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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-02-2007

La verdad se impone y la conjura meditica se desmorona
El caso de Walter Chvez es otra movida dentro la escalada fascista

Wilson Garca Mrida
Rebelin


Est en marcha un "Plan Cndor" meditico que, con un cruce de falsedades y medias verdades desde Bolivia, Per y Chile, se intent el "linchamiento virtual" de un periodista peruano que cumple eficiente labor informativa en el Gobierno boliviano, ejerciendo sus derechos laborales permitidos en su condicin de exiliado protegido por Naciones Unidas. Wlter Chvez huy del Per perseguido por la dictadura de Fujimori y trabaj legalmente durante ms de 14 aos en Bolivia, sin ningn sobresalto hasta que fue identificado como enemigo nmero uno de los separatistas que hoy quieren balcanizar al pas de Evo Morales.

El 14 de diciembre pasado, muy pocas horas despus del cabildo organizado por el Prefecto separatista de Cochabamba Manfred Reyes Villa, el canal 7 de la televisin estatal lanz un contundente spot oficial que mostraba a Reyes Villa profiriendo aquel grito de guerra que retumb desde la Plaza de las Banderas: "Adelante Santa Cruz con su Independencia!".
La arenga separatista de Reyes Villa en Cochabamba se haba producido al promediar las 16:00 de aquel jueves 14 de diciembre, y a las 18:00 de ese mismo da, mucho antes de los informativos nocturnos, desde La Paz, el Gobierno que preside Evo Morales ya estaba neutralizando los efectos perversos de aquel incendiario discurso que mostraba a un Prefecto energmeno y decidido a romper la unidad de los propios cochabambinos para llevar la sangre al ro del divisionismo territorial y cultural. No pocos identificamos en aquel certero y efectivsimo spot televisivo la mano diestra de Walter Chvez, asesor de comunicacin del actual Gobierno boliviano.
La contra-campaa desarrollada desde la unidad de comunicacin de la Presidencia, a cargo de Walter Chvez, rest mrgenes de legitimidad a la estrategia de la derecha que intentaba, a travs de Reyes Villa, socavar la gobernabilidad con la  "autoconvocatoria" a nuevo Referndum Autonmico para llevar a Cochabamba a la gida de la oligarqua de Santa Cruz y su "media luna autonomista", no obstante que el Departamento de Cochabamba haba rechazado sumarse a este proceso autonomista en el Referndum del 2 de julio del 2006, votando en contra de una mediocre campaa pro-autonoma departamental que entonces haba desplegado la Prefectura manfredista. No se poda hacer dos veces y con meses de diferencia un mismo Referndum; pero Reyes Villa estaba dispuesto a hacerlo rompiendo el sentido comn y las leyes vigentes.
La eficacia poltica y la profesionalidad tcnica en el trabajo comunicacional de Walter Chvez (ampliamente reconocidas en el pas desde hace ms de catorce aos en los que prest servicios para varios medios escritos, y ahora desde las altas esferas del Gobierno boliviano) tuvieron la virtud de desactivar recurrentes acciones desestabilizadoras de la oposicin y pusieron al periodista peruano a la cabeza de una "lista negra" que la ultraderecha boliviana (la derecha en s es inexistente en este pas) viene ejecutando sistemticamente.


El caso de Amauri Samartino
Para mal de Chvez, en diciembre del ao pasado estall el caso de un inmigrante cubano, Amauri Samartino, quien un mes antes haba sido sorprendido in fraganti participando en un acto neofascista en Santa Cruz, cuando hordas del grupo paramilitar denominado "Unin Juvenil Cruceista" irrumpieron en un hotel de aquella ciudad con la intensin de agredir al vicepresidente lvaro Garca Linera durante el acto de inauguracin de un encuentro internacional de la CICAD. El cubano Samartino fue visto, fotografiado y filmado cuando se desgaitaba gritando y amenazando en medio de consignas que reclamaban la "independencia" de Santa Cruz. Samartino fue echado de Bolivia por haber violado leyes migratorias poniendo en riesgo la paz interna y la seguridad nacional, como corresponda en rigor jurdico. La ultraderecha ech el grito al cielo e intent convertir al cubano disidente en vctima de la "dictadura" de Evo Morales.
El caso del gusano Samartino fue aprovechado por los enemigos de Walter Chvez para exigir "tambin la expulsin del peruano". De pronto comenzaron a desempolvar supuestos "cargos pendientes" de Chvez con la justicia de su pas, de donde efectivamente huy durante la corrupta dictadura de Fujimori, cuando fue injustamente perseguido, como cientos de intelectuales de la izquierda peruana, bajo falsas acusaciones de "terrorismo".
A diferencia de Samartino -que fue trado a Bolivia desde Guantnamo por una imposicin del gobierno de Estados Unidos al de Tuto Quiroga en el 2001, sin calidad alguna de refugiado sino de "residente" con un estipendio de 2.000 dlares mensuales que le asigna el Departamento de Estado para tener a este nuevo "marielito" lejos de su territorio-, Chvez fue acogido en Bolivia el ao 1992 como un genuino refugiado poltico, condicin certificada por ACNUR (el organismo de Naciones Unidas para los refugiados por causas de represin poltica) que evidenci la indebida persecucin que Chvez sufra en su pas, lo cual habilitaba al ciudadano peruano para ejercer plenamente sus derechos laborales y civiles en territorio boliviano, tal cual lo hizo y lo seguir haciendo.
La prueba irrebatible sobre la absoluta legalidad con que el refugiado peruano Wlter Chvez desempeaba sus actividades periodsticas e intelectuales en Bolivia desde los primeros das de su exilio, fue el hecho de que fue seleccionado y contratado por las ms importantes e influyentes empresas periodsticas de Bolivia, que reconocieron su calidad profesional.
A mediados de 1992 trabaj para el matutino Presencia, propiedad de la Iglesia Catlica; posteriormente ingres a la redaccin del peridico Hoy, propiedad de Samuel Doria Medina, conocido empresario del cemento y hoy lder de Unidad Nacional, partido que acaba de asumir la presidencia del Senado Nacional.
A mediados de los noventa, Chvez fue contratado por el diario La Razn, propiedad del controvertido y desaparecido empresario meditico Ral Garfulic, que lo encomend dirigir la seccin literaria de dicho peridico. En 1999 el hijo de Garfulic, Rauli, contrat a Walter Chvez para editar la revista de variedades "Cosas", y a comienzos de estos aos 2000, tras desatarse una ola de despidos en las empresas periodsticas del pas, el comunicador peruano decidi independizarse, crear su propia editorial y fundar con sus beneficios sociales el semanario El Juguete Rabioso, de orientacin izquierdista, que le permiti incursionar exitosamente en el mundillo de la poltica boliviana, como periodista y analista poltico, rango que exige elevada formacin intelectual.
Si Chvez hubiera sido un "terrorista prfugo" como lo mostraron en los recientes das varios medios, incluyendo la Razn que lo haba contratado una dcada atrs, obviamente este periodista no habra podido desempear ninguna actividad, ni menos cobrar beneficios sociales que requieren un mnimo de legalidad civil, que Walter Chvez las tuvo y las tiene al mximo, ya que incluso tiene una hija nacida en La Paz. Y en muchos sentidos, Walter Chvez es ms boliviano que Manfred Reyes, Filemn Escbar, Juan Claudio Lechn y Branco Marincovic juntos.


