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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-02-2007

Posada Carriles: Terrorista o mojado?

ngel Guerra
La Jornada


Hoy sabremos si el gobierno de W. Bush encausa por fin como terrorista al ciudadano venezolano de origen cubano Luis Posada Carriles, como est obligado por la Convencin de Montreal sobre atentados con bomba contra aeronaves, de la que es signatario. Termina el plazo dado por un juez federal para que el gobierno estadunidense se pronuncie, ya que segn un fallo de la Corte Suprema un inmigrante ilegal, nica acusacin que hasta hace muy poco pesaba contra Posada, no puede ser encarcelado por tiempo indefinido a menos que constituya un peligro para la seguridad nacional. Para sustanciar esta figura la administracin de Bush debe acusar al terrorista de lo que es. Lo ms fcil del mundo, podra suponerse, con la catarata de documentacin existente en los archivos de la FBI y la CIA sobre las tenebrosas andanzas de su veterano operativo.

Pero no, el autoproclamado adalid mundial de la lucha contra el terrorismo ha mostrado una tozuda renuencia a proceder en esos trminos por que siente pnico por las consecuencias que acarreara un proceso en regla contra el criminal. Sacara a la luz pblica los vnculos ms inconfesables, polticos y de negocios, de la contrarrevolucin de Miami con el gobierno de Estados Unidos y, en particular, con la familia Bush, desde que el padre del actual mandatario era oficial y ms tarde Director de la CIA hasta la actualidad. No slo la larga y sangrienta campaa de terrorismo contra Cuba con auspicio estadunidense. Tambin la participacin de ultraderechistas cubanos entrenados por la CIA en la Operacin Cndor, el escndalo Irn-contras y otras operaciones encubiertas en Africa y Asia. Una trama donde se mezclan asesinatos y torturas de africanos y vietnamitas, de luchadores sociales e intelectuales latinoamericanos, organizacin de escuadrones de la muerte en Centroamrica por el actual subsecretario de Estado Dimitri Negroponte, trfico ilegal monitoreado por la Casa Blanca de armas a la contra nicaragense y de drogas hacia Estados Unidos y mucho ms. Entre otras perlas, el asesinato en Washington del ex canciller chileno Orlando Letelier y que el cmplice de Posada en la voladura del avin, Orlando Bosch, resida en Miami como un respetable ciudadano con activa presencia en los medios de difusin, despus de recibir el perdn del padre del actual presidente. O la fraudulenta eleccin de Bush II en 2000. Asuntos sobre cuyas interioridades Posada y sus compinches miamenses tienen de sobra que decir.

El emperador, que ha hecho lo indecible por proteger al viejo aliado, se vio forzado primero a encerrarlo en una celda migratoria y luego a presentar cargos penales contra este, por ridculos que sean, presionado por la diplomacia cubana, la opinin pblica y el gobierno venezolano. Este no ha cejado en reiterar a Washington su solicitud de extradicin del monstruo para juzgarlo por 73 cargos de homicidio en la voladura del avin de Cubana de Aviacin procedente de Caracas.

Acorralado Bush, el Departamento de Justicia, a cargo del terico de la tortura Alberto Gonzales, ha tratado de sacarlo del apuro acusando a Posada de siete cargos por fraude inmigratorio que podran llevarlo a la crcel hasta cuarenta aos. Paradjicamente, la acusacin se sustenta en los mismos hechos denunciados en su momento por Fidel Castro y negados entonces por los gobiernos estadunidense y mexicano. Destacadamente, que Posada ingres a Estados Unidos procedente de Isla Mujeres, Mxico, en el barco camaronero Santrina, registrado en Florida y propiedad del consumado terrorista anticubano Santiago Alvarez, y no como un mojado ms a travs de la frontera, segn declar posteriormente.

Ante las primeras denuncias del presidente cubano, Washington lleg a decir que era un invento castrista y que no tena noticia alguna sobre el paradero de Posada. Al parecer el omnipresente Departamento de Seguridad de la Patria y sus decenas de miles de agentes no se haban percatado de que el terrorista entr ilegalmente en Miami y llevaba das visitando tranquilamente a sus amistades, ni que su abogado haba presentado ante las autoridades competentes una solicitud de naturalizacin de su cliente en la que es requisito escribir la direccin del interesado.

Mucho me temo que Posada no ser hoy acusado de terrorista por Washington. Acaso un repentino y conveniente ataque cardiaco del criminal en su celda sea la tabla de salvacin que libre a Bush de esta pesadilla. Mafia es mafia.

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