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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-02-2007

Campanilla, Pinochet y el Milagro de cuento de hadas de Chile

Greg Palast
gregpalast.com

Traducido por Miguel Montes Bajo y revisado por Felisa Sastre (ZNet)



 
El antiguo dictador militar de Chile, general Augusto Pinochet muri hoy [por el 13 de diciembre de 2006, N. del T.] a la edad de 91 aos.

El Hada Madrina de Cenicienta, Campanilla y el general Augusto Pinochet tenan mucho en comn.

Los tres realizaron mgicas buenas acciones. En el caso de Pinochet, se hizo mundialmente famoso por el Milagro de Chile, el experimento terriblemente exitoso con el mercado libre, las privatizaciones, la desregularizacin y la expansin econmica sin sindicatos, las semillas de cuyo laissez-faire se extienden desde Valparaso a Virginia.

Pero la calabaza de Cenicienta no se convirti en realidad en una carroza. El Milagro de Chile, asimismo, fue slo otro cuento de hadas. La afirmacin de que el general Pinochet consigui un centro neurlgico econmico fue una de esas invenciones cuya verdad se basa por completo en su repeticin.

Chile podra alardear de cierto xito econmico. Pero se fue el trabajo de Salvador Allende (que salv a su pas milagrosamente, una dcada despus de su muerte).

En 1973, el ao que el general Pinochet se apoder brutalmente del Gobierno, la tasa de desempleo de Chile era del 4,3%. En 1983, despus de diez aos de modernizacin con el libre mercado, el desempleo alcanzaba el 22%. Los sueldos reales bajaron un 40% durante el gobierno militar.

En 1970, un 20% de la poblacin de Chile viva en la pobreza. En 1990, el ao que el "Presidente" Pinochet dej el cargo, el nmero de indigentes se haba doblado hasta el 40%. Un autntico milagro.

Pinochet no destruy la economa de Chile en solitario. Cost nueve aos de duro trabajo por parte de las mentes ms brillantes del mundo acadmico: una manada de aprendices de Milton Friedman, los Chicago Boys. Bajo el hechizo de sus teoras, el general aboli el salario mnimo, prohibi a los sindicatos negociar las condiciones de trabajo, privatiz el sistema de pensiones, suprimi todos los impuestos sobre patrimonio y beneficios empresariales, redujo el empleo pblico, privatiz 212 industrias del Estado y 66 bancos y control el supervit fiscal.

Liberado de la fra mano de la burocracia, de los impuestos y de los derechos sindicales, el pas dio un gran salto hacia delante, hacia la bancarrota y la depresin. Despus de nueve aos de economa al estilo de Chicago, la industria chilena se desplom y desapareci. En 1982 y 1983, el PIB baj un 19%. El experimento del libre mercado estaba arruinado, los tubos de ensayo hechos aicos. El suelo del laboratorio, lleno de sangre y vidrios rotos. An as, con una notoria desfachatez, los cientficos locos de Chicago proclamaron el xito. En EE. UU., el Departamento de Estado del Presidente Ronald Reagan public un informe concluyendo, "Chile es un caso de libro sobre buena gestin econmica". El mismo Milton Friedman acu la frase "el milagro de Chile". El secuaz de Friedman, el economista Art Laffer, se pavoneaba de que el Chile de Pinochet era "un ejemplo de lo que la economa de la oferta y de la demanda puede conseguir".
Efectivamente fue as. Con ms exactitud, Chile fue el modelo de una desregularizacin desquiciada.
Los Chicago Boys persuadieron a la Junta de que eliminar las restricciones sobre los bancos nacionales los liberara para atraer capital extranjero que financiara la expansin industrial.

Pinochet liquid los bancos del Estado (a un 40% menos de su valor inicial), que cayeron rpidamente en las manos de dos imperios controlados por los especuladores Javier Vial y Manuel Cruzat. Desde sus bancos cautivos, Vial y Cruzat desviaron efectivo para acaparar existencias de los fabricantes y apropiarse despus de sus activos con crditos de inversores extranjeros anhelantes por conseguir su trozo del pastel estatal.
Las reservas de los bancos se llenaron con ttulos sin valor de empresas relacionadas. Pinochet dej que los buenos tiempos corrieran para los especuladores. Estaba persuadido de que los gobiernos no deben dificultar la lgica del mercado.

En 1982, el juego de la pirmide financiera se haba acabado. Los "Grupos" de Vial y Cruzat incumplieron sus pagos. La industria cerr, las pensiones privadas no tenan valor, la divisa se desplom. Las revueltas y las huelgas por parte de una poblacin demasiado hambrienta y desesperada como para temer a las balas obligaron a Pinochet a dar marcha atrs. Despidi a sus amados experimentadores de Chicago. A regaadientes, el general reestableci el salario mnimo y el derecho a la negociacin colectiva de los sindicatos. Pinochet, que haba diezmado las filas del Gobierno con anterioridad, autoriz un programa para crear 500.000 empleos. En otras palabras, se sac a Chile de la depresin por los viejos y aburridos remedios Keynesianos, todo segn Franklin Roosevelt, nada de lo pregonado por Reagan/Thatcher. Las tcticas de New Deal rescataron a Chile del pnico en 1983, pero la recuperacin del pas y el crecimiento a largo plazo desde entonces es resultado de (tapen los odos de los nios) una gran dosis de socialismo.

Para salvar el sistema de pensiones de la nacin, Pinochet nacionaliz los bancos y la industria a una escala inimaginable para el comunista Allende. El general expropi a placer, ofreciendo pocas o ningunas compensaciones. Aunque muchas de las empresas acabaron por ser reprivatizadas, el Estado retuvo la propiedad de una industria: el cobre.
Durante casi un siglo, cobre signific Chile y Chile cobre. La especialista en metales de la Universidad de Montana Dra. Janet Finn seala "es absurdo describir una nacin como un milagro del libre mercado cuando el motor de la economa sigue en manos del Gobierno". El cobre ha proporcionado entre el 30% y el 70% de los beneficios de las exportaciones del pas. ste es el grueso del efectivo que ha construido el Chile de hoy, las ganancias procedentes de las minas embargadas a Anaconda y Kennecott en 1973 (regalo pstumo de Allende a su pas).

El sector agrcola es el segundo motor del crecimiento econmico de Chile. Tambin es un legado de los aos de Allende. De acuerdo con el profesor Arturo Vasquez de la Universidad de Georgetown, en Washington DC, la reforma agraria de Allende, la parcelacin de las haciendas feudales (que Pinochet no pudo revertir por completo), gener una nueva clase de campesinos propietarios, y cooperativistas empresariales, que en la actualidad traen un flujo de ganancias de la exportacin que compiten con el cobre. "Para conseguir un milagro econmico", dice el Dr. Vasquez, "quiz se necesite un gobierno socialista primero que lleve a cabo la reforma agraria".
As que ya lo tenemos. Keynes y Marx, no Friedman, salvaron Chile.

Pero el mito del milagro del libre mercado permanece porque cumple una funcin cuasirreligiosa. Para la fe de los Reaganautas y los Thatcheritas, Chile proporciona la necesaria fbula del gnesis, el sucedneo del Edn desde el que el dogma del laissez-faire surgi exitoso y reluciente.

En 1998, la Banda de los Cuatro de las finanzas internacionales (el Banco Mundial, el FMI, el Banco de Desarrollo Interamericano y el Banco Internacional para las Compensaciones) ofrecieron una lnea de crdito de 41,5 miles de millones de dlares a Brasil. Pero antes de que esas instituciones ofrecieran un salvavidas a un pas que se ahogaba, exigieron a Brasil que tomara la medicina econmica que casi mata a Chile. Usted conoce la lista: privatizaciones a precio de saldo, mercados laborales flexibles (es decir, aniquilacin de los sindicatos) y reduccin del dficit a travs de recortes salvajes en servicios pblicos y seguridad social.

En Sao Paulo, se asegur a la opinin pblica que estas brutales medidas acabaran beneficiando al brasileo medio. Lo que pareca ser colonialismo financiero se vendi como la panacea probada en Chile con resultados milagrosos.
Pero ese milagro era de hecho un engao, un fraude, y un cuento de hadas en el que no todo el mundo vivi feliz para siempre.

Greg Palast es el autor del bestseller del New York Times, "Armed Madhouse".
Lean sus informes en www.GregPalast.com




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