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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-02-2007

Iraq, negocio y corrupcin

Hedelberto Lpez Blanch
Rebelin


El dinero para sostener la guerra y la ocupacin norteamericana en Iraq que aporta a la vez un pinge negocio para funcionarios estadounidenses y compaas transnacionales continua fluyendo en caudales. La administracin de George W. Bush solicit para el perodo 2007-2008 la enorme suma de 245 000 millones para esos fines y la pregunta es a quienes benefician esas millonarias cantidades?

Un estudio del analista Jeff Lincoln, basado en datos publicados en diarios de Estados Unidos destapa una parte de los desfalcos y corrupciones cometidas a expensas de la llamada democracia washingtoniana.

Los Angeles Times del 19 de abril de 2006, implica en esas arbitrariedades a Kimberly Olson, una de las primeras mujeres piloto y coronel de la Fuerza Area. La oficial, que ha recibido numerosas condecoraciones, fue acusada ante un tribunal militar por utilizar su posicin como segunda comandante de Jay Garner para aduearse de tres millones de dlares en contratos de una empresa privada de seguridad con la que estaba asociada.

Garner, un general retirado convertido en contratista del Ejrcito, fue el primer administrador estadounidense de Iraq tras la invasin.

Segn Los Angeles Times, Olson, que entonces era una alta funcionaria de la oficina de interventores del Pentgono, result elegida por Garner como su "mano derecha" cuando a principios de 2003 ste estaba preparndose para encabezar la ocupacin estadounidense de Iraq. La designacin ocurri casi tres meses antes del inicio de la guerra, cuando el presidente George W. Bush insista en que todava no se haba tomado ninguna decisin de invadir el pas.

A la empresa de Olson se le concedieron contratos para suministrar proteccin a altos funcionarios de los ejrcitos estadounidense y britnico, as como a KBR, subsidiaria de Halliburton la antigua empresa del vice-presidente Cheney.

Ahora resulta que ex-funcionarios estadounidenses relacionados con la ocupacin de Iraq se han unido en defensa de Olson pues, explica el diario algunos temen que las acciones contra ella sean una accin judicial excesivamente minuciosa. Entre los que la defienden a capa y espada aparecen Garner, el segundo administrador norteamericano en Iraq, Paul Bremer, as como funcionarios civiles y militares quienes la califican como "una de las personas ms honestas que han conocido.

Indica el analista Jeff Lincoln que otro diario, el Boston Globe del 17 de abril de 2006, public un artculo que daba algn sentido a la magnitud de la corrupcin en el Iraq. Citando a investigadores del Congreso, el peridico puntualiz que "constructores estadounidenses estafaron cientos de millones de dlares de los fondos destinados a Iraq".

El artculo describe cmo inmediatamente despus de la invasin funcionarios estadounidenses se apoderaron de los ingresos petrolferos de Iraq y del dinero que haba en las cuentas de los bancos y lo colocaron, un total de 20.700 millones de dlares, en el llamado Fondo de Desarrollo para Iraq (DFI, por sus siglas en ingles). Esa suma fue entonces repartida a los contratistas, especialmente a empresas estadounidenses, sin ningn tipo de control o contabilidad.

El Globe citaba una auditoria del Congreso la cual mostr que en 154 contratos de unos 200, no haba ninguna prueba de que se hubieran suministrado los servicios o productos prometidos. "En algunos casos se pagaba a los contratistas dos veces por el mismo trabajo, en otros por uno que no haban hecho

Como era de esperar, entre los contratos pagados fuera de los fondos iraques estaba el de la empresa Halliburton para restaurar la infraestructura petrolfera de Iraq por valor de 2.400 millones de dlares. Los auditores del Pentgono encontraron 263 millones en excesivos o no fundamentados costes de importar gasolina a Iraq, pero el Pentgono declar en febrero que haba accedido en pagar a una subsidiaria de Halliburton todo el dinero cuestionado excepto 10 millones.

Philip Bloom, un afamado de negocios fue declarado culpable en febrero de 2006 por los cargos de conspiracin, soborno y blanqueo de dinero y en el juicio reconoci que haba entregado a funcionarios estadounidenses ms de dos millones de dlares para que le facilitaran contratos de reconstruccin a compaas de su propiedad.

El The Washington Post del 19 de abril de ese ao denunci que las empresas de Bloom haban recibido un total de 8.600.000 dlares en contratos de reconstruccin, que fueron estructurados para dar a las compaas un margen de beneficios superior al 25%. El negociante entreg a funcionarios norteamericanos autos de lujo de ms de 80 000 dlares, relojes de oro macizos y otras prebendas.

Segn controladores estadounidenses en estos momentos se investigan cerca de otros 100 casos que implican acusaciones criminales, pero otros cientos no se podrn inspeccionar porque estn implicados altos representantes gubernamentales.

Como las estafas llueven, en marzo de 2006, se conoci que Custer Battles se haba convertido en otro contratista hallado culpable de fraude, y se le orden a su empresa pagar ms de 10 millones de dlares por daos en 37 casos, incluida falsa facturacin.

Pero cinco meses despus, como era de esperar, el juez del caso retir la mayor parte de las acusaciones debido a un tecnicismo, y sentenci que como la Autoridad Provisional de la Coalicin no formaba parte estrictamente del gobierno de Estados Unidos, no daba lugar la demanda.

El general retirado Hugo Tant III testific durante el juicio que ese fraude era el peor que he visto en sus 30 aos dentro del Ejrcito. Tant acus a Mike Battles, otro de los dueos de la empresa, de haberle suministrado 36 carros de combate, 34 de estos rotos.

Mike, flemticamente respondi, usted nos pidi carros y cumplimos nuestro contrato; que los carros funcionaran o no, no resulta relevante.

En una palabra, el saqueo econmico de la rica nacin petrolera esta oficialmente autorizado.



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