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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-02-2007

El polmico artculo de Oleguer, jugador del Bara, sobre Iaki de Juana
La buena fe

Oleguer Presas
Berria/Rebelin



De Juana Chaos ha pasado los ltimos veinte aos en la prisin. Reducida por los beneficios penitenciarios que prevea la legislacin anterior, se haba computado y establecido una condena de dieciocho aos por los crmenes que cometi. An as, contina en prisin preventiva, pendiente de la resolucin definitiva del procedimiento abierto por el contenido de dos artculos publicados en el diario Gara.
 
La Audiencia Nacional espaola considera que, con estos artculos de opinin, De Juana Chaos ha cometido delitos de amenazas terroristas y le ha condenado a doce aos y medio ms de prisin. Como protesta por esta decisin, De Juana Chaos ha optado por hacer huelga de hambre hasta las ltimas consecuencias.
 
Los estados de derecho (como tantas veces nos repiten como si fuera una campaa publicitaria) no prevn la pena de muerte ni la cadena perpetua. Del mismo modo contina prohibiendo la eutanasia. Me guiar por la buena fe y supondr que el estado de derecho no ha dejado de confiar en sus leyes y contina no queriendo aplicar la cadena perpetua o la pena de muerte Guiado por la misma buena fe, considerar que los motivos polticos no hacen que la eutanasia sea legal.
 
Supondr, tambin movido por la buena fe, que el contenido de los artculos que ha publicado De Juana Chaos es lo suficiente explcito y claro para mantener en la prisin una persona en riesgo de morir. Me gustara pensar que en un estado de derecho hay libertad de expresin y que, en este caso, as como el de Egunkaria o el del actor Pepe Rubianes por mencionar algunos, hay indicios suficientes para procesar a los responsables (de lo contrario, todo el mundo ya habra levantado el grito al cielo, como es costumbre, cuando hay episodios de falta de libertad de expresin lejos de estas comarcas, ponemos por caso en Marruecos, en Cuba o en Turqua).
 
La buena fe me impulsa a pensar que en el estado de derecho la justicia es igual para todo el mundo, que no influyen las presiones polticas y que realmente hay independencia judicial; que las declaraciones del ministro de Justicia, Lpez Aguilar, en qu afirmaba: 'el Gobierno construir nuevas imputaciones para evitar dichas excarcelaciones', refirindose al caso de De Juana Chaos, no han influido en la sentencia judicial.
 
Alguien deca: Hechos, no palabras. Pues David Fernndez, en su libro 'Crnicas del 6 y otros retalls de la cloaca policial', nos informa de los hechos siguientes: el ex-general de la guardia civil y miembro destacado de los horrores de Intxaurrondo, Enrique Rodrguez Galindo, fue condenado a setenta y cinco aos de prisin por el asesinato de Lasa y Zabala y tan slo cumpli poco ms de cuatro porque alegaba problemas de salud. Julen Elorriaga tambin fue excarcelado por motivos de salud; condenado a casi ochenta aos de prisin por los mismos hechos slo ha cumplido un 3% de la condena. De la Rosa, despus de estafar toda Espaa, gracias a una depresin puede disfrutar de un generoso rgimen de tercer grado. Rafael Vera, tras ser condenado a diez aos de prisin por el secuestro de Segundo Marey, reivindicado por los GAL, slo pas ocho meses recluido por aquella causa...
 
David, en su libro, habla bsicamente de torturas y torturadores de como la justicia muestra diferentes grados de severidad segn el acusado, de como funciona la maquinaria informativa por criminalizar determinadas disidencias, de como la polica crea las pruebas necesarias para imputar alguien cuando interesa polticamente, como el gobierno no quiere escuchar los informes del Relator Especial por la Cuestin de la Tortura de las Naciones Unidas o de organismos como Amnista Internacional, que aseguran que en este estado de derecho se tortura.
 
Pero tambin resulta, ahora, que la fiscala de la Audiencia Nacional pide el archivo del caso Egunkaria: no hay pruebas. Resulta que el noviembre del 2004 el Tribunal de Estrasburgo condena al estado espaol por 'no haber investigado' las torturas denunciadas, doce aos antes, por diecisiete independentistas catalanes; haca falta acallar las voces discordantes durante los Juegos Olmpicos. Resulta tambin que, el noviembre del 2005, Zapatero indulta cuatro policas locales de Vigo, inhabilitados y condenados en firme a dos y cuatro aos de prisin por haber apaleado, insultado y vejado al ciudadano senegals Mamadou Kane. Y resulta que Aznar haba hecho igual el diciembre del 2000: catorce agentes condenados por torturas (uno de estos reincidente), indultados.
 
Y resulta que... estoy hecho un lo. Demasiado a menudo este estado de derecho tiene partes oscuras que me hacen dudar. Todo esto apesta a hipocresa. Y tanta hipocresa hace que se te agote la buena fe.


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