Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-02-2007

Los asesinatos extrajudiciales asolan el pas
824 activistas asesinados en Filipinas desde 2001

Gladys Martnez Lpez
Diagonal


En cinco aos de Gobierno de Gloria Macapagal Arroyo, al menos 824 personas miembros o simpatizantes de movimientos de oposicin han sido asesinadas. Tras los crmenes asoma la mano del Ejrcito.
(JPG)
CONOCIENDO AL ENEMIGO. Este documento interno del Ejrcito incluye decenas de organizaciones en el frente comunista, lo que equivale a considerarlas enemigas.

Mientras los pases de la Asociacin de Naciones del Sureste Asitico, reunidos entre el 10 y el 15 de enero en Ceb (Filipinas), aprobaban la Convencin regional sobre Contraterrorismo, centenares de filipinos salieron a la calle para denunciar que gobiernos como el de Gloria Macapagal usarn la convencin como un instrumento potencial de represin, algo muy peligroso si tenemos en cuenta la situacin de los derechos humanos en el pas, dijo Renato Reyes, de la organizacin Bayan.

Desde que Gloria Macapagal Arroyo se convirtiera en presidenta de las Filipinas en 2001, despus de la cada de Joseph Estrada por un levantamiento popular, la situacin en el pas no ha cesado de agravarse. Entre 2001 y enero de 2007, 824 personas han muerto vctimas de asesinatos extrajudiciales, 208 se encuentran desaparecidas y numerosas han sido torturadas, segn Karapatan, alianza formada por 40 organizaciones de derechos humanos, que ha calificado el ao 2006, con 207 muertos, como el peor para los derechos humanos desde la cada del dictador Marcos en 1986. Las vctimas de los asesinatos polticos y las desapariciones son principalmente activistas de organizaciones polticas, defensores de los derechos humanos, lderes sindicales, periodistas, campesinos, estudiantes, abogados y clrigos, la mayora de ellos simpatizantes o activistas en movimientos progresistas.

Unos asesinatos tras los que se esconde, segn testigos, supervivientes y familiares de vctimas, el brazo ejecutor del Ejrcito. Ya en 2002, cuando las Filipinas se subieron al carro de la guerra global contra el terror lanzada por EE UU, el Gobierno puso en marcha el Oplan Bantay Laya (OBL), un plan de contrainsurgencia cuyo objetivo es derrotar a los grupos armados insurgentes: el grupo islamista Abu Sayyaf, el Frente Islmico de Liberacin de Moro y, principalmente, el Partido Comunista de Filipinas-Frente Nacional Democrtico de Filipinas y su brazo armado, el Nuevo Ejrcito del Pueblo, que lleva a cabo una lucha guerrillera desde hace 37 aos.

Pero este plan tambin se dirige a la neutralizacin de las organizaciones de la izquierda legal, que las Fuerzas Armadas califican como organizaciones del frente [comunista], segn Karapatan. En 2004, Norberto Gonzales, asesor de Seguridad Nacional y uno de los autores del OBL, incluy seis partidos de izquierdas en la lista de frentes comunistas.

Precisamente, el partido Bayan Muna, con tres representantes en el Congreso, es, con ms de 120 muertos, la organizacin ms afectada por los asesinatos extrajudiciales. Estar clasificado como miembro de una organizacin del frente [comunista] y aparecer en la Orden de Batalla [del Ejrcito] contra organizaciones del frente prcticamente constituye una sentencia de muerte. Esto parece concordar con los informes sobre la implicacin de tropas del Ejrcito en acosos, amenazas y asesinatos de miembros y lderes de esas organizaciones, explican Dabet Castaeda y Alexander M. Remollino, periodistas de Bulatlat. En 2005 sali a la luz el documento interno del Ejrcito Conociendo al enemigo, en el que se aada 33 organizaciones de todo tipo al frente comunista. El trabajo de las Fuerzas Armadas es limpiar esas organizaciones, declar el lugarteniente Teddy Quinzon. Esta limpieza se ha saldado con la muerte de 48 periodistas, 70 sindicalistas, 15 abogados, 10 jueces, 23 clrigos...

Adems, es en las reas rurales calificadas por el OPL como prioritarias, y con un amplio despliegue de tropas, donde se han producido la mayora de los crmenes. Unos 200 asesinados eran campesinos envueltos en la lucha por la tierra y por la reforma agraria, y muchos otros han sido vctimas de torturas, saqueos y evacuaciones forzadas. Segn numerosas denuncias, uno de los mayores responsables de los crmenes es el general Jovito Palparan, conocido por la poblacin como el verdugo.

Palparan, que compareci ante el Comit de Derechos Humanos en enero de 2006 por su supuesta implicacin en los crmenes, ha calificado estas muertes como pequeos sacrificios dentro de la campaa militar contra la insurgencia. Pero las denuncias no han salido adelante, y el general, adems de recibir el apoyo de Gloria Macapagal en el discurso sobre el estado de la nacin, fue nombrado en septiembre subdirector de la campaa de contrainsurgencia del Consejo Nacional de Seguridad. Segn la Comisin Asitica de Derechos Humanos (CADH), las instituciones del Gobierno estn mostrando muy pocos signos de voluntad o capacidad para hacer justicia.

