inicios del siglo XX. Cada vez son ms los migrantes que escapan de las zonas subdesarrolladas de la tierra para buscar oportunidades y sustento en los pases ms prsperos.

En sus discursos, en debates, en pronunciamientos pblicos, Bush no cesa de repetir un estereotipo agotado: su gobierno difunde la democracia y la libertad. Muchos ingenuos, dentro de Estados Unidos creen efectivamente que la pandilla de la Casa Blanca est expandiendo un sistema emancipador y participativo. En realidad se trata de una rapia organizada con lbaros ficticios que pregonan la independencia para someter y la democracia para imperar.

Desde hace muchos decenios sucesivos gobiernos de Estados Unidos han utilizado la razn moral para agredir y enarbolan excusas ticas para despojar. En realidad la democracia, la libertad y dems smbolos que Bush propone son carapachos deshabitados que disfrazan el neoliberalismo y su modelo empobrecedor y usurero. En Nairobi, una vez ms se levantarn las banderas de Seattle, de Sao Paulo, se enarbolar la protesta contra un sistema injusto, explotador, desequilibrado y promotor de la afliccin y el descontento.


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