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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2007

Los versos ms tristes en esta noche neoliberal
Casas de Neruda

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin/Fundacin Federico Engels



 
 


 

 

Dejo a los sindicatos

 

del cobre, del carbn y del salitre

 

mi casa junto al mar de Isla Negra.

 

Quiero que all reposen los maltratados hijos

 

de mi patria, saqueada por hachas y traidores,

 

desbaratada en su sagrada sangre,

 

consumida en volcnicos harapos.

 

(poema Testamento, Canto General. Mxico 1950


Es esto un negocio?

El fuero para el gran ladrn, la crcel para el que roba un pan. P.N.

Ahora que esta de moda arrojar todo patrimonio cultural a las garras de la industria turstica multinacional podemos escribir los versos ms tristes. Y tambin podemos luchar contra esta obscenidad. La Fundacin Pablo Neruda es la principal heredera de los derechos de autor del poeta y su nica administradora, y en esta condicin gestiona mltiples proyectos editoriales y audiovisuales. Todo uso de la obra de Pablo Neruda est regulado por las normas internacionales de resguardo de la propiedad intelectual. Lo que debiera ser propiedad social inalienable, de uso y divulgacin libre, dinmica y obligatoria tiene restricciones comerciales. Lo ilegtimo, legalizado.

Al salir de las casas de Neruda en Chile uno se lleva, incluso, ese sabor amargo del maltrato mercantil que reina en la palabrera de los mecenas1 comerciantes agazapados tras las sonrisas, turisticamente correctas, de muchos trabajadores mal pagados (y maltratados). Uno se va con cierto dejo de impotencia que no amaina con lo lindo de las instalaciones, lo bien cuidado de la herencia inmobiliaria del poeta ni las justificaciones ideadas por el gobierno para desentenderse de sus obligaciones como garante del patrimonio cultural de todo el mundo, del pueblo chileno y de Neruda.

Ms de 100.000 visitantes cada ao que pagan entrada, souvenirs y viandas diversas entre 5 y 6 dlares como mnimo, slo por entrar. Ya sabemos de sobra que los argumentos de los gobiernos rondan la cantaleta de que no hay presupuesto, que el estado no debe intervenir en cosas de particulares y retahlas de ese tipo a diestra y siniestra. Ya sabemos que, adems, nacen con facilidades muchas Fundaciones, a cual ms oportunas y sensibles, dispuestas a hacer el sacrifico de cargar con la responsabilidad, a cambio slo de servir a los pueblos y deducir acaso algunos impuestillos. No pocas veces para lavar dlares o para impregnar con la lgica burguesa todo lo que toca la mano midas de los traficantes de influencias, prestigios y colecciones de arte. Todo por la cultura (de la propiedad privada)

Las casas de Neruda son en realidad, hoy, espacios anecdticos vaciados de lo importante que es el espritu revolucionario del poeta, la poesa misma y sus mejores contribuciones revolucionarias, incluso con sus contradicciones, yerros, y desde luego sus aportes expresivos magnficos. Lo que habita en las casas de Nerudason momias, despojos hacinados por cierto didactismo erudito y decorativo que algunos usan para fabricar olvido. Restos inertes de un pedazo de alma que a estas horas no est en esas casas para turistas euro-dollar espritu que ms bien anda vivo en las almas de los trabajadores chilenos victimados por ese capitalismo humanizado socialismo del bueno que se publicita en todo el mundo como milagro econmico pero que ahoga al pueblo en pobreza, barbarie y demagogia. Y la mayor incongruencia, es que la Fundacin Neruda est invirtiendo su fortuna (por conceptos de derechos de autor y entradas a las casas museo) junto al empresario Ricardo Claro (excolaborador de Pinochet) lo que tal vez no sea ilegal, pero definitivamente es inmoral. Ricardo Claro (propietario de la Compaa Sudamericana de Vapores) es sealado por Organizaciones de Derechos Humanos, de que los barcos de su empresa fueron utilizados como centros de tortura durante la dictadura de Augusto Pinochet. Preservar el patrimonio de Neruda (casas, libros y archivos personales) para emprender nuevos proyectos, invirtiendo en las empresas de Ricardo Claro a nombre de la memoria de nuestro poeta, sencillamente, nada lo vale.2

Esas casas de Neruda deberan servir para la produccin revolucionaria de cultura y arte, no para comerciar con premios o becas discriminatorios, no para prodigar ddivas ni limosnas culturales como si los pueblos fuesen perros sedientos de inteligencia burguesa. Lo que Neruda imagin comprende el acceso directo, no mercantil y si transformador a la produccin de la cultura que es accin fundamental del la humanidad para proveerse conocimientos en la lucha por una vida ms digna para todos a cada da. Cultura que no puede ser propiedad ni privilegio rentable de los intelectuales, los cientficos y los artistas especialmente si profesan un ideario comunista. Hay que ver lo que pasa en Chile en materia de educacin universitaria, por ejemplo, ver cmo los trabajadores son esquilmados para que sus hijos accedan al conocimiento Economa de mercado para modelo demaggico de socialismo burgus que reparte la riqueza del pas (eso incluye la mano de obra calificada) slo entre los patrones y los militares. Aunque Pinochet est muerto y enterrado. Ni Matilde Urrutia, mucho menos Pablo Neruda, imaginaron que las batallas de toda una vida y los innumerables trmites legales daran como resultado una Fundacin accionista de la oligarqua pinochetista bajo la direccin de Juan Agustn Figueroa y Ricardo Claro. La intencin de Neruda fue crear la "Fundacin Cantalao" para lo cual don un terreno en Punta de Tralca, y redact los estatutos para el funcionamiento de Cantalao, no era su voluntad crear sucursales de casas museo, mucho menos una fundacin que rindiera culto a su personalidad.3