Un "Plan Cndor" meditico
El riguroso tratamiento de la verdad que Chvez suele imprimir en su trabajo como estratega de la informacin, aunque con bemoles a veces lamentables como sucedi en el caso del Lloyd Areo Boliviano (LAB), pone al desnudo casi siempre la falsedad con que los polticos bolivianos engaan especialmente a sus electores y en conjunto a la opinin pblica. Por ejemplo, el eficiente spot que desenmascar los afanes separatistas de Reyes Villa en su discurso del 14 de diciembre, dio lugar a una cadena de mentiras y falacias con que la ultraderecha opositora pretende ganar consensos y espacios de influencia poltica.
Reyes Villa se vio forzado a "aclarar" que aquello de "Adelante Santa Cruz con su Independiencia!" era un "lapsus linguis". Pero ya nadie le cree al Prefecto separatista que destruy la vocacin integradora de su regin, Cochabamba, la cual est exactamente en medio de la "media luna" autonmica y del occidente andino no autonomizado. Se sabe que Reyes Villa rompi el frgil equilibrio que se sostena desde Cochabamba, favoreciendo al hegemonismo de las mafias y logias de Santa Cruz que, financiadas con capitales chilenos y apoyadas por organismos conservadores norteamericanos como el "Grupo de Trabajo para el Dilogo Interamericano", el "Center for Strategic & Internacional Studies" (CSIS) y el consorcio Kissinger McLarty (que mantienen redes de proteccin a Snchez de Lozada para impedir su extradicin), alientan la balcanizacin de Bolivia.
El "lapsus" de Reyes Villa era en verdad un mensaje a esa oligarqua crucea que financi la razzia del 11 de enero en Cochabamba y le pag los pasajes para que este traidor viaje a Estados Unidos en los recientes das con el fin de desprestigiar al proceso de profundizacin democrtica en Bolivia.
Despus de lo del "lapsus", que no lo fue, vinieron otras mentiras que alimentaron la ola sediciosa ultraderechista, y entre esas mentiras surgieron aquellas que endilgaban a Wlter Chvez facultades satnicas y de ultra tumba. La punta de lanza que desat la persecucin contra el intelectual refugiado fue Filemn Escbar, ex senador del MAS y ex aliado de Evo Morales,  quien fue expulsado del partido gobernante por apoyar en la legislatura pasada la incursin de tropas norteamericanas al pas. Escbar es ampliamente promocionado por la CAINCO (el gremio empresarial ms poderoso de Santa Cruz, ligado a intereses chilenos) y es invitado estelar en los canales televisivos de la ultraderecha boliviana. Fue en uno de ellos donde sembr la cizaa contra Chvez, junto a Juan Claudio Lechn, otro "izquierdista" en las filas del separatismo que estuvo en Cochabamba para apoyar a Reyes Villa cuando se produjo la razzia del 11 de enero.
Lo increble fue que las biliosas acusaciones de Filemn Escbar contra Wlter Chvez  (dijo que el periodista era militante de Sendero Luminoso, que haba traicionado a Abimael Guzmn y otra sarta de osadas mentiras) tuvieron una repercusin en cadena desde los principales medios de comunicacin controlados por la ultraderecha chilenfila, y luego alcanzaron dimensin internacional. Ergo: las actividades de Escbar y Lechn, que mienten y lanzan constantes falsedades sobre la coyuntura actual, al estilo de Reyes Villa y en nombre de una "izquierda conciliadora", estn ntimamente articuladas a la empresa conspirativa contra el actual proceso boliviano, a travs de una especie de "Plan Cndor" meditico que pretende desinformar y engaar a las audiencias no slo de Bolivia.
La campaa contra Chvez fue liderada en el pas por la Red Unitel, a donde acudi el propio periodista peruano, en un acto valiente y de honor civil, para desmentir las infamias en vivo y directo.
Desde Lima haca coro la televisora Panorama (un canal ligado a la corrupcin fujimorista), que destac a La Paz una reportera para entrevistar a Juan Claudio Lechn, "sin hallar a Chvez que vive escondido". Entonces se "aclar" que Chvez no era de Sendero Luminoso como denunci Filemn Escbar, sino del MRTA (sabido es que el MRTA y Sendero son grupos antagnicos y llama la atencin el "lapsus" de Escbar al respecto). El Mercurio de Chile hizo lo suyo reproduciendo mecnicamente el cruce de falsedades propagadas por las ultraderechas de Per y Bolivia. La ltima gran mentira, citando "fuentes extraoficiales", era que la Cancillera peruana vena iniciando trmites para "extraditar" a Chvez. Esto fue el acabse.


La simple verdad
La prensa seria, an siendo norteamericana como la Associated Press (AP), fue obligada intervenir en un tema que haba alcanzado ribetes de escndalo internacional (no poda ser que Evo Morales contaba entre sus principales asesores a un "terrorista prfugo"), y entonces la verdad lleg por su propio peso.
AP, como siempre rigurosa en su bsqueda de fuentes oficiales, logr entrevistar al mismsimo Canciller del Per, Jos Garca Belaunde, quien aclar el pasado jueves que no exista ningn trmite en curso para "extraditar" al refugiado poltico, a quien, dicho sea de paso, nunca se comprob acto terrorista alguno, pese a que los organismos represivos al servicio de Fujimori, como la tenebrosa Dincote, hacen todo lo posible para "confirmar" desde el Per las falacias difundidas en Bolivia por Filemn Escbar y Juan Claudio Lechn.
"Estamos siguiendo el tema, pero debo advertir que la Cancillera no ha recibido solicitud de ningn rgano del Estado peruano para tramitar ninguna solicitud de extradicin o detencin" en contra de Chvez, expres Garca Belaunde en su contacto con Associated Press.
Aadi el Canciller peruano que su pas no mantiene demasiado inters en solicitar informacin a Bolivia acerca de Chvez pues ste "es una persona pblica, es un asesor del presidente Morales".
Juzgue el lector, y si es justo, smese a las campaas de solidaridad con Walter Chvez que en Bolivia emprenden las buenas conciencias, dirigindose al siguiente email:  [email protected]


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