Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-02-2007

La involucin de la derecha latinoamericana

Marcos Roitman Rosenmann
La Jornada


No pocos son los sntomas que hacen pensar en una rearticulacin poltica de la derecha latinoamericana. Uno de ellos es la prdida de credibilidad del proyecto neoliberal. Sus buenaventuras se traducen en miseria, hambre y desempleo para la mayora de la poblacin. Sus dirigentes y partidos han resultado mal parados. Agotaron el crdito poltico. Hay ms pobres, crece la injusticia, la concentracin de la riqueza y la desigualdad social. Verdades difciles de contrarrestar. Ni la publicidad agresiva en pro de sus lemas ha podido evitar la catstrofe. El neoliberalismo slo funciona para los grandes empresarios del capitalismo trasnacional. El resto de los mortales participa como fuerza de trabajo en condiciones de subordinacin y sobrexplotados. Por ende, su implantacin no suscita entusiasmo, ni consenso social. Aun as, su doctrina se present como una nueva etapa histrica. Una era provista de una espada justiciera capaz de infligir la derrota al comunismo en nombre de la civilizacin catlica, judeo-cristiana occidental. En su nombre emergi una ideologa afn que promulg la desaparicin de la explotacin, la dependencia, el imperialismo y las clases sociales. Slo exista la globalizacin, un Big Bang homologable a la teora del origen del universo. Un catalizador del orden espontneo y complejo cuya energa simblica era la economa de mercado. Sin embargo, en su interior se ve renacer la esclavitud infantil, las muertes por hambruna y las enfermedades endmicas. Emergieron de sus entraas detenidos desaparecidos, gobernantes corruptos, pederastas, cmplices de torturas, criminales de lesa humanidad. Durante el periodo neoliberal es cuando ms violaciones de los derechos humanos se han producido en todo el planeta.

Ante tanto desaguisado los representantes de la derecha latinoamericana buscan una salida. Sin embargo lo hacen escorndose hacia la extrema derecha. Obligados a recomponer las estructuras partidistas, el siglo XXI no responde a los postulados que los asesores estadunidenses vendieron en sus cursos de formacin y que una parte de las elites latinoamericanas compraron como ingeniera y ciencia poltica. All se enseaban tipologas sin rigor terico como partidos atrpalo-todo o crtel. Categoras, eso s, para que avezados profesionales hicieran carrera y terminaran siendo diputados, senadores, alcaldes, concejales, y repitieran como loros el lenguaje neoliberal.

Mientras tanto, la derecha poltica vuelve a sus races y se torna extremista. Entiende la gravedad del momento, reaviva y establece nuevas fronteras para evitar malos entendidos. Se acaban las concesiones. Es necesario mantenerse en el poder, o recuperarlo si se ha perdido. Hay que pasar al ataque. La iniciativa consiste en destruir, desprestigiar y socavar el orden si se pasa a la oposicin, caso de Bolivia, Ecuador y Venezuela. Hacer ingobernable lo gobernable. Aplicar la mxima: desestabilizar hasta hacer imposible la convivencia. Provocar un estado de nervios, crispar, confrontacin generalizada para postular un llamado a elecciones anticipadas. Siempre es posible revertir un proceso democrtico e incluso acudir al fraude electoral como tcnica golpista. Pero si se est gobernando, hay que desarticular a la izquierda y sus alternativas, aplicar la razn de Estado, pasar por encima de las instituciones y dar mano larga a las fuerzas de seguridad, garantizando su impunidad para reprimir.

Hoy, ante tanta crisis de la derecha sus elites levantan un proyecto de partido de masas antidemocrtico fundado en los restos del neoliberalismo. Sus futuribles dirigentes son parte del propio sistema imperante. Pertenecen al orden sistmico. Liberales, conservadores y demcrata-cristianos. Lo que tienen en comn es su anticomunismo y su renuncia a los valores sociales, ticos y econmicos de la democracia poltica. Slo que ahora hacen gala de dicha renuncia. Para ellos, la democracia es un lastre. Son partidarios de gobiernos fuertes y prefieren la estabilidad econmica a los derechos polticos de los ciudadanos. Por eso reivindican figuras como Ubico, Estrada Cabrera, Porfirio Daz o Pinochet. Para muestra, las palabras del actual ministro de Asuntos Exteriores de la presidenta de Chile Michelle Bachelet, Alejandro Foxley, quien afirma sin sonrojarse: "Pinochet realiz una transformacin sobre todo en la economa chilena, la ms importante que ha habido en este siglo. Tuvo el mrito de anticiparse al proceso de globalizacin que ocurri una dcada despus, al cual estn tratndose de encaramarse todos los pases del mundo. Hay que reconocer su capacidad visionaria y la del equipo de economistas que entr a ese gobierno el ao de 1973". Sin comentarios.

El fundamento del proyecto pretende unificar los partidos de la derecha bajo el nombre genrico de partido popular. Es el desarrollo de un populismo, el nico posible, el de la derecha extrema. La financiacin para encarar la propuesta de unificacin corre a cargo de fundaciones europeas y del grupo popular del Parlamento Europeo, siendo apadrinada por Jos Mara Aznar, su fundacin y la propia Condoleezza Rice. El laboratorio sera Chile, donde ya el nombre es propiedad de los amigos de Aznar, es decir, la democracia cristiana, extendindose ms tarde a Venezuela, Centroamrica, Cuba, Repblica Dominicana, Colombia, Ecuador y Paraguay.

Ms all de las diferencias existentes entre los posibles articuladores del proyecto, el nuevo partido trata de movilizar un voto militante en tiempos de abstencin. As, estamos en presencia de una involucin que marca el quehacer de las elites polticas de las clases dominantes formadas en los aos 80. La derecha latinoamericana parece haber concluido un ciclo, gobierne o est en la oposicin. Hoy por hoy, y por primera vez, la democracia deja de ser parte de su discurso y sus dirigencias asumen sus consecuencias: una involucin en sus principios polticos y adems son conscientes. Ahora prometen orden y progreso, gobernanza. Por ello llaman a zafarrancho. Muerte a la democracia y a sus defensores. Volvern los golpes de Estado?



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter