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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-02-2007

El ejrcito estadounidense trata de expandir su influencia a travs del comando Southcom
El Pentgono se moviliza para combatir el populismo radical en Amrica Latina

Fernando Molina Corts
Diagonal

El establecimiento de pequeas bases militares en numerosos pases para dominar sin ocupar, adems de la formacin de los ejrcitos locales en sus propios pases, es la nueva estrategia de EE UU para Latinoamrica


El creciente establecimiento de gobiernos izquierdistas en Latinoamrica preocupa cada vez ms a la Administracin y grupos de poder estadounidenses. Ecuador, Nicaragua, Bolivia, Brasil, Argentina, Uruguay y Venezuela se estn saliendo del patio trasero de EE UU, que ve as peligrar su influencia en el sur del continente. Como afirma Noam Chomsky en una reciente entrevista para la BBC, los medios de dominacin [de EE UU sobre Latinoamrica] se ven adems socavados por la tendencia hacia la integracin de las economas en la regin, por la diversificacin en las relaciones internacionales, la bsqueda del control sobre los recursos nacionales y el rechazo a las recetas de las instituciones financieras internacionales.

As pues, despus de un tiempo en el que la Casa Blanca ha centrado la atencin blica en el Medio Oriente, la Administracin Bush y el Pentgono estn definiendo un discurso ideolgico que justifique el intervencionismo en la regin. Adems de los trminos ya empleados a nivel global como la guerra contra el terror, que desde el 11-S lo justifica todo, se estn acuando nuevas expresiones como narcoterrorismo para intervenir en los pases andinos productores de la hoja de coca y, sobre todo, la expresin populismo radical, en clara referencia a los gobiernos de Hugo Chvez, de Evo Morales y de Rafael Correa, entre otros. En la pasada reunin de la Organizacin de Estados Americanos, la secretaria de Estado estadounidense, Condolezza Rice, alert sobre la necesidad de crear nuevos mecanismos para reprender a aquellos pases que se apartan del camino democrtico.

Bajo la excusa de este supuesto dficit democrtico y de la guerra global contra el terrorismo y el narcotrfico, Washington ha incrementado ms la ayuda militar y policial en la zona que la social y econmica. El departamento de Estado usa la palabra terrorismo en 16 de sus informes al Congreso sobre pases de la regin para justificar la asistencia militar. La guerra contra el terror permite ahora redefinir cualquier inters en trminos de seguridad militar. Pero parece ser que, de momento, la poltica a seguir por EE UU excluye la intervencin blica explcita. El Pentgono propuso cambiar la estrategia basada en una limitada cantidad de grandes bases militares por una basada en numerosas y pequeas bases o ubicaciones operativas de vanguardia (FOL, por sus siglas en ingls ), instaladas en ocasiones a cambio de canje por deuda externa.

No interesa tanto la ocupacin del territorio si se puede asegurar la apropiacin de los recursos naturales de la regin, sean stos minerales, hdricos y/o estratgicos. En definitiva, se trata de profundizar en el control de las zonas donde la riqueza estratgica permite asegurar a EE UU su hegemona sobre los recursos y sobre los intercambios econmicos. Y acompaando esta estrategia de FOL, se apuesta tambin por el entrenamiento de los ejrcitos locales en su propio territorio, mediante empresas privadas de personal militar y formadores del Pentgono.

Este entrenamiento a domicilio evita la intervencin blica directa, lo que reduce el desgaste interno que supondra la muerte de soldados estadounidenses. Asimismo, tras pasar el entrenamiento militar de manos del Departamento de Estado (Exteriores) al Pentgono (Defensa), se disfruta de la impunidad que proporciona el liberarse de la supervisin del Congreso en materia de derechos humanos. Los entrenamientos a domicilio en Latinoamrica los realiza el Comando Sur. EE UU asegura su presencia en todo el mundo a travs de sus comandos geogrficos. El Comando Sur (US.SOUTHCOM) opera en 32 naciones: 19 en Amrica Central y Amrica del Sur, y 13 en el Caribe, adems de supervisar la Base de Guantnamo. El SOUTHCOM arma, entrena y adoctrina a los ejrcitos latinos mediante programas conjuntos en los que en ocasiones se subcontratan compaas privadas de mercenarios que proporcionan militares especializados, habitualmente oficiales retirados del Ejrcito norteamericano.

EE UU exige adems un convenio con cada pas mediante el que se otorga inmunidad diplomtica a los soldados y a todo su personal, por el cual se libera de responsabilidades al SOUTHCOM acerca de cualquier reclamo, que adems sera resuelto bajo las leyes de EE UU. Segn el general James T. Hill, ex jefe del SOUTHCOM, a las amenazas tradicionales de los narcoterroristas y sus semejantes (...) se les complementa ahora una amenaza emergente mejor descrita: el populismo radical, [con el que] el proceso democrtico es socavado para disminuir ms que proteger los derechos individuales. Y aade: Algunos lderes en la regin estn sacando provecho de las frustraciones profundas derivadas del fracaso de las reformas democrticas (...). [Estos] lderes pueden al mismo tiempo reforzar sus posiciones radicales inflamando el sentimiento antiestadounidense. Adems, otros actores buscan socavar los intereses de los EE UU en la regin apoyando estos movimientos. Estamos ayudando a los esfuerzos de nuestras naciones socias a dirigirse a estas amenazas y a los actores estructurales subyacentes. Y concluye Hill: Las actividades del SOUTHCOM expanden la influencia de los EE UU, aseguran a amigos y disuaden a los adversarios potenciales. En el informe de 2005, el SOUTHCOM declara abiertamente que entre sus objetivos est conformar un grupo de pases con pequeos ejrcitos, pero afines ideolgicamente a Estados Unidos. Tal fin implica la defensa de nuestros intereses estratgicos y comerciales.


Escuela de las Amricas
Recientemente, el peridico USA Today anunciaba que EE UU reanudar en su Escuela de las Amricas de Fort Benning (Georgia) el entrenamiento de militares latinoamericanos. Estos entrenamientos, basados en tcticas de contrainsurgencia, operaciones de comando, guerra psicolgica, inteligencia militar y tcticas de interrogatorio, haban cesado en el ao 2002 tras la publicacin aos antes de los manuales empleados en la escuela, en los que se defenda la prctica de la tortura, la extorsin o la ejecucin sumaria, definiendo como objetivos a las personas que pertenecieran a organizaciones sindicales, que distribuyesen propaganda en favor de los trabajadores o de sus intereses y simpatizasen con manifestaciones o huelgas. Hay que recordar que en esta escuela se formaron un gran nmero de militares sudamericanos implicados en las sangrientas dictaduras de los aos 70, apoyadas por EE UU con el fin de acabar con los movimientos de izquierdas y colocar en el poder a gobiernosttere que aceptaran el liberalismo econmico.


La triple frontera
La triple frontera que comparten Brasil, Argentina y Paraguay es de inters primordial para EE UU, por su posicin geoestratgica y por ser rica en recursos naturales. Segn el diario mexicano La Jornada, es la llave de los proyectos geoestratgicos norteamericanos para controlar, con tropas de rpida movilizacin, los pases fronterizos e implementar la guerra de baja intensidad contra el terrorismo. El Departamento de Estado dijo que no hay informacin creble respecto a que grupos terroristas operen en la zona, pero varias agencias norteamericanas insisten, escudndose en la presencia en la zona de poblacin de origen rabe. Es zona prioritaria para los entrenamientos a domicilio del SOUTHCOM, con base en la localidad de Mariscal Estigarribia, al oeste de Paraguay, a 250 kilmetros de Bolivia, muy cerca de Argentina y donde se estima que podra contar con 16.000 efectivos. Desde esta base se tienen a tiro las reservas gasferas y petrolferas de Bolivia, que hacen frontera con Paraguay, y se puede controlar la segunda reserva de agua dulce del planeta, el Acufero Guaran.



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