Portada :: Otro mundo es posible :: VII Foro Social Mundial (Nairobi, Enero 2007)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2007

Nairobi, un espejo para mirarse a s mismo
El futuro del Foro Social Mundial, epicentro del debate en Kenia

Sergio Ferrari
Rebelin


Concluida la 7 edicin del Foro Social Mundial (FSM) de Nairobi, varias son las temticas novedosas-audaces que se pasearon durante cinco das por los laberintos del Estadio Nacional de Kasarani. Una de ellas, de particular trascendencia para el movimiento altermundialista, la relacionada con el estado presente y futuro del propio FSM. Nairobi fue un prisma gigante desde el cual el FSM observ al planeta. Y un gran espejo donde se mir hacia s mismo.

El Foro Social Mundial ha jugado un rol importante pero es una frmula que comienza a agotarse, lanza casi como provocacin el reconocido intelectual egipcio-senegals Samir Amin, uno de los responsables del Foro Mundial de las Alternativas.

FSM agotado

Tras su reflexin varios argumentos acumulativos y lgicamente construidos. Para Amin el FSM no es hoy un lugar de debate profundo sino de exposiciones e intercambios rpidos.

Dinmica que no favorece la construccin de alianzas entre organizaciones capaces de convertirse en un movimiento, lo que aumenta el riesgo de limitarse a un club de charlatanes o a un crculo cerrado de responsables de ONG

Y por eso propone, en paralelo al FSM, imaginar la forma de crea realmente un marco organizado de alianzas, a nivel nacional, regional y mundial, de los movimientos de masa.

Amin reivindica el contenido del Documento de Bamako, suscripto en el marco del foro descentralizado del 2006 en Mal, que con sus ocho puntos intenta perfilar un suerte de carta-programa conceptual de lo que debera ser el nuevo planeta a construir.

En la base de sus planteos, una reflexin de fondo expuesta en un documento-artculo publicado en Roma en octubre del ao pasado y retomado parcialmente en el ltimo Le Monde Diplomatique-, denominado En defensa de la Humanidad.

Este texto, distribuido en algunos de los espacios de debate en Nairobi, ratifica que el capitalismo es un sistema obsoleto y enemigo de la humanidad, que debe ser enfrentado a partir de la radicalizacin necesaria de las luchas populares. Para Amin -tal como lo repite a este corresponsal en una entrevista realizada en la capital keniana-, la mundializacin no es un hecho objetivo, sino que es la estrategia de los poderes dominantes. Y en ese sentido, no se puede proponer otra mundializacin sin destruir la existente. Y para ello es necesario restaurar la dignidad de las naciones y la soberana de los pueblos y de los Estados.

Para esta lectura de la etapa actual que transita la humanidad, el concepto de *consenso* promovido por otros dirigentes altermundialistas como el brasilero Francisco Chico Whitaker, es como mnimo ingenuo...y carente de un anlisis de clases.

El valor de la diversidad

Frente a la visin del intelectual egipcio, varios son los toricos-militantes sociales que defienden la idea del foro como espacio amplio, y expresin de una nueva forma de concebir la poltica, alejada de las concepciones de la izquierda tradicional.

El libro recientemente editado por el brasilero Whitaker, uno de los ocho co-fundandores del FSM, es tal vez la expresin ms sistemtica de este pensamiento que se propone innovar sobre contenidos y formas.

El Foro es un hbrido entre esas dos grandes concepciones, en aparencia incompatibles pero que en la prctica conviven desde la fundacin misma del FSM, subraya en dilogo exclusivo Boaventura Sousa Santos, prestigioso intelectual portugus.

Hay nuevas formas de entender la poltica y los conceptos polticos, explica Sousa. Indicando que por ejemplo, muchos pueblos originarios y otros actores sociales consideran al socialismo como una definicin a la occidental , con la que no se sienten cmodos, y prefieren por ello hablar de liberacin, de emancipacin y de otro mundo posible.

Este aparente choque de posiciones, la interpreto como expresin de fuerza, ms que de debilidad subraya con conviccin el intelectual lusitano. Veo en la diversidad actual y el relativo caos del Foro una seal de fortaleza, insiste.

Recordando que las diferencias de pensamiento , en lo esencial, no son nuevas y se remontan ya al primer FSM de Porto Alegre, entre los que lo consideraban como un espacio de encuentro e intercambio y quienes proponan llegar a posiciones comunes nicas y suscribir documentos finales.

A pesar de estas tensiones internas, el aporte del FSM es un hecho innegable, subraya Sousa. Quien indica a manera de ejemplo, que si bien no significa una revolucin, las instituciones internacionales y otros mbitos de poder han tenido que ir incorporando en estos ltimos aos ciertos planteos y reivindicaciones que se expresaron en el FSM.

Es esencial no tenerle miedo a la complejidad propia de lo que vivimos y seguir construyendo a partir de este proceso en marcha, insiste.

Los actores sociales toman la palabra

Hay procesos histricos que no se pueden acelerar, al margen que nos gustara hacerlo , enfatiza Hugo Yaski, secretario general de la Central de Trabajadores de Argentina, plataforma combativa que rene a

1 milln 200 mil afiliados y que ha estado presente desde el origen mismo en el proceso de nacimiento del FSM.

No se puede arriesgar la construccin del foro sobre la base de la diversidad actual para dotarlo de definiciones ms precisas, indica el dirigente sindical consureo. Y esta interpretacin es coherente con la experiencia que nos dicta la realidad, tambin en el trabajo diario en nuestros pases. Muchas veces, cuando queremos avanzar ms rpido y clarificar posiciones, perdemos en amplitud.

Y su conclusin es tajante: en este momento preciso, la actual frmula del FSM en tanto espacio abierto de confluencia es la ms correcta, la ms adecuada para nosotros y tiene una razn de ser.

Posicin compartida por el hondureo Rafael Alegra, uno de los dirigentes de Va Campesina, coordinacin mundial de movimientos indgenas y del campo que nuclea a ms de 100 millones de afiliados.

Para nosotros el FSM, al que sostenemos desde su nacimiento y del cual somos uno de los pilares principales, es un espacio de intercambio, de construccin de alianzas, de reforzamiento de nuestras propias iniciativas y actividades.

Slo instantes despus de la entrevista con Alegra, en uno de los locales del Estadio Internacional de Deportes, sede el foro, Va Campesina lanzaba su Campaa Global por la reforma agraria, para la regin africana. Nueva prioridad de la agenda de dicho movimiento que subraya en esta etapa la necesidad de recuperar y defender la tierra, las aguas, las semillas, los bosques y los recursos naturales en general.

Afecta a Va Campesina la falta de un programa poltico del FSM?, consultamos. No es el objetivo ni le corresponde al FSM definir las estrategias. Cada movimiento social, a nivel local, nacional, regional y mundial es quien debe impulsar sus luchas y reivindicaciones. No es al foro de hacer los cambios, sino a los movimientos que lo integramos.

Y la realidad, segn Alegra, demuestra la viabilidad de esta frmula. La nueva situacin poltica latinoamericana es tambin en parte el resultado del FSM y de su lucha por otro mundo posible, concluye el militante hondureo.

* Colaboracin para E-CHANGER y Peridio Le Courrier (Suiza)



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