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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-02-2007

El capitalismo posmoderno

Jos Antonio Rojas Nieto
La Jornada


Dos breves comentarios: el precio del crudo se ha recuperado 10 dlares respecto de su nivel ms bajo de hace das. Hace mucho fro. Se confirman inventarios bajos y mayor actividad econmica. Por eso, no adelantemos vsperas del precio de este ao. Sin duda inferior al de 2006, pero no tanto. Segundo comentario. El precio internacional del maz se elev desde septiembre pasado. Por qu hacer aparecer el problema cinco meses despus y no enfrentarlo desde octubre? Por qu?

Bueno...pero hoy dedicar estas lneas a un excelente libro que acabo de recibir de Argentina: Los marxismos del nuevo siglo , editorial Biblos, diciembre 2006 (www.editorialbiblos.com). Confieso que el autor es un querido compaero argentino. Ha dedicado aos a una revisin exhaustiva de tres vertientes del pensamiento crtico marxista: la escuela francesa de la regulacin (Aglietta, Boyer...); el obrerismo italiano (Antonio Negri...) y el llamado open marxism anglosajn (John Holloway...). Prologado precisamente por Negri ­autor del reciente e importante libro Imperio ­ el texto da rienda suelta a lo que yo llamara obsesin vital del autor. A Csar lo conoc en 1978 en el Posgrado de Economa de la UNAM. Por fortuna, trab amistad profunda y permanente con l y otros queridos compaeros, que con entusiasmo recibamos las enseanzas de profesores mexicanos y latinoamericanos comprometidos con el anlisis crtico del capitalismo.

Su obsesin? Discutir la caracterizacin del capitalismo y analizar con rigor la eficacia social o poltica de las medidas impulsadas para su defensa y desarrollo. S, Csar ha vivido ­vital y amorosamente obsesionado para fortuna de muchos­ por impulsar el fortalecimiento de un horizonte crtico de las medidas y del sistema capitalista; por alentar un clima riguroso de anlisis del estatuto del trabajo y de las polticas laborales, econmicas y sociales. Y en su libro confirma ese nimo por analizar tanto la dramtica realidad del desempleo ­que, sin duda, siempre ocupa el centro del debate poltico­, como los planteamientos e ideas acerca de la reduccin del tiempo de trabajo y las distintas variantes de redistribucin de los ingresos (seguro de desempleo, subsidio a adultos mayores, pensiones alimenticias, ayudas a pobres y extremadamente pobres, canastas bsicas y energticas subsidiadas, entre muchas). Su libro tambin manifiesta una honda persuasin: "pese a que el capitalismo actual ha alcanzado el control de la inflacin y la estabilizacin del tipo de cambio, sus polticas de "desinflacin competitiva" (bsqueda de competitividad con la disminucin de todos los costos que la cooperacin productiva y las condiciones sociales de su reproduccin exigen), se muestran incapaces de alcanzar un desenvolvimiento econmico sustentable y socialmente inclusivo." Y asegura que la secuencia virtuosa de rentabilidad-competitividad-empleo, adquiere caractersticas de verdadera parodia ante la persistencia de un desempleo que no baja. Y que la reinstalacin de polticas orientadas al desmantelamiento definitivo del welfare state ( mercantilizacin de la salud y de las pensiones; mayor flexibilizacin laboral; desmantelamiento de las empresas pblicas) se fortalece frente a un dficit fiscal que a pesar de maquillaje no se detiene.

Para Altamira, el capitalismo posfordista actual, el de la era del conocimiento, no slo alienta medidas aparentemente virtuosas de control de la inflacin y redistribucin de los ingresos. Tambin traza tendencias ms catastrofistas y conflictos sociales de mayor amplitud y densidad social que los experimentados durante el fordismo. Y frente a l ­acota­ emergen nuevas formas de resistencia social (feminismo, movimiento de gay y lesbianas, "verdes", grupos antirracistas, defensores de los derechos humanos) que parecen desplazar del centro de la lucha y resistencia sociales, el enfrentamiento capital-trabajo, mxime cuando el nuevo capitalismo posfordista ofrece nuevas condiciones informticas que alientan al mximo la automatizacin de los procesos de trabajo, la computarizacin y la difusin de las ideas y del conocimiento a travs de los medios. As, el futuro ­la esperanza en un futuro mejor­ parece asociarse no slo al xito de estos nuevos movimientos sociales, sino a la extensin de las innovaciones tecnolgicas de aparentemente enorme potencial liberador. Pero se ignora ­por mala fe o por descuido­ que el capital como sistema de relaciones sociales no slo es enemigo de los movimientos que luchan por mejores salarios, ampliacin del tiempo libre o mejoras en las condiciones laborales, reivindicaciones obreras clsicas, sino tambin de todo movimiento que presiona por la igualdad en la diferencia, la paz en la guerra, y la preservacin de la propia naturaleza ante la depredacin. Y no porque sea este particular sistema de relaciones sociales el que cre el racismo, el sexismo, o la rapia ecolgica (energtica, especifico), cuya existencia ciertamente antecede a la aparicin del capitalismo, sino ms bien porque slo los aborda como oportunidad o impedimento para la acumulacin. Indudablemente, el libro de Csar es polmico. Lo asegura con nitidez el admirado Negri desde su prlogo. Y lo confirma Altamira en su introduccin y en su debate ya no slo con la escuela francesa de la regulacin, el autonomismo obrero italiano o el marxismo anglosajn. No. Sino con todo pensamiento que considera obsoleta la idea de que el cambio social de fondo pasa necesariamente por una modificacin radical de la subordinacin del trabajo al capital. Con pasin defiende esta idea en su libro. Nada ms, Pero nada menos. Un abrazo por ello.



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