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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-02-2007

Irn: alternativa blica?

Gonzalo Martnez Corbal
La Jornada


Hace unos cuantos das, el primer da febrero, el New York Times public un excelente editorial en el que sintetiza la situacin que se est presentando en Estados Unidos y su relacin con los complejos factores, no solamente nacionales, sino tambin internacionales, debido a las decisiones tan discutibles, aun para los estadunidenses, que estn configurando un callejn sin salida al que se lleva al mundo si se sigue considerando una nueva guerra de invasin, esta vez contra Irn, como alternativa blica para resolver la desafortunada situacin a la que se ha llegado en Irak.

El editorial se titula "Presionando a Irak " (Bullying Irak) y termina con un prrafo impactante: "Las presiones del seor Bush pueden jugar bien para seguir disminuyendo su base. Pero su desastrosa guerra en Irak ha hecho tanto dao a la credibilidad de Estados Unidos ­y ha forzado de tal manera sus recursos­ que ya no asusta a sus enemigos. Los nicos realmente asustados son los estadunidenses y los amigos de Estados Unidos".

Por otra parte, Le Monde del 6 de febrero destaca que el presidente Bush "va a financiar el esfuerzo militar, a costa de los servicios sociales", explicando que esa administracin present el 5 de febrero su proyecto de presupuesto para el ao fiscal 2008 ­que comienza el primero de octubre de 2007­ y que la batalla para que la mayora demcrata del Congreso lo adopte ser feroz, citando las palabras de John Spratt, quien dirige la Comisin de Presupuesto del Senado: "Dudo que los demcratas apoyen este proyecto, y francamente me sorprendera que los republicanos lo dejaran pasar".

De ser aprobado en los trminos que se plantea, el presupuesto alcanzara los 245 mil millones de dlares para Irak y Afganistn, mientras que el Congreso discute una histrica resolucin, muy crtica, en torno a la estrategia de la Casa Blanca en el conflicto de Irak y quedara a un paso de pronunciarse en favor de la retirada escalonada de tropas y, adems, por la congelacin de fondos para proseguir con la escalada militar, a travs de la cual Bush pretende presionar con la iniciacin de otra guerra para evitar que Irn contine con su programa de desarrollo de energa nuclear para fines pacficos, lo que algunos pases, junto con Estados Unidos consideran falso, pues se inclinan por afirmar que en realidad Irn lo lanzara para producir armas nucleares de destruccin masiva.

El Senado se muestra dividido, y reticente a dar su apoyo al presidente para una guerra evidentemente impopular; sin embargo, Bush ha sido claro y terminante en su nueva estrategia anunciando la salida del nuevo jefe militar David Petraeous, quien habra partido para Irak la semana pasada, con los 20 mil soldados enviados por los mandos superiores del Ejrcito, supuestamente para estabilizar y controlar la situacin en Irak. Y se ha manifestado completamente contrario a la retirada de tropas, argumentando que esto sera mandar mensajes "confusos" a los enemigos, tanto como a las propias fuerzas estadunidenses.

Este programa tendra que ser, inevitablemente, acompaado de otro que complementara al primero, con la creacin de empleos que, se estima, costaran a Estados Unidos mil millones de dlares para dar trabajo a los iraques en tareas como pintar escuelas, limpiar y barrer calles de las ciudades como Bagdad, segn dicen los oficiales encargados de juntar las piezas del gran rompecabezas que constituye todo este proyecto.

Los analistas estiman que los ofrecimientos del presidente Nuri Kamal al-Maliki para reforzar el plan de crear trabajos, con aportaciones propias, es muy dudoso y se piensa que sera muy difcil llevarlo a la realidad. Un elemento crucial del plan, dice David Sanger ( New York Times, 6/1/07) incluye ms del doble de los esfuerzos de reconstruccin del Departamento de Estado a travs de todo el pas, iniciativa que intent la administracin de Bush para mostrar que la nueva estrategia hara nfasis en reconstruir, tanto como combatir, inevitablemente, lo cual, por supuesto, se ve muy improbable que est realmente dentro de los planes del Pentgono.

En lo que se refiere a la demanda de Bush a sus aliados europeos, stos se resisten a reducir o modificar sus lazos con Irn para exportar diversos productos industriales que no tienen uso blico, as como a bloquear sus transacciones con aquel pas, y desde luego congelar los activos de algunas compaas industriales iraques.

Hay demasiados intereses econmicos y financieros de por medio para que un pas acompae al presidente estadunidense en esta nueva aventura, esta vez en la antigua Persia: en Irn. Luego, es muy difcil que Irn pudiera constituirse como una alternativa blica, a pesar de que Estados Unidos haya enviado al golfo Prsico otro portaviones.



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