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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2007

Objecin de conciencia: insumisos y objetores

Arnaldo Prez Guerra
Punto Final



El servicio militar sigue siendo obligatorio. Varios proyectos de ley han intentado aprobar la Objecin de Conciencia (OC) y un servicio civil alternativo. El primero fue el Proyecto Montes, de 1992; luego, el Proyecto Naranjo, de 1996. Ambos terminaron archivados. Se expres la necesidad de modernizar el Servicio Militar obligatorio (SMO), sin embargo, la Ley 20.045 -aprobada el 2005-, no introdujo la Objecin de Conciencia, slo excluy de la carga del SMO a los hijos de vctimas de violaciones a los derechos humanos

Insumisos y objetores


El servicio militar sigue siendo obligatorio. Varios proyectos de ley han intentado aprobar la Objecin de Conciencia (OC) y un servicio civil alternativo. El primero fue el Proyecto Montes, de 1992; luego, el Proyecto Naranjo, de 1996. Ambos terminaron archivados. Se expres la necesidad de modernizar el Servicio Militar obligatorio (SMO), sin embargo, la Ley 20.045 -aprobada el 2005-, no introdujo la Objecin de Conciencia, slo excluy de la carga del SMO a los hijos de vctimas de violaciones a los derechos humanos. El "Programa de Gobierno 2006-2010" de Michelle Bachelet, prometi aprobar la Objecin de Conciencia y un Servicio Ciudadano Alternativo, adems de transitar hacia un "Servicio Militar completamente voluntario". Incluso, se incluy en el "Plan 100 das" del gobierno. En junio de 2006, al lmite del cumplimiento de la fecha, dos proyectos fueron presentados al Congreso: el Proyecto Leal y otro de gobierno.

La actual ley de SMO fue promulgada con premura, en mayo de 2005, tras lo ocurrido en Antuco. La "voluntariedad" ha sido un fracaso. El porcentaje de "voluntarios" no alcanza al 17 por ciento del total de inscritos, unos 19.000 de 145.000. La Direccin General de Movilizacin Nacional (DGMN) y el ministerio de Defensa siguen publicitando al SMO como la solucin a los problemas sociales de los jvenes.

El reconocimiento a la OC que presentan ambos proyectos se ver restringido por el sistema de reclutamiento. No se podr ejercer precisamente en "caso de guerra". Quien declare su objecin de conciencia deber presentar "pruebas". No se podr apelar de la decisin. Adems, el servicio ciudadano alternativo ser una carga obligatoria para quienes se declaren objetores. Todo lo anterior es visto por quienes se declaran insumisos como claramente discriminatorio, pues quienes actualmente no cumplen el SMO y no son objetores no tienen ninguna obligacin de prestar servicio alguno. "Se entregar ms poder y financiamiento a las FFAA. El servicio alternativo quedar en manos del ministerio de Defensa. Se castiga a quienes se declaren objetores pues debern pagar a un notario para declararse como tales. La ley obligar a los objetores a realizar un servicio ciudadano de 'beneficio comunitario' y que 'aporte al objetivo de la Defensa Nacional', es decir, habr objetores como parte 'civil' de las 'fuerzas de paz' chilenas en el marco de la ONU y la OEA -hoy presentes en Hait, Croacia, Bosnia, Timor, Irak y Chipre-, y objetores realizando 'trabajo gratuito' en ONGs e instituciones de beneficencia, como si fueran 'imputados' con 'penas alternativas de beneficio a la comunidad'. Todo el proceso estar bajo el arbitrio del ministerio de Defensa. Habr incrementos 'civiles' en las partidas presupuestarias de Defensa. Las ONGs recibirn recursos provenientes del ministerio de Defensa y personal gratuito y obligado", advierte Patricio Carballo, de Ni Casco ni Uniforme.

Un derecho

"El Estado chileno debe reconocer este derecho humano. De lo contrario, los objetores quedarn al margen de la ley, sin tener un marco jurdico que los proteja de cualquier agresin o disposicin de las instituciones. Si el Estado acta en desmedro de los objetores, ser considerada por los organismos internacionales como una violacin de los derechos humanos", dice Luis Venegas, coordinador de la Red Chilena de Objecin de Conciencia (ROC-Chile), que integran la seccin chilena de Amnista Internacional, la Agrupacin de Educacin para la Paz (Paz y Accin), el Centro Ecumnico Diego de Medelln (Cedm), la Comunidad Papa Juan XXIII, la Corporacin de Derechos Ciudadanos (Seal), la Confraternidad Cristiana de Iglesias (CCI), la Corporacin de Defensa de los Derechos del Pueblo (Codepu), la Corporacin chilena Pro Derechos Juveniles (Codeju), la Corporacin Servicio Paz y Justicia (Serpaj), Justicia Paz y Ecologa (Conferre), la Pastoral Juvenil de la Iglesia Evanglica Luterana, la Vicara Pastoral Social y la Vicara Pastoral de los Trabajadores del Arzobispado de Santiago.

En el Congreso ya comenz la discusin. Ambos proyectos establecen que en tiempos de guerra el derecho a objetar "no puede ser reclamado", desconociendo que la objecin en conciencia, al ser un derecho humano, no puede restringirse. Otro punto negro es que el servicio ciudadano estar a cargo del ministerio de Defensa. Algunos grupos de objetores plantean que un ente autnomo se encargue, que sea voluntario y se pueda realizar en organizaciones sociales.

"Las autoridades debieran reconocer de inmediato este derecho humano, decenas de miles de jvenes son obligados a realizar el SMO sin la garanta de este derecho", dice Luis Venegas. Ambos proyectos no tienen urgencia: "Sera una seal concordante con la importancia que se les dio a las 36 primeras medidas que el gobierno propuso para los cien primeros das de gobierno, que se les diera urgencia. La propuesta 34 es crear un servicio alternativo al militar y reconocer la objecin de conciencia", agrega.

El proyecto de gobierno propone que se exima del SMO "a los varones pertenecientes a la Base de Conscripcin que invoquen fundadamente convicciones ticas, religiosas, filosficas o humanitarias que les impidan, en conciencia, su realizacin. A cambio, podrn realizar un Servicio Ciudadano Alternativo, que puede durar hasta dos aos, donde realizarn prestaciones que beneficien a la comunidad y contribuyan al logro de los objetivos de la Defensa Nacional () en territorio nacional o el extranjero, mediante la participacin en programas de cooperacin internacional y operaciones de paz". Los objetores no estn de acuerdo.

A fines de octubre, les recibi el ministro de Interior, Belisario Velasco. "El reconoci que era legtima la iniciativa de los objetores de rechazar el servicio militar, pues se apela a un derecho humano reconocido en muchos lugares del mundo. Le exigimos al gobierno ponerle urgencia al proyecto de ley que envi al Congreso en junio, que reconoce la objecin como principio vlido para rechazar el SMO y crea un Servicio Ciudadano. Es un avance aunque no estamos plenamente de acuerdo", dice Venegas.

Sin concretar

El servicio militar -instituido hace ms de un siglo- contina siendo obligatorio. Incluso ms que antes, pues actualmente todos los jvenes quedan automticamente inscritos. A pesar de las expectativas del gobierno de llenar los cupos con quines acudieran "voluntariamente" a cumplir con la obligatoriedad, no se logr. Para completar el contingente se realiz un "sorteo pblico", estipulado en la nueva ley, con los nacidos en 1988. "El proyecto que introduce la objecin, sin urgencia, podra estar archivado en el Congreso por aos. Hay cosas que debieran replantearse. No puede ser que se establezca que durante estados de guerra o asamblea la objecin no pueda ser reclamada como derecho. Precisamente rechazamos la guerra porque no la consideramos vlida para la resolucin de conflictos. Adems, hablamos de un derecho que no puede ser restringido o suspendido", dice Luis Venegas.

Por ms de una dcada diversas organizaciones han luchado por el reconocimiento del derecho a la OC, recurriendo incluso a tribunales. "Se han presentado recursos de proteccin. Pero en la prctica eran declarados inadmisibles. El 2003, se admiti uno a tramitacin y eso nos permiti esgrimir nuestros argumentos ante la Corte. En definitiva, el recurso fue rechazado, sin embargo, los argumentos expuestos por el ministro redactor Carlos Cerda, dejan en evidencia la necesidad de adecuar la legislacin al ordenamiento jurdico internacional, recomendacin que ha hecho en oportunidades anteriores la Asamblea de las Naciones Unidas a los estados que an consagran el servicio militar como obligatorio", dice la abogada Alejandra Arriaza, de Seal.

El 10 de noviembre termin el plazo para que los llamados al SMO presentaran "pruebas" frente a la Comisin Especial de Acreditacin creada por el nuevo sistema. La comisin evala sus antecedentes y decide si acepta o no los argumentos para "objetar". Actualmente, todos los jvenes estn automticamente inscritos. Aunque la OC ha sido reconocida por el derecho internacional y por decenas de pases, Chile an no lo integra a su legislacin, aunque Naciones Unidas se lo ha recomendado a los gobiernos. Si se empea en no reconocer el derecho, los objetores podrn solicitar asilo para resguardarse de cualquier accin que emprenda el Estado en su contra. Tendran la condicin de refugiados polticos de la ACNUR. "Ya se est conversando con varias embajadas que eventualmente podran prestar asilo a los objetores", dice Venegas.

ROC-Chile trabaj para que se reconociera el derecho a la OC y, a pesar de haber logrado que se discutiera el 2005 en el Congreso, siendo aprobado por la Cmara de Diputados, se frustr en el Senado. No hubo mayora. No se incluy en la Ley de Modernizacin del SMO. El propio ministro de Defensa de entonces, Jaime Ravinet (DC), declar que "se quedaba en deuda con los objetores".

En junio, el diputado Antonio Leal, presidente de la Cmara, junto a otros parlamentarios, present un proyecto que reconoce en parte la OC. "Valoramos que el gobierno de Bachelet se haya comprometido a legislar y que se hable de un Servicio Social Ciudadano Alternativo (SSCA). En las 36 medidas que el gobierno debera llevar a cabo en sus primeros cien das deca: 'Crearemos un programa de Servicio Ciudadano como alternativa al servicio militar obligatorio. Este programa generar un espacio de interaccin de jvenes de distinto origen social y aporte servicios sociales de alto impacto a la comunidad'. Pero an no se concreta. La objecin debe ser garantizada como un derecho del individuo y no como mera causal de exclusin de una obligacin jurdica. El SSCA no puede prescindir del reconocimiento del derecho a la objecin", dice Luis Venegas.

Cultura militarista


La Plataforma Amplia por el Fin del Servicio Militar est integrada por organizaciones de objetores como Ni Casco Ni Uniforme, Rompiendo Filas (Temuco), Gampoc (Concepcin), Re/Evolucin (Linares), Insumisos (Rancagua), Colectivo Idecrata, Corriente Revolucionaria Anarquista (CRA), la CGT y Feministas Jvenes, entre otras. "Creemos que slo el ejercicio real de la objecin de conciencia asegura su reconocimiento social. Seguiremos insistiendo en la insumisin e iremos a dejar una corona de flores a la tumba moral de quienes han propiciado tamaos monstruos de los derechos humanos como son estas propuestas de ley", dice Carballo.

Demandan el reconocimiento pleno y sin exigencias del derecho de OC y luchan por el fin del servicio militar y del militarismo. Llaman a la insumisin y a la desercin de las filas castrenses. Oscar Huenchunao, mapuche y periodista, es miembro de Ni Casco Ni Uniforme y del Comit Ejecutivo de la Internacional de Resistentes a la Guerra (WRI, por sus siglas en ingls), que promueven la accin contra la guerra.

WRI agrupa a ms de 70 organizaciones en 35 pases. Ni Casco ni Uniforme participa de la Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Antimilitarismo y Objecin de Conciencia (Claoc), que agrupa a organizaciones de objetores y derechos humanos de Ecuador, Chile, Per, Paraguay, Ecuador, Colombia y Argentina, entre otros. Muchos estados garantizan a los indgenas el no realizar el servicio militar en respeto a sus culturas. "La principal finalidad del SMO es el adoctrinamiento ideolgico. El nacionalismo chileno claramente es una ideologa", advierte Huenchunao. "La muerte de conscriptos no es un accidente, sino una constante en el SMO. Es una lstima que los mass media y la prensa en general tengan que esperar una tragedia para lanzar a la palestra el SMO. Cuntos jvenes ms tienen que morir para que el SMO se derogue? El trmino 'malos tratos' es ambiguo. Durante la investigacin del caso Soto Tapia, muchos periodistas preguntaron a los conscriptos si reciban malos tratos. Las respuestas en su mayora eran negativas. Sorprendi pues contrastaba con sus averiguaciones. Decidieron cambiar el enfoque y preguntaron si en el regimiento les pegaban. 'Ah... si po', eso si', fue la respuesta. Eso nos habla de una cultura donde el concepto de maltrato es ambiguo. Una cultura machista. En los regimientos hay una serie de prcticas que atentan contra la integridad fsica y psquica, que buscan quebrar la personalidad e individualidad. Conductas al filo de lo que se considera tortura", dice.

En Chile, hay un promedio de una muerte al mes en el SMO. La inmensa mayora de los reclutas son de extraccin pobre. Un rasgo clasista ms de nuestra sociedad. Los jvenes ABC1 simplemente no "cumplen" con el SMO, pues quienes no se eximen recurriendo a contactos familiares, ingresan a Escuelas de Oficiales y al Batalln Germania. Podemos seguir pensando que el servicio militar hace hombres a nuestros jvenes por medio de la fuerza bruta y la violencia?

Ni Casco Ni Uniforme realiza un trabajo de promocin, difusin y prctica del derecho de OC y de mtodos de accin directa no violenta (ADNV), desde una perspectiva antimilitarista. "La objecin de conciencia es un derecho humano, derivado de la libertad de conciencia y pensamiento, que consiste en la negativa a realizar acciones o cumplir con obligaciones legales que atenten o vayan en contra de nuestra conciencia, por razones religiosas, filosficas, polticas, etctera. Conlleva una prctica que va ms all del mbito estricto del servicio militar, pero por la naturaleza de ste ha sido el frente ms polmico. No proponemos ningn servicio alternativo porque estamos en contra del Servicio Militar como institucin. La finalidad del SMO nunca ha sido el servicio a la comunidad. Su fin es la instruccin militar y hoy el adoctrinamiento ideolgico. El peso de la cultura militarista se manifiesta claramente, pues a pesar de que el Estado es parte y ha ratificado tratados internacionales que incluyen la objecin de conciencia, no se ha regulado en nuestra legislacin la prctica este derecho", dice Huenchunao. Incluso los hijos de detenidos desaparecidos y ejecutados polticos, que no estn obligados a la conscripcin como parte de la Ley de Reparacin (Ley 19.123), quedan "en calidad de disponibles".

"Cuando se habla quienes hacen el servicio 'voluntariamente', no slo se desconocen aspectos sociales como la falta de oportunidades, la pobreza que caracteriza a los conscriptos, sino tambin culturales como el peso del discurso militarista. Lo vemos en la TV y los medios de comunicacin, en el sistema educacional, en algunos historiadores, en los juguetes blicos, etctera. No es una 'voluntariedad' espontnea, es tambin producto de una industria cultural militarista y enamorada de la violencia", agrega.

Segn la Direccin General de Movilizacin Nacional (DGMN), la "voluntariedad" ha ido aumentando y representara a un 70 por ciento del total del contingente enrolado en el Ejrcito. Cifras que constituiran la mejor prueba de que los incentivos otorgados estn cumpliendo el objetivo de "atraer a los jvenes hacia su deber". Pero las cifras no toman en cuenta factores que fuerzan el reclutamiento: alta tasa de desocupacin juvenil, elevados ndices de pobreza que caracterizan a las familias de gran parte de los conscriptos "voluntarios". Muchos jvenes de humildes familias ven en el SMO el inicio de una "carrera militar" y la puerta para aprender "un oficio" para desempearse en el excluyente mercado laboral. Su ingreso al ltimo escalafn de las Fuerzas Armadas se transforma en la nica alternativa de ingresos para muchas familias de la extrema pobreza. Es posible hablar entonces de voluntarios si es la miseria y marginacin quien finalmente los obliga? Adems, el SMO los "educa" en valores militaristas, marcados por ideas como la jerarquizacin, la vida militar, la obediencia ciega, el machismo, el racismo, el autoritarismo, la discriminacin y la criminalizacin de los movimientos sociales. El SMO restringe la libertad personal y las libertades pblicas erigindose como una moderna servidumbre que impone obligaciones por encima y en contra de las convicciones y derechos ciudadanos. Actualmente ni siquiera cumple con las necesidades de la llamada Defensa Nacional. "Es una obligacin que se quiere imponer per se, por razones ideolgicas y para mantener un mbito de injerencia de las FFAA en la vida cvica", concluye Oscar Huenchunao.



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