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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-03-2007

Argentina: Da Internacional de las Mujeres
El siglo de las mujeres?

Agrupacin de Mujeres Pan y Rosas

En su reciente y glamoroso viaje a Pars, la senadora Cristina Fernndez de Kirchner se entrevist con Segolene Royal candidata a las presidenciales francesas- y, mientras sta le regalaba un "pajarito de la suerte", la argentina acu una frase que se convirti en titular de todos los diarios: "ste es el siglo de las mujeres". El siglo de las mujeres?!


Como corresponde a candidatas presidenciales, Cristina pretendi entusiasmar a Segolene hablndole del crecimiento argentino y de las "ganancias exponenciales" de las empresas francesas en nuestro pas. Pero no son slo stas las que obtienen ganancias siderales en Argentina.

Las 500 empresas ms grandes aumentaron sus ganancias, en los dos ltimos aos, en casi un 100%, mientras el medio milln de trabajadoras y trabajadores que emplean recibieron un aumento salarial de slo un 30%. Una suma que, por otra parte, ni siquiera ha sido alcanzada por la inmensa mayora que tiene trabajos precarios. Son 5 millones de trabajadoras y trabajadores los que carecen de seguro por accidentes laborales, cobertura mdica y aportes para su futura jubilacin; no cobran vacaciones ni aguinaldo, no tienen derecho a indemnizaciones por despido y sus salarios no alcanzan ni siquiera el bsico. El 54% de las mujeres que trabajan, actualmente, lo hacen en negro! El poder adquisitivo promedio de la clase trabajadora se encuentra an un 10% por debajo de los niveles previos a la devaluacin. Cuntas son, entonces, las familias que alcanzan a cubrir la canasta familiar que ronda en los $2.400? Si hasta un 30% de la fuerza de trabajo recibe salarios que no cubren siquiera la lnea de pobreza! Eso sin contar a quienes cobran planes de $ 150, que el gobierno no cuenta como "desocupadas/os" cuando tiene que estimar las cifras de desempleo en Argentina.

Pero, para esconder bajo la alfombra a los millones de pobres que existen hoy en nuestro pas, el gobierno cuenta con otras mujeres "de este siglo", como la ministra Felisa Miceli, que orden la intervencin del INDEC para que, si los precios suben, al menos no se note!

Las mujeres debemos luchar porque se repartan las horas de trabajo entre ocupados/as y desocupados/as, con igual salario. Basta de precarizacin laboral! Guarderas en fbricas y establecimientos para los hijos de las trabajadoras y trabajadores. Plenos derechos para las mujeres trabajadoras!

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Cristina Kirchner que cuando puede, niega ser "feminista", aclarando que se considera "femenina"- habla del "siglo de las mujeres", pero, en pleno siglo XXI nos quiere condenar a vivir en la Edad Media.

Cuando una abogada francesa de derechos humanos le pregunt por qu no contamos con una ley actualizada en materia de aborto, Cristina respondi indignada que no era abortista, sino peronista. Lo mismo repiti en la revista Newsweek y en otras entrevistas: est en contra de la despenalizacin del aborto debido "a profundas convicciones".

Sus convicciones no seran un problema si, al menos, el gobierno no pretendiera imponerlas en nuestras vidas. Pero la senadora considera que el tema del aborto "no est an en la agenda poltica de la Argentina como tema de debate." Ms que tema de debate, se trata de la vida o la muerte de miles de mujeres!

Segn los datos del mismsimo Ministerio de Salud de la Nacin, se realizan 460.000 abortos anuales; aunque otros clculos alcanzan la cifra de casi 600.000. Estas prcticas clandestinas no siempre se pueden realizar en las clnicas truchas que se resguardan de la persecucin policial con las "coimas" pagadas gracias a los altos costos de las intervenciones. La mayora de las veces, los abortos se realizan en condiciones precarias y sin personal idneo, con altos riesgos de infeccin, perforaciones uterinas, etc. Son ms de 400 las mujeres que mueren anualmente en Argentina por esta causa.

Las mujeres exigimos el derecho al aborto libre y gratuito, para que pueda realizarse en los hospitales pblicos y por la sola decisin de la mujer involucrada. Una vez ms decimos: Anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir!

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Para este "siglo de las mujeres" que preanuncia Cristina, muchos periodistas tambin la comparan con Hillary Clinton, la senadora norteamericana que va por las presidenciales del 2008 y que est considerada como un "halcn" del Partido Demcrata.

Hace pocos meses, Cristina felicitaba a Hillary por su reeleccin como senadora. "Le reitero la gratificacin que ha significado para m su victoria y el deseo de contar con su presencia en la Argentina", le escribi. La norteamericana fue una de las que apoy la iniciativa de Bush de atacar a Irak, un voto que an defiende, agregando que en las prximas elecciones, EE.UU. necesitar un candidato firme en el tema de seguridad y en la lucha contra "el terrorismo".

Quizs de aqu provenga la simpata del matrimonio kirchnerista, considerando que el gobierno argentino tambin se sum sin dubitaciones a la campaa de Bush contra la nacin y el pueblo de Irn. Una ayuda ms, amn de las tropas argentinas que se encuentran en Hait al servicio de la poltica imperialista.

En la vereda contraria, entre quienes no consideran que ste es "el siglo de las mujeres", seguramente se encuentran las mujeres vctimas del guerrerismo imperialista. La Organizacin para la Liberacin de las Mujeres en Irak, por ejemplo, seala que "los crmenes de la ocupacin son la mayor amenaza a los derechos de las mujeres iraques." Y que "antes, las mujeres podan ir a trabajar y estudiar con seguridad, pero hoy estn expuestas a peligros, como secuestros, asesinatos y violaciones."

Mientras conmemoramos el Da Internacional de las Mujeres, el carnicero del pueblo iraqu se pasear por nuestro continente, recibido por los gobiernos "progresistas". Por eso, las mujeres gritamos: Fuera Bush de Irak y Amrica Latina! Abajo el imperialismo! Que el gobierno de Kirchner retire las tropas de Hait. Impidamos toda colaboracin con la cruzada guerrerista en Irak y la que prepara Bush contra el pueblo de Irn.

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Mientras tanto, son muchas las voces del movimiento de mujeres que se alzan para sealarnos que el camino para conseguir nuestros derechos pasa por el apoyo a estos nuevos gobiernos reformistas. Ya en la dcada del 90, la autonoma del movimiento de mujeres que ha generado vastas discusiones con respecto a la izquierda partidaria- se haba visto disminuida por una mayor integracin al Estado y las instituciones del rgimen, empujando a la marginacin a quienes se negaban a involucrarse en ese proceso de creciente institucionalizacin. Hoy, nuevamente la autonoma est amenazada. Pero esta vez, el ataque no proviene del neoliberalismo sino de los discursos de encantamiento de los nuevos gobiernos surgidos en el ltimo perodo.

Las masas latinoamericanas emergieron, durante los ltimos aos, dando por tierra con los gobiernos que representaron al "neoliberalismo". Grandes convulsiones sociales y crisis polticas dieron paso a nuevos gobiernos que se presentaron como iniciadores de una poca de reformas para recuperar la soberana nacional, "humanizar el capitalismo" y ampliar la democracia poltica. Desde los levantamientos en Ecuador y Bolivia, las jornadas de diciembre de 2001 en Argentina o la gran movilizacin popular que derrot al golpe en Venezuela, en el ao 2002; las masas con el protagonismo indiscutible de las mujeres trabajadoras, de los sectores populares y de los pueblos originarios- entraron en escena derribando a varios gobiernos y, en algunos casos, abriendo crisis revolucionarias.

Pero la clase dominante logr mantener la continuidad esencial y montar proyectos de contencin y desvo. Para restaurar el "orden democrtico", para recomponer los regmenes jaqueados por la accin independiente de las masas, los nuevos gobiernos debieron retomar bajo discursos encendidos y algunas medidas demaggicas- las demandas ms sentidas, generando expectativas y esperanzas en vastos sectores.

En vez de denunciar estas maniobras, algunos sectores y referentes del movimiento de mujeres nos proponen ir "paso a paso", con estrategias gradualistas para la consecucin de derechos, basadas en el lobby parlamentario, la presin a funcionarios y otras metodologas que reconducen al movimiento "de la calle al palacio".

Pero la falta de resultados, desnuda ms crudamente la ineficacia de este camino.

Porque mientras tanto, Romina Tejerina sigue detenida en las crceles de Jujuy y el violador es absuelto con el aval de las juezas de la Corte Suprema, cuya incorporacin a esta reaccionaria institucin fue presentada como un logro del "siglo de las mujeres".

Mientras tanto, las madres de los barrios populares deben seguir enfrentando la impunidad del gatillo fcil durante la gestin del "gobierno de los derechos humanos", bajo el cual se contabilizan 650 muertes por represin estatal.

Mientras tanto, Jorge Julio Lpez sigue desaparecido y no se encuentra a los responsables del secuestro de Gerez. Y aunque el presidente haya dicho que est haciendo todo lo que puede para encontrar a Lpez con vida, lo cierto es que el 95% de los genocidas sigue impune bajo su mandato.

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En este marco, la perspectiva de la transformacin de la vida de las mujeres sin la transformacin de una sociedad basada en la ms profunda jerarquizacin de los seres humanos, se demuestra una utopa. Como sealamos en otras oportunidades, si bien no est garantizado que con la eliminacin de la explotacin de clase, automticamente, se acabe con la opresin de las mujeres, lo contrario s es imposible: pretender que las mujeres pueden liberarse de la opresin mientras se mantenga la explotacin del trabajo asalariado de millones de personas por un puado de parsitos propietarios de los medios de produccin, nos parece irrealizable.

Un pensamiento, una prctica y una organizacin de las mujeres que pretenda plantearse la emancipacin de toda opresin, necesariamente tendr que incorporar la lucha contra el sistema capitalista, pero no para automarginarse mientras el mismo garantiza su permanencia y continuidad, sino para enfrentarlo y, sobre sus ruinas, construir una sociedad de verdadera igualdad y libertad.

Para ello, es necesario poner en pie un fuerte movimiento anclado en las mujeres trabajadoras, campesinas, de los sectores populares, capaces de ponerle fin a ese sinnmero de calamidades que es el capitalismo, depositando confianza slo en sus propias fuerzas y las de su clase, con total autonoma del Estado, los gobiernos y las instituciones del rgimen.

El gnero de las actuales y futuras presidentas se intenta presentar como un logro de todas las mujeres que durante siglos tuvimos vedado el acceso, inclusive, al ejercicio de los ms mnimos derechos democrticos. Pero el festejo por estar asistiendo supuestamente al "siglo de las mujeres" pretende invisibilizar la continuidad, en las polticas patronales y proimperialistas, de los nuevos gobiernos; polticas que, para las mujeres trabajadoras y de los sectores populares, siguen significando hambre, desocupacin, falta de vivienda, trabajo en negro, precarizacin laboral, enfermedades y muertes provocadas por los abortos clandestinos.

Tenemos que desenmascarar la mentira de la poltica oficial y desnudar su verdadero contenido de clase. El siglo de stas mujeres no es nuestro siglo. Ser nuestro slo si las trabajadoras y las mujeres de los sectores populares, las luchadoras consecuentes en el reclamo por nuestros derechos levantamos una poltica independiente del gobierno y de todos los partidos patronales, que d respuesta a las demandas sociales y democrticas del conjunto del pueblo y la nacin oprimida.

Para luchar por esa perspectiva, te invitamos a sumarte a Pan y Rosas.

[email protected]



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