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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-02-2007

Quin se beneficia de los cultivos transgnicos?

Amigos de la Tierra
Ecoportal.net


1. Introduccin

La ingeniera gentica es una tecnologa completamente nueva utilizada por los cientficos para manipular el ADN de los organismos vivos. La ingeniera gentica, o modificacin gentica de las plantas, comenz a desarrollarse en los laboratorios en los aos '80 con grandes promesas de alimentar al mundo y acabar con la desnutricin. En este informe, nos abocamos a un anlisis crtico para distinguir la realidad de los mitos que rodean a los cultivos transgnicos, centrndonos en la experiencia de una dcada desde su introduccin en el sistema alimentario humano y en la alimentacin animal, desde 1996 a la fecha.

1.1 Una dcada de comercializacin: Pocos pases, pocos cultivos

El primer cultivo significativo de transgnicos tuvo lugar en 1996 en los Estados Unidos. Hoy en da, solo cuatro cultivos soja, maz, algodn y colza dan cuenta de prcticamente el 100% de la superficie sembrada con cultivos transgnicos en todo el mundo. Durante los primeros siete anos de cultivo, entre 1996 y 2002, mas del 90% de la superficie total de cultivos transgnicos se concentraba en Estados Unidos, Argentina y Canad. En 2004, mas del 84% de los cultivos transgnicos se concentraban todava en esos mismos tres pases, aunque las reas de cultivo en Brasil, China e India haban crecido durante los ltimos tres anos. Hoy en da se cultivan mas de 80 millones de ha de cultivos transgnicos en todo el mundo; lo que significa que los mismos ocupan solo una pequea porcin del total de tierras cultivables en el planeta, aproximadamente el 1,5%.

1.2 Los beneficios de los cultivos transgnicos: cuanto hay de verdad y cuanto de fantasa

Desde principios de los '90, la industria biotecnolgica y sus organizaciones tales como el Servicio Internacional para la Adquisicin de Aplicaciones Biotecnolgicas en Agricultura (ISAAA, por su sigla en ingles) han estado fomentando la rpida adopcin de los cultivos transgnicos en todo el mundo, alegando que los mismos benefician al medio ambiente, a los agricultores, a los consumidores (por ofrecer alimentos mas baratos y saludables), y que contribuirn a la lucha contra el hambre y la pobreza. Desde 1996, el ISAAA ha publicado un informe anual que evala la Situacin Global de los Cultivos transgnicos/GM Comercializados. Este informe ha logrado amplia aceptacin a nivel mundial como la referencia autorizada en lo que respecta a la expansin mundial de los cultivos transgnicos, influyendo a numerosos gobiernos, acadmicos, instituciones prestigiosas y organismos de Naciones Unidas, tales como la Organizacin de las NN.UU. para la Agricultura y la alimentacin (FAO).

En su informe de 2006, el ISAA afirmo que la continua y rpida adopcin de los cultivos transgnicos refleja las mejoras sustanciales y constantes en la productividad, el medio ambiente, la economa, la salud y beneficios sociales, que concretaron agricultores grandes y pequeos por igual, consumidores, y la sociedad en pases tanto industrializados como en desarrollo. El informe brinda una pelcula rosa de los beneficios que brindan los cultivos transgnicos, sin citar o hacer mencin a los obstculos sustanciales relativos a su introduccin en todo el mundo. Sin embargo, una mirada exigente a la sucesin de hechos en varios pases revela que los cultivos transgnicos han enfrentado fuerte oposicin y serios problemas, y se los asocia a promesas incumplidas.
Desde 2005, los grupos de Amigos de la Tierra junto a nuestros aliados de todo el mundo nos hemos comprometido en una evaluacin minuciosa global del desempeo y los impactos de la liberacin de cultivos transgnicos en distintas partes del mundo.

Nuestro objetivo es brindar una imagen ms certera de la realidad global de estos cultivos, y separar la fantasa de la realidad. Este informe intenta ayudar a responder dos preguntas claves: Que beneficios le han ofrecido al mundo los cultivos transgnicos Y para quienes estados unidos: pocos rasgos, pocos cultivos comercializados

2.1 Limitado numero de cultivos transgnicos

En Estados Unidos se ha estado plantando un espectro muy limitado de cultivos transgnicos, aun cuando el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA, por su sigla en ingles) haba aprobado 71 eventos biotecnolgicos distintos para uso comercial a diciembre de 2006. Estas 71 variedades son combinaciones de 14 cultivos diferentes y 10 rasgos o combinaciones de rasgos. A pesar de esta diversidad aparente, solo se han cultivado en forma significativa cuatro cultivos maz, algodn, soja y colza- con solo dos caractersticas tolerancia a herbicidas y resistencia a insectos.

Los cultivos tolerantes a herbicidas han sido manipulados para soportar la aplicacin de un poderoso herbicida que matara a un cultivo no transgnico, haciendo que para los agricultores sea mas fcil utilizar mazor cantidad de herbicidas para controlar las malezas. Los cultivos resistentes a insectos han sido modificados genticamente con una protena insecticida de una bacteria del suelo, el Bacillus thuringiensis (Bt), que mata a ciertas plagas de insectos cuando ellos comen las hojas o los granos de la planta.

En 2005, las versiones tolerantes a herbicidas de los cuatro cultivos dieron cuenta del 71% de la superficie mundial total de cultivos transgnicos.; mientras que el maz y el algodn resistentes a insectos (tambin conocidos como Bt), dieron cuenta del 18%. El 11% restante consista en una 'pila' de variedades de maz y algodn que eran tanto tolerantes a herbicidas como resistentes a insectos. La soja, el maz, el algodn y la colza RR de Monsanto, manipulados para ser utilizados con el herbicida Roundup (glifosato) de la misma empresa, representan la mazor porcin de cultivos transgnicos tolerantes a herbicidas.

Algunos de los cultivos desreguladoshan resultado ser un completo fracaso. Por ejemplo, desde que se introdujera por primera vez la papaya transgnica en Hawaii, en 1998, para protegerla del virus de la mancha anillada, la industria de papaya hawaiana ha ido en picada. La produccin, los precios de la papaya, el numero de productores de papaya, y la superficie bajo produccin, todos han cado estrepitosamente, principalmente debido al rechazo del cultivo en Japn y otros grandes mercados de exportacin. Hawaii es el nico lugar del mundo donde se cultiva la papaya transgnica (en solo unas escasas cientos de hectreas), mientras que otros grandes productores tales como Mxico y Brasil han prosperado por rechazar la papaya transgnica e incrementar la produccin de papaya convencional y orgnica.

El nmero de autorizaciones otorgadas para ensayos de campo con cultivos transgnicos en EE.UU. creci en forma permanente desde 1987 a 2002, pero desde entonces se ha estabilizado.

2.2 Monsanto al timn de una industria semillera concentrada

La industria semillera de EE.UU. se concentra cada vez ms. En 1997, tres empresas Monsanto, Pioneer y Novartis1 concentraban cerca del 70% de las ventas de semillas de maz en ese pas. En 2005, Monsanto se transformo en la mazor empresa semillera del mundo mediante la compra del gigante de las semillas horticolas Seminis. Actualmente, Monsanto esta intentando lograr un mazor control del sector semillero en algunos cultivos estratgicos como el algodn. En Estados Unidos, mas del 80% de las semillas de algodn son comercializadas por tan solo tres empresas: Delta and Pine Land, seguida por Bayer CropSciences y Stoneville. Monsanto compro Stoneville en 2005, y actualmente est en proceso de adquirir Delta and Pine Land.

De llevarse a cabo esta fusin, Monsanto pasara a controlar ms del 60% del mercado de semillas de algodn en Estados Unidos. Monsanto, con sede en St. Louis, Missouri, ha liderado tambin el desarrollo de las nuevas tecnologas que condujeron a la comercializacin ampliamente difundida de cuatro cultivos transgnicos en Norteamrica. Aproximadamente el 90% de todas las variedades transgnicas comercializadas en el mundo tienen caractersticas de propiedad de Monsanto.

El poder creciente de unas pocas empresas y agronegocios biotecnolgicos, esta afectando a los campesinos y agricultores que estn siendo acosados y demandados por empresas como Monsanto, por hacer lo que han hecho por siglos: guardar semillas. Las opciones para los agricultores son cada vez mas limitadas, y los agricultores de EE.UU. han informado que se ha vuelto difcil, si no imposible, conseguir variedades convencionales de alta calidad de maz, soja y algodn. El American Antitrust Institute considera que la fusin entre Delta & Pine y Monsanto, podra reducir tambin las opciones disponibles para los productores de algodn, al acelerar la desaparicin de semillas de algodn convencionales (no transgnicas).

2.3 Cultivos transgnicos: ni rendimientos mas altos, ni menor uso de plaguicidas

La evaluacin de los beneficios de los cultivos transgnicos para los agricultores es un tema complejo, en el que inciden muchos factores, incluyendo el cultivo, los precios, el tamao del predio, la severidad de la plaga de insectos, y el clima. tambin hay que considerar factores no econmicos. La industria biotecnolgica afirma que los cultivos transgnicos en los EE.UU. han generado incrementos significativos en la productividad, un ahorro significativo para los productores, y una reduccin significativa en el uso de plaguicidas. Pero estas afirmaciones reflejan fielmente la realidad en los predios

Un numero convincente de estudios desarrollados por cientficos independientes, demuestran que los rendimientos de los cultivos transgnicos son menores, o en el mejor de los casos equivalentes, a los de las variedades no transgnicas. Se ha encontrado una disminucin de la productividad particularmente en la soja RR. El hecho de que los rendimientos de los cultivos transgnicos no sean mas altos que aquellos de los cultivos convencionales es incluso reconocido en un informe de la USDA de abril de 2006 que afirma que los cultivos transgnicos actualmente disponibles no incrementan el rendimiento potencial de una variedad hbrida. [...] En efecto, la productividad puede incluso disminuir si las variedades utilizadas para insertar los genes tolerantes a herbicidas o resistentes a insectos no son los cultivares de mazor productividad.

El estudio independiente mas abarcativo de las estadsticas del gobierno de EE.UU. muestra que los tres principales cultivos transgnicos han conducido a un incremento en el uso de agrotoxicos desde 1996, equivalente a 122 millones de libras, con enormes incrementos en los herbicidas aplicados a la soja, el algodn y el maz tolerantes a herbicidas, compensados minimamente por una pequea reduccin de los insecticidas aplicados al maz y al algodn resistentes a insectos. Previo a la adopcin a gran escala de los cultivos RR, solo haba dos casos confirmados de malezas resistentes al glifosato. Pero ya en 2005, muchas malezas diferentes se haban tornado resistentes en los EE.UU.

2.4 Cuales son los beneficios de los cultivos transgnicos en estados unidos, y para quienes

Mientras que los promotores de la industria biotecnolgica alegan que el cultivo de transgnicos redunda en mazores ganancias, las fuentes que no son de la industria, como la USDA han concluido que la agricultura convencional es tan redituable como, o incluso mas redituable que el cultivo de variedades transgnicas. Tal como lo hemos visto, estudios independientes han demostrado adems que el cultivo de transgnicos va de la mano con un mazor uso de plaguicidas, y con rendimientos equivalentes o incluso inferiores si se los compara con sus contrapartes convencionales, contradiciendo lo que sostiene la industria biotecnolgica. En lo que respecta a los consumidores, no hay ningn beneficio derivado de un mazor uso de plaguicidas y de rendimientos equivalentes o menores, adems de que la modificacin gentica no ha mejorado la calidad de los alimentos.

La adopcin de cultivos de maz, algodn, soja y colza transgnicos ha avanzado a un ritmo muy acelerado en Estados Unidos, principalmente debido a la 'conveniencia' de las operaciones con las variedades tolerantes a herbicidas. La mazora de los informes concuerdan en que los sistemas de cultivos transgnicos conducen a una reduccin en la mano de obra en el predio y a una mazor flexibilidad en los tiempos de aplicacin de los herbicidas. Estos dos beneficios, sin embargo, facilitan la actual concentracin de la tierra agrcola en manos de un nmero cada vez menor de agricultores empresariales.

adems, la flexibilidad y la reduccin de costos en mano de obra que beneficia a los grandes productores, no siempre se traducen en un mazor rdito econmico. La USDA reconoci anteriormente que la adopcin de variedades de soja tolerante a herbicidas no tuvo un impacto significativo en las ganancias netas de las granjas, ni en 1997, ni en 1998, y que incluso, la adopcin del maz Bt tuvo un impacto negativo sobre las ganancias netas en los establecimientos agrcolas especializados en la produccin de maz.

Con el problema creciente de las malezas resistentes al Roundup, el efecto de 'conveniencia' del sistema RR esta comenzando a disiparse, y los costos estn aumentando en la medida en que se necesitan mas aplicaciones de herbicidas.

Parece ser que los principales beneficiarios de los cultivos transgnicos sembrados en la ltima dcada han sido las empresas transnacionales que los venden, en particular
Monsanto. El creciente control que ejerce esta empresa sobre el suministro de semillas, la investigacin y persecucin agresiva de los agricultores por supuestas violaciones de los derechos de patentes, y su sorprendente influencia en las polticas y reglamentaciones gubernamentales, han caracterizado el contexto en el que se ha dado la revolucin transgnica en la agricultura estadounidense.

Millones de ha en 2004, ha estado acompaado de impactos negativos significativos, tanto ambientales como sociales. La expansin de la soja en Argentina ha ido de la mano con la deforestacin, erosin de suelos, mazor uso de glifosato, concentracin de la tierra, y una reduccin progresiva del nmero de predios familiares.

Los agricultores argentinos, a diferencia de sus contrapartes norteamericanas, fueron capaces de plantar soja transgnica sin que se le aplicaran restricciones relativas a los derechos de propiedad intelectual, o al pago de regalas. Si bien Monsanto en 1995 solicito la aprobacin de una patente para su soja RR en Argentina, la misma nunca fue otorgada.

El conflicto se ha recrudecido desde junio de 2005, cuando Monsanto present demandas judiciales contra los cargamentos de torta de soja de Argentina con destino a Europa, argumentando una posible violacin de sus derechos de patente sobre el gen RR en Europa. En 2006, Monsanto fue capaz de detener un promedio de un barco por semana durante un periodo de varios meses, y posteriormente inicio varias causas judiciales: tres en Espaa, una en Holanda y una en Dinamarca. En agosto de 2006, el gobierno argentino informo que los expertos legales de la Comisin Europea haban observado que la legislacin de la UE no es aplicable a los derivados de los productos patentados. Sin embargo, en la medida en que la opinin de los expertos no es vinculante en las cortes nacionales, Monsanto ha desestimado su importancia. Al momento no se ha llegado a ningn acuerdo, y Monsanto continua reclamando derechos de propiedad intelectual no solo sobre la soja 'viva', sino tambin sobre los productos derivados como la torta de soja que ingresa a Europa.

3.3 Brasil: estancamiento de la produccin sojera 3.3.1 Tiempos difciles para los productores de soja brasileos

El sector sojero en Brasil se encuentra en crisis, y los productores de soja estn teniendo dificultades para mantener sus medios de sustento. La causa de la crisis es una combinacin de precios internacionales bajos para la soja, costos crecientes en insumos y transporte, y un Real fuerte, que torna mas baratas las exportaciones. En 2005, el rea cultivada con soja en el pas se redujo por primera vez en ocho anos, y los rendimientos han decado en forma significativa desde 2002/2003.

En respuesta a estos problemas, en 2006 el gobierno federal aprob un paquete de crditos de emergencia de U$S 8.000 millones, para ayudar a los agricultores a hacer frente a la crisis. El mismo le costara a los contribuyentes brasileos aproximadamente U$S 705 millones.

Sudamrica: soja

3.1 El negocio de la soja para la exportacin

La soja es el principal cultivo agrcola para algunas de las economas mas desarrolladas de Sudamrica, incluyendo Brasil y Argentina, quienes ocupan el segundo y tercer lugar respectivamente como productores de soja a nivel mundial, despus de Estados Unidos. La soja cultivada en Sudamrica esta destinada principalmente a los mercados de exportacin.

En Paraguay se exporta el 65% de la produccin total de soja, y este porcentaje es aun mazor en el caso de Brasil, donde se exporta el 72,4% de la produccin de soja; y de Argentina donde el total exportado es un llamativo 92%.

La soja es el principal cultivo transgnico de los introducidos en Amrica Latina. Se estima que el porcentaje de la soja que ha sido modificada genticamente se encuentra por encima del 30% en el caso de Brasil, en torno al 80% en Paraguay, y cercano al 100% en Argentina.

3.3.2 Prohben el cultivo de transgnicos en territorios indgenas

A la fecha, se han autorizado dos variedades de transgnicos en Brasil. adems de la soja, en marzo de 2005 se legalizo una variedad de algodn transgnico de Monsanto; sin embargo, la liberacin comercial de este cultivo esta pendiente en la medida en que la Comisin Tcnica Nacional de Bioseguridad ha obligado a Monsanto a preparar un estudio de impacto sobre sus efectos. Se ha autorizado tambin la importacin de maz transgnico pero solo como racin animal, y no para ser cultivado. En octubre de 2006 el gobierno introdujo nuevas restricciones que prohben el cultivo de transgnicos en territorios indgenas.

3.3.3 Monsanto reduce sus expectativas de cobro de regalas en brasil

En 2006, cerca del 20% del total de las regalas cobradas por Monsanto por sus cultivos transgnicos fueron obtenidas a partir de la venta de semillas nuevas, y el 80% restante fueron cobradas en el momento en que la cosecha fue entregada a los elevadores de granos. Debido a los menores rendimientos en las cosechas mas recientes, Monsanto no obtuvo los ingresos esperados por concepto de regalas al momento de la entrega a los elevadores de granos, y ha tenido que reducir sus expectativas en Brasil en el corto plazo.

Monsanto considera que la mejor manera de hacer frente a estos ingresos bajos reside en incrementar la penetracin. Una estrategia clave de la empresa para una mazor penetracin en el mercado brasileo de la soja, consiste en la creacin de un nuevo sistema de incentivos que induce a los agricultores a comprar semillas nuevas certificadas, ya que las ganancias obtenidas por concepto de regalas asociadas a la venta de semillas nuevas son mas seguras que el cobro de regalas al momento de la entrega a los elevadores de granos.

3.3.4 Moratoria a la comercializacin de soja proveniente de la amazonia

Varios informes en 2006 confirmaron que la expansin de la frontera agrcola, particularmente con la soja, ha sido una de las principales causantes de la deforestacin en la Amazonia durante los ltimos anos.

En Julio de 2006, los principales comercializadores de soja -entre ellos ADM, Cargill y Bunge- aceptaron una moratoria de dos anos que afecta a la soja producida en reas deforestadas de la Amazonia. Esto significa que los agricultores que poseen tierras deforestadas despus del 24 de julio de 2006, en la selva Amazonica, no podrn vender su produccin de soja a estas empresas. Si bien esto podra enlentecer la expansin del cultivo de soja en la Amazonia, esta medida ha sido criticada por algunos sectores en Brasil por considerarla dbil, y por no constituir una solucin para la produccin insustentable de soja en todo el pas.

3.3.5 Menores rendimientos y mas plaguicidas

La productividad de la soja ha estado decayendo en Brasil desde 2002, periodo que se corresponde con el de introduccin de la soja RR. Uno de los factores que pueden haber contribuido a este fenmeno es que la soja RR no es tan resistente al calor y la sequa como las variedades de soja convencional. Por ejemplo, los productores en el estado de Rio Grande do Sul han informado que la soja RR sufri una mazor perdida de productividad que la soja convencional durante la sequa de 2004/05, la estacin con los rendimientos mas bajos que se hayan registrado desde 2000/01 (ver tabla 3).

Un estudio realizado por el Instituto brasileo de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (IBAMA), la agencia de medio ambiente brasilea, demuestra que la introduccin de la soja transgnica ha conducido a un incremento del uso de agrotoxicos en el pas. Segn el estudio, el consumo de glifosato en Brasil creci en un 95% entre 2000 y 2004. En el mismo periodo, la aplicacin del conjunto de todos los dems herbicidas aumento en un 29.8%.

Entretanto, al tiempo que se incremento la aplicacin, los precios de la soja cayeron a lo largo del 2006, y los productores comenzaron a utilizar mtodos mas econmicos y mas naturales con menores insumos externos, incluyendo cal y fosfato de harina de huesos, en lugar de agroqumicos.

3.4 Paraguay: la soja roundup ready no es la salvacin En 2006, aproximadamente el 80% de las dos millones de hectreas de soja cultivadas en Paraguay eran de variedades transgnicas. Irnicamente, el ano en que se legalizo la soja RR, marco el comienzo de tres anos consecutivos de baja produccin agrcola a causa de la sequa. Algunas municipalidades se vieron forzadas a declararse en 'estado de emergencia' en 2006.

El pronstico de cosecha para la zafra 2005-06 para 2 millones de hectreas de soja fue de 4,04 millones de toneladas, una cifra menor que las 5,5 millones de toneladas esperadas. Para el 2006 se esperaban rendimientos mas altos en la soja, un incremento de 2.700 kilogramos por hectrea en contraposicin al incremento de 2.000 kg por hectrea obtenido en 2004-05. Pero una vez mas la productividad fue muy baja en 2006, con un rendimiento de apenas 800kg por hectrea en algunas zonas. El Ministerio de Medio Ambiente de Paraguay ha detectado perdidas mas importantes en los rendimientos de la soja RR que en las variedades convencionales, confirmando que las variedades transgnicas eran mucho mas sensibles a la sequa, en algunas zonas se experimentaron perdidas de productividad entre el 60 y 90%.

A raz de esto, hacindose eco de la situacin en Brasil, Monsanto Paraguay se vio forzada a anunciar pblicamente la reduccin de las regalas que le cobra a los productores de soja a partir de febrero de 2006. La destruccin de ecosistemas provocada por el cultivo de soja a gran escala ha sido muy severa en Paraguay. En 2006, el Ministerio de Medio Ambiente de Paraguay inicio una serie de demandas y acciones contra los productores de soja por violacin de las leyes forestales. El malestar social culmino en numerosas confrontaciones violentas entre los campesinos locales y los grandes productores de soja, y algunas municipalidades han promulgado incluso ordenanzas para poner freno a la expansin del monocultivo intensivo de soja.

3.5 Cuales son los beneficios de la soja transgnica en Sudamrica, y para quienes

A pesar de que hay quienes sostienen reiteradamente que la soja transgnica rinde beneficios, resulta claro que la mazora de los campesinos y agricultores a pequea escala, los consumidores y el medioambiente en Sudamrica no se han visto beneficiados por la introduccin de este cultivo.

En Brasil y Paraguay el sector sojero ha estado en crisis desde 2004, dejando a muchos agricultores fuertemente endeudados y sin posibilidades de obtener ganancias con la produccin de soja. La introduccin de soja RR no ha aportado nada a la solucin de los problemas existentes, tales como los bajos precios internacionales, la sequa, los costos crecientes de los insumos y el transporte. Por el contrario, la soja de alta tecnologa de Monsanto ha tenido un peor desempeo que las variedades convencionales en condiciones de sequa, tanto en el sur de Brasil, como en Paraguay, tal como fuera pronosticado por los investigadores estadounidenses ya en 1999. Tal como informara la New Scientist: ...los climas calidos no se llevan bien con la soja resistente a herbicidas de Monsanto, provocando la apertura de los tallos, y perdidas de hasta el 40%. Esto podra ser un fuerte golpe para la empresa con sede en St. Louis, que considera a Brasil y otros pases latinoamericanos como mercados importantes para su semillas de soja.

Aun cuando los medios de sustento de muchos agricultores estn en riesgo, gracias en parte a los rendimientos mas bajos de la soja de Monsanto suceptible a la sequa, la empresa esta presionando fuertemente para lograr una mazor penetracin de la soja RR en Sudamrica. La estrategia de la empresa incluye abandonar el cobro de regalas al momento de la entrega a los silos, para pasar a cobrar un sobreprecio con la semilla nueva 'legal' certificada, con la expectativa de que esto ponga fin a la prctica milenaria de guardar y volver a cultivar las semillas.

A pesar de sus ambiciones, la situacin de los productores de soja en Brasil y Paraguay fue tan crtica en el 2006, que Monsanto y sus aliados del agronegocio fueron incapaces de exprimirlos mas para cobrar ms regalas, forzando a la empresa a reducir sus pronsticos de ganancias de corto plazo en Brasil y Paraguay.

A esto se suma que la soja es producida principalmente para el mercado de exportacin como alimento animal, y no como alimento para la gente de Sudamrica. Esta consolidacin y concentracin de los agronegocios y la tierra en las reas rurales de Sudamrica esta contribuyendo adems a una mazor erosin de la soberana alimentaria de las comunidades campesinas locales.

Si los pequeos agricultores, los consumidores y el medioambiente no se estn beneficiando con los cultivos transgnicos, entonces quien se beneficia En el caso de Argentina donde los impuestos son altos para la produccin de soja, las finanzas del gobierno se han visto beneficiadas por las exportaciones del grano. Los agricultores a gran escala tambin se han beneficiado por el efecto de conveniencia, aunque no esta claro si se han beneficiado econmicamente con la soja RR en comparacin con las variedades convencionales. En el caso de Brasil y Paraguay, las empresas biotecnolgicas y los grandes agronegocios estn impulsando una mazor adopcin de la soja RR para obtener ganancias a partir de las regalas cobradas por la semilla transgnica, la expansin del rea sojera destinada a la exportacin, y por supuesto de las futuras ventas que esperan se incrementaran al terminar con la practica de guardar, vender y volver a cultivar las semillas.

La soja RR ha trado pocos beneficios a la gente en Brasil y Paraguay debido a los factores arriba mencionados. Mas aun, si Monsanto y otras grandes empresas semilleras logran poner fin a la practica de guardar semillas, los agricultores a pequea escala enfrentaran una dependencia creciente frente a los vendedores de semillas, e incurrirn en mazores gastos por la compra de las costosas semillas transgnicas, y al mismo tiempo continuaran perdiendo el control sobre sus sistemas agrcolas. Resulta difcil percibir algn tipo de beneficio para los productores a pequea escala en un futuro potencial como ese.

4.2 India: comercializacin agresiva del algodn transgnico en medio de la pobreza y el endeudamiento

El algodn es un cultivo comercial muy importante para la India, con mas de 9 millones de hectreas de tierra bajo cultivo actualmente. Sin embargo, el pas esta atravesando una crisis agraria que es particularmente aguda en las regiones productoras de algodn de Andhra Pradesh, Karnataka y Maharashtra, donde la misma ha provocado una avalancha de suicidios entre los agricultores. En los ltimos anos, los agricultores a pequea escala de la India han enfrentado tiempos difciles debido al incremento de los precios de los insumos combinado con el deterioro constante del precio del producto, exacerbado por frecuentes malas cosechas a causa de condiciones del tiempo desfavorables. El Ministerio de Agricultura de la India reconoce que el resultado es una situacin en la que la mazora de los pequeos agricultores parecen estar gravemente atrapados entre la pobreza y el endeudamiento.

El algodn Btfue introducido en medio de una controversia y un episodio de contaminacin a fines del 2001, y su aprobacin se concreto unos meses despus en 2002. Los anos posteriores fueron testigos de una agresiva campana de mercadeo del algodn Bt llevada a cabo en paralelo a precios ms altos, fracasos agronmicos, retornos financieros inadecuados para los agricultores, y protestas constantes. En mazo de 2005, el Comit de aprobacin de la ingeniera gentica de India rechazo la renovacin el algodn en todo el mundo.

El algodn es producido en mas de 60 pases en todo el mundo, pero el 75% de la produccin, el 71% del rea cultivada y el 70% del consumo se concentran en tan solo cinco pases: China, India, Paquistan, Estados Unidos y Uzbekistan. Nueve pases han autorizado el cultivo de algodn transgnico: Argentina, Australia, China, Colombia, India, Indonesia, Mxico, Sudfrica y Estados Unidos.

4.1 China: las plagas atacan al algodn transgnico

China es el principal productor de algodn del mundo, con ms de 5 millones de hectreas cultivadas en 2005/06. Este pas tiene tambin el mazor nmero de productores de algodn del mundo, aproximadamente 14 millones. A partir de 1997, el algodn Bt fue adoptado en forma acelerada, y varios estudios revelaron inicialmente beneficios en trminos de ganancias netas para los productores, reduccin de plaguicidas y mejores rendimientos.

Sin embargo, segn un estudio reciente de la Universidad de Cornell, las tendencias que anunciaban una situacin en la que todos ganan para los agricultores chinos, parecen estar revirtindose. El estudio centrado en cientos de agricultores en cinco provincias de China, muestra que en 2004 los ingresos netos de los productores de algodn Btfueron significativamente mas bajos que los de los productores de algodn convencional.

Segn se informa, las razones estn vinculadas a la emergencia de plagas secundarias tales como los miridos, y la necesidad que tienen los productores de algodn Btde fumigar entre 15 a 20 veces mas plaguicidas que los que eran anteriormente necesarios para matar estas plagas. Un estudio anterior basado en datos recogidos en el 2002, tambin encontr altos niveles de uso de plaguicidas a pesar de la adopcin del algodn Bt.

La aparicin de plagas secundarias no debera ser una sorpresa, ya que el uso de la tecnologa Btindirectamente crea un ambiente mas propicio para el crecimiento de plagas diferentes al gusano de la cpsula del algodn. Los entomlogos han sugerido que toma entre 5 a 10 anos para que ese tipo de poblaciones de plagas secundarias crezcan hasta alcanzar un nivel que presente una amenaza econmica significativa.

Los autores del estudio de Cornell sugieren que si las plagas secundarias no son tenidas en una investigacin de la Comisin de Valores de Estados Unidos (US Securities and Exchange Commission) revelo que Monsanto pago mas de 700 mil dlares en sobornos a al menos 140 funcionarios o ex funcionarios del gobierno de Indonesia y a miembros de sus familias entre 1997 y 2002, financiados mediante la contabilidad falseada de las ventas de los plaguicidas de la empresa en Indonesia.

4.4 Australia: el sector algodonero esta en dificultades

La produccin de algodn en Australia es altamente industrializada y esta orientada a la exportacin, con mas del 90% del algodn producido en el pas destinado a mercados en el exterior. Australia alberga a unos 1.500 productores de algodn que cultivan un rea total de aproximadamente 500.000 hectreas.

El sector algodonero en Australia ha atravesado un duro periodo, con cadas significativas en la produccin durante los ltimos cuatro anos. La sequa y los precios bajos afectaron severamente al cultivo de algodn. En junio de 2006 se registraron las condiciones meteorolgicas mas fras y secas de dcadas, afectando severamente la disponibilidad de agua para riego en los tajamares. A fines de noviembre, cuando el cultivo de la zafra 2006/07 estaba prcticamente listo, se calculaba que la superficie cultivada era de tan solo 147.000 hectreas, lo que significara los niveles de produccin mas bajos de los ltimos 15 a 20 anos. de las licencias de Monsanto para vender las tres primeras variedades de semillas de algodn transgnicos anteriormente autorizadas para la comercializacin en Andhra Pradesh.

Un estudio del gobierno de la India, publicado en una prominente publicacin peridica sobre biotecnologa en 2005, encontr danos sustanciales en el algodn Bt cultivado en India provocados por plagas tardas a causa del descenso de los niveles de insecticidas producidos por ese algodn; el resultado fue una baja productividad.

En anos recientes, Monsanto y sus subsidiarias locales han estado promoviendo activamente la comercializacin de algodn Bt, el cual fue presentado por la empresa a los productores de algodn de la India como una solucin milagrosa. Esta iniciativa ha sido apoyada por departamentos del gobierno de EE.UU., incluyendo la USDA, la USAID y el Departamento de Estado, todos los cuales han intervenido muy activamente fomentando entre los funcionarios gubernamentales de la India la comercializacin de los productos de la biotecnologa. En breve, la adopcin de algodn Bt en India tiene mas que ver con un cabildeo y una campana de prensa agresivos, en la que se ofrecan falsas promesas, que con un desempeo adecuado genuino de una tecnologa al beneficio de los agricultores, capaz de dar respuesta a los principales desafos que afectan su sustento.

En junio de 2006, los ministros y funcionarios de agricultura de siete regiones productoras de algodn (Andhra Pradesh, Gujarat, Karnataka, Maharashtra, Madhya Pradesh, Tamil Nadu y Bengala Occidental) aprobaron una resolucin unnime de emprender conjuntamente una batalla legal contra Monsanto a raz del cobro excesivo de regalas por el algodn Bt. A diciembre de 2006, el caso aun esta pendiente en la Corte Suprema de la India.

4.3 Indonesia: Monsanto abandona la comercializacin del algodn Bt

El algodn Btfue tambin un catastrfico fracaso en Indonesia a pesar de las promesas y propaganda de Monsanto. Muchos de los agricultores indonesios que rpidamente experimentaron el mal desempeo del algodn Bt, fueron severamente crticos de la empresa por sus falsas promesas, especialmente teniendo en cuenta el precio exorbitante de la semilla. En 2003, Monsanto abandono la comercializacin del algodn Bt en el pas, y en 2004 Indonesia desapareci del mapa de pases del ISAAA sin explicacin alguna en concordancia con la negativa de la organizacin de abordar en forma objetiva los fracasos de la tecnologa trasngnica.

Un anlisis de la produccin de algodn revela la siguiente informacin respecto al algodn Bt:
El nmero de pequeos productores de algodn ha disminuido desde principios del 2000. Por ejemplo, en la zona de Makhatini Flats en Kwazulu Natal, donde se encuentra el ejemplo mas ampliamente publicitado de una experiencia exitosa de un pequeo agricultor productor de algodn Bt, el numero de pequeos agricultores ha disminuido de mas de 3.000 en 2001/02, a 353 en 2002/03 y a 598 en 2004/05. El ISAAA ha inflado el nmero de los pequeos agricultores productores de algodn en Sudfrica, y ha exagerado el impacto positivo que ha tenido el algodn Bten su sustento. Por ejemplo, mientras que el informe del ISAAA 2003 presenta a los pequeos agricultores de la zona de Makhatini Flats como un claro ejemplo de agricultores de bajos recursos que se benefician con los cultivos transgnicos, Cotton South frica ha declarado que el numero de agricultores que plantaron algodn en esa zona ese mismo ano alcanzo un mnimo record de tan solo 353.

La siembra de algodn transgnico en Sudfrica esta disminuyendo. La produccin de algodn transgnico cayo pasando de dar cuenta de un 86% de todo el algodn comercial en 2004/05, a un 77% del total del algodn producido en 2005/06. Segn la USDA, la exitosa introduccin de variedades modificadas genticamente ha beneficiado la productividad y produccin del algodn en Australia. Sin embargo, el algodn Bt no ha aportado mejoras ni en trminos de rendimiento ni de calidad. Consultores especializados en algodn en Australia han demostrado que, en contraste con las variedades convencionales, los rendimientos del algodn Btse mantuvieron relativamente constantes desde su introduccin en 1996.

Durante los primeros anos los agricultores no obtuvieron ganancias con el algodn Bt; la situacin era tan mala que las empresas que comercializan el producto tuvieron que reducir el impuesto tecnolgico que cobran por la semilla de algodn Bt, para que los cultivadores pudieran obtener algn beneficio econmico. No existe ningn estudio exhaustivo de acceso pblico sobre las ganancias econmicas de los agricultores australianos en los ltimos anos.

Una leccin clave de la experiencia australiana es que una tecnologa como el algodn Btpuede hacer muy poco o nada para paliar la situacin, cuando los factores que mas desafos plantean a los productores de algodn son la sequa y los precios bajos. Teniendo en cuenta la severa cada en la produccin durante los ltimos anos, y con un pronostico de cosecha 2006/07que ser el mas bajo de la dcada, es difcil creer que el algodn Bt haya mejorado las condiciones de vida de los agricultores australianos. .

4.6 Amrica Latina

El algodn transgnico ha sido autorizado para la comercializacin en Argentina, Colombia y Mxico. Existe adems presin para que se apruebe en otros pases, mas especficamente en Brasil y Paraguay..

4.6.1 Argentina: el algodn transgnico no conduce a un crecimiento de la produccin

Alrededor del 60% del rea cultivada con algodn en Argentina es transgnica. La ltima dcada del algodn en Argentina se ha caracterizado por una disminucin significativa del rea productiva, pasando de 1 milln de hectreas sembradas durante la zafra de 1995/96, a tan solo 158.209 hectreas en la zafra de 2002/03. Los precios internacionales bajos y la falta de financiacin devastaron al sector algodonero local, y los productores argentinos eligieron plantar soja en lugar de algodn. La cada en la superficie algodonera despus de 1998, que coincidi con la adopcin del algodn transgnico, indica que el algodn transgnico no es el que comanda la produccin de los productores argentinos. Una vez ms, los precios se encuentran al centro de la decisin. La mejora de los precios en anos recientes esta ayudando a incrementar el rea de produccin, y se estima que la superficie de algodn crecer debido a que existen expectativas de una reduccin de los subsidios para el algodn en los EE.UU.

Sin embargo, el crecimiento del rea productiva ser liderado por productores de algodn a gran escala, capaces de realizar inversiones sustantivas de capital. La situacin financiera de los agricultores a pequea y mediana escala es mucho ms precaria.

Contrario a lo que sostiene Monsanto, los rendimientos del algodn transgnico no son ms altos que los de las variedades convencionales.

La mazora de los pequeos agricultores productores de algodn en Sudfrica han acumulado enormes deudas y perdido dinero con la produccin de algodn Bt. A pesar de estas realidades, la fundacin Bill Gates contrato recientemente a Bob Horsch, ex Vice Presidente de Monsanto, quien es citado en el sitio web de Monsanto diciento que su pasin por el mundo en desarrollo aumento cuando el estaba visitando a los productores de algodn en Sudfrica, y pudo ver y or de primera mano cuan existoso haba sido para ellos el algodn resistente al gusano del capullo del algodn.Horsh fue recientemente ascendido a un cargo ejecutivo en la fundacin Gates, que tiene la misin de mejorar el rendimiento de los cultivos mediante la mejor y ms apropiada ciencia y tecnologa, incluyendo la biotecnologa, para problemas en regiones como frica Subsahariana.

4.5.2 Subsidios: la maldicin de los productores de algodn de frica occidental

Las economas de varios pases de frica Occidental son altamente dependientes de la produccin de algodn. Los precios mundiales del algodn han cado un 54% desde mediados de los '90, y estos precios bajos amenazan a las comunidades locales que dependen de la produccin de algodn. Numerosos factores desencadenaron la cada de los precios, pero el mas relevante fue el aumento de los subsidios pagados a los productores de algodn en Estados Unidos, haciendo que sea extremadamente difcil para los agricultores africanos vender su produccin al mercado estadounidense altamente protegido. Junto a otros grandes productores de algodn de frica Occidental, Burkina Faso esta actualmente

La situacin plagada de desafos que enfrentaron los agricultores durante los primeros ocho anos de introduccin del algodn transgnico, indica que este cultivo ha jugado un papel menor, o ningn papel, en el mejoramiento de las condiciones de vida. Esta previsto que la produccin de algodn Bt descienda a las 50.000 toneladas mtricas en 2006/07, una cada sustancial de las 70.000 toneladas mtricas en 2005/06.

4.6.3 Colombia: algodn bt fracasa

La situacin econmica del sector algodonero en Colombia tampoco es muy promisoria. Los agricultores colombianos cultivaron un total de 57.424 hectreas de algodn en 2006, una superficie 21,7% menor que en 2005. El gobierno estima que 25.424 hectreas de algodn, o el 43,7% de la superficie total de algodn, han sido cultivadas con el algodn transgnico Bollgard.

La reduccin del rea sembrada puede ser explicada por los precios internacionales bajos para el algodn, la revaluacin de la moneda nacional, el incremento de los costos de produccin y un acceso limitado al crdito. Los agricultores estn preocupados por el costo elevado de las semillas transgnicas, las inadecuadas medidas de bioseguridad para la tecnologa transgnica, y la alta suceptibilidad de las semillas a las condiciones del tiempo. A pesar de haber cultivado algodn Bt, los agricultores a pequea escala estn teniendo problemas de ataques de plagas, con los consecuentes danos en sus cultivos y el incremento de los costos de produccin.

4.7 El crecimiento del algodn orgnico

Durante los ltimos cinco anos el cultivo de algodn orgnico ha crecido en forma exponencial en muchas partes del mundo. A pesar de que se cultiva una rea relativamente pequea con variedades orgnicas, la superficie sembrada con algodn orgnico durante los ltimos anos ha experimentado un incremento mas significativo 292% entre 2000 y 2005 que la del algodn convencional o el algodn Bt, y las perspectivas de crecimiento futuro son muy buenas.

4.6.2 Mxico: una dcada de crisis para el sector algodonero

En 1996, el mismo ano en que el algodn transgnico fue aprobado en Mxico, la produccin total de algodn en el pas comenz a caer y los agricultores se vieron enfrentados a la peor crisis del sector algodonero en el pas. En la ltima dcada, los problemas ms serios que han enfrentado los productores de algodn mexicanos han sido los precios bajos y los bajos niveles de apoyo gubernamental, esto combinado con un incremento en los costos de produccin.

El ISAAA sostiene que mas de 7 millones de agricultores de pequea escala en China, India y Sudfrica se estn beneficiando con el algodn Bt. Ninguno de los informes recientes de ISAAA mencionan ningn tipo de problema con el algodn Bt en ninguna parte del mundo. En otras palabras, el ISAAA ignora por completo la amplia evidencia de los fracasos del algodn Bt, aseverando simplemente que cada uno de los agricultores que lo ha cultivado se ha visto beneficiado.

Sin embargo, el reciente estudio de la Universidad de Cornell que documenta las perdidas econmicas sufridas por los agricultores productores de algodn Bten China, principalmente a causa de las plagas secundarias; la prohibicin de las primeras variedades en lugar de presionar a los pases como Burkina Faso para que adopten el algodn Bt, tal como lo hiciera la USDA en una ministerial de alto nivel en 2004, el gobierno de EE.UU. debera reducir o eliminar los subsidios otorgados a sus 25.000 productores de algodn, los cuales provocan la cada de los precios.

El algodn transgnico presenta adems crecientes problemas ambientales preocupantes que han emergido ms claramente en Estados Unidos, pero que seguramente se repetirn en todo el mundo en los prximos anos. Las malezas resistentes a herbicidas se estn convirtiendo rpidamente en un serio y costoso dolor de cabeza para los productores de algodn y soja RR. Para poder controlar estas malezas problemticas, los agricultores de EE.UU. se ven forzados a comprar y aplicar cantidades cada vez mazores de Roundup, pasar a herbicidas mucho mas txicos en algunos casos, y tambin a abandonar practicas de labranza conservacionistas tendientes a reducir la erosin esto resulta irnico, ya que la tecnologa RR ha sido vendida por largo tiempo como promotora de la labranza cero.

La experiencia de EE.UU., as como el fracaso del algodn Bten China, India, Indonesia y otros pases, constituye una razn de peso para llamar a una pausa y reflexin en la precipitada carrera de la industria por introducir y expandir el cultivo de algodn transgnico en todo el mundo. Cuestiones como la resistencia creciente a las malezas del algodn RR, y la aparicin de plagas secundarias asociadas al algodn Bt, requieren una investigacin en profundidad a cargo de investigadores independientes. Los costos sustancialmente mazores de las variedades transgnicas en oposicin a la semilla de algodn convencional es tambin motivo de gran preocupacin para los agricultores, especialmente en el mundo en desarrollo, y particularmente cuando el algodn transgnico no hace honor a sus promesas.

Todo esto se relaciona con la posible adquisicin por parte de Monsanto de la mazor empresa de semillas de algodn del mundo Delta and Pine Land que tiene ventas muy importantes no solo en EE.UU. sino tambin en India, Australia, y crecientemente en frica. Esta fusin seguramente conducira a una disminucin en la disponibilidad y al incremento de los precios de las semillas de algodn convencionales. Quizs lo mas alarmante sea la posibilidad de que Monsanto introduzca en las semillas de algodn del mundo la tecnologa 'Terminator' de semillas estriles patentada por Delta and Pine Land. Esto eliminara la opcin de guardar semillas, lo que es motivo de gran preocupacin especialmente para los agricultores de los pases en desarrollo.

Finalmente, es necesario prestarle mazor atencin a las alternativas sustentables no transgnicas, tales como el algodn orgnico, cuya demanda ha crecido de manera espectacular en anos recientes. comercializadas en Andhra Pradesh y los continuos desafos que comprometen los medios de sustento de los agricultores de la India; y el rechazo del algodn Bt por los agricultores de Indonesia, son todos indicios de que existen serios problemas asociados a la liberacin del algodn Bt. La crisis del algodn sudafricano muestra que el algodn Bt ha sido incapaz de mejorar las condiciones de vida de los pequeos agricultores en la zona de Makahatini Flats en Sudfrica.

En Argentina, Mxico y Colombia, la produccin de algodn en general ha cado bruscamente durante la ltima dcada, siendo los bajos precios internacionales el principal desafi para los agricultores. La tecnologa transgnica no ha sido de ninguna utilidad en esos contextos. En Mxico, se prev que el rea cultivada con algodn Bt disminuya en 2006/07, y en Colombia, los agricultores protestan por los altos costos del algodn transgnico.

En algunas zonas se ha informado que el uso del algodn Bt no evita el surgimiento de ataques severos de plagas. En India, los agricultores productores de algodn enfrentan elevados niveles de pobreza y endeudamiento, y el algodn Bt ha sido inefectivo a la hora de dar respuesta a la sequa, la cada de los precios del algodn, los crecientes costos de los insumos, y las deudas en aumento.

El algodn Bt no ha mejorado ni los rendimientos ni la calidad de la fibra del algodn. En Australia por ejemplo, los rendimientos se han mantenido constantes desde la introduccin del algodn Bt, el cual no ha contribuido en nada a mejorar los problemas asociados a la sequa y los precios bajos que all se enfrentan.

La experiencia en terreno demuestra que la pretendida reduccin en el uso de plaguicidas asociada a los cultivos transgnicos es simplemente falsa. Por el contrario, anlisis exhaustivos de la informacin del gobierno de EE.UU. muestran que la introduccin de soja, maz y algodn transgnico condujo a un incremento significativo en el uso total de agrotoxicos (herbicidas y plaguicidas) en estos cultivos. Estudios recientes en China muestran que en anos recientes se ha incrementado el uso de insecticidas con el algodn Bt, debido a la rpida emergencia de plagas secundarias que no son controladas con la toxina Bt. La evidencia anecdtica en Sudfrica e India sugiere que el algodn transgnico tampoco ha conducido all a una reduccin del uso de plaguicidas.

El algodn transgnico no ha contribuido en nada, y no puede hacerlo, a dar respuesta a una de las cuestiones ms apremiantes que enfrentan los productores de algodn de todo el mundo: los precios bajos. Por ejemplo, los lderes de frica Occidental han identificado los precios bajos como el principal obstculo para sacar a sus 2 millones de agricultores de la pobreza. En esta situacin, el fomento de una tecnologa como el algodn Bt por el gobierno de EE.UU., solo puede ser percibida como una peligrosa distraccin.

En Europa, el publico esta firmemente en contra de consumir alimentos transgnicos, y existe un movimiento poltico extraordinariamente amplio que se opone a su cultivo. Si bien ha habido incrementos marginales en las superficies sembradas con cultivos transgnicos en Europa, las perspectivas de largo plazo para las semillas transgnicas de Monsanto no son nada prometedoras. La falta de mercados, las prohibiciones nacionales y la evidencia de dao ambiental garantizan que uno de los mazores mercados del mundo continuara siendo una zona de desastre para la industria biotecnolgica.

Una encuesta de opinin pblica en toda la UE en 2006 reconfirmo la oposicin del pblico a los alimentos transgnicos. La mazora de los europeos piensa que los alimentos transgnicos no deberan ser promovidos, y la encuesta concluye: los alimentos transgnicos son percibidos por ellos como intiles, moralmente inaceptables, y como un riesgo para la sociedad. En noviembre de 2005, la poblacin de Suiza voto en un referndum para prohibir los cultivos transgnicos durante los prximos cinco anos. Mas del 55,7% del publico voto a favor de una moratoria en las 26 regiones del pas.

despus de nueve anos de comercializacin, solo Espaa cultiva un monto significativo de maz transgnico, pero los informes sugieren que la superficie cultivada podra disminuir por segundo ano consecutivo de 57.000 hectreas en 2005 a aproximadamente 53.000 hectreas en 2006. A pesar de la clara oposicin a los alimentos y cultivos transgnicos en Europa, Monsanto contina en su intento de persuadir a los inversionistas de sus eventuales xitos all. En su da del Inversionista de 2006, Monsanto presento una vez ms sus ambiciosos planes de expandir su control sobre la agricultura europea en los prximos anos.

Monsanto esta incrementando tambin su participacin en el mercado de semillas de maz convencional, controlando actualmente el 15% del mercado francs, 21% del mercado italiano, 32% del mercado hngaro, y 21% del mercado turco. El creciente control del mercado de semillas convencionales es una sena preocupante, especialmente en manos de una empresa decidida a restringir las opciones disponibles, introduciendo predominantemente variedades transgnicas.

Europa: una puerta cerrada para los cultivos transgnicos

Seis nuevos cultivos y el paradigma de la contaminacin encontrado en frica ha recibido desde entonces una aprobacin ex post facto de la USDA, una decisin controvertida que ha generado muchas criticas. A pesar del anuncio de la USDA, la Federacin Arrocera de EE.UU. ha anunciado en noviembre de 2006, que pondr en marcha un plan de accin para eliminar la variedad ilegal de las reservas de arroz.

6.2 Biocombustibles: el maz transgnico de syngenta es innecesario

En el actual contexto global del debate energtico, el tema de los biocombustibles ha recibido gran atencin en los medios. En los EE.UU., el principal 'cultivo energtico' es sin dudas el maz, que es procesado para la obtencin de etanol que despus se mezcla con la gasolina, como combustible para los vehculos a motor. En la actualidad no existe ninguna variedad de maz transgnico, ni ningn otro cultivo transgnico, que haya sido manipulado genticamente para la produccin de biocombustibles. Aunque para la produccin de biocombustibles los cultivos convencionales funcionan igualmente bien que los cultivos modificados genticamente para la tolerancia a herbicidas y la resistencia a los insectos, algunas empresas estn desarrollando nuevos cultivos transgnicos especficamente para este mercado.
No queriendo perder la oportunidad de publicidad y Relaciones Publicas, la industria biotecnolgica ha jugado un papel destacado a la hora de presionar por la expansin de los biocombustibles, y actualmente sostiene que los biocombustibles ayudaran a resolver la urgente problemtica del cambio climtico. En la medida en que la industria semillera ve este fenmeno como una nueva oportunidad para expandir sus mercados, por ejemplo del maz para la produccin de etanol, la industria biotecnolgica esta modificando ahora un maz mediante la ingeniera gentica especficamente para la produccin de biocombustible. Syngenta es la empresa que ha avanzado mas al respecto, con una reciente solicitud a la USDA por su lnea de maz 3272 que ha sido manipulada genticamente para contener una enzima utilizada en el proceso de produccin de etanol. Sin embargo, existe la preocupacin de que esta enzima industrial que seria un ingrediente completamente nuevo en la cadena alimentaria y de alimento animal podra provocar reacciones alrgicas en quienes la consuman o la inhalen. adems, ya existe una enzima prcticamente idntica que puede ser aadida al maz en la refinera de etanol. A la luz de estos riesgos, y de las alternativas disponibles, no parece haber necesidad de introducir maz transgnico especficamente modificado mediante ingeniera gentica como materia prima para la industria de biocombustibles.

A pesar del hecho de que son muy pocos los cultivos que han tenido xito comercialmente, la industria biotecnolgica y algunas instituciones han estado experimentando con otros cultivos incluyendo trigo, arroz, papas, mandioca y sorgo.
Un fenmeno recurrente vinculado a la liberacin de transgnicos en el medio ambiente, ya sea con fines experimentales o comerciales, es la incapacidad o falta de voluntad de los organismos reguladores gubernamentales y otros, de controlarlos una vez que han sido liberados. Un cultivo transgnico destinado solamente al alimento animal logro contaminar el sistema alimentario. Otros que estaban destinados solo a fines experimentales, aparecieron en el medio ambiente y en el sistema alimentario anos despus. El tipo y el alcance de la contaminacin identificada desde 1996, claramente sugiere que la precipitada carrera de la industria biotecnolgica de comercializar sus cultivos transgnicos ha sido llevada a cabo haciendo caso omiso de los frecuentes impactos serios en los mercados y en los agricultores que no quieren tener nada que ver con los cultivos transgnicos.

6.1 Arroz experimental contamina el sistema alimentario en las Amricas, Asia, Europa y frica

La liberacin de arroz transgnico experimental ocupa el centro de la escena en el caso mas reciente de contaminacin de nuestro sistema alimentario. En agosto de 2006, la USDA revelo que el suministro de arroz de EE.UU. haba sido contaminado con una variedad de arroz transgnico experimental de Bayer no aprobado para el consumo humano, conocido como LL601. Ms de 15 pases en Europa han identificado el arroz transgnico experimental en sus reservas de arroz, y Europa esta analizando todas las importaciones para prevenir una contaminacin mazor.

En Ghana y Sierra Leona, los grupos nacionales de Amigos de la Tierra frica llevaron a cabo una ronda de actividades de monitoreo. Las muestras enviadas a un laboratorio independiente en Estados Unidos confirmaron la presencia del arroz transgnico ilegal en nueve de las muestras. En Sierra Leona, se encontraron dos bolsas de ayuda alimentaria de EE.UU. y un producto comercial de arroz contaminados. Seis tipos diferentes de arroz comercial de EE.UU. tambin dieron resultados positivos. El arroz experimental LL601 nuevos cultivos y el paradigma de la contaminacin

6.3 Gramilla transgnica para campos de golf

Monsanto y la Scotts Company estn desarrollando una variedad transgnica de agrostis que resistir la aplicacin del herbicida Roundup. Si bien este agrostis no ha sido aprobado para uso comercial por la USDA, tiene la finalidad de ser utilizado en los campos de golf. En 2006, cientficos de la Agencia de Proteccin Ambiental de EE.UU. (EPA, por su sigla en ingles), informaron que el agrostis RR se haba diseminado mas all del rea de ensayo, encontrndose a distancias mazores a los 3,8 km de una antigua parcela de ensayo. El incidente ha sido catalogado como el primer 'escape' confirmado de un cultivo transgnico a la naturaleza en los EE.UU.. En caso de aprobarse para el uso en los campos de golf, el agrostis RR diseminara ampliamente sus semillas y podra cruzarse mediante la polinizacin con gramillas de la misma familia, algunas de las cuales son malezas. Estas nuevas 'super malezas' ya no serian controlables con el herbicida glifosato, generando serios problemas a los cultivadores de csped y administradores de las reas naturales. La decisin de la USDA respecto al agrostis RR aun esta pendiente.

6.4 Fracasan ensayos de mandioca en Nigeria

Los cultivos tradicionales del Tercer Mundo tambin se encuentran en la lista de proyectos para la experimentacin transgnica, incluyendo la mandioca con resistencia al virus del mosaico. La mandioca o yuca transgnica ha sido manipulada en el Centro Donald Danforth en St. Louis, EE.UU., y enviada a Nigeria para su experimentacin en el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). Sin embargo, una carta del Ministerio de Medio Ambiente de Nigeria dirigida a ERA/Amigos de la Tierra Nigeria en 2006, confirmo que la solicitud de ensayo para la mandioca transgnica fue retirada por el CIAT debido a que no lograron que adquiriese la resistencia al virus del mosaico de la yuca o mandioca.

6.5 El proyecto de sorgo transgnico de la fundacin gates es rechazado en Sudfrica

La frica Harvest Biotech Foundation International consigui US$ 18,6 millones durante cinco anos de la fundacin Gates para desarrollar nuevas variedades de sorgo con altos niveles de hierro, zinc y vitaminas. Las organizaciones hicieron una solicitud para ensayos en invernculos en Sudfrica, pero las autoridades rechazaron esta solicitud en julio de 2006 porque existe la preocupacin de que el sorgo transgnico podra contaminar las variedades silvestres.

Nota
Anlisis hecho por la organizacin Amigos de la Tierra, que es una reaccin al informe hecho por la ONG de la industria ISAAA sobre el avance de la industria biotecnolgica en el mundo. Enviado por RED POR UNA AMERICA LATINA LIBRE DE TRANGNICOS -
El informe completo puede ser encontrado en: www.foe.org



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