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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-09-2004

La "segunda generacin" de inmigrantes y su participacin en los movimientos que renen en s las caractersticas de la globalizacin y la crtica a la globalizacin capitalista
Globalizacin de la Sociedad Civil: Los jvenes inmigrantes

Mara Lujn Leiva
Rebelin


Introduccin:

Desde mi punto de vista, la participacin de la poblacin inmigrante y de la "segunda generacin" en este tipo de movimiento antiglobal con sus variantes presenta la posibilidad histrica de construir una forma de coexistencia superadora y crtica de los proyectos basados en la lgica de seguridad, en el rendimiento econmico y en el mantenimiento de polticas migratorias que construyen rgidas fronteras geopolticas y culturales.

Al abordar la participacin de la "segunda generacin" en los movimientos globales de los ciudadanos, se deben sealar las particularidades sociales, polticas y culturales de estos movimientos que toman ms fuerza y entidad en la segunda mitad de los 90, como tambin la discusin de la categora segunda generacin y sus caractersticas.

Las fuerzas que se autodenominan movimiento social se oponen a la globalizacin corporativa controlada por el mercado, fundada en la desigualdad, la pobreza y la injusticia, estn a favor de la democracia, la solidaridad y la defensa del medio ambiente pero no son para Susan George "antiglobalizacin". (Susan George, 2002). Son fuerzas en bsqueda de formas de "desarrollo alternativo" que cubren una vasta gama de propuestas, desde reformas moderadas, radicales, hasta aquellas que exigen desmantelar el nuevo orden mundial actual. Susan George destaca la relacin de estos movimientos con el pensamiento de Karl Polanyi: "Las personas que en nmero creciente se unen al movimiento de ciudadanos son polanyianos, aunque no lo sepan. Rechazan el dominio del mercado sobre el destino de los seres humanos y su entorno natural, es decir, rechazan la globalizacin neoliberal existente en nuestros das." (Susan George, 2002)

La particularidad de estos movimientos radica en la formacin de una "comunidad civil internacional" en la que se trascienden las lneas divisorias de generacin, de clase y de nacionalidad. La masiva participacin de jvenes ha sido documentada. Significativamente, la nueva generacin toma como referentes a militantes e intelectuales adultos marginados en los partidos, sindicatos o en el campo acadmico y de la creacin cultural durante el perodo hegemmico del postmodernismo cultural y del posibilismo poltico.

El componente social de estos movimientos (Attac, Antiglobal, Social Forum, Girotondi, pacifistas, "Disobedienti", etc) que tienen el aporte significativo de la generacin joven entre los 18 y 25 aos, proviene de los sectores medios concentrados en el empleo pblico, la universidad, las escuelas, los niveles inferiores de las profesiones, ncleos de trabajadores y grupos defensores de los derechos humanos y de los derechos de los inmigrantes y refugiados. Los inmigrantes participan activamente en las diferentes agrupaciones sea por el programa de las mismas como por su conformacin de clase. La posicin en el mercado de trabajo del pas de inmigracin a menudo no se correlaciona con sus niveles de educacin ni su ubicacin social en sus pases de origen, la plural composicin de clase de estos movimientos se adecua a su esta dual pertenencia de clase.

La "segunda generacin"

El universo de la llamada "segunda generacin" son los jvenes nacidos en familias inmigrantes y/o inmigrantes ellos mismos.

La "segunda generacin" actual presenta algunas caractersticas distintivas:

Algunos autores consideran que la definicin poltico-acadmica desde el pas receptor de los jvenes inmigrantes o hijos de inmigrantes como una "segunda generacin" puede entenderse como "abusiva".

Renee Gallissot consider tempranamente (1985) que hablar de "segunda generacin" en los pases de inmigracin "est fuera de lugar" porque "si cada inmigracin produce en efecto una "segunda generacin", sta no es ms inmigrante sino que representa la primera generacin que participa directamente en la nueva sociedad".

En su fundamental trabajo, "Race, Nation and Class", Etienne Balibar consider que se aplicaba "abusivamente" el calificativo de inmigrante a la "segunda generacin".

En sntesis, la existencia de esta "segunda generacin" como resultado de las mltiples barreras a la movilidad social desafa el modelo terico de una lnea de asimilacin recta que usualmente evaluaba la adecuacin a un tipo nacional mtico como "integracin" y garanta contra la conflictualidad social.

Actualmente, la "segunda generacin" contesta esta categora discriminante y negativa cuando es aplicada desde arriba y desde afuera, convirtindola en una definicin positiva. "Nosotros somos la segunda generacin" proclamaban los jvenes franceses en las manifestaciones anti-Le Pen, afirmando as su pertenencia a la historia social de sus pases de nacimiento y de origen.

Balibar sostiene que el sndrome racista tiene una fijacin prioritaria en la "segunda generacin", tratando de discernir si esta permanecer dentro del marco de los "trabajadores inmigrantes" propiamente dichos o si engrosar el conjunto de los "underclass".

La participacin creciente y en muchos casos en primera lnea de los jvenes en los movimientos de ciudadanos, en los partidos polticos, en acciones solidarias con el Tercer Mundo han sealado una respuesta crtica ante esta categorizacin, el racismo, la marginalizacin. Esta participacin desafiara el concepto de "cadena cismognica" de Geoff Dench, del onfinamiento en lo comunal y de construccin de barricadas alimentada en ambas comunidades (Baumann, 2001). Baumann sostiene que la construccin de comunidades amuralladas basadas en la bsqueda de seguridad constituye una tendencia generalizada que en realidad aumenta la inseguridad porque no se dirige a asegurar la igualdad de jure de ciudadana y la igualdad de facto (o sea, la igualdad de posibilidades que permita ejercer el derecho de ciudadana).

La segunda generacin: Su desafo a los Estudios Migratorios y al Racismo

Innumerables investigaciones sobre el tema inmigratorio tienden a centrarse en la situacin de los adultos inmigrantes. Con referencia a la "segunda generacin" los estudios han privilegiado los nios en referencia a sus procesos de adaptacin, asimilacin, bilingismo, el xito y el fracaso escolar, etc. En cuanto a los jvenes, el tratamiento ha sido social-policial ya que los "jvenes salidos de la migracin" entraban dentro de la categora de situacin de riesgo, inadaptacin, fracaso escolar. Otro sesgo ha sido y es el psicologismo centrado en los discursos sobre las relaciones familiares, los conflictos de identidad, el extraamiento respecto al mundo religioso y comunitario, la afirmacin del individualismo (Gallissot, 1985).

Mi perspectiva implica tomar a la "segunda generacin" como sujeto poltico-cultural. Desde esta perspectiva, los temas de identidad, conflictos generacionales, tensiones culturales, aparecen como variables explicativas dentro de un marco socio- histrico y poltico.

La participacin de los jvenes inmigrantes en movimientos sociales puede interpretarse como una forma de incorporacin y participacin en la sociedad civil que no sigue el mainstream de la clase media nativa y que tampoco acepta el ghetto y la marginalidad. Esta participacin es producto de - y a la vez implica - nuevas formas de identificacin. Se presenta un pasaje de formas de identidad dual en lo nacional y/o cultural a formas pan-tnicas con connotaciones de resistencia cultural y de compromiso poltico.

Lo novedoso del fenmeno actual de esta "segunda generacin" reside en el indito encuentro de jvenes de muy diversos orgenes, producto de las disporas post coloniales y de los exilios contemporneos, con la confluencia de estos jvenes y las generaciones "nativas" en el cuestionamiento del sistema, la lucha por derechos civiles, y en la solidaridad con el Tercer Mundo en el contexto de una interculturalidad de facto.

Para que estas nuevas "segunda generacin" hayan logrado visibilidad han co-actuado diversos factores, uno de base es la prolongacin del status de joven como fenmeno social-econmico-cultural a nivel mundial. La visibilidad de la "segunda generacin" inmigrante est tambin ligada inevitablemente al racismo y la discriminacin. Este nuevo racismo tiene connotaciones multiformes que le permiten encarnarse en diversos sectores de la sociedad, aparece incluso enmascarado en discursos de tolerancia, o es vociferado abiertamente por los partidos populistas y grupos tales como los Skin Head, Poder Ario, etc.

Es un racismo nacionalista de clase segn la definicin de Balibar, o un racismo competitivo siguiendo el razonamiento de Philomena Essed en la medida que "los diferentes grupos tnicos son percibidos como creando problemas y por consiguiente siendo un problema: ya que protestan contra su status inferior y reclaman un igual acceso social e igualdad de oportunidades (Essed) o es un xenoracismo (Sivanadan) que brega por "la defensa y la preservacin de nuestra gente, de nuestro modo de vida, nuestro estndar de vida, nuestra raza. Es un racismo en substancia pero xeno en forma - un racismo que se impone a los extranjeros pobres, incluso si son blancos".

La participacin de los jvenes inmigrantes en movimientos que constituyen el embrin de una sociedad civil global/transnacional se enmarca dentro de una posicin crtica a la construccin de la Unin Europea con las actuales caractersticas de una Fortaleza Europa que reproduce relaciones de dominio Norte/Sur sea en su poltica econmica y en las relaciones internacionales y de cooperacin, como en su poltica interna en materia de ciudadana y de polticas de asilo. La ciudadana europea en acto se basa ms en una etnicidad ficta establecida en un status jerrquico que en la afirmacin de una ciudadana considerada como un derecho humano y como el ejercicio de la participacin que no puede circunscribirse a la nacionalidad.

Considero importante remarcar que esta participacin y visibilidad de la "segunda generacin" se enmarca tambin en los intensos y dinmicos procesos de movilizacin del Tercer Mundo.

El impacto del neoliberalismo y de las polticas de ajuste estructural han causado empobrecimiento masivo de los pases perifricos, guerras y desastres ecolgicos pero no significaron el silenciamiento de sus sociedades. Lenta y trabajosamente desde la segunda mitad de los aos 90, la organizacin y la visibilidad de los movimientos sociales de Amrica Latina, de Asia y en menor medida Africa, comenzaron a lograr pequeas victorias polticas y reconocimiento a sus luchas, ej : los Sin Tierra de Brasil, los cocaleros bolivianos, los zapatistas, los indgenas de Ecuador, los movimientos de Derechos Humanos, las Madres de Plaza de Mayo, las Abuelas, etc.

En estos movimientos y organizaciones sociales cada vez ms visibles, la "segunda generacin" se sinti identificada y solidaria. Les permita una identificacin de la cual sentirse orgullosos y los inspiraba en su actividad poltica y en su interpretacin de la realidad. Al mismo tiempo, el desarrollo de los dispositivos de comunicacin y los avances tecnolgicos facilitan las comunicaciones (internet, viajes, etc.) a un grado jams experimentado ni imaginado por las disporas del pasado.

Los jvenes con sus orgenes en el "Sur" tienen un contacto y conocimiento directo con las luchas del Tercer Mundo, la pobreza y los desastres causados por el neoliberalismo.

En sntesis, el impacto del neoliberalismo en los pases perifricos y el desmantelamiento del Estado de Bienestar en los pases centrales estaba creando situaciones objetivas para el surgimiento de movimientos de oposicin en los pases del Primer y del Tercer Mundo. Seattle, Melbourne, Quebec, Gotemburgo, Gnova, el movimiento pacifista mundial del 2003 han sido manifestaciones que con su proliferacin de grupos, redes internacionales, etc. han eficazmente movilizado y concientizado a los jvenes sobre las injusticias del Nuevo Orden, las guerras y las relaciones de comercio desigual, la interrelacin entre la polarizacin social creciente en los pases centrales y la pobreza y opresin del Tercer Mundo.

Segunda generacin en Suecia. Hijos de una Historia

Suecia se presenta como un caso estudio muy singular. De haber sido un pas de emigracin y tnicamente homogneo hasta la segunda Guerra Mundial pasa en la postguerra a recibir mano de obra inmigrante (finlandeses, polacos, italianos y con posterioridad griegos y turcos).

Los cambios polticos internos, la fuerza de la socialdemocracia, la renovacin cultural y la poltica generosa de asilo convierten a Suecia en un pas de creciente poblacin inmigrante/refugiada, urbana, de los ms diversos orgenes (kurdos, latinoamericanos, iranes, somales, eritreos, etopes, palestinos, etc.) A fines de los aos 70, Suecia abandona la poltica inmigratoria asimilacionista por una multicultural.

Las crticas al multiculturalismo se consolidan en la dcada del 90. Desde el sector liberal e incluso desde la rbita de la socialdemocracia se evala el multiculturalismo como una poltica de alto costo econmico y un obstculo para la integracin de las nuevas generaciones. Han existido tensiones y paradojas en la aplicacin del proyecto multicultural: la aceptacin de la existencia de comunidades tnicas aunque prohijando que las nuevas generaciones adoptaran una "hyphenated identity". Desde los sectores progresistas, el multiculturalismo era considerado una poltica que reduca la problemtica de la integracin, la participacin y la igualdad a la mera discusin del reconocimiento cultural de las identidades.

La crtica al multiculturalismo por derecha e izquierda se planteaba a pari passu con la adopcin de medidas liberales en lo econmico, recortes de presupuestos en el muy reconocido modelo de bienestar sueco junto con el debate sobre la incorporacin de Suecia en la Unin Europea.

Los cambios operados en Europa y en Suecia como tambin en los pases de origen de los inmigrantes, las frgiles "transiciones a las democracias", la cada del muro de Berln , la transformacin de los partidos socialdemcratas europeos, el desmantelamiento del Estado de Bienestar, la extensin y la consolidacin de la Unin Europea sobre la base de la convergencia y la restriccin inmigratoria, mas la creciente xenofobia, incidieron a lo largo de los noventa en una disminucin notoria de las actividades colectivas, de la participacin social, con una marcada tendencia a refugiarse en lo individual, en lo familiar y en la defensa del puesto de trabajo siempre amenazado.

A fines de la dcada del 90 se comienza a apreciar un cambio en la subjetividad de las colectividades de inmigrantes, con nuevas estrategias mirantes al reconocimiento de las identidades y un retorno a la poltica, sea en la participacin en los partidos polticos suecos como en organizaciones antirracistas, y en los diversos movimientos sociales antiglobalizacin.

La "segunda generacin" son los jvenes nacidos en Suecia de uno o dos progenitores latinoamericanos y/o que han residido all la mayor parte de su infancia y adolescencia. Son hijos del exilio (en la doble acepcin de exilio poltico y exilio econmico) socializados en el siste



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