Slo tras una fuerte campaa internacional contra los crmenes, el Gobierno acept crear, a mediados de 2006, la Fuerza de Trabajo Usig de la Polica y la Comisin Melo para investigar estos casos. Pero ninguna de las dos goza de la confianza de la poblacin. Segn Amnista Internacional, los ataques raramente llevan a la acusacin, persecucin o arresto de los asesinos. De 114 asesinatos estudiados por la Fuerza de Trabajo Usig, slo ha habido tres detenciones, y nadie ha sido condenado. En cuanto a la Comisin Melo, dirigida por un antiguo asesor del presidente Diosdado Macapagal (padre de la actual presidenta), es percibida como un instrumento ms creado por el Gobierno para encubrir sus atrocidades, segn la CADH.

Guerra total

Segn Bayan, el rgimen de Arroyo est haciendo una guerra total contra el movimiento popular (...). El rgimen cree que asesinando y acosando a los activistas podr aterrorizar al pueblo filipino y evitar un levantamiento popular. Mientras se acercan las elecciones legislativas de mayo y la presidenta trata de aprobar una contestada reforma constitucional y una polmica ley antiterrorista, las tensiones crecen en un pas que ha vivido dos revoluciones populares en 20 aos y en el que el amplio movimiento de izquierdas se opone a la sumisin de las Filipinas a los intereses de EE UU, las polticas de liberalizacin de la economa bajo los auspicios del FMI y el BM y la corrupcin rampante.

Mientras tanto, y ante el llamamiento lanzado por Hustisya!, recin creada organizacin de vctimas del rgimen de Arroyo unidas por la justicia, junto a otras organizaciones filipinas, el Tribunal Permanente de los Pueblos, un tribunal de opinin internacional que juzga casos de lesa humanidad, ha anunciado la celebracin entre el 21 y el 25 de marzo en la Haya de su segunda sesin sobre Filipinas, tras la que declar culpable al dictador Marcos en 1980. Esta vez, Gloria Macapagal, George Bush, el FMI, el Banco Mundial y otras instituciones y corporaciones sern juzgadas por violaciones sistemticas de los derechos civiles, polticos, econmicos, sociales, culturales, de autodeterminacin y de liberacin del pueblo filipino.

UNIDOS POR LA CONTRAINSURGENCIA
En enero de 2006, John Negroponte, hasta ahora director de Inteligencia Nacional de EE UU y uno de los mayores expertos en contrainsurgencia -su mano se esconde tras los escuadrones de la muerte que actuaron en Centroamrica en los 80-, realiz una visita a las Filipinas, donde se reuni con Norberto Gonzales, asesor de Seguridad Nacional filipino, y con el general Ermita, miembros del comit que redact el plan de contrainsurgencia OBL. Negroponte y Ermita eran ya viejos conocidos; trabajaron juntos en Vietnam en los aos 60, donde Negroponte dirigi a partir de 1971 la Operacin Fnix de contrainsurgencia, cuya misin era neutralizar la supuesta infraestructura del Vietcong y que se cobr la vida de decenas de miles de vietnamitas. Las enormes similitudes entre la Operacin Fnix y el OBL han sido analizadas por el centro filipino de investigacin IBON. Ya en noviembre de 2001, la recin llegada al poder Gloria Macapagal declar su apoyo a Bush en su guerra contra el terror. Y en diciembre se lanz la Operacin Libertad Duradera-Filipinas, lo que marc el inicio de un redespliegue de tropas estadounidenses en el archipilago, tras haber sido expulsadas en 1992. A cambio, en 2002 EE UU introdujo en su lista de grupos terroristas extranjeros al Partido Comunista de Filipinas-Frente Nacional Democrtico-Nuevo Ejrcito del Pueblo, y ampli la ayuda militar al pas de 3,8 millones de dlares en 2001 a 46 millones en 2002. Filipinas es hoy el cuarto mayor receptor de ayuda militar estadounidense. Tropas norteamericanas estn entrenando a los soldados filipinos a travs de los programas JCET e IMET, destinados al entrenamiento en acciones contra sus propias poblaciones y contra grupos rebeldes internos, y cuyos resultados en otros pases han sido catastrficos en materia de derechos humanos. Adems, desde 2001 se realizan las operaciones de entrenamiento conjunto Balikatan. Todo esto a pesar de que la Constitucin filipina prohbe expresamente que tropas extranjeras participen en asuntos de seguridad interna. A pesar de su independencia formal de los EE UU en 1946, las Filipinas han seguido siendo un centro de vital importancia para los intereses econmicos, militares y geopolticos de EE UU en Asia, intereses a los que se enfrenta el amplio movimiento de izquierdas del pas. En este sentido, segn la organizacin Bayan, el imperialismo de EE UU considera al movimiento progresista como una amenaza para sus intereses econmicos y polticos en el pas. Forma parte de los intereses estratgicos de los EE UU eliminar a la resistencia antiimperialista, antifeudal y antifascista en Filipinas.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter