Portada :: Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-02-2007

Prodi cay en combate

Genaro Carotenuto
Rebelin


Dur 281 das el gobierno de centroizquierda de Romano Prodi. Frgil en el parlamento, cay por una emboscada, como ya le sucedi en 1998. Prodi fue incapaz de articular el pacifismo con la alianza con Estados Unidos y la laicidad del Estado con las continuas injerencias del Vaticano.

A las 4 de la tarde del mircoles, Romano Prodi entreg su renuncia al presidente Giorgio Napolitano. Apenas una hora y 15 minutos antes su gobierno haba obtenido 158 votos en el Senado, dos menos de los necesarios. De la inestable y efmera mayora de la que dispona despus del muy ajustado triunfo electoral de abril de 2006 se haban abstenido o votado en contra cinco parlamentarios. Dos senadores de la izquierda radical y tres senadores vitalicios que hasta ahora haban garantizado la mayora al gobierno: el ex presidente Francesco Cossiga, cercano a los servicios del pacto atlntico, Giulio Andreotti, hombre smbolo de medio siglo de vida poltica y tradicionalmente cercano a las jerarquas vaticanas, y Sergio Pininfarina, empresario y hombre de la Confindustria, la asociacin empresarial italiana. Sin embargo, sera superficial buscar en los poderes fuertes, Casa Blanca, Vaticano y empresarios, los verdugos de un gobierno con demasiadas contradicciones en su seno, conformado por una coalicin de ex democristianos y ex comunistas, adems de todo lo que se poda juntar para echar a Silvio Berlusconi del poder.

EL PACIFISMO IMPOSIBLE.

El sbado 17 unas 150 mil personas desfilaron en la ciudad nortea de Vicenza, muy cerca de Venecia. Eran militantes de la izquierda, no necesariamente radical, catlicos, pacifistas. Exigan que el gobierno, que todos haban votado, reconsiderara la decisin de autorizar la construccin de la mayor base militar estadounidense fuera de ese pas. Para el ministro de Exteriores, Massimo DAlema, no conceder millones de metros cuadrados para la enorme base hubiese sido una afrenta sin sentido al mayor aliado de Italia. A la vez, se debata la conveniencia de mantener las tropas en Afganistn. El artculo 11 de la Constitucin prohbe la guerra, y todos los gobiernos de estos aos han inventado artificios para hablar de misiones de paz. El 55 por ciento de los italianos quiere una retirada inmediata. Sin embargo, en el parlamento es evidente que el pas real, y la democracia real, coinciden cada vez menos con la poltica institucional. Mientras tanto, el cardenal Camillo Ruini, gran elector de Joseph Ratzinger y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, anunciaba un documento para forzar a los diputados catlicos a votar contra el proyecto de ley sobre las uniones de hecho: casi un anuncio de excomunin y todo un quiebre en las difciles relaciones entre las dos orillas del ro Tber.

Para la izquierda de la coalicin, integrada por dos partidos comunistas, ms los Verdes, que representa a un 12 o 15 por ciento de los italianos, la disciplina parlamentaria es difcil de tragar. Cuando DAlema pidi sus votos para una poltica exterior activa, a pesar de que los partidos de la izquierda radical apoyaron su mocin, dos senadores, inmediatamente expulsados por sus grupos, votaron en contra. Como si fuera una emboscada, desde el centro se les unieron los senadores vitalicios que poco antes haban prometido votar junto al gobierno. Y a Romano Prodi, sin suficientes apoyos, no le qued otra que dimitir.

Ahora se abre una crisis poltica oscura. Lo ms probable es que Napolitano vuelva a encargar a Prodi que intente ampliar su mayora incluyendo otro micropartido de centro, liderado por un ex aliado de Berlusconi, Marco Follini. Sus tres senadores garantizaran apenas la lnea de flotacin para el gobierno. Est claro que sera una solucin temporal. El desastroso sistema electoral aprobado por la derecha el ao pasado para impedir que Berlusconi perdiera demasiado, y definido por ellos mismos como una porquera, debe ser modificado. Es significativo que la oposicin no se atreva a exigir nuevas elecciones en las cuales probablemente triunfara, pero con un margen en el senado igualmente inmanejable. En este contexto podran levantar vuelo soluciones que limiten el poder de los pequeos partidos. Son soluciones indigestas para muchos en los dos bandos, que pasaran por una gran coalicin a la alemana, donde gobiernan democristianos y socialdemcratas.

En Italia se juntaran los dos mayores partidos de centroizquierda y los dos mayores de centroderecha, desde los ex fascistas a los ex comunistas. No hay soluciones fciles y la poltica italiana est otra vez empantanada. Y no por culpa de los pacifistas.

http://www.gennarocarotenuto.it


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter