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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-02-2007

Portugal
Victoria histrica

Alda Sousa
Corriente (a)lterna


La mayora del electorado portugus (5925 %) ha dicho s a la legislacin que permite el aborto durante las diez primeras semanas del embarazo. Pese a la fuerte abstencin (66 %), este resultado representa una victoria fundamental con respecto a los derechos de las mujeres.

 

Badajoz se ha acabado! Bienvenidas al siglo XXI! He aqu lo que gritaban las jvenes manifestantes portuguesas, la noche del 11 de febrero, tras el triunfo del s en el referndum sobre la legalizacin del aborto. Pues, dada la proximidad de la ciudad extremena, era all dnde numerosas mujeres portuguesas iban a abortar.

 

Este referndum era el segundo que se celebraba en Portugal sobre este tema. El primero, en el ao 1998, que se perdi por bien poco, se vivi como una dolorosa derrota por parte del movimiento feminista y de la izquierda. A partir de entonces, las mujeres que abortaban corran el riesgo de verse condenadas a tres aos de prisin. As, en octubre del 2001, diecisiete mujeres seran enjuiciadas cerca de la ciudad de Oporto por el crimen de haber abortado. Este juicio, y las movilizaciones que lo rodearan, ha contribuido poderosamente a una toma de conciencia de todo el pas sobre la realidad dramtica de los abortos clandestinos y la crueldad de la ley. Unos cuntos diputados y diputadas del Partido Socialista y del Bloque de izquierdas, con el apoyo de feministas, sindicalistas, de catlicos de izquierdas y de intelectuales, lanzaron una iniciativa para pedir un nuevo referndum, que recogi 160.000 firmas. El Parlamento se opuso. Pero, tras la victoria de los socialistas en las elecciones legislativas de 2005, el nuevo Primer ministro, Jos Scrates, volvi a proponer un nuevo referndum. Contrariamente al Partido comunista, el Bloque de izquierdas tom posicin a favor de la consulta, pese a los riesgos que comportaba. No queramos una simple modificacin de la legislacin vigente, que pudiera echar atrs de aqu a unos aos una nueva mayora parlamentaria conservadora.

 

La campaa ha sido muy activa. Ha habido centenares de debates a todo el pas. Los defensores del no han empleado todos los argumentos posibles: las mujeres podran dar en adopcin los nios que no desearan, los fetos de menos de diez meses quizs experimentaran un cierto padecimiento (una idea que contradicen las investigaciones mdicas sobre este extremo). Llegaron incluso a distribuir hojas en las escuelas primarias. El campo del no estaba dividido entre los extremistas que queran prohibir el aborto incluso a las mujeres que hubieran sido vctimas de una violacin, y aquellos sectores que, aun oponindose al aborto, no queran que las mujeres fueran a la prisin y proponan como condena la obligacin de realizar determinados trabajos de inters general.

 

La campaa del Bloque de izquierdas ha sido muy potente. Se ha centrado sobre la cuestin de los juicios y la necesidad de acabar con esta terrible humillacin a qu se vean sometidas las mujeres. As pues, hemos obligado a los partidos polticos y a las personalidades a tomar posicin sobre el encarcelamiento de las mujeres.

 

El resultado del referndum no es vinculante, dado que menos de la mitad del electorado ha ido a las urnas. Pero el Primer ministro ha reafirmado, tal y como ya lo haba anunciado en el decurso de la campaa, que si el s resultaba mayoritario, aun por un nico voto, su gobierno procedera a modificar la ley. Todos los partidos, excepto los demcratas cristianos, han considerado igualmente que el electorado portugus haba indicado con claridad su deseo de un cambio. La primera etapa ser lo suficiente sencilla: se trata de retirar el artculo del cdigo penal que considera el aborto como un crimen. La segunda ser ms larga, porque har falta modificar el sistema sanitario, tratar de algunos puntos como por ejemplo el plazo de reflexin de las mujeres antes de tomar una decisin definitiva, y el derecho de los mdicos de acogerse a una clusula de conciencia.

 

Aunque slo sea un primer empuje, hace falta lanzar la lucha por el derecho de abortar gratuitamente en un establecimiento pblico. El resultado de este referndum representa una victoria histrica para las mujeres y para todas las organizaciones que han luchado por los derechos de las mujeres.

 

* Militante feminista, integra el Bloque de Izquierdas.


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