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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-01-2007

Lo bueno y lo malo en el camino hacia la paz

Juan Ibarrondo
eutsi.org


La situacin que vivimos estos das en Euskal Herria se caracteriza por la confusin y la ambigedad. En ese sentido, el llamado de Rafa Diez a superar las ambigedades es una de las voces ms sensatas que hemos odo ltimamente. Das de plomo y represin, pero tambin de esperanza. Das con acciones y declaraciones que, en algunos casos nos encaminan hacia la reconstruccin del proceso paz, y en otros, nos alejan de esa posibilidad, y, al hacerlo, nos llevan a un camino que no quisiramos recorrer de nuevo. Acciones negativas como la decisin del Tribunal Supremo que enmienda la plana ni ms ni menos que a un tribunal creado especialmente para combatir el terrorismo, como es la Audiencia Nacional. Una decisin segn la cual es terrorista, no quien tiene una actuacin terrorista, (a los condenados no se les imputan acciones concretas sino pertenecer a una organizacin poltica) sino cualquiera que coincida con los fines de los terroristas o no condene las acciones terroristas, o cualquiera sabe que, porque, cuando se abre la puerta de la persecucin poltica, se cierra la de las garantas democrticas.

Esta decisin, adems de confirmar una vez ms la falacia de la separacin de poderes, nos retrotrae a los tiempos ms duros de la caza de brujas (nunca definitivamente terminados) creando un precedente jurdico de extrema gravedad. Mala para el proceso es tambin la ambigedad del comunicado de ETA, que no nos aclara si estamos en tregua o no, por lo menos as se desprende de una lectura objetiva del comunicado. Mala, por supuesto, la actitud del Partido Popular pidiendo la ilegalizacin de EHAK y el encarcelamiento de todo Mara Santsima. Negativa tambin la actitud del sector ms conservador del PNV, con el seor Urkoreka a la cabeza, que pone sus intereses de partido (la alianza con el PSOE) por encima de la consecucin de la paz. O la del Tribunal Superior de Justicia del Pas Vasco, con su delirante decisin de encausar al Lehendakari. Irresponsable y negativa la actitud de Felipe Gonzlez (y del sector del PSOE al que representa) criticando la actuacin de Zapatero por el supuesto fracaso de un proceso al que se empearon en poner todos los obstculos posibles. O la falta de valenta del propio Zapatero a la hora de dar pasos hacia la democracia en el Pas Vasco antes del desastre. Malo, en fin, el atentado de Barajas, que recurre, una vez ms, a la lgica militar por encima de la poltica y la movilizacin civil.

Ante semejante desastre, las actuaciones honradas, valientes y positivas para el proceso se nos antojan insuficientes, pero, haberlas, "haylas". Positiva la actitud valiente de las mujeres de Ahotsak, especialmente la de Gema Zabaleta, insobornable como siempre. La de Fermn Muguruza, y los de Milakabilaka, rechazando desde el corazn y actuando con la cabeza, aunque la impotencia les hiele la sangre. La de Otegi y Rafa Diez (entre otros lderes de la Izquierda Abertzale), a pesar de quienes les piden lo imposible; aunque algn irresponsable nacionalista de derechas diga que una escisin en ETA o en la Izquierda Abertzale sera positiva. O la de los movimientos sociales que, desde Catalua, y otras partes del estado espaol, siguen apostando por el dilogo poltico y el proceso de paz. Tambin la dignidad de las asociaciones de emigrantes de Navarra, pidiendo que no se politice la tragedia de Barajas, aunque UPN no les haga caso. Incluso, desde otros parmetros, la de Ibarretxe, a pesar de su debilidad poltica, o la de Zapatero a pesar de los pesares y a riesgo de pecar de ingenuo. La verdad es que, en estos das confusos, me fo ms de quien expresa dudas y emociones, de aquellos a quienes se les crispa el rostro y se les pierde la mirada, que de los que lanzan discursos redondos y cerrados, propios de aprendices de generales y dictadorzuelos varios. Porque dudas tenemos todos y todas en estos das confusos. Y si bien los que ponen obstculos a la paz tienen mucho poder (incluso El Poder) las personas que apostamos por la paz y el dilogo somos muchos ms. Somos ms tanto en Euskadi como en Espaa. Esa puede ser una de las pocas bases que nos queda para la esperanza. Si somos capaces de organizarnos, de hacernos escuchar, de decir bien alto que esto tiene arreglo y exigir que se solucione.



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