Portada :: Opinin :: H. Dieterich
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2007

Cuba y Venezuela: entre la economa de mercado y el Socialismo del Siglo XXI

Heinz Dieterich
Rebelin

Para mi entraable amigo Enrique Gaucher


Heinz Dieterich

1. Hay transicin en Cuba?

El debate de que si hay transicin en Cuba o no, carece de sentido. Los hechos empricos son claros y as lo son las manifestaciones tericas. Cuando Fidel plante en noviembre del 2005, el tema de la reversibilidad de las revoluciones y la posibilidad de autodestruccin de la Revolucin Cubana despus de su muerte, introdujo pblicamente el problema de la transicin, inclusive dentro de una perspectiva preocupante. Con motivo del cumpleaos de Fidel, en diciembre del 2006, el Vicepresidente del Consejo de Estado, Carlos Lage, volvi sobre el tema, diciendo: Siento, que el socialismo en Cuba es irreversible no por definicin, sino porque con nuestro esfuerzo de ayer y de hoy lo hacemos irreversible.

De esta manera, la dialctica de la transicin queda plasmada en tesis y anttesis. El movimiento del concepto refleja el movimiento de la realidad y genera la nueva y verdadera interrogante: Cul es la sntesis que resulta de ese movimiento dialctico? En trminos pragmticos, hacia donde va la transicin, en qu tiempos, con que mtodos y con que desenlace final?

2. La doble determinacin de la transicin

La respuesta depende de dos variables: 1. de las vas objetivas de evolucin que tiene Cuba y, 2. de la correlacin de fuerzas dentro del principal sistema de poder y direccin del pas, el Partido Comunista de Cuba (PCC). Lo primero es un problema de las condiciones materiales locales y mundiales, esencialmente de las econmicas. Sobre ellas hay poca incidencia posible. Lo segundo es un factor subjetivo, un problema de vanguardia. La relacin entre ambas variables es evidente. La evolucin prescribe los grados de libertad de la vanguardia. Esta escoge entre las opciones que logra discernir e imponer. La calidad de su juicio y su poder determinan su propio futuro y el de la nacin.

3. Las opciones objetivas de la Revolucin

Las opciones evolutivas para la Revolucin Cubana son limitadas: 1. Se puede procurar mantener el socialismo histrico, tal cual existe hoy. Esa va no tendra mucho potencial de futuro, porque se trata de un paradigma econmico y de superestructura poltica que despus de noventa aos de existencia ha llegado al lmite de su vida productiva. 2. La Revolucin puede tratar de evolucionar hacia el Socialismo del Siglo XXI. Hasta la actualidad no hay indicios de tal intencin. 3. La Revolucin puede integrarse ms a la estrategia del desarrollismo estatal que utilizan China, Vietnam y Venezuela. Hay matices nacionales en cada caso, pero la lgica de acumulacin es esencialmente la misma.

Es evidente, que el gobierno ya opt por esta va, en una alianza estratgica con China y Venezuela, y con una creciente integracin al Bloque Regional de Poder Latinoamericano (BRPL). Y hace bien, porque no tiene alternativa prctica a esta va de acumulacin. Sin embargo, tal opcin agudiza la contradiccin, que ---podemos inferir--- motiv la advertencia de Fidel y cuya solucin, junto con el problema de la democracia participativa, determinar si el peligro de la reversibilidad podr ser conjurado, o no.

4. La contradiccin que decidir el futuro de la Revolucin

Para ponderar las implicaciones de la insercin cubana al desarrollismo estatal de la regin y de Asia, es preciso entender el status terico del sistema econmico cubano. Cuba se sustenta, hoy da, como el resto del mundo, sobre una economa de mercado, cuya dinmica nacional es determinada por sus ventajas comparativas dentro del mercado mundial. Pero, a diferencia de la absoluta mayora de los dems pases del mundo, se trata de una economa de mercado no-crematstica, es decir, que no gira sobre intereses mercantil-explotativos.

Esta caracterstica particular se debe a la esencia humanstica del proyecto revolucionario, que el sector hegemnico del Partido, encabezado por Fidel y Ral, ha podido preservar a lo largo de los ltimos 47 aos. Aunque pueda parecer de poca importancia, es muy significativa y sin duda un gran logro de la Revolucin. No convierte a la economa cubana en socialista ---porque le falta la institucionalidad especfica de la economa poltica socialista, la economa del valor y la democracia econmica--- pero conserva el elemento tico de una economa socialista. La economa cubana actual puede entenderse como una economa de mercado castrada por la tica igualitaria del proyecto socialista y su implementacin va el Estado. Existe una antinomia entre la lgica de la base de la economa mercantil y su lgica superestructural.

El discurso de noviembre 2005 de Fidel, brutalmente honesto, y las recientes declaraciones de Ral, indican que la implementacin estatal de la tica del proyecto socialista es cada vez menos compartido por sectores de la sociedad civil que asumen crecientemente actitudes y expectativas de la economa de mercado crematstica. La creciente e inevitable integracin cubana en la economa de mercado latinoamericana y mundial reforzar esas tendencias crematsticas y empujar a la Revolucin hacia la involucin de su tica humanstica, con el peligro de liquidar finalmente la verdadera razn de su gnesis y de su ser.

5. Como montar el tigre desarrollista sin que te coma?

La evidencia histrica de dos siglos sobre el desenlace final de la va desarrollista no deja dudas, desde la Alemania de Friedrich List hasta los Tigres asiticos y la matanza en la Plaza de Tian An Men en Beijing, en 1989: termina, tarde o temprano, en un clsico sistema burgus. La enorme capacidad analtica-estratgica de Fidel y sus dilogos privilegiados con los grandes protagonistas de la historia le hicieron prever este escenario desde la crisis de transicin de la URSS (Gorbachev) a mediados de los ochenta.

Los xitos del desarrollismo estatal chino, y el colapso de la URSS, proporcionaron lo que para pensadores superficiales pareca ser la solucin estratgica para los peligros de transicin del socialismo histrico, en Cuba y en general. Sin embargo, la mente cientfica de Fidel penetr, como lo hace toda ciencia, las apariencias para descubrir la tendencia de evolucin objetiva del fenmeno. El resultado era claro: la va del desarrollismo alemn-japons-chino no garantizaba el futuro del socialismo en Cuba, despus de la muerte del Comandante.

El discurso sobre la reversibilidad de la Revolucin cubana, del 17 de noviembre del 2005, naci de este dilema objetivo. Pero, el discurso se qued en el planteamiento del problema y en medidas inmediatas, como la educacin revolucionaria y el trabajo ideolgico, que dentro del contexto cubano actual son necesarias, pero que no pueden ganar la batalla, porque no resuelven el problema de la contradiccin estructural del modelo cubano.

6. La solucin estratgica de la contradiccin: Desarrollismo Regional y Socialismo del Siglo XXI

La solucin estratgica al problema de la reversibilidad, sin embargo, era evidente: una estrategia dual que combinara el desarrollismo estatal-regional y asitico ---para elevar la calidad de vida de la poblacin--- con la introduccin de los primeros elementos de la institucionalidad econmica del socialismo del siglo XXI, la economa de valor y la democracia participativa; a fin de neutralizar los impactos crematsticos del desarrollismo sobre la esencia humanstica y socialista de la Revolucin. Desarrollismo y Socialismo del Siglo XXI, simultneos y combinados. Esta es la sntesis resultante de la dialctica de tesis y antitesis de Fidel Castro y Carlos Lage.

7. La incgnita: Por qu Fidel no plante la solucin estratgica al peligro de la reversibilidad?

Si la solucin estratgica al problema de la reversibilidad era evidente, por qu Fidel no la plante en su discurso de noviembre del 2005? La respuesta podra ser, que Cuba ha optado hasta el da de hoy, por estar virtualmente ausente de la discusin mundial sobre el Socialismo del Siglo XXI ---decisin que tendr un considerable costo poltico-terico para el pas y, en cuanto a la transicin, tambin prctico---, y que es uno de los pocos pases de Amrica Latina, donde no se han publicado las obras sobre la Economa de Equivalencias y el Socialismo del Siglo XXI. El Comandante, sin embargo, conoce las obras desde hace aos atrs y si l decidi en noviembre del 2005 limitarse a plantear el problema, sin una propuesta de solucin estructural, slo puede haber una respuesta posible: el factor tiempo.

Fidel es un extraordinario estratega militar y valora el momento del ataque tan decisivo como los dems factores blicos, incluidos los morales. La hiptesis por lo tanto es, que la ruptura poltica-epistemolgica de noviembre del 2005 fractur tan violentamente la tradicin de certeza ideolgica de 45 aos, que deba ser procesada primero dentro del Estado, del Partido y de la poblacin. La solucin se planteara despus.

8. La vanguardia venezolana y cubana ante el salto cualitativo

En 2005, el momento del Socialismo del Siglo XXI ya haba llegado para Venezuela, pero no para Cuba. Los aos 2007 y 2008, sin embargo, son los aos de la verdad, porque ambos pases estn ante la misma disyuntiva: o emprenden el doble camino hacia la sociedad postcapitalista o no lograrn superar a la civilizacin burguesa. Para llegar al Socialismo del Siglo XXI, Hugo Chvez prendi el diez de enero del 2007, sus cinco motores constituyentes. Estos incluyen ya elementos de la democracia econmica socialista y si el Comandante le monta el sexto motor, el de la contabilidad del valor y del principio de equivalencia, la nave del futuro podr llegar relativamente pronto a su destino. De hecho, mucho ms pronto, de lo que habramos pensado an hace un lustro.

Habr que esperar el proyecto de los motores constituyentes de la transicin cubana que lo vinculara a la dinmica del debate latinoamericano y mundial. Con Evo Morales y Rafael Correa, Bolivia y Ecuador ya se integraron a esta dinmica y Nicaragua no tardar. Y con los comentarios del canciller uruguayo y la reciente introduccin de la discusin en Brasil, el nuevo proyecto socialista ya tiene dimensin subcontinental, involucrando a Estados y sociedades civiles. En Europa, Alemania se ha convertido en vanguardia del debate debido a su vinculacin con la refundacin del Partido de Izquierda (Linkspartei), que representa alrededor del nueve por ciento del Parlamento. Los aportes de Paul Cockshott und Allin Cottrell, empiezan a tener eco en el Partido Socialista de Escocia y la discusin est entrando a Espaa. Turqua, el puente entre Europa y Medio Oriente, se integra a partir de febrero a la dinmica del debate y de la construccin mundial del Socialismo del Siglo XXI.

9. El papel de la vanguardia cubana

La ltima interrogante es acerca del sujeto poltico que sera capaz de resolver el peligro de la reversibilidad. Siendo el Partido Comunista de Cuba (PCC) el sistema de poder y direccin decisivo en la isla hay que buscar la respuesta dentro de su correlacin de fuerzas. El perfil funcional de la tarea indica al sujeto colectivo.

Se requieren tres capacidades de este actor: 1. Analizar la estrategia dual del Desarrollismo Regional-Socialismo del Siglo XXI y decidir si coincide con la hiptesis de que es la nica va posible para mantener la esencia humanstica y los grandes logros del Socialismo Histrico en Cuba; 2. Si coincide, necesita tener suficiente genio pragmtico para implementar el plan de operaciones resultante; 3. Requiere tener el poder necesario para implementar el paradigma y el plan de operaciones contra visiones y fuerzas divergentes.

El nico sector del Partido Comunista de Cuba que coincide con este perfil es el que encabezan Ral y Fidel. Una vez ms, el futuro de la Revolucin depende de la decisin estratgica que tomen.

Nota:

El presente artculo es una ampliacin de una entrevista concedida a Maria Jos Garca Moreno, de Perfil, Argentina (21.1.2007), sobre la pregunta: Son muchos los rumores que circulan sobre la salud del presidente cubano Fidel Castro pero lo inevitable del caso es el proceso de transicin que deber enfrentar Cuba. Cmo considera que se debera plantear ese debate y hacia donde se encaminar el gobierno de la isla con la figura de Castro ausente del poder?



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter