Portada :: Argentina :: 30 aos por la verdad y la justicia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2007

Un nuevo 24 de marzo
Memoria y resistencia

Adolfo Prez Esquivel
Alai


Han transcurrido 31 aos de resistencia y reclamos por Verdad y Justicia en la lucha contra la dictadura militar, la impunidad y por la vigencia de los derechos humanos. Y es necesario hacer un alto en el camino y un balance de los avances, retrocesos y problemas frente a los nuevos escenarios y desafos que se presentan en la situacin actual que vive nuestro pueblo. Se han producido fuertes cambios en el escenario nacional e internacional.

El pas ha entrado en una etapa electoral que agudiza tensiones, intereses y compromisos polticos e ideolgicos y se reacomodan posiciones. Se privilegian ms candidaturas personales que la presentacin de opciones y programas de gobierno.

En este marco, el prximo 24 de marzo estar ajeno a estos vaivenes y marcar una vez ms la voluntad superadora, dentro de la diversidad de los organismos de DDHH, como de sectores sociales, culturales y polticos que se movilizarn reclamando la vigencia de los derechos humanos y juicio y castigo a los responsables de ayer y de hoy. Levantarn la voz para decir Nunca ms a la impunidad que marc largos aos de silencio y complicidades.

Siempre es un aprendizaje la capacidad de dilogo, saber escucharse unos a otros a fin de construir y marchar juntos, fortalecer la memoria colectiva y recordar a las vctimas del golpe de Estado por las FF.AA., en 1976, nefasto perodo vividos hasta 1983, con un proyecto de destruccin y muerte. A la vez es necesario reconocer que en los ltimos aos se han dado pasos positivos; el gobierno supo escuchar el reclamo de la sociedad y tuvo la voluntad poltica para terminar con la impunidad y asumir la responsabilidad de impulsar los juicios a los represores que violaron los DDHH. Un hecho positivo reciente fue la firma en Pars de la Convencin sobre la Desaparicin Forzada de Personas, aprobada por las Naciones Unidas.

En esa direccin es necesario apoyar la decisin poltica del gobierno, que por otra parte es su obligacin. Llegar a esa instancias, es el fruto de largos aos de lucha de las organizaciones nacionales e internacionales que promovieron a ese alto organismo para lograr que se concrete la Convencin sobre la Desaparicin Forzada de Personas, sumndose y fortaleciendo los instrumentos jurdicos promulgados por ese alto organismo, pactos, protocolos y convenciones internacionales que los Estados miembros estn obligados a respetar y hacer respetar.

Sin embargo, en cuanto a los derechos humanos, hoy en el pas, queda un largo camino a recorrer, donde el Estado de Derecho sea una realidad.

Vivimos en un pas plagado de dificultades y a pesar de algunas medidas gubernamentales, se contina cometiendo graves violaciones de los derechos humanos. El gobierno nacional y los provinciales no pueden quedarse en el pasado reciente, necesitan generar polticas sociales de prevencin y proteccin de los DDHH en particular para superar los graves problemas que viven los sectores sociales ms vulnerables, victimas de la violencia y las injusticias.

Un hecho que duele a la sociedad y que exige esclarecimiento y castigo a los responsables es el secuestro y desaparicin del testigo Julio Lpez, de quien, desde hace ms de seis meses hasta la fecha no se tiene noticias de su paradero.

Situacin preocupante y dolorosa que pone en evidencia que, remanentes de los grupos de tareas de la dictadura militar, continan vigentes y que en su accionar en las sombras buscan paralizar a travs del miedo a testigos y a la poblacin, a fin de evitar la continuidad de los juicios.

Si bien las consignas y luchas se mantienen como eje motivador del derecho a la Verdad y Justicia, juicio y castigo a los responsables, los escenarios, dinmica, y alianzas, en la realidad social han cambiado. En este contexto y como todos los aos, se estn organizando diversas marchas y actos, algunas partirn desde el Congreso Nacional hasta la Plaza de Mayo. Otras han optado por diversos recorridos en la Capital Federal como en el interior del pas, sumndose el apoyo y solidaridad de grupos y organizaciones en otros pases.

La diversidad es la gran riqueza de los pueblos que permiten el fortalecimiento del hacer democrtico; es importante llegar a consensos y tener claro los objetivos y propuestas para superar los problemas existentes y fortalecer la vigencia integral de los derechos humanos.

Es necesario debatir y profundizar situaciones que generan preocupacin, por ejemplo, la dispersin de las causas judiciales. Si bien se avanz en la apertura de los juicios, al paso actual se tardara muchos aos en lograr que se lleven a cabo, por lo tanto es necesario dar pasos superadores y positivos que permitan construir estrategias.

En la apertura de sesiones del Congreso Nacional, el Presidente de la Nacin reclam a la justicia celeridad, en especial a la Cmara de Casacin que es donde quedan frenadas las causas.

Es necesario fortalecer acciones para lograr la aceleracin de las causas y la unificacin por regin, (es necesario consultar con juristas para analizar su viabilidad) evitando formas que lleven a la dispersin y que neutralicen los juicios.

Caso contrario, las buenas intenciones se perdern en el laberinto de la impunidad. En la resolucin del juicio al ex -comisario represor Etchecolatz, el Tribunal determin como genocidio los delitos cometidos en la Argentina, durante la dictadura militar. Esta figura jurdica marca un hecho trascendente en la jurisprudencia del pas. La Desaparicin Forzada de Personas, es un delito determinado como crimen de lesa humanidad, que no prescribe en el tiempo y que la Convencin sobre la desaparicin forzada de personas reafirma.

Entre las asignaturas pendientes que requieren un anlisis ms profundo a fin de clarificar y superar las dificultades generadas en la marcha del ao 2006, est la lectura de un documento que no fue consensuado por todas las organizaciones participantes. Las tensiones provocadas por dicho documento generaron problemas entre las organizaciones y organismos de DDHH participantes.

Se sum a estos problemas la intencionalidad y presiones del gobierno de capitalizar y manipular la marcha, como tambin pretender apropiarse de la poltica de los derechos humanos. Esta situacin ha dejado un sabor amargo y problemas no resueltos. En esta fuerte dinmica de cambios sociales y re-acomodamientos es evidente que existen alianzas entre el gobierno y algunos organismos de DDHH, son decisiones polticas que algunas organizaciones asumieron.
Otros organismos no comparten la misma visin y objetivos de buscar alianzas con el gobierno ya que consideran que es conveniente mantener su independencia de todo gobierno de turno, quien debe respetar la autonoma de las organizaciones.

La intervencin y manipulacin por parte del gobierno en las marchas, no ayuda a la construccin de polticas de DDHH. y daa el derecho de independencia de las organizaciones.

Es necesario recordar que todo gobierno tiene la responsabilidad de cumplir y hacer cumplir los DDHH amenazados hoy en nuestro pas, en muchas provincias. Es obligacin indeclinable del Estado. Es necesario tener presente que son los gobiernos los que violan los derechos humanos y por lo tanto los mismos no pueden ser juez y parte. Las organizaciones sociales y organismos de DDHH son los controladores para lograr el cumplimiento de los derechos sociales.

Esto no significa ser enemigo del gobierno, es necesario el dilogo, las propuestas y colaboracin entre los distintos estamentos oficiales; ayudar y contribuir en polticas de DDHH. en su integridad y a la vez ser crticos y reclamar solucin a los problemas cuando las autoridades violan los derechos de las personas y el pueblo. La obsecuencia es un camino hacia ningn lado y termina en el descrdito.

El gobierno debe respetar el derecho de independencia de las organizaciones y no buscar manipularlas y condicionarlas a sus intereses.

Muchos aos de lucha, capacidad de resistencia social e independencia de los gobiernos, dieron credibilidad y fuerza a la vigencia de los derechos humanos. Queda un largo camino a recorrer y es necesario trabajar en la construccin social y poder evaluar junto a los sectores populares cuales son los caminos y opciones a seguir.

El da 24 se podr ver cual es la realidad, las decisiones, unidad y fuerza de las organizaciones sociales. No hay que confundir los objetivos que lleven a enfrentar organizaciones del pueblo entre si; muchas veces ponen pobres contra pobres. Estn aquellos que buscarn las divisiones y enfrentamientos sociales.

Resistir con esperanza y dignidad para continuar la lucha por la vida, la dignidad de las personas y el derecho de nuestro pueblo. Estamos en camino.

Buenos Aires, 3 de marzo del 2007

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