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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-02-2007

Uribe, Evo y la Seguridad Democrtica

Ivn Mrquez


Buf el cachorro de Washington, el que se cree portaestandarte de la recolonizacin neoliberal del continente y las antillas. Con su mala leche de siempre respondi Uribe el comentario de Evo Morales sobre Colombia en la Cumbre del MERCOSUR.

El primer Presidente indgena en la historia republicana haba hablado con su sencilla verdad en Ro de Janeiro: Colombia ha invertido millones y millones en proyectos contra el narcotrfico y est con dficit comercial y fiscal. Acaso no es cierto? Nadie puede negar que Evo tiene razn cuando reafirma que Venezuela, Cuba y Argentina registran el mayor crecimiento econmico de estas latitudes Y que son pases que viven con dignidad y soberana. Y que son antiimperialistas y anti-neoliberales. La respuesta desaforada de Uribe slo tiene de positivo que desnuda ante el mundo la calaa de presidente que tiene Colombia.

Eso no lo dicen nuestros crticos, seor Morales, vocifer fuera de casillas el fhrer de Colombia. La Seguridad Democrtica es muy diferente del viejo concepto de la Seguridad Nacional para sustentar dictaduras. Colombia ha invertido contra el narcotrfico y a favor de la Seguridad Democrtica, pero ha sido mayor nuestra inversin social. Con razn lo interpel Chvez hacindole notar que se haba sobredimensionado.

Y no solo se sobredimension; tambin minti, porque la Seguridad Democrtica que hoy se aplica en Colombia es la versin actualizada de la tristemente clebre Doctrina de Seguridad Nacional impulsada por los gringos en dcadas anteriores. Ahora busca garantizar seguridad a las inversiones de las trasnacionales y castigar con leyes draconianas, y con lo que sea, la inconformidad social. El hueco fiscal de Colombia es de proporciones. El presupuesto se lo trag la guerra. La inversin social es cero. Le apostaron a la derrota militar de la guerrilla con el Plan Patriota, y hoy le temen a la explosin social con la existencia de un movimiento insurgente bolivariano, como las FARC.

Una cosa es ennoblecer una lucha ilegal para derrocar una dictadura dice el presidente paramilitar- y otra muy distinta sealar como terrorista una lucha innoble financiada en el narcotrfico. Sepulcro blanqueado por fuera, pero podrido por dentro, como dira Jess el nazareno. Lo que intenta el desvergonzado Uribe es pasar de agache con fracesitas y sofismas la avalancha de pruebas y evidencias de que su gobierno es un gobierno narco-paramilitar, que el Palacio de Nario y el Congreso de la Repblica fueron tomados por asalto por una mafia genocida, sucia de cocana, de sangre y motosierra, de fraudes, y de las peores injusticias.

Y lo corrobora ante la Fiscala el propio Salvatore Mancuso, jefe narco-paramilitar. Obligaron a la gente a votar por el uribismo en todas las elecciones. Financiaron su campaa. Hicieron fraudes. Masacraron gente inerme. Desplazaron a millones de compatriotas. Se robaron el presupuesto. Pagaron nminas de miles de millones pesos mensuales al ejrcito y a la polica. Todo bajo la mirada complaciente y cmplice del seor Uribe. Ahora creen que se pueden lavar las manos acusando a un coronel de nexos con el paramilitarismo cuando la responsabilidad es del Estado y de sus ms altos dignatarios. Sepulcros blanqueados por fuera

Esa imagen reciente del Presidente Uribe en Costa Rica, acompaado por la Ministra de Relaciones Exteriores -cuota del narco-paramilitar Jorge 40 en el gabinete-, endilgndole a las FARC el calificativo de sicarios de la democracia, es lo ms pattico que pueda verse por su reconcentrada dosis de cinismo.

Quiere envenenar con el glifosato de la corporacin Monsanto la amazona de Nuestra Amrica y pretende que el Presidente Correa y el pueblo del Ecuador se queden callados cuando fumiga con el letal veneno las selvas aledaas y las aguas del ro San Miguel.

A Evo le dijo sin ningn sonrojo que el 33% del hectariaje de Colombia se lo haba dado a las comunidades indgenas, cuando lo nico que les ha dado es plomo.

Uribe es un neoliberal; nadie lo puede negar. Evo, el aymara, con el decoro que no tiene el seor que gobierna a Colombia, est desprivatizando lo que pertenece al pueblo de Bolivia y que haba sido feriado a las trasnacionales.

Si rechaz Uribe en la cumbre del Brasil la unin de los pases en un molde nico, es porque su molde es el de la recolonizacin neoliberal de Walt Street. Hoy nuestros pueblos tienen alternativas y ejemplos que antes no tenan. El mapa poltico de nuestra Amrica est cambiando. Hoy tremolan en lo alto las banderas de Bolvar y de nuestros prceres de la justicia y de la independencia. El Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia que se ha ensanchado en la clandestinidad, espera abrazarse muy pronto con las luchas de los pueblos, para que en esta esquina estratgica del norte de Suramrica, resurja la Gran Colombia de Bolvar, paso inicial hacia la Patria Grande, Socialista, que habr de cobijarnos a todos con el honroso ttulo de Ciudadanos de Nuestra Amrica.

Esta es una lucha justa y noble, seor Uribe.

Ivn Mrquez es integrante del Secretariado de las FARC-EP



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