En las casas de Neruda se traiciona lo que es necesario a estas horas, para Chile y para todos. Son templos de la alienacin, la trampa y la manipulacin de conciencias. Escenario en el que la sociedad se convierte en un pblico que participa con su dinero para sostener las emociones mesinicas burguesas. El pblico no se da cuenta de que lo presenciado es un espectculo, una puesta en escena que pretende convencernos de que el pblico purifica sus sentimientos con una catarsis imaginaria de poesa yerta, decorativa y musestica; cuando en realidad quin hace catarsis bancaria es quien cobra los dlares o euros realmente existentes. Y esos no son los trabajadores precisamente. Ms aun considerando que la fundacin junto con manejar gran parte de los bienes de Neruda, administra alrededor de 400 mil dlares anuales, de los cuales 200 mil son ingresos por derechos de autor. El resto de las ganancias proviene mayoritariamente de la venta de entradas y souvenirs en las tres casas museo (La Chascona, en Santiago; La Sebastiana, en Valparaso, y la propiedad de Isla Negra) que son visitadas anualmente por ms de cien mil personas, en su mayora turistas extranjeros y cuya administracin actual tampoco escapa a las certeras crticas del poeta sureo.4

Neruda contribuy extraordinariamente a abrir puertas y ventanas hacia un horizonte desafiante y exigente por necesario y urgente: ganar las mejores fuerzas expresivas para impulsar el ascenso de la conciencia con la poesa como herramienta de lucha socialista. Cuando uno ve la pobreza expresiva y la alienacin sintctica en que nos asfixiamos diariamente, se ve muy clara la urgencia de un ideario y praxis de transicin socialista para el enriquecimiento de los armamentos expresivos contra las miserias capitalistas. No al arte encerrado en payasadas de propaganda mecanicista. No necesitamos efectos mgicos logrados por artistas genios del individualismo, es preciso que la palabra, la msica y la accin creadora toda, sirva a la activacin poltica de los pueblos, a su revolucin permanente, con base en imaginacin y fantasa crticas (y de todos) al servicio de potenciar la lucha organizada contra el capitalismo. Expropiar los mejores logros y ponerlos al servicio de la humanidad que habr de mejorarlo todo si logra destrabar su desarrollo y ponerlo a salvo para siempre. Podrn cortar todas las flores, pero no podrn detener la primavera Pablo Neruda


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1 La Fundacin desea reconocer el apoyo desinteresado y esforzado de muchas personas, directa o indirectamente vinculadas a su estructura, y reconoce asimismo las donaciones y cooperacin con que ha sido favorecida, as como la generosa ayuda de pases amigos como Suecia y Alemania, y de instituciones privadas como la Telefnica de Espaa, Interlubke, el Instituto de Cooperacin Iberoamericana, la Fundacin Andes, entre muchas otras. Agradecimientos especiales tambin merecen el Estado de Chile, al ceder la casa contigua a la casa del poeta en Isla Negra y el sitio aledao a La Sebastiana en Valparaso, y la Municipalidad de Providencia, que construy la Plaza del Poeta junto a La Chascona

Slo gracias a aos de constantes esfuerzos y al auxilio de numerosas personas especializadas, es que hoy en da la Fundacin dispone de las tres casas convertidas en Museos: La Chascona, La Sebastiana e Isla Negra, con ms de 100.000 visitantes que cada ao llegan de diversos puntos del planeta a deleitarse con su historia y con la actividad de los centros culturales que funcionan adjuntos en Isla Negra y La Sebastiana (el subrayado es nuestro) http://www.fundacionneruda.org/quienes_somos.htm

2 La gestin de la Fundacin Neruda, una mirada crtica Mario Casass http://virginia-vidal.com/anaquel/article_149.shtml La Jornada, Morelos, Cuernavaca Mxico 11.08.2005.

3La gestin de la Fundacin Neruda, una mirada crtica Mario Casass http://virginia-vidal.com/anaquel/article_149.shtml La Jornada, Morelos, Cuernavaca Mxico 11.08.2005.

4 Chile: El otro fundo de Figueroa El lado oculto de la Fundacion Pablo Neruda Pedro Cayuqueo (KOLECTIVO LIENTUR - AZKINTUWE  http://www.rebelion.org/chile/040129cayuqueo.htm y http://www.lafogata.org/04latino/latino1/chi_reportaje.htm



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