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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-02-2007

Palabras en la presentacin del libro de Orlando Borrego en la FIL de La Habana
Rumbo al socialismo: problemas del sistema econmico y la direccin empresarial

Rogelio Polanco Fuentes
Rebelin


Compaeras y compaeros:

Rumbo al socialismo. Problemas del sistema econmico y la direccin empresarial, de Orlando Borrego, es un libro excepcionalmente oportuno y audaz. Desde su propio ttulo ya nos fija el derrotero. Para cualquier marino, a pesar de todas las tormentas, lo esencial es no perder el rumbo. Puede estar ms o menos lejos de la meta pero fijarlo claramente sirve para avanzar como el horizonte.

Es oportuno este libro porque llega cuando lo que algunos falsos agoreros consideran muerto, renace entre los escombros de viejos muros y los retoos de nuevas esperanzas. La dicotoma capitalismo socialismo no es un debate retrico, academicista o banal. Llega del brazo de las experiencias revolucionarias que una vez ms se hacen las mismas preguntas e intentan las mismas respuestas.

Y es audaz porque su aporte, como en anteriores libros del autor y como su vida misma, es un permanente cuestionamiento a los dogmas, porque propone, pregunta sin cortapisas y deja abiertas interrogantes para el debate.

Si un preceptor tiene este libro es el Che. Su inmortal legado de pensador rigurosamente cientfico y de lder prctico y original, nos asalta en cada pgina. Contar con la fortuna de que el autor compartiera junto a l jornadas memorables, que ha tenido el mrito de haber interpretado fielmente su ejemplo, y que se haya impuesto la obligacin de sistematizar esa experiencia, merecer siempre el agradecimiento de las nuevas generaciones de cubanos y latinoamericanos.

El Che y Fidel, nos recuerda Borrego, haban sido los dos alumnos ms difciles a que se enfrent en su vida el reconocido profesor espaol que haba alcanzado el doctorado en la enseanza de El Capital de Carlos Marx en la URSS y que impartira el primer programa de estudios sobre Economa Poltica que se cursara en el Consejo de Ministros al triunfo de la Revolucin.

Ambos, Fidel y el Che, siguen siendo hoy los ms difciles maestros de nuestras vidas, porque sus continuadores no hemos sido aun lo suficientemente capaces para aprobar su examen permanente. Por cierto, para esa prueba del tiempo no hay manual que valga.

De hecho, este libro est muy lejos de ser un manual y mucho menos aquel de Economa Poltica, publicado por la academia de Ciencias de la URSS sobre el cual el Che nos legara sus contundentes y geniales apuntes crticos.

Cuando Borrego nos habla aqu de planificacin, de organizacin, de direccin, de coordinacin y control, como funciones de la administracin, segn Henry Fayol, el fundador de esta escuela de pensamiento, vuelve una y otra vez dialcticamente desde la teora a la prctica, desde los clsicos del marxismo hasta Fidel y el Che, desde Europa a Cuba, desde las experiencias de otros a su propia experiencia en la direccin de empresas durante varias dcadas.

Como el mismo autor adelanta en sus palabras introductorias este texto no trata el tema de los sistemas econmicos y la direccin empresarial en el marco estrictamente limitado de las fronteras tcnicas o metodolgicas, pues la ausencia de un tratamiento integral de carcter poltico, espiritual, cultural, sociolgico y tecnolgico de cada realidad conduce a graves errores.

Solo como botn de muestra vayan aqu algunas de las ideas abordadas en el texto:

o La sustitucin de la propiedad de los medios de produccin no es un capricho producto de la mente calenturienta de ningn ultra izquierdista, ni una idea caduca de viejos tericos del pasado. Es una condicin histrica indispensable para la superacin del capitalismo, y el primer paso para el comienzo de un proceso de cambio hacia una sociedad justa, pngasele el nombre que se le ponga.

o Del camino que se elija para definir el modelo de direccin econmica a utilizar, va a depender en gran medida el xito de la revolucin y en ese campo todava, no obstante las experiencias vividas, hay mucho que analizar y aprender.

o Todo modelo econmico que propugne el egosmo personal y no preserve los intereses sociales sobre los particulares no lleva a buen destino.

o En las actuales circunstancias mundiales, las economas nacionales deben contar con una base productiva con capacidad para competir en el mercado internacional. Solo, sobre esa base podrn sobrevivir las ms importantes empresas nacionales, la pequea y mediana empresa y la produccin cooperativa con slida organizacin productiva.

o Sin integracin y sin desarrollo de un esquema transnacional de tipo empresarial, consecuente con el tipo de integracin enunciado en la Alternativa Bolivariana para las Amricas, no se puede pensar en la viabilidad del cambio que requieren los pases integrantes del ALBA.

o La guerra contra el imperialismo se define en primer lugar en el terreno de la conciencia y no precisamente en el escenario de las operaciones militares.

o El socialismo debe ser algo ms que un sistema redistributivo de la riqueza y la palanca fundamental y movilizadora de los sujetos que lo conforman, debe ser en primer lugar de tipo moral, empezando por la prctica con el ejemplo, por parte de todos los dirigentes revolucionarios.

o  Chvez ha preferido utilizar la pedagoga del ejemplo (...) La expresin brutal del capitalismo moderno, bien explicada por un lder carismtico y honesto acta con ms efectividad sobre la conciencia, la cultura y la subjetividad popular que mil conferencias acadmicas impartidas por encumbrados profesores itinerantes.

o La historia ensea que cuando un proceso revolucionario pierde el poder por errores de conduccin o por comprobadas debilidades ideolgicas, se regresa al sistema anterior en forma de la represin ms brutal con el nico objetivo de restituir el podero de la clase dominante a una escala de opresin superior.

Por todo eso y mucho ms, este es un libro hecho para Cuba, para Venezuela, para Amrica Latina y para el mundo. Para ahora y para maana. Para los jvenes y los menos jvenes. Contiene muchas verdades que parecieran de Perogrullo, pero que vale la pena reiterar ante la enorme confusin que sigue acompaando la ciclpea tarea de conquistar toda la justicia y cambiar definitivamente la historia de la humanidad.

Analizar, sintetizar, buscar la pepita de oro del conocimiento, al decir de Noam Chomsky; leer en las tinieblas, segn Bolvar, es de por s una misin que merece el mejor reconocimiento.

Extraordinariamente interesantes resultan en este libro las referencias a los esfuerzos de la Revolucin Bolivariana, que el autor ha tenido la oportunidad de constatar y estudiar, al intercambiar con algunos de los principales lderes, al punto de que en la reciente presentacin del libro en Caracas, se dijo que pareca estar escrito por un venezolano.

Borrego, con respeto, pero con sinceridad de hermano, analiza las primeras experiencias econmicas de la Revolucin Bolivariana y expresa sus criterios. Una contribucin al prometedor debate sobre el Socialismo del siglo XXI convocado hace solo dos aos por el Presidente Chvez.

Las enormes transformaciones econmicas, polticas y sociales que impulsa el lder bolivariano, confirman la necesidad de este libro. La Revolucin ha prendido sus motores y ha puesto rumbo al socialismo. La educacin, el poder popular, la refundacin del Estado, la forja de un Partido Unido, las reformas constitucionales que reflejen los nuevos valores socialistas, una economa que sustente la nueva realidad y las metas de la nacin constituyen el actual escenario. Cmo transformar la sociedad frente al permanente acoso del imperialismo, y la contrarrevolucin, frente al capitalismo interno y externo, frente al burocratismo y la corrupcin, frente a las manipulaciones mediticas sin precedentes, demuestra el gigantesco reto que tienen por delante los revolucionarios de la Patria de Bolvar.

Socialismo del Siglo XXI no significa por supuesto desdear los fundamentos del socialismo cientfico, sin lo cual no se llegara a ninguna parte, como tampoco desconocer las experiencias anteriores, fallidas o no, o ignorar las caractersticas propias y el momento histrico concreto en que tienen lugar las nuevas revoluciones que se gestan en Nuestra Amrica. No hay recetas ni dogmas. S mucho de creacin heroica y originalidad.

Cuan compleja ser la dimensin histrica del empeo bolivariano si en nuestra patria, curtidos en el enfrentamiento al imperio ms poderoso de la historia durante casi medio siglo de bloqueo genocida, an tenemos interrogantes que responder sobre la construccin de la nueva sociedad. El trascendental llamado de Fidel hace poco ms de un ao en la Universidad de la Habana as lo confirma.

Pero Borrego nos recuerda que ya el Comandante en Jefe en su primer discurso despus del triunfo revolucionario haba manifestado que los peores enemigos de la revolucin podamos ser los mismos revolucionarios.

Si como nos alerta una y otra vez en su libro el autor, el socialismo es imposible sin el desarrollo de la conciencia, cada vez que hemos sufrido resquebrajamiento en los valores, en la tica, en la moral de algunos sectores de nuestra sociedad, se abren flancos vulnerables para el socialismo y la revolucin.

El incuestionable mrito histrico que representa la resistencia heroica de nuestro pueblo, el milagro de haber sostenido los fundamentos de la nacin, la independencia y la soberana en estos aos de periodo especial y haber comenzado a revertir los retrocesos coyunturales con la actual batalla de ideas, no nos pueden hacer descansar ni un minuto.

Junto al afianzamiento de los valores ms genuinos que enarbolan la inmensa mayora de nuestros obreros, campesinos, intelectuales, estudiantes, mdicos internacionalistas, trabajadores sociales, maestros emergentes, instructores de arte y tantos otros compatriotas de todas las generaciones y sectores, conviven bolsones de capitalismo y antivalores, corrupcin, indisciplinas sociales, burocratismo, desidia, doble moral, ineficiencia. En momentos en que ms cultura hemos sembrado, ms seudo cultura se nos ha colado de contrabando. En momentos que ms justicia social reivindica la Revolucin, en que ms socialismo invocamos, ms injustamente pretenden algunos erigirse por encima del resto de la sociedad.

Una revolucin que no propicie la discusin en su seno esta condenada al fracaso, nos alerta previsoramente Borrego en su libro, al estilo guevariano y fidelista. Por eso, es bienvenida su contribucin, para recordarnos que el socialismo no es una estacin que nos espera alegremente al final del itinerario de la Revolucin.

Montados en este tren, con nuevos tripulantes y pasajeros, con los andenes llenos de pueblos esperanzados, retomamos la velocidad de crucero. Las revoluciones y el socialismo, por cierto, no tienen seguros de vida. El nico antdoto contra su autonegacin somos nosotros, todos y cada uno de los revolucionarios.

Gracias, Orlando Borrego, por mantenerte con Fidel, con el Che, con Chvez, firme al timn rumbo al socialismo.



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