Portada :: Opinin :: J. Petras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-09-2004

La poltica del terrorismo en Osetia del Norte: Autodeterminacin y poltica imperial

James Petras
Rebelin

Traducido para Rebelin por Marina Trillo


La matanza monstruosa deliberada de ms de 330 padres y nios en el gimnasio escolar de Beslan por terroristas chechenios no es como dice la BBC una tragedia, sino un depravado acto criminal.

Para entender la naturaleza del conflicto entre el estado Ruso y los terroristas chechenios, es importante fijarse en las fuerzas sociopolticas y las cuestiones en disputa. Para la mayora de los medios de comunicacin estadounidenses y europeos el problema es la autodeterminacin de los chechenios. Pero a quin y a qu se refiere lo de auto? Con la desintegracin de la antigua Unin Sovitica, tanto en Rusia como en los estados del Bltico, Balcanes y Cucaso, bandas criminales se aliaron con miembros corruptos del antiguo aparato Sovitico saquearon y se apoderaron de los recursos pblicos controlando las economas y el aparato estatal. Los gnsteres se hicieron millonarios y los millonarios contrataron asesinos para eliminar a sus rivales, competidores y a cualquier autoridad reguladora que cuestionara sus prcticas. Segn Paul Klebnikov el recientemente asesinado editor de la edicin rusa de Forbes Magazine entre las depravadas bandas que operan en Mosc una de las ms brutales era la mafia chechenia. Aliada con millonarios rusos y a travs de ellos con el sistema de seguridad ruso acumularon inmensas fortunas que lavaron en bancos Occidentales y por medio de sus extensas redes con sus operativos en Chechenia. Cualquier chechenio que protestara o cuestionara a la mafia chechenia era rpidamente eliminado. Para la mafia chechenia que opera en Rusia, Chechenia era la casa matriz, el santuario en el cual podran encontrar siempre una zona segura. La mafia chechenia contribuy decisivamente a financiar el armamento y proporcionar cuadros militares y lderes para el movimiento de independencia chechenio. Lo que estaba en juego era la creacin de un feudo de la mafia controlado por gnsteres, seores de la guerra y fundamentalistas islmicos.

Al hablar de la Primera Guerra chechenia (1994-96), Paul Klebnikov escribi:

La Guerra chechenia fue el escenario de una guerra gansteril expresada en una mayor magnitud. Grupos criminales chechenios organizados en Mosc y otras ciudades rusas mantenan filiales en su patria ancestral. Chechenia era un punto de trnsito clave en el comercio de narcticos ruso y los gnsteres con base en Mosc reenviaban a la patria gran parte de sus ganancias. Los mismos funcionarios y guardas de seguridad rusos que patrocinaban a los grupos chechenios del crimen organizado en Mosc patrocinaban tambin al gobierno chechenio permitiendo(le) apropiarse de millones de toneladas del petrleo ruso a poco o ningn coste (El Padrino del Kremlin, Harcourt 2000, pgina 40).

Klebnikov prosegua sealando que los seores de la guerra y los gnsteres chechenios reciban sus armas de los comandantes corruptos del ejrcito y las fuerzas de seguridad rusas (pgina 41). A la pregunta de quines son las fuerzas polticas de la autodeterminacin en el caso de Chechenia, la respuesta es: Los gnsteres, los seores de la guerra, y los terroristas extremistas, como Shamil Basayen, Salman Raduyev y fundamentalistas como Movladi Udugov. Entre 1995-97 el notorio oligarca ruso, Boris Berezovsky, mantuvo una estrecha relacin con estos seores de la guerra chechenios (Klebnikov, pgina 261) Hoy ambos comparten una comn y absoluta hostilidad hacia el Presidente Putin y su tentativa de controlar el crimen y el pillaje.

Los seores de la guerra chechenios procuraron ganar una apariencia de legitimidad para su feudo al provocar un conflicto con Rusia y buscar el apoyo estadounidense y europeo. Desde finales de los aos 1980, pero en particular despus de 1991, la CIA dio la ms alta prioridad a instigar la ruptura de la Unin Sovitica financiando y armando movimientos separatistas locales. La primera oleada de rupturas ocurri en Kazajstn, Uzbekistn y Georgia. A Washington y a Londres no les preocupaba nada si los nuevos lderes eran fundamentalistas islmicos, autcratas ex-estalinistas, o gnsteres de la Mafia la cuestin importante era destruir a la URSS, y minar la influencia rusa en todas partes del Cucaso y Sur de Asia. Tras la independencia de estas antiguas repblicas soviticas, EEUU se dedic de modo especial a crear regmenes clientes, firmando contratos petroleros y construyendo bases militares. Lo de autodeterminacin era un eslogan de transicin hacia la rpida incorporacin a la nueva zona hegemnica estadounidense. Rusia bajo el gobernante cliente estadounidense Yeltsin accedi a todas estas adquisiciones estadounidenses aconsejada por los gnsteres, mafiosos multimillonarios y oligarcas ms corruptos de la historia reciente.

El imperio estadounidense, habiendo tenido xito con la primera oleada de adquisicin de clientes, prosigui para instigar una segunda oleada que incluyera a otros territorios autnomos Rusos, an ms cerca de los centros estratgicos del estado Ruso. Chechenia fue un objetivo seleccionado por motivos histricos. Durante la revuelta islmica patrocinada por EEUU y la invasin contra la repblica reformista secular Afgana en 1989, Washington form equipo con Arabia Saudita, Pakistn y otros estados Musulmanes (incluido Irn) para reclutar, financiar y armar a decenas de miles de fundamentalistas islmicos de todas partes de Oriente Medio, Norte de frica, sur del Cucaso y sureste Asitico. Numerosos voluntarios de Chechenia lucharon en Afganistn contra el gobierno Afgano y sus partidarios. EEUU logr una victoria prrica en Afganistn: debilit gravemente al declinante estado Sovitico, pero cre una red fundamentalista de decenas de miles bien armados y entrenados. Mientras un sector de las fuerzas islmicas entr en oposicin a EEUU en Arabia Saudita y otras partes otro grupo se prest a la estrategia imperial estadounidense para la desmembracin de Yugoslavia y Rusia.

Miles de luchadores Afganos de los ejrcitos fundamentalistas se fueron a Bosnia, donde fueron armados y financiados por EEUU para luchar contra los Yugoslavos y a favor de un estado separatista bajo la tutela estadounidense.

Muchos escritores de izquierdas ignoraron la presencia de estos voluntarios que estaban en las primeras lneas de las limpiezas tnicas de enclaves Serbios y que cometieron un atentado terrorista en un importante mercado de Sarajevo para enfocar la atencin de la opinin Occidental sobre el genocidio serbio. Despus de la exitosa desmembracin de las principales regiones de Yugoslavia y la divisin de los nuevos mini-estados entre clientes estadounidenses y europeos, EEUU procedi a la agregacin de nuevas regiones al imperio. Washington y Europa apoyaron al separatista Ejrcito de Liberacin de Kosovo, primero con financiacin, entrenamiento y armas y ms tarde declarando la guerra contra lo que quedaba de Yugoslavia. Los chechenios participaron con el llamado Ejrcito de Liberacin de Kosovo, un extensamente reconocido grupo terrorista que estaba clasificado como criminal por la Interpol antes de convertirse en cliente de Washington. El KLA estaba financiado por varias fuentes internas. En parte sac fondos de su control de las rutas de la droga del Sureste Asitico y Oriente Medio y de la trata de blancas a gran escala. Ms tarde rastrill dlares y euros de los burdeles del Kosovo liberado. Por encima de todo esto rob las tierras, negocios y efectos personales de la poblacin expulsada Serbia y rob miles de millones de dlares de la ayuda Occidental. Bajo la proteccin de la OTAN, el KLA limpi tnicamente a ms de 200.000 residentes que no eran de etnia Albanesa y se convirtieron en un estado cliente de facto viviendo de las entregas Occidentales y con todas sus fbricas y minas cerradas. EEUU contrat a Halliburton para construir enormes bases militares en el sur de Europa, Kosovo, Bosnia y Afganistn todas las cuales fueron campos de batalla estadounidenses donde Washington haba patrocinado movimientos separatistas so pretexto de la autodeterminacin. Estos ahora estn siendo todos convertidos en estados clientes.

Los separatistas chechenios desarrollaron estrechas relaciones de trabajo y tcticas terroristas operando con EEUU y Europa Occidental en todos estos conflictos y se convirtieron en beneficiarios del apoyo estadounidense diplomtico, poltico y militar (va Arabia Saudita). Como los Kosovares, los lderes chechenios salieron de una red financiada por la mafia, que usa la retrica nacionalista para encubrir sus fines gansteriles.

A lo largo de los aos 1990 hasta el presente, Occidente ha apoyado a los terroristas chechenios an cuando estos usen enormemente el apoyo de gnsteres de Mosc y fundamentalistas islmicos. Sus lderes siguen la poltica de tierra quemada, rechazando cualquier estatus excepto el de separarse de Rusia y convertirse en cliente estadounidense. Para EEUU, una victoria de los terroristas chechenios se convertira en un trampoln para la desmembracin adicional de Rusia en todas partes del Cucaso.

Los chechenios combinan las tcticas violentas que aprendieron al controlar la actividad del hampa en Rusia con las prcticas terroristas de la guerra Afgana que apuntaban contra maestras de escuela rurales y trabajadores mdicos a las que decapitaban, cortaban el cuello, arrancando la piel en vivo a los prisioneros comunistas. Su actual prctica de colocar bombas en teatros, aviones, edificios de apartamentos y la horrible matanza y mutilacin de cientos de alumnos y sus padres y profesores tienen un precedente sangriento, sancionado por EEUU. Los chechenios combinan lo peor de la Mafia y los fundamentalistas Islmicos el asesinato a sangre fra de vctimas inocentes para establecer un gobierno teocrtico de seores de la guerra.

Poltica Occidental

En respuesta a los asaltos terroristas chechenios, todos los medios de comunicacin Occidentales siguieron refirindose a ellos como nacionalistas, militantes, rebeldes y como representantes legtimos del pueblo Chechenio, incluso despus de que hubieran masacrado a los escolares. Inmediatamente despus, todos los medios impresos y electrnicos, desde la BBC al Guardian, a Le Monde, New York Times etc. criticaron a los Rusos por no haber negociado con los terroristas an cuando los terroristas estaban asesinando a nios e incluso despus de que hubieran estallado explosivos que mutilaron a nios inocentes. Nada captura el profundo compromiso de los medios con el imperio y el apoyo a la desmembracin de Rusia como su apoyo a los terroristas en medio del asesinato masivo. El apoyo ms primitivo y cobarde a las demandas terroristas en medio de la pena nacional y el ultraje internacional provocaron finalmente que el estado Ruso reaccionara con indignacin y que algunos medios minimizaran temporalmente su apoyo a los terroristas y a la desintegracin de Rusia.

Los medios rusos no fueron ninguna excepcin. La mayor parte de los medios privados y comentaristas anhelan la vuelta del perodo Yeltsin de servilismo y enriquecimiento y buscan desacreditar y destruir el rgimen de Putin. Muchos de los oligarcas multimillonarios mantienen estrechas relaciones operativas con los lderes chechenios, sobre todo Boris Berezovsky. Los oligarcas y sus expertos en los medios de comunicacin rusos se hacen eco de la lnea poltica y meditica Occidental de culpar a las fuerzas de seguridad Rusas en vez de a los terroristas chechenios. Los testigos supervivientes proporcionan relatos vvidos del bombardeo y las matanzas anteriores a las operaciones rusas de rescate poniendo as al descubierto la mentira del encubrimiento Occidental de la accin terrorista.

En Inglaterra el gobierno britnico da asilo a un importante lder terrorista chechenio buscado por las autoridades rusas. En Estados Unidos, a uno de los lderes separatistas de Chechenia, Ilyas Akhadov, le concedieron asilo en agosto pasado, en gran parte por los esfuerzos del Comit Americano para la Paz en Chechenia presidido por Consejero de Seguridad Nacional de Carter, Zbigniew Brzezinski, y el Secretario de Estado con Reagan, Alexander Haig promotores principales de la invasin Fundamentalista y la destruccin de la Repblica secular de Afganistn en los aos 1980. La obsesin de toda la vida de Brzezinski ha sido la desmembracin total de Rusia y su reduccin a un enclave feudal controlado por Occidente por medio de los oligarcas locales, seores de la guerra y gnsteres como los que l apoya en Chechenia. Brzezinski y sus colegas neoconservadores del National Endowment for Democracy la cara civil de la CIA concedieron a este portavoz terrorista una beca de investigacin, incluyendo una asignacin mensual, seguro mdico y gastos de viaje.

Los gobiernos Anglo-Estadounidenses y sus frentes polticos proporcionan santuario a los lderes terroristas chechenios como parte de su estrategia de apoyo a una guerra de desgaste contra Rusia y sobre todo a Putin, utilizando al pueblo Chechenio como conejillos de Indias. El resultado de la independencia Chechenia probablemente se parecera ms a Kosovo un estado cliente, con una gran base militar estadounidense, dirigido por gnsteres y seores de la guerra, traficando con drogas, esclavas sexuales y contrabando militar y profundamente implicado en la instigacin del terror separatista a lo largo de la frontera meridional de Rusia principalmente la Repblica de Dagestn (que es multitnica y est cerca del Mar Caspio rico en petrleo y gas). El enemigo de Rusia no es una Repblica autnoma Chechenia, sino un estado terrorista dirigido por gnsteres, controlado por fuerzas de seguridad estadounidenses y britnicas, dedicadas a la desmembracin adicional de Rusia y a la destruccin de los esfuerzos de Putin para reformar el estado Ruso.

Una de las posibles consecuencias inesperadas, sin embargo, es que la matanza terrorista y la mutilacin de cientos de nios y padres en la escuela pblica de Beslan, pueda dar a Putin la posibilidad de deshacerse de todos los funcionarios de seguridad remanentes del rgimen Yeltsin. Esto puede obligar Putin a crear un nuevo rgimen de seguridad eficiente capaz de romper las bandas y gnsteres (Chechenios y otros) que han financiado a los terroristas. Lo ms importante es que tendr que darse cuenta de que el imperialismo anglo-estadounidense no es un socio contra el terror, sino un cmplice de los terroristas en su misin de fragmentar Rusia y destruir a su autoridad pblica.

Conclusin

Para entender la aplicacin de Washington del principio de autodeterminacin de naciones es precisa una perspectiva de clase crtica del concepto. Washington lo aplica en casos como Kosovo y Chechenia donde controla a las fuerzas clientes, a pesar de su ilegitimidad poltica y su uso de mtodos terroristas. Para los constructores del imperio anglo-estadounidense la autodeterminacin es usada como un lema para desmembrar a los estados adversarios, y convertir a la nueva mini-entidad en un enclave o base militar y cliente poltico.

La cuestin fundamental que hay que plantear antes del tema de la autodeterminacin es cual es la naturaleza de las fuerzas polticas y sociales que apoyan la autodeterminacin, si son parte de un proyecto nacional o son meras marionetas en una lucha por el poder imperial. Chechenia ilustra esto ltimo, mientras Irak y Palestina representan casos de luchas independientes nacionales contra la ocupacin colonial. El apoyo bastante insensato de muchos izquierdistas a los gnsteres Kosovares y Chechenios bajo el principio de autodeterminacin sin ningn anlisis previo del contexto y la poltica revela su mediocridad y lo que es peor, su sumisin servil a la propaganda imperial.

La cuestin del da es la expansin imperial global Anglo-Estadounidense, directamente por medio de guerras coloniales e indirectamente por medio de terroristas separatistas subrogados. El asesinato masivo de Chechenia debera de provocar como mnimo algn replanteamiento crtico de la cuestin de lo que est implicado en la Guerra Chechenia, quines son sus promotores y quin saldr beneficiado.

En los Estados Unidos los promotores principales de los separatistas chechenios son los mismos neoconservadores Sionistas que promovieron la invasin de Irak y apoyan incondicionalmente a Israel y la limpieza tnica de los Palestinos: Perle, Wolfowitz, Ledeen, Feith y Adelman entre otros. La izquierda pro-Chechenia viaja con compaeros extraos!

El doble rasero que EEUU y Europa aplican al evaluar el terrorismo queda en evidencia ms descaradamente en el caso de los lderes terroristas de Chechenia. Concedieron a Ilyas Akmadov asilo en EEUU a pesar de que los investigadores de seguridad Rusos aseguran tener pruebas de los vnculos de Akhmadov con lderes terroristas chechenios, Aslan Maskhadov y el clebre Shamil Basayev. Gran Bretaa ha concedido asilo a Akmed Zakayev, portavoz de Maskhadov y Ministro Cultural de su gobierno de oposicin, como se denominan a la red terrorista cuando a ella se refieren sus patrocinadores. Maskhadov ha enviado a Umar Khabuyev a Francia, Apti Bisultanov a Alemania, entre otros ministros en libertad. Los gobiernos Occidentales demuestran que con respecto a los terroristas pro-occidentales chechenios no hay ningn delito ni siquiera el asesinato masivo de ms de 150 nios que sea suficientemente brutal para conceder la extradicin.

La poltica dual de los gobiernos occidentales hacia el terrorismo viene dada por la pregunta de contra quien se dirige el terror. Es un mito hablar, como lo hace Washington, de la lucha mundial contra el terrorismo. Washington y Europa en el pasado y en el presente apoyan a grupos terroristas en Kosovo, Afganistn y Chechenia como los apoyaron en los aos 1980 en Nicaragua, Mozambique y Angola. Para Washington, la cuestin del terror est subordinada a una pregunta ms bsica: Debilita esto a los enemigos u opositores del imperio? Conduce esto a futuras bases militares? Pueden los grupos terroristas ser reciclados como regmenes clientes? Durante los ltimos 13 aos EEUU y Europa han contribuido decisivamente a la instigacin de movimientos separatistas en la antigua Unin Sovitica, Rusia y Yugoslavia, que usan el terror y la violencia para lograr sus objetivos. Slo hace poco que el Presidente Putin se ha dado cuenta de que no hay ningn final a la expansin imperial salvo la Plaza Roja. Su cooperacin con Washington en la lucha contra el terror dirigido contra EEUU (Al Qaeda) no se ha traducido en un apoyo recproco a los esfuerzos rusos para derrotar al terrorismo en el Cucaso. La gran pregunta es si Putin est dispuesto o es capaz de tener una nueva estimacin completa de la poltica exterior Rusa, sobre todo una nueva estimacin de las relaciones estadounidenses-rusas, que es central para la lucha del Kremlin contra el terrorismo.

Finalmente uno puede preguntar por qu tantos aparentes progresistas e intelectuales de izquierdas repiten como papagayos la lnea imperialista estadounidense de autodeterminacin para Chechenia? Es por ignorancia de las fuerzas sociales en Chechenia? Simplemente descontextualizan los actos terroristas e imponen principios abstractos de negligentes hbitos intelectuales? O simplemente se inclinan a la presin de sus colegas derechistas para que apoyen de modo consecuente la autodeterminacin en todas partes? Cualquiera que sea el caso estos lameculos del imperialismo son incurables: Incluso en medio del asesinato masivo chechenio de los inocentes nios de Beslan, culpan a los rusos por no rendirse a las demandas de los terroristas. Alguno de estos progresistas e izquierdistas de principios conden a Bush despus del 11-S por no negociar con Osama bin Laden y recompensarle? Claro que no! Apoyaron la guerra de Bush contra el terrorismo aun cuando implicara la invasin y la ocupacin de un pas extranjero. Por qu entonces la reticencia de apoyar el esfuerzo de Putin para acabar con el terrorismo dentro de las fronteras de Rusia? Puede ser que los progresistas tengan ms en comn con sus gobernantes imperiales de lo que les gustara admitir, sobre todo cuando se trata de cuestiones de guerra y paz, terrorismo y autodeterminacin?

8 de Setiembre de 2004



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter