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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-03-2007

La mafia farmacutica. Peor el remedio que la enfermedad

Carlos Machado
Ecoportal.net


El mercado farmacutico mueve unos 200.000 millones de dlares al ao. Un monto superior a las ganancias que brindan la venta de armas o las telecomunicaciones. Por cada dlar invertido en la fabricacin de un medicamento se obtienen mil en el mercado. Y las multinacionales farmacuticas saben que se mueven en un terreno de juego seguro: si alguien necesita una medicina, no va a escatimar dinero para comprarla. Este mercado, adems, es uno de los ms monopolizados del planeta, ya que slo 25 corporaciones copan el 50 por ciento del total de ventas. De ellas, las seis principales compaas del sector Bayer, Novartis, Merck, Pfizer, Roche y Glaxo- suman anualmente miles de millones de dlares de ganancias, a lo que hay que aadir ms todava, dado que todos los grandes grupos farmacuticos son tambin potencias de las industrias qumica, biotecnolgica o agroqumica. Todo ello, y su imparable avidez por seguir haciendo dinero y creciendo cual un parsito destructivo, hace que las multinacionales del sector, haciendo gala de una total impunidad, se desentiendan de su verdadero cometido, la salud, y no reparen en aplastar a competidores menores, atacar a gobiernos dbiles que intenten enfrentarlas y, lo que es peor, mantener precios prohibitivos para las poblaciones de escasos recursos y a la vez fabricar productos que en muchsimos casos terminan envenenando a los eventuales pacientes. Sobrados ejemplos hay en ese sentido.

Uno de ellos tuvo como protagonista a Merck, uno de los gigantes farmacuticos que se vio obligado a retirar del mercado a una de sus estrellas, el antiinflamatorio Vioxx (rofexocib), cuya venta le reportaba 2.500 millones de dlares al ao. Pero hasta que Merck retir ese medicamento fue demasiada la sordera, la negligencia y la falta de tica frente a las constantes advertencias sobre los riesgos cardiovasculares que produca. Actualmente, ese frmaco podra causarle a Merck muchas ms prdidas que su retiro de las ventas. En Estados Unidos, la compaa fue declarada responsable de la muerte de Robert Ernst y obligada a pagarle a su viuda 253,4 millones de dlares, pero se encuentran pendientes de resolucin unas 5.000 denuncias, y puede suceder que la compaa farmacutica tenga que desprenderse finalmente de entre 18.000 y 50.000 millones de dlares. Sin embargo no slo Merck fue el responsable de la negligencia, sino que un organismo como la Agencia para las Drogas y los Alimentos (FDA-Foods and Drugs Agency), el ente gubernamental norteamericano que supuestamente debe velar por la salud y la alimentacin de los contribuyentes, tambin es corresponsable.

Desde el ao 2002 se saba que el Vioxx aumentaba la posibilidad de generar infartos al corazn o problemas similares, por lo que corrieron las sospechas: apoy Merck algunos trabajos o investigaciones de la FDA, o hubo algn tipo de contraprestacin o, si se prefiere, de coimas?. Nada de ello resultara extrao, si nos atenemos a los antecedentes de la FDA en el juego de intereses con que son favorecidos los grandes grupos qumico-farmacuticos, y de los que nos ocupamos en notas anteriores. Lo cierto es que Merck no retir al Vioxx del mercado hasta el ao 2004, un retraso inexplicable ya que eran demasiadas las evidencias de mltiples efectos cardiovasculares adversos del frmaco, y una falta de respuesta rpida incomprensible en una compaa fundada hace 340 aos.

La conclusin no es tan difcil: las ventas del producto fueron ms importantes que sus efectos adversos.

Hipocrticos hipcritas

Hace tiempo que es vox ppuli el hecho de que los laboratorios acosan a los mdicos para que stos receten con exclusividad sus productos. Un acoso nada incmodo para los profesionales de la salud, ya que por aceptarlo se llevan no pocos beneficios. Lamentablemente hoy en da son una gran mayora los mdicos que de buen grado se dejan caer en las redes de este soborno. Incluso puede observarse, cuando alguien va a atenderse a un consultorio, de qu manera los doctores dejan de lado por varios minutos la atencin a sus pacientes para dar preferencia a la recepcin, en medio de los turnos, de trajeados visitadores mdicos llevando en las valijas no slo sus promociones, sino tambin los regalitos de rigor. Un caso de este tipo, y a gran escala, explot con ribetes de escndalo en Italia, y la autora del soborno en cuestin correspondi a otra de las grandes multinacionales farmacuticas.

Luego de un trabajo que le llev dos aos, la Fiscala de Verona hizo pblica hace unos dos aos una investigacin que sac a la luz lo que en ese pas tambin era un secreto a voces: mdicos que reciben regalos y sumas de dinero de una multinacional farmacutica a cambio de recetar sus productos. La acusacin apunt, con nombres y apellidos, nada menos que a 4.400 mdicos de toda Italia y a 273 dirigentes y empleados del grupo britnico Glaxo Smith Kline (GSK), uno de los lderes mundiales del sector, cuya sede italiana se encuentra precisamente en Verona. Las prcticas en cuestin se llevaron a cabo en el perodo 1999-2002, y las acusaciones van de soborno y corrupcin a asociacin delictiva en el caso de algunos dirigentes de Glaxo en Italia.

La investigacin se origin en la regin del Vneto, cuando la Polica Fiscal descubri en la contabilidad de la compaa una cantidad exagerada, de alrededor de 100 millones de euros, destinada a promocin. La Fiscala acus a Glaxo de haber desembolsado un milln de euros anuales para que los mdicos prescribieran determinados frmacos y se atuvieran al catlogo de la compaa. De acuerdo a lo explicado por la polica italiana, todo el sistema de comisiones y regalos era controlado por un sistema informtico conocido con la clave Giove, en el que era registrado el rendimiento de cada mdico y en base a ello se estableca la importancia del premio.

Los mtodos de captacin de los profesionales utilizados por Glaxo incluan viajes a lugares paradisacos, relojes de oro, computadoras personales y dinero en efectivo. En algunas conversaciones telefnicas interceptadas por los investigadores en 2003, algunos vendedores de Glaxo se jactaban del aumento en las ventas logrado gracias a los sobornos. Por su parte, los fiscales informaron que la firma cuidaba a los facultativos en todos los niveles, desde la medicina general -2.579 profesionales denunciados- con obsequios de computadoras, reproductores de DVD o cmaras fotogrficas, hasta los especialistas, con 1.738 acusados que reciban obsequios an ms valiosos como viajes, financiacin de congresos y elementos de alta tecnologa. Asimismo hubo un grupo de 60 mdicos investigados, adscriptos a servicios de oncologa, que participaron en un programa denominado Hycantim, un producto para el tratamiento de tumores. Segn las acusaciones, esos mdicos reciban incentivos por cada paciente al que le prescriban ese frmaco. Uno de los fiscales seal, al referirse a los ejecutivos de la compaa y el precio del producto: Para esta gente, cada enfermo vala 4.000 euros. Daba igual si el medicamento era bueno o no, lo importante era tener el mayor nmero de pacientes.

Una buena muestra de que la codicia de la industria farmacutica ha convertido la enfermedad en un negocio. En el caso antes apuntado, contando con la complicidad de mdicos que ningn favor le hacen a su otrora noble profesin, manchando el juramento de Hipcrates y convirtindolo en un cdigo de hipcritas.

Bayer, mucho ms que una aspirina

Seguramente el grupo farmacutico que se lleva las palmas en lo que hace a la acumulacin de dinero y poder sin que le importe pisotear pequeos competidores y, peor an, envenenar consumidores, es Bayer AG. Una empresa presente en todos los pases del mundo que opera en la misma sintona de colegas suyos como Monsanto y Dow Chemical, multinacionales qumicas que tambin abarcan el rubro farmacutico y de las que nos ocupamos en notas recientes. La historia de la compaa alemana Bayer, con su sede central en la ciudad de Leverksen, se remonta al siglo XIX, cuando naci como IG Farben, y est colmada de hechos aberrantes, pero claro, de eso no se habla, y teniendo como toda multinacional con trapos sucios quien se los lave y contando adems con 400 parlamentarios en su pas, tanto regionales como nacionales, que antes pasaron por las filas de la empresa y continan brindndole fidelidad, ocultar parte de su historia negra no le resulta difcil. Pero aqu recordaremos parte de esa historia.

Esta multinacional, que tambin se identifica con agentes de guerra qumica, con innumerables insecticidas y venenos caseros y con medicamentos como la herona -un temprano patentamiento de Bayer antes de comprobar lo que causara-, ha trabajado en muchas oportunidades estrechamente con dictadores y criminales de guerra, desde Hitler en adelante. Uno de sus directores, Carl Duisberg, ya se haba encargado personalmente de propagar el concepto de trabajos forzados durante la Primera Guerra Mundial, idea que posteriormente fue aplicada con mucha ms dedicacin por los nazis, al someter a esos trabajos forzados a prisioneros de guerra, habitantes de los pases ocupados y trabajadores extranjeros. Esto a su vez deriv hacia los asesinatos masivos, muchos de ellos en el campo de concentracin cuyos terrenos eran propiedad de la IG Farben y del que se guarda un lamentable recuerdo: Auschwitz. Pero la compaa no slo colabor con esos terrenos. Tambin fabric el gas Zyclon B, utilizado para exterminar judos en se y otros campos de concentracin. Despus de la Segunda Guerra Mundial, la IG Farben se fragment en las empresas Bayer, BASF y Hoechst, pero ninguna de las tres indemniz adecuadamente a las vctimas, sobrevivientes o familiares.

Cuando mora el siglo XX y tras una investigacin de nueve meses, Bayer fue hallada responsable de la muerte de 24 nios en la remota aldea andina de Taucamarca, en Per, al ingerir en su desayuno alimentos envenenados con el pesticida metil-paratin, en tanto otros 18 sufrieron daos en su salud y en el desarrollo a largo plazo. El pesticida, un organofosforado que era comercializado por la compaa con el nombre de Folidol, era vendido a pequeos agricultores en toda la zona andina peruana, la mayora de ellos analfabetos y que solamente hablan en idioma quechua. Bayer empaquetaba ese pesticida un polvo blanco semejante a la leche en polvo y sin olor a qumicos- en pequeas bolsas plsticas, etiquetadas en espaol y con el dibujo de un vegetal, en tanto las etiquetas no ofrecan ninguna informacin de seguridad, ni siquiera en pictogramas, que pudieran ser interpretadas por los habitantes de las aldeas. Un informe del Congreso peruano concluy en que Bayer debera compensar a las familias afectadas, y stas iniciaron en octubre de 2001 una accin judicial contra la empresa y su subsidiaria Bayer-Per, alegando que debieron tomar medidas para prevenir el mal uso de un producto extremadamente txico dada la preeminencia de idiomas indgenas en el interior de Per. Sin embargo, dos das despus de iniciada la accin legal el juez de la Corte Superior de Lima desestim la demanda por cuestiones de procedimiento y concluy sumariamente, e ilegalmente, que los demandantes no haban planteado de manera adecuada el caso sustancial. Segn las leyes peruanas, en la fase inicial del litigio el juez slo puede determinar si los documentos de la demanda estn completos o no, pero no puede pronunciarse sobre cuestiones legales sustanciales. Otra muestra del poder de una multinacional, en este caso quizs presionando o comprando a un juez?. El caso es que las familias apelaron esa sentencia ilegal y, por lo que se supo hasta ahora, aguardaban la fijacin de una nueva audiencia, mientras acusan adems al ministerio de Agricultura peruano de no hacer aplicar las normas sobre pesticidas, dado que en ese pas es comn la venta sin control de pesticidas de uso restringido, como el que caus la muerte de esos 24 nios.

Durante la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible que se llev a cabo en Johannesburgo, Sudfrica, las familias afectadas escribieron al entonces secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, pidindole que excluyera a Bayer del Pacto Mundial de la ONU debido a las acciones de esa compaa en Per. El Pacto Mundial es una asociacin entre la ONU y diversas empresas multinacionales que se comprometieron a respetar el ambiente y los derechos humanos. La carta a Annan fue firmada, en representacin de la aldea de Taucamarca, por Vctor Huarayo Torres, dos de cuyos hijos estaban entre los 24 nios muertos por el envenenamiento con el pesticida de Bayer, y expresa: Los padres dolientes de mi aldea no podemos entender cmo la ONU puede apoyar a una compaa como Bayer, que contina vendiendo sus pesticidas ms txicos, clasificados por la OMS (Organizacin Mundial de la Salud) como extremadamente peligrosos, muchos aos despus de haber prometido pblicamente retirarlos, en 1995. Tampoco entendemos por qu la ONU respalda a la compaa que permiti la venta de metil-paratin en una regin donde saba que los residentes no podran leer las instrucciones de la etiqueta.

Pese a sus famosas aspirinas, Bayer debi soportar algunos otros dolores de cabeza, como en mayo de 2003, cuando un equipo de abogados de California present una demanda contra la compaa en nombre de enfermos hemoflicos. La acusacin fue que Bayer haba vendido en la dcada de 1980 coagulantes infectados con los virus de la Hepatitis C y el HIV. Por supuesto, Bayer rechaz la acusacin explicando que se haba atenido a normas existentes en la poca. Cabe preguntarse si esas normas tuvieron que ver con los manejos de la FDA norteamericana, difundidos en sta y otras notas, para jugar a favor de los intereses de las multinacionales qumico-farmacuticas. Por otra parte, a Bayer le interesaba sobremanera hacer pie en Wall Street llegando a cotizar en la Bolsa de Nueva York, una cima a la que aspiran llegar todas las grandes multinacionales, y para ello deba tener una carta de presentacin intachable. Firmada seguramente por una FDA convenientemente aceitada y por el hecho de hacer buena letra en el mundo con sus productos y evitando juicios y demandas, al menos hasta que lograra aquel objetivo. Sin embargo no le fue tan fcil, ya que debi retirar del mercado el Lipobay (Cerivastatina), un medicamento para combatir el colesterol que no haba sido debidamente comprobado, luego de que ocasionara miles de muertes por infartos y otras dolencias cardacas. La criminal actuacin de Bayer con ese frmaco obedeci a su necesidad de encontrar un hueco en el mercado de los medicamentos contra el colesterol, copado por multinacionales norteamericanas. Necesidad y urgencia que demostraron, una vez ms, que los intereses de estos grandes grupos estn muy por encima de la tica y de la salud a la que dicen servir.

De todas maneras, Bayer no sufri en este caso los efectos de ninguna demanda en su contra. Es que las multinacionales farmacuticas integran una parte destacada de la llamada Mesa Redonda Europea de Industrias, que se rene peridicamente con altos consejeros de la Unin Europea para delinear las lneas generales de cada sector. Y como se dijo anteriormente, Bayer dispone de 400 ex ejecutivos de la firma que ahora son parlamentarios regionales o nacionales, a los que la multinacional adems rene mensualmente para presionarlos o tenerlos controlados, por lo cual no resulta para nada anormal que el gobierno alemn la haya absuelto de toda responsabilidad, negndose a iniciar cualquier accin jurdica, pese a las contundentes pruebas en su contra.

Otro ejemplo del desprecio de estos grandes grupos por la humanidad, se dio cuando a comienzos del 2003, el India Committee of the Netherlands public un informe segn el cual las multinacionales Bayer, Monsanto, Unilever y Syngenta explotaban a nios en la produccin de semillas en la India.

Para concluir con algunas muestras ms de lo que realmente representa Bayer ms all de sus afamadas aspirinas, podemos referirnos a que esta compaa, una de las que ms comercializa herbicidas, lo hace con algunos que han ocasionado lesiones graves en personas y animales, especialmente en el Tercer Mundo, donde los grandes grupos qumico-farmacuticos encuentran un campo frtil para que sus venenos sean aceptados y vertidos. As ocurri con el Baysiston, utilizado en los cultivos de caf; Gaucho, para los de girasol; y el muy peligroso nematicida Fenamifos (Nemacur).

En todo caso, estas multinacionales siempre van a estar cubiertas en todos los flancos posibles, ya que si los mecanismos polticos habituales llegaran a fallar, se ponen en marcha otros planes.

Accin y reaccin

De esos planes bien puede dar cuenta el colombiano Germn Velzquez, doctor en Economa y director del Programa Mundial de Medicamentos de la OMS, quien se atrevi a publicar un estudio en el que recomienda, entre otras cosas, la elaboracin de medicamentos genricos y la eliminacin de las patentes, adems de oponerse a los tratados de libre comercio (TLC) que con tantas urgencias y presiones intenta imponer Estados Unidos. Desde entonces el hombre vive bajo amenazas de muerte.

En mayo de 2001 fue atacado en Ro de Janeiro por un desconocido que le rob su cartera, lo golpe y con una navaja le dej en una de sus muecas una cicatriz de 16 centmetros. Lo que haba quedado como un simple atraco tom otro cariz en Miami, cuando Velsquez asisti a una reunin de la OMS: una noche en que caminaba por Lincoln Road fue abordado por dos hombres que lo golpearon y lo amenazaron de muerte. Mientras estaba tendido en el suelo, sus atacantes le dijeron: Esperamos que haya aprendido la leccin de Ro. Deje de criticar a la industria farmacutica. La cuestin estaba ms clara.

Velzquez denunci el hecho a la polica de Miami y lo comunic de inmediato a la sede de la OMS. Segn inform en su momento el diario espaol El Mundo, a su regreso a Ginebra todo pareci volver a la normalidad, pero diez das despus son el telfono por la noche en el domicilio de Velzquez y una voz le pregunt en ingls: Tiene miedo?. Cuando Velzquez pregunt quin era, la voz le respondi: Miami, Lincoln Road. Desde ese momento no caban ms dudas de que la vida del funcionario de la OMS estaba en peligro tanto en su casa como en el extranjero. Dos semanas despus se repiti la llamada advirtindole que no asistiera a la reunin -que posteriormente se celebr y a la que Velzquez asisti de cualquier manera- de la Organizacin Mundial de Comercio (OMC), para discutir sobre la relacin entre el derecho a la salud y la propiedad intelectual de los medicamentos esenciales.

Por si fuera poco, y como otra muestra de los poderes con que son protegidos los intereses de las multinacionales, la entonces secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright, le sugiri a quien era directora de la OMS, Gro Harlem Bruntland, que retirara de circulacin el estudio elaborado por Velzquez y, ms an, que lo despidiera, pero esta funcionaria decidi mantener su posicin negativa al respecto.

El caso es que Germn Velzquez contina luchando, entre otros aspectos, contra las patentes exclusivistas de las multinacionales farmacuticas, por la libre elaboracin de genricos y por un fcil acceso de los pases pobres a los medicamentos, mientras se ha visto obligado a vivir bajo permanente proteccin policial y de una patrulla de las Naciones Unidas. Presiones a las que obligan las grandes familias de la mafia farmacutica.

El gran negocio

La globalizacin ha permitido que se desarrolle una nueva forma de poder, la farmacocracia, capaz de decidir qu enfermedades y qu enfermos merecen cura. Es as como el 90 por ciento del presupuesto dedicado por la industria farmacutica para la investigacin y el desarrollo de nuevos medicamentos est destinado a enfermedades que padece slo el 10 por ciento de la poblacin mundial. Un tercio de sta carece de cuidados mdicos adecuados. La codicia de las multinacionales del sector, los aranceles, las trabas burocrticas y la corrupcin de los propios gobiernos de los pases empobrecidos hacen posible que ms de 2.000 millones de personas se vean privadas de su derecho a la salud.

Segn la OMS, millones de personas en Africa, Asia y Amrica Latina sufren las llamadas enfermedades olvidadas, como el dengue hemorrgico, la filiasis linftica, la oncocercosis, la enfermedad del sueo o el mal de Chagas, que afectan a 750 millones de personas y acaban con la vida de medio milln cada ao. Enfermedades causadas generalmente por parsitos, transmitidas por medio de agua insalubre o por picaduras de insectos; pandemias que caen en el olvido porque slo afectan a las comunidades ms pobres; y vctimas que no cuentan con el dinero suficiente para acceder a un tratamiento o una medicacin adecuada.

El caso del SIDA es un ejemplo claro de la diferencia que se da a unas enfermedades o a otras, segn el nivel adquisitivo de quienes las padecen. En sus comienzos fue una enfermedad mortal de la que pocos haban odo hablar, pero cuando pas a afectar a personas de los pases desarrollados con capacidad para hacerse escuchar, asociarse y reclamar su derecho a la salud, las multinacionales farmacuticas desarrollaron medicamentos que convierten al SIDA en una enfermedad crnica y no mortal. An as, ms de cinco millones de personas mueren cada ao por el HIV y la mayora de los enfermos nueve de cada diez infectados viven en pases empobrecidos- no pueden pagarse los tratamientos adecuados.

La vacuna contra el SIDA bien podra llevar aos encerrada bajo llave en la caja fuerte de alguna multinacional farmacutica. Para ninguna de ellas sera rentable comercializarla, sobre todo teniendo en cuenta que las personas ms expuestas a esta enfermedad no podran pagarla y que los enfermos de los pases desarrollados ya pagan importantes sumas de dinero para su tratamiento. Este es uno de los abundantes captulos que pueblan el particular cdigo de tica de los grandes grupos qumico-farmacuticos.

El director del Programa Mundial de Medicamentos de la OMS, nuestro ya conocido y amenazado Germn Velsquez, en el Dilogo Salud y Desarrollo: los retos del siglo XXI efectuado en Europa en 2004, explic que las patentes de los medicamentos pueden estar bloqueando el desarrollo en lugar de potenciarlo, pues se trata de un monopolio que conlleva altos precios. Seal tambin que en el mercado de los medicamentos, en vez de reglas negociadas por todos y en inters de todos, muchas decisiones de la Organizacin Mundial de Comercio son tomadas a puertas cerradas y se protegen intereses especiales, y al referirse a la situacin sanitaria en Africa subray: Si bien es cierto que la no atencin mdica de las personas est penada con la crcel, actualmente se est cometiendo ese crimen con un continente entero y sus vctimas se pueden contar por millones. En otro orden y refirindose al tema del SIDA, expres que es una vergenza que el 99 por ciento de las personas que tienen acceso a los retrovirales vivan en pases desarrollados, mientras el 75 por ciento de las personas de todo el planeta viven en los pases pobres, donde se vende slo el 8 por ciento de todos los medicamentos del mundo.

En relacin a los medicamentos genricos -otra de las batallas en muchos casos desigual que libran algunos pases del Tercer Mundo contra las multinacionales farmacuticas ya que son mucho ms baratos que los patentados por stas-, India encabeza la produccin mundial, y los exporta a varios pases de Asia e incluso a algunos en desarrollo. Pero tambin est enfrentando en los tribunales, entre otras, la embestida del laboratorio Novartis, uno de los grandes del sector, ya que el gobierno indio le neg una solicitud de patente para introducir el Glivec, un medicamento contra el cncer. Por el momento las empresas indias continan produciendo su similar genrico, que cuesta slo 2.700 dlares por paciente y por ao, frente a la versin de Novartis cuyo valor es de diez veces ms, 27.000 dlares, tambin por paciente y en el mismo perodo.

Por su parte, Tailandia emiti recientemente una licencia obligatoria para quebrar la patente del Efavirenz, un producto de la compaa Merck contra el HIV, a fin de importar el genrico de fabricacin india. En tanto, Filipinas est por librar una batalla legal contra la empresa Pfizer para poder importar de la India una versin del Norvasc, un frmaco para pacientes con problemas cardacos. Por supuesto que las multinacionales del sector arremeten con demandas, juicios y todo artilugio jurdico contra estas expresiones de independencia sanitaria de los pases que se atreven a ponerla en juego. No es para menos si tenemos en cuenta, por ejemplo, que respecto del Norvasc la compaa Pfizer obtiene en Filipinas 60 millones de dlares anuales slo por la venta de ese medicamento, al cual cotiza a ms del doble del precio del que est vigente en otros pases, aprovechndose tambin de que en Filipinas las enfermedades cardacas constituyen la principal causa de muerte.

Lo cierto es que cientos de miles de personas podran salvar sus vidas si los pases desarrollados aseguraran que sus compromisos de Doha, Qatar, durante la reunin de la Organizacin Mundial de Comercio, en materia de legislacin de patentes, compromisos nunca asumidos efectivamente hasta el momento, proporcionen un equilibrio entre derechos y obligaciones, garantizando as que las vidas de las personas se antepongan a los beneficios econmicos de las compaas farmacuticas.

Rumsfeld y la gripe aviar

El tema de la gripe aviar alcanz altos niveles mediticos en los dos aos anteriores. Al poco tiempo, luego de alcanzar tambin altos niveles de alarma transmitidos a la poblacin mundial, las aguas comenzaron a serenarse. Por un lado se deca que una pandemia de gripe aviar comparndola con la de influenza o gripe espaola, que cost unos 50 millones de vidas en el planeta entre 1918 y1920- costara a su vez otros varios millones de vidas, especialmente en pases pobres. Pero luego aparecieron algunas estadsticas que desvirtan algo esa alarma, ms an cuando el mundo est a casi cien aos de aquel perodo, en el que la tecnologa y la elaboracin de medicamentos estaba prcticamente en paales. Dichas estadsticas muestran que desde hace nueve aos, cuando fue detectado en Vietnam el virus de la gripe aviar, an no llegan a cien las vctimas mortales, un promedio de once muertes al ao, y en todo el mundo. Si bien no es para quedarse tranquilos exagerando la confianza, an no da para asustarse demasiado.

Sin embargo, la aparicin del virus H5N1, nombre cientfico del que causa la gripe aviar, le vino bien a un hombre que encontr la excusa para lanzar otra de sus guerras preventivas: el presidente norteamericano George W. Bush, quien rpidamente hizo sonar la campana de alarma para que el mundo temblara de miedo. Es que haba hallado una poderosa arma preventiva, con la que tiene bastante que ver su hasta hace poco brazo derecho en esto de lanzar guerras por aqu y por all: el inefable Donald Rumsfeld. Se trata del antiviral Tamiflu, comercializado por la compaa farmacutica suiza Roche, que en poco tiempo se convirti en la gallina de los huevos de oro: los ingresos por su venta pasaron de 254 millones de dlares en 2004 a 1.000 millones en 2005. Adems con un techo imprevisible por delante, teniendo en cuenta la grotesca reaccin de los gobiernos occidentales al efectuar pedidos masivos del frmaco. Sin embargo, la realidad es que la eficacia del Tamiflu es cuestionada por gran parte de la comunidad cientfica: muchos se preguntan cmo se espera que pueda servir ante un virus mutante cuando apenas alivia algunos sntomas, y no siempre, de la gripe comn y corriente. Una breve historia tal vez aclare algo la cuestin.

Como bien seala el Dr. Jos Antonio Campoy, director de Discovery Salud, hasta el ao 1996 el Tamiflu era propiedad de la empresa Gilead Sciences Inc, que ese ao vendi la patente a los laboratorios Roche. Y quin era entonces su presidente?. Pues nada menos que el incombustible y hasta hace poco secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld., a quien recordamos en una nota anterior como vinculado en su momento al laboratorio Searle, luego adquirido por la multinacional Monsanto, descubridor de un endulzante de trgicos antecedentes como el aspartamo, comercializado bajo los nombres de Nutrasweet y Equal y componente hoy en da de la mayora de los edulcorantes y productos marcados como no calricos o libre de azcar que pululan en el mundo, algo a que tambin nos referimos en una nota anterior. Cabe destacar que Rumsfeld contina hoy vinculado a Gilead Sciences Inc. como uno de sus principales accionistas. El caso es que en cuanto se comenz a hablar de la gripe aviar, Gilead quiso recuperar el Tamiflu alegando que Roche no haca los suficientes esfuerzos para fabricarlo y comercializarlo. Que tuvo la suficiente fuerza para lograrlo fuerza en la que probablemente puso su parte el entonces secretario de Defensa- lo demuestra el hecho de que ambas empresas se sentaron a negociar, acordando rpidamente constituir dos comits conjuntos, uno encargado de coordinar la fabricacin mundial del frmaco y decidir sobre la autorizacin a terceros para fabricarlo, y otro para coordinar la comercializacin de las ventas estacionales en los mercados ms importantes, incluido Estados Unidos. A todo sto hay que agregar un detalle ms: Roche ya se qued con el 90 por ciento de la produccin mundial de ans estrellado, planta que crece fundamentalmente en China si bien se la encuentra tambin en Laos y Malasia, y que es la base del Tamiflu. As el escenario se fue completando. Slo faltaba comenzar a encontrar poco a poco y en distintos pases algunas aves contagiadas con el virus una gallina aqu, dos patos all-, para crear as una alarma mundial con la ayuda de cientficos y polticos sin demasiados escrpulos o de escasa capacidad intelectual, y de los grandes medios de prensa, que como todos saben no se caracterizan precisamente por investigar lo que publican o emiten.

Y qu tiene que ver Rumsfeld con todo esto?. Pues nada absolutamente, si nos atenemos a su respuesta, claro. De acuerdo a un comunicado emitido en octubre pasado por el Pentgono (otra fuente creble), el entonces secretario de Estado no intervino en las decisiones que tom el gobierno de sus amigos, el presidente Bush y el vicepresidente Dick Cheney, sobre las medidas preventivas que haba que adoptar frente a la amenaza de pandemia. El comunicado afirma que se abstuvo y no tuvo nada que ver en la decisin de la administracin norteamericana de aconsejar y apoyar el uso del Tamiflu a nivel mundial. Por lo tanto, al hombre hay que creerle. Como cuando asegur solemnemente que en Irak haba armas de destruccin masiva. Adems, el hecho de que su nombre aparezca unido a una vacunacin generalizada contra una supuesta gripe del cerdo durante la presidencia de Gerald Ford, en la dcada de 1970, que dio como resultado ms de 50 muertos a causa de efectos secundarios, no es ms que una coincidencia. Como tambin lo es que la FDA aprobara el aspartamo a los tres meses de que Rumsfeld se incorporara al gabinete de Ronald Reagan, pese a que tras diez aos de estudios del producto no se haba tomado ninguna decisin. Por supuesto, Rumsfeld tampoco tuvo nada que ver, tras el atentado a las Torres Gemelas, con la compra del Vistide, frmaco adquirido masivamente por el Pentgono para evitar los efectos secundarios que poda producir la vacuna contra la viruela entre los soldados norteamericanos a los que les fue aplicada antes de ser enviados a conquistar Irak. Adems, que el Vistide fuera tambin un producto del laboratorio Gilead Sciences Inc., creador del Tamiflu, es otra coincidencia. As que a no pensar mal de Donald Rumsfeld y, en todo caso, a seguir de cerca todas las informaciones que an aparecern sobre la gripe aviar, y por las dudas a llenar los botiquines con Tamiflu. Tal vez no ser un medicamento muy combativo contra la gripe aviar, pero al menos podr evitar, con un poco de suerte, un modesto resfro.

Los laboratorios de Frankenstein

Para ir concluyendo esta triloga de notas en las que hemos expuesto a la consideracin de los lectores los desastres mundiales contra la humanidad a que la someten las multinacionales qumicas como Monsanto y Dow Chemical, entre otras; los graves problemas de salud generados por el Nutrasweet, sus derivados y los dems edulcorantes cuya base es el aspartamo; y esta ltima sobre los atentados contra la salud que tambin cometen las multinacionales farmacuticas, dedicaremos un prrafo a otras compaas que, en sus investigaciones para crear nuevos productos o mejorar los ya existentes, realizan experimentos aberrantes.

La compaa Procter & Gamble (P&G) dedicada a la creacin y comercializacin de productos que van desde jabones, shampes y detergentes a diversos cosmticos y elementos femeninos como toallas higinicas y tampones, y que no hace mucho extendi su accionar al rubro farmacutico- al igual que Nestl y Colgate-Palmolive est siendo acusada en los ltimos tiempos de llevar a cabo crueles experimentos de laboratorio con animales, ya sea para probar qumicos, cosmticos o alimentos balanceados. La organizacin britnica Uncaged, que lucha por los derechos de los animales, acusa a Procter & Gamble de realizar experimentos dolorosos, invasivos y letales en perros, gatos y otras mascotas. Algunos de los que se mencionan son alergias severas inducidas en cachorros Siberian Husky y gatos muertos en experimentos abdominales invasivos. A su vez PETA (People for Ethical Treatment for Animals), otra entidad protectora de animales con ms de un cuarto de siglo de trayectoria y con sede en Virginia, Estados Unidos, logr introducirse en uno de los laboratorios de IAMS, empresa adquirida en 1999 por P&G, y declar haber encontrado perros que se haban vuelto locos tras un intenso confinamiento en jaulas con barrotes que tenan escasas dimensiones, otros a los que les haban extirpado las cuerdas vocales y algunos animales languideciendo en sus jaulas, abandonados y sufriendo horrores, sin asistencia veterinaria.

Los experimentos denunciados en varias oportunidades y que motivaron que activistas de varios pases, encabezados por Uncaged, realizaran un da de boicot a P&G en mayo de 2005, repitindolo exactamente un ao despus- incluyen la quema de la piel de los animales con cidos, introducirles polvos en los ojos y otras lindezas por el estilo. Todo en nombre de la ciencia, por supuesto. Por su parte, Nestl Purina Petcare lleva experimentando desde 1926 en un complejo ubicado en Saint Louis, Missouri (casualmente vecinos de Monsanto), donde alojan a alrededor de 600 perros y 500 gatos en trece edificios. Ellos mismos publican sus experimentos entre los que figuran ciertos estudios en los que inducen fallos renales en perros y otros animales para despus experimentar su cura con una dieta baja en protenas- en peridicos cientficos, con el fin de engordar las carreras y currculums de sus investigadores. En cuanto a Colgate-Palmolive, realiza sus pruebas en el Hills Pet Nutrition, en Topeka, Kansas. Hace algunos aos, la Unin Britnica contra la Abolicin de la Viviseccin public detalles de un experimento llevado a cabo por la compaa en la Universidad de Columbia, en el que se encerraba a conejillos de Indias en pequeos tubos de plstico y se les aplicaba una fuerte solucin de sulfuro durante cuatro horas al da por espacio de tres das. Ello causaba que la piel de los animales se quebrase y sangrase.

Los aqu expuestos han sido, en suma, algunos de los ejemplos que nos obsequian las multinacionales qumicas y farmacuticas en buena parte de los casos ocultndolos, disfrazndolos, desmintindolos o atacando a quienes se atrevan a denunciar, criticar u oponerse por cualquier medio a sus designios-, y que nos dejan una pregunta prcticamente incontestable: a la vista de los efectos nocivos de muchos productos elaborados por las grandes compaas del sector, de que los mismos sean inalcanzables para gran parte de la poblacin mundial por su costo o por no llegar a sus pases, y de los monopolios ejercidos por estas multinacionales respecto del patentamiento de los frmacos, qu podemos consumir en definitiva?; cmo podemos defendernos del envenenamiento de los qumicos y de los medicamentos no debidamente comprobados?; quin nos proteger contra tantas carencias y abusos?. Quizs la ltima palabra slo la tengamos nosotros mismos.


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