Portada :: Otro mundo es posible :: VII Foro Social Mundial (Nairobi, Enero 2007)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-01-2007

El Foro Social Mundial en marcha
Nairobi, mucho ms que una gran fiesta africana

Sergio Ferrari
Rebelin


Muchos de los grandes temas polticos e internacionales de actualidad *aterrizan* por algunos das en la capital keniana. La sptima edicin del Foro Social Mundial constituye un marco propicio para profundizarlos al calor de los aportes de los ms variados actores sociales.

Si en Caracas 2006 -edicin descentralizada del FSM- haba ocupado un lugar primordial, en Kenia continu siendo analizada. La relacin entre los movimientos sociales, la sociedad civil en general, los partidos polticos y el Estado ocup varios espacios de discusin en los ltimos das. Confirmando diferencias sensibles entre los dos continentes Africa y Amrica Latina y al interior de los mismos.

CAMBIAR LA PERSPECTIVA

No slo es un debate esencial, sino un ejercicio imprescindible a profundizar, afirma Antonio Martins, militante social , co-fundador del FSM en 2001 en representacin de ATTAC Brasil- y actualmente miembro del grupo facilitador, que apoya al cnclave africano.

Y cuando habla de esencia, Martins no duda en provocar la ira de ciertas visiones clsicas de la izquierda tradicional: hay que revisar esas concepciones que entienden a los partidos polticos como representantes y a los movimientos sociales como representados.

En otras palabras, que le otorgan a los movimientos un papel subalterno, en tanto actores que deben, cada cuatro o cinco aos, en el momento de las elecciones, transferir sus decisiones a los partidos.

Martins, que reivindica el aporte significativo del Foro Social Mundial como espacio clave para debatir y construir una nueva cultura poltica ciudadana, pasa a la ofensiva terica. Sin presin fuerte de los movimientos sociales no se modificarn los mecanismos de poder.

Y es al joven dirigente brasilero de enumerar , en forma telegrfica segn sus propias palabras-, algunos de los retos que el Foro Social Mundial tiene en esta nueva etapa de la bsqueda de alternativas. Hay que reinventar la idea de emancipacin; re-elaborar el concepto de democracia a partir de la participacin y seguir luchando para deslegitimar la violencia del sistema.

Y esos nuevos conceptos y los cambios que los mismos conllevan- hay que implementarlos ya, desde ahora mismo.

Y los ejemplos abundan: la lucha contra el SIDA en Africa para asegurar la prevencin y los medicamentos necesarios a los enfermos; las nuevas variantes de economa solidaria en construccin o los programas libres de computacin ya expresan retos importantes.

SI... PERO...

Las relaciones entres los partidos y los movimientos son complejas, y estn condicionadas por el poder, responde Javier Daz Canseco, militante del Partido Socialista peruano.

Quien sale a la defensa de las estructuras partidarias, subrayando que los movimientos sociales y no slo los partidos- tienen intermediaciones ndr: negocian- con el Estado.

Para el militante peruano hoy en Latinoamrica se dan fenmenos novedosos, tales como la insurgencia de los pueblos originarios que tienen otra concepcin de la democracia.

La democracia participativa que esos pueblos defienden y ejercitan, prueba que la democracia no es una invencin de occidente, asegura.

Canseco coincide en defender el papel del Foro Social Mundial, entendindolo como el resultado de una construccin colectiva entre movimientos y partidos.

Y propone, de cara al futuro, una serie de *cdigos* que permitan asegurar la correcta relacin entre partidos y actores sociales: la autonoma de ambos hacia el otro; la transparencia en el intercambio: el mutuo control y un atento seguimiento a los que detentan el poder .

LA VISION AFRICANA

Para Leopoldo Mansai, militante social y miembro de una ONG cristiana de Camern, se trata prioritariamente de redefinir la relacin de la sociedad civil de su pas con los partidos polticos que fueron creados en una etapa reciente y con el objetivo de asegurar siempre la re-eleccin de los gobernantes.

Analizando la joven historia poltica camerunesa - luego de la independencia-, el analista poltico subraya el papel de la sociedad civil, en dilogo con los partidos, para elaborar la actual constitucin vigente desde 1996 . Y para observar las ltimas elecciones del 2002, evitando riesgos de fraude.

La sntesis de dos continentes distantes en cuanto a sus propias dinmicas actuales la introduce Titi Nwel, miembo de Justicia y Paz de la Iglesia Catlica de ese pas del oeste africano. Las prioridades del trabajo poltico; el estado diferente de los movimientos sociales y la diversidad en la naturaleza misma del concepto de *sociedad civil*, expresan las grandes diferencias que tiene Camern y una buena parte de Africa- con Amrica Latina, enfatiza.

Dinmicas diversas que, sin embargo, encontraron en el FSM de Nairobi un punto de convergencia bastante inusual. No se trataba de la luna y marte. Sino de dos regiones del planeta que a pesar de los ritmos sociales, tnicos y culturales diferentes, se reconocen cuando se miran frente al mismo espejo de la dependencia.

* Colaboracin E-CHANGER (ONG de cooperacin solidaria)